#Dia13 Dia de luta: pelo direito à manifestação democrática

Trabalhadores e estudantes do Ato Nacional do dia 13 cobram das autoridades estaduais segurança aos participantes e a garantia de uma manifestação pacífica

ato

A Central Única dos Trabalhadores e demais centrais sindicais, movimentos sociais e estudantil, que organizam o ato unificado no dia 13, encaminharam ofício ao secretário de Segurança Pública do Estado de São Paulo (SSP), Alexandre de Moraes, ressaltando a importância das autoridades estaduais garantirem a segurança aos participantes.

No documento, entregue nesta quarta (11) à Secretaria de Segurança Pública, as entidades ressaltam o “direito de manifestação pacífica e democrática” e alertam para a ação de “grupos conservadores” que, contrários às bandeiras defendidas pelos movimentos sociais e sindical, resolveram chamar uma manifestação para o mesmo dia, hora e local.

O ato da CUT, CTB, UGT, CSB, NCST, MST, MMM, FUP e outras entidades, que ocorrerá na próxima sexta (13), a partir das 16h, na Avenida Paulista, em São Paulo, integra as mobilizações que se realizarão nacionalmente em defesa dos direitos da classe trabalhadora, da Petrobrás, da democracia e da reforma política.

 

Claves de la victoria y retos para el PT

Claves de la victoria y retos para el PT

 

 Lucas Nine
Lucas Nine

por Luismi Uharte

La cuarta victoria electoral consecutiva del PT en las presidenciales brasileñas, por un estrecho margen frente al liberal PSDB, nos plantea tres importantes interrogantes: quién gana y quién pierde, las razones de la victoria, y los retos fundamentales para el próximo periodo de gobierno.
Quién gana y quién pierde. Los análisis más superficiales y condescendientes con el partido de gobierno afirman que el triunfo de Dilma Rousseff supone una victoria de la izquierda frente a la derecha. Sin embargo, la diversidad de los intereses en juego obliga a una lectura de los resultados mucho más compleja y precavida.

En primera instancia, es cierto que la derecha tradicional y su elite económica han sido derrotadas “políticamente” de nuevo, al no haber conseguido desalojar al PT del Palacio de Planalto. La agresiva estrategia de campaña que articuló un feroz ataque comunicacional por parte del latifundio mediático, tanto local (grupo Globo, Folha, etc.) como global (The Economist, Wall Street Journal…), la cooptación política (Marina Silva), y la amenaza económica (caída de la Bolsa de Sao Paulo), no fueron suficientes para devolver el sillón presidencial a sus ‘dueños habituales’. La derrota “política”, sin embargo, no implica especiales consecuencias económicas para el conglomerado financiero, agro-ganadero e industrial que durante estos años ha hecho jugosos negocios en el marco del neo-desarrollismo lulista.

La victoria pírrica y agridulce es para el Partido de los Trabajadores (PT), que tras 12 años de gestión se ha alejado sustancialmente de una agenda de izquierda. Su desgaste es evidente, ya que la amplia ventaja cosechada por Lula en sus triunfos electorales de 2002 y 2006 (20% de diferencia), se redujo a 12 puntos en el 2010 (primera presidencia de Dilma) y en estas últimas la distancia es de apenas 3%.

También se pueden considerar ganadores esos millones de brasileñas/os anónimos que hicieron un esfuerzo extra para frenar la reconquista de los neoliberales y de su programa de recortes de salarios y servicios sociales. Y para finalizar, todos los aliados latinoamericanos de Brasil y sus socios del BRICS.

Claves de la victoria. Diversos factores explican la remontada de última hora de Rousseff. Por un lado, la activación del “voto del miedo” en amplias franjas de la población que veían con suma preocupación la posibilidad de regresar a la década de los noventa, cuando el Consenso de Washington hizo estragos. Todavía se siente cerca la ‘halitosis neoliberal’, aunque el paso del tiempo y la llegada de generaciones más jóvenes tienden a desactivar este efecto.

Por otro lado, el voto leal y en cierta manera cautivo de los sectores más empobrecidos de la población, principalmente en el Nordeste del país, donde el programa ‘Bolsa Familia’ tiene una fuerte implantación. Dilma arrasó en esta región con más del 70%, compensando el importante retroceso en el centro y sur del país. A esto hay que agregar el flujo importante de sufragios que en la primera vuelta votaron por Marina Silva, y que en la segunda se decantaron por Rousseff, a pesar de que aquella pidió el voto para Aécio Neves.

El papel del expresidente Lula fue otro factor decisivo, ya que se volcó en la campaña tras la primera vuelta. El alto prestigio que mantiene fue capitalizado por Dilma en el último tramo de la contienda. Paralelamente, el apoyo crítico y a su vez desesperado de los grupos políticos de izquierda y del movimiento sindical y popular fue otro aporte nada desdeñable. Por último, la propuesta de política exterior de la derecha de privilegiar las relaciones con EE.UU. y la U.E. y desactivar instrumentos de integración como Mercosur, Unasur, etc., supuso un torpe ataque al imaginario de “Brasil Potencia” que se ha ido construyendo durante la última década y que se ha convertido en un exponente de orgullo nacional.

Retos múltiples. Los logros de la década lulista son indudables, según el Centro de Investigación en Economía y Política: reducción de la pobreza del 35,8% al 15,9% y de la extrema del 15,2% al 5,3%; bajada del desempleo del 13% al 4,9% y aumento notable del salario mínimo, el de empleados públicos y pensiones; incremento del gasto social del 13% al 16% del PIB (en educación del 4,6% al 6,1%). Sin embargo, uno de los grandes desafíos va a ser la inclusión de amplias franjas de pobres urbanos y sectores medios, golpeados por la contra-reforma urbana (el nuevo extractivismo que expulsa pobres de las favelas) y el deterioro de servicios sociales (sanidad) y públicos (transporte). El retroceso electoral en Sao Paulo, la mayor urbe del país, es un indicador muy relevante.

El neo-desarrollismo, por su parte, evidencia sus límites y contradicciones. La impostergable reforma agraria volverá a chocarse de frente con la dependencia exportadora de productos del agro-negocio (principalmente soja transgénica), bajo control de grandes terratenientes que han aumentado su presencia en el Congreso (de los 89 representantes del 2003 a los 257 del actual). Los conflictos sociales y ambientales se agudizarán por la expansión de grandes obras de producción de energía (mega-hidroeléctricas, fracking) y de grandes infraestructuras viarias y de transporte (TAV), negocio multimillonario para los grandes consorcios de la construcción brasileña (Odebrecht, Andrade Gutierrez, etc.)

El problema de la deuda será otro de los campos de batalla. De la reducción de la deuda externa del 41,8% del PIB al 13,7% se ha pasado al ‘negocio’ (para los bancos prestamistas) de la deuda pública que supone una sangría anual en los presupuestos de la nación.

El impulso a una nueva ley de medios que reduzca el poder desmesurado de los grandes grupos de comunicación, es señalado como otro gran reto. A esto hay que agregar la prometida reforma política para afrontar la corrupción e introducir mecanismos de democracia participativa. La vía de la Asamblea Constituyente puede ser una opción, aunque la composición cada vez más oligárquica del Congreso será un obstáculo evidente.

Por último, desde los sectores más a la izquierda, se sigue soñando con que el PT redefina su estrategia y facilite las condiciones para una etapa de movilizaciones de calle, desburocratización y repolitización militante. Como esto probablemente no ocurrirá, la sombra de Lula comenzará a proyectarse para una nueva disputa electoral en el 2018.

Luismi Uharte. Parte Hartuz Ikerketa Taldea

 

BRA_CB papa política

BRA_ZH reforma política

Os grandes temas tabus esquecidos do debate

Por medo de perder votos, Dilma e Aécio ignoram temas importantes para os eleitores

 

dilma aécio

 

por Juan Arias/ El País/ Espanha

O penúltimo debate entre os candidatos presidenciais, Dilma Rousseff e Aécio Neves, no qual se sentia no ar o medo de ambos de cair de novo nas cenas de boxe vistas no encontro anterior, ocorreu sem grandes destaques, quase como um decalque dos primeiros embates deste segundo turno, com temas já abordados e, de novo, deixando no esquecimento assuntos fundamentais, como por exemplo, os referentes à sexualidade, ao meio ambiente e ao racismo que atinge os brasileiros negros e mulatos.

[Um debate visa desmascarar os santos de pau oco, os príncipes encantados, os falsos salvadores da pátria, os demagogos amigos do povo, criados pela propaganda política que lava mais branco, que pede para votar no melhor. Quando quem tem uma vida suja não deve ser candidato.

Propostas são promessas. A garantia de que promessa é dívida para ser, realmente, paga, depende do passado de quem faz. Daí a necessidade do eleitor conhecer a vida de quem lhe deve, de quem lhe dá esperanças, oferece probabilidades de um futuro melhor]

Já às vésperas da votação, os temas tabu, dos quais os dois candidatos fogem como o diabo da cruz, continuam sendo os grandes ausentes, como se eles não interessassem aos cidadãos ou por temor dos candidatos de perder votos ao se comprometerem com essas questões.

Dilma e Aécio mantiveram silêncio, por exemplo, em relação ao aborto, que segue matando milhares de mulheres, geralmente as mais pobres e vulneráveis. É um assunto que os assusta, assim como as questões relativas aos direitos dos homossexuais, como o casamento entre pessoas do mesmo sexo e a possibilidade de adotarem crianças. Ou a homofobia, que continua provocando mortes a cada dia, frutos da intolerância e do preconceito. Esse medo tem um nome: o terror de perder os votos dos milhões de evangélicos.

E com os assuntos relativos à sexualidade, os candidatos também ficaram gravemente calados em relação à proteção da Amazônia, que permanece sendo sacrificada e que representa uma das maiores riquezas ecológicas do planeta, um orgulho dos brasileiros.

Esqueceram-se do meio ambiente [a seca de São Paulo] e das energias alternativas, que hoje são assuntos universais e importantíssimos. Como é possível que Marina Silva, que deu seu apoio a Aécio, não tenha pedido a ele para colocar a defesa da Amazônia como prioridade no debate?

[Que a Amazonia é do Brasil]

E o racismo perpetrado diariamente contra os brasileiros negros e mulatos, que são maioria no país mas continuam como os grandes excluídos da sociedade?

E o problema da desigualdade social? Será que os candidatos não lamentam ou não se preocupam com o fato de o Brasil, rico em quase tudo, continuar apresentando um dos maiores índices de desigualdade entre os países em desenvolvimento?

[Exemplo: a reforma agrária]

Entre as bandeiras do medo levantadas nesta campanha sempre esteve presente a comparação entre o PT que se interessaria pelos pobres e o PSDB que preferiria os ricos. Mas será que nenhum dos candidatos considerou importante explicar por que, apesar de tantos avanços sociais, o Brasil mantém esse abismo perverso da desigualdade, que vai desde a riqueza, que continua acumulada por poucos, às oportunidades para todos abrirem um caminho na vida?

Por que ninguém fala em taxar as grandes fortunas, de acabar com essa injustiça de que os ricos paguem, por exemplo, o mesmo coeficiente de impostos que a castigada classe média? E essas diferenças gritantes de salários entre os políticos e os professores, para citar um exemplo? A reforma política, mãe de tantas corrupções, com essa loucura de dezenas de partidos sem ideologia e a falta de credibilidade dos cidadãos nos políticos, foi outra das grandes ausentes do debate.

[Por ninguém fala nos sem terra, nos sem teto?]

E por fim, a política externa, um assunto que pode não trazer votos, pois a maioria dos cidadãos não o vê como uma urgência para sua vida cotidiana, tampouco mereceu uma só menção.

Curiosamente, no entanto, Neves foi bastante aplaudido quando mencionou a predileção que o Governo Rousseff tem tido com os países mais ditatoriais da América Latina.

[Esta é uma referência implícita ao Uruguai, Argentina, Bolívia, Venezuela, países que realizaram eleições diretas para presidente e, coisa que o Brasil não faz, ouviram a voz do povo em plebiscitos e referendos] 

De fato, é fundamental para um país da importância geopolítica do Brasil saber como quer se posicionar no cenário internacional, quem serão seus parceiros, com quem prefere negociar política e economicamente.

[O medo do Mercosul, do BRICS; e a defesa do FMI, da dolarização, do Brasil quintal, eterna colônia]

Trata-se justamente de um assunto que poderia claramente diferenciar ambos os candidatos. Por que Aécio não explicou como pretende mudar a tão criticada política externa do país?

[A política de Aécio é a mesma de Fernando Henrique, privatista e entreguista, tendo Armínio Fraga como ministro da Economia]

Os brasileiros têm o direito de saber com quem o país deseja jogar em um futuro próximo.

[Temas como nacionalismo, patriotismo e brasilidade permanecem esquecidos.  E para combater a corrupção e os privilégios das elites: as reformas do judiciário, do legislativo, do executivo.

As reformas de base, que motivaram o golpe de 64, continuam banidas do cenário político]

Falta apenas um debate antes do pleito. Se esses assuntos até agora tabus permanecerem como os grandes ausentes, pelo medo dos candidatos de perder votos, os brasileiros poderão ir às urnas votando às cegas e no vazio.

 

[Os comentários entre colchetes são do editor deste blogue]

 

 

Encruzilhada eleitoral

Dom Walmor Oliveira de Azevedo
Arcebispo de Belo Horizonte (MG)

Na medida em que se entra na reta final para as eleições 2014, a propaganda avança e as pesquisas impactam. O cidadão se vê numa encruzilhada eleitoral. Um enorme desafio à cidadania. Não basta apenas escolher um nome. O alcance da responsabilidade e das consequências do voto não permitem atitude simplória, sob pena do alto custo de decisões inadequadas sobre o executivo e a representatividade. Uma gama enorme de fatores interfere na consolidação dessa esperada postura cidadã, obviamente na contramão da inadmissível proposta do voto nulo ou do não comparecimento às urnas. Eleições garantem o exercício nobre da cidadania. Por isso mesmo, supõem e exigem preparação individual muito mais elaborada. Um espinhoso processo de discernimento pela articulação e confronto desta gama de fatores que perpassam o emocional, as razões ideológicas – necessariamente presentes no embate eleitoral – e os interesses econômicos, atingindo um horizonte político de maior elaboração e clarividência. Fácil não é.

Quel idéias em crise OAB plebiscito

Escolher apenas por simpatia, sob impulso, é um tremendo risco. É indispensável analisar programas e propostas das coligações partidárias e ponderar elementos, especialmente aqueles de inegociável sensibilidade social, num momento em que o pobre e o excluído precisam ter prioridade de tratamento e destinações. Também não se pode dispensar o compromisso dos que têm competência para gerar e garantir dinâmicas de crescimento econômico e a consequente inclusão social. Trata-se de um exercício político que inclui atividade de conhecimento e disposição para debates e confrontos, nas rodas familiares, de amizade e profissionais, em exigente processo de discernimento. Agora é hora de buscar indispensável avanço na sociedade.

Os vícios da política brasileira e suas mediocridades não justificam a falta de envolvimento e empenho por parte dos cidadãos. Aliás, a construção do novo, em política e em cenários de igualdade social, é processo complexo que supõe um passo a passo até que se possa alcançar a meta, responsabilidade de todos, de uma sociedade mais civilizada e amadurecida no exercício e no tratamento de sua cidadania. Basta pensar a amplitude de reformas que precisam ocorrer para que um cenário novo se desenhe, superando o modo obsoleto de se fazer política no Brasil.

Sabe-se que sem reformas política, tributária, fiscal e outras não se avançará para além de discursos repetitivos, estéreis, e de promessas que caem no descrédito. Neste “passo a passo” para que as reformas aconteçam, a Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB) e outras 400 entidades continuam, nesta Semana da Pátria, a investir no Projeto de Lei de Iniciativa Popular pela Reforma Política. Ao oferecer critérios adequados para avaliar a qualidade dos candidatos ao Executivo e, sobretudo, ao Legislativo, esta proposta impactará a realidade política do Brasil. Não custa nada contribuir com sua assinatura e buscar outras, entre amigos e familiares. Só assim, será possível se chegar ao número exigido de adesões para que o projeto da Reforma Política passe a tramitar no Congresso Nacional. Um desafio à hombridade dos eleitos e à coragem de olharem para além dos interesses cartoriais e particulares.

Este Projeto de Lei, nos seus quatro importantes itens, terá força para modificar o atual quadro político do Brasil. Por meio dele, será possível afastar o poder econômico das eleições, com a proibição do financiamento de campanhas eleitorais por empresas; cobrar coerência de candidatos e partidos com a eleição em dois turnos – o primeiro para a escolha de um programa e o segundo para a escolha das pessoas que ocuparão os cargos políticos. Não se pode simplesmente, como acontece na realidade brasileira, depositar tudo nas mãos de algumas pessoas para que governem e legislem a partir de interesses próprios, de trocas e de pagamento de favores. A Reforma Política cobrará, ainda, a urgência inteligente de aumentar a participação das mulheres. Embora constituam 58% do eleitorado, apenas 8% delas desempenham funções políticas. É enorme a perda da contribuição feminina neste setor, em vista de sua qualificação comprovada em outras áreas.

É precioso ainda, como quarto ponto da proposta de Reforma Política, ampliar a participação do povo nas principais decisões, por meio da regulamentação de Plebiscito, Referendo Popular e Projeto de Lei de Iniciativa Popular, mesclando a democracia representativa com a democracia participativa. O não atendimento a esta urgência resultará em continuar a manter o povo – verdadeiro dono do poder – submisso a essa representatividade que não o representa. Refém de dirigentes que não atendem suas necessidades básicas e de direito, gerando quadros na contramão da justiça social.

Neste mesmo ato de coleta de assinaturas pela Reforma Política, como celebração digna da Semana da Pátria, se faz o recolhimento de votos por uma Assembleia Nacional Constituinte para mudar o sistema político no Brasil. O caráter popular deste plebiscito é um exercício importante de cidadania e com impacto nas instâncias governamentais para que convoquem um plebiscito oficial. O discernimento neste momento eleitoral e o gesto cidadão de participar desta coleta de assinaturas ajudarão a desenhar um novo cenário para que não seja tão nebulosa, como está agora, desafiando a todos, com riscos muito sérios, a atual encruzilhada eleitoral.

Gianfranco
Gianfranco