Grecia nos salvará

Texto de la intervención del filosofo esloveno en la convención de Syriza

Se dice que Syriza no tiene suficiente experiencia para gobernar. Estoy de acuerdo, le falta experiencia sobre cómo llevar a la ruina un país, engañando y robando. No tenéis esa experiencia. Esto nos lleva al absurdo de la política europea: nos sermonea sobre pagar impuestos, oponiéndose al clientelismo griego al tiempo que pone todas sus esperanzas en la coalición de dos partidos que han llevado a Grecia a ese clientelismo.

Christine Lagarde ha afirmado recientemente que tiene más simpatía por los pobres de Niger que por los griegos, y también ha aconsejado a los griegos que se ayuden a sí mismos pagando impuestos, que, como he podido comprobar hace pocos días, no deben pagar. Como todos los liberales humanitarios, ama a los pobres impotentes que se comportan como víctimas, evocando nuestra simpatía e inclinándonos a la caridad. Vuestro problema es que sí, sufrís, pero no sois víctimas pasivas: resistís, lucháis, no pedís comprensión ni caridad, reclamáis solidaridad activa. Demandáis y reivindicáis una movilización, apoyo para vuestra lucha.

Se acusa a Syriza de promover utopías de izquierda, pero la utopía es el plan de austeridad impuesto por Bruselas. Todos saben que este plan es ficción, que el estado griego no podrá jamás pagar la deuda. ¿Por qué Bruselas impone estas medidas? Su propósito no es salvar a Grecia, sino salvar a los bancos europeos.

El buen sentido radical

¿Es realmente Syriza grupo de peligrosos extremistas? No, Syriza está aportando un pragmático buen sentido para abortar la confusión generada por otros. Los soñadores peligrosos son los que pretender imponer las medidas de austeridad. Los verdaderos soñadores son los que piensan que las cosas pueden seguir así, indefinidamente, haciendo algunos cambios cosméticos. Vosotros no sois soñadores: vosotros estáis despertando de un sueño que se está transformando en una pesadilla. Vosotros no estáis destruyendo nada, estáis reaccionando al modo en que el sistema está gradualmente destruyéndose a sí mismo. Todos conocemos la clásica escena de los dibujos animados de Tom y Jerry: el gato alcanza el precipicio y continúa caminando, ignorando que no hay suelo bajo sus píes. Solo cuando mira hacia abajo se da cuenta que cae al vacío. Esto es lo que estáis haciendo: estáis diciendo a los que están en el poder, «¡eh, mira hacia abajo!» y se caen.

Los irlandeses se rebelan frente a la austeridad y no pagan impuestos

Insumisión ante dos nuevas tasas

Sólo la mitad de los propietarios de inmuebles se han registrado para pagar un nuevo impuesto con el que el Gobierno irlandés quiere financiar el pago de la deuda

Año y medio después del rescate financiero, los irlandeses han comenzado a darle forma a su propia rebelión contra la gestión de la crisis y el modelo económico.Con una menor tradición de movilización social que en otros lugares como Grecia o el Estado español, en Irlanda ni las manifestaciones ni el movimiento Occupy ni las huelgas generales (no se ha convocado una sola) han calado como método de presión en contra de los recortes y la obediencia absoluta del Gobierno a la hoja de rutamarcada desde la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

Oposición a los impuestos

Sin embargo, los irlandeses han ido fraguando su propio camino a través del boicot a dos de los impuestos establecidos en el pacto entre su Gobierno y el tándem UE-FMI. La sociedad civil está respondiendo con un ‘no’ rotundo al nuevo impuesto sobre el agua y la propiedad inmobiliaria.

Tras año ymedio del pacto, los irlandese han podido comprobar cómo, además de que el supuesto cortafuegos no ha surtido efecto respecto a otros Estados, los contribuyentes deberán pagar la deuda de 85 billones de euros acordada con los organismos internacionales para rescatar a sus bancos.

La primera reacción fue castigar al Gobierno de Fianna Fail por su gestión financiera, que, básicamente, se basó en primero dar carta blanca a los bancos a través de una completa desregulación, y después inyectar dinero público para ir salvando los problemas de deuda a los que se venían sometiendo cuando estalló la crisis mundial. Así fue como, en las elecciones celebradas en febrero de 2011, el Gabinete de Brian Cowen se llevó el mayor batacazo de su historia al perder su hegemonía y pasar de 77 a 20 parlamentarios.

El nuevo Gobierno, formado por el partido conservador Fine Gael y el partido laborista, sin embargo, no ha demostrado ofrecer una alternativa y se ha inclinado por mantener la paz en las calles y cumplir todas las órdenes dirigidas desde la UE y el FMI, quienes exigen una reducción del déficit del actual 10% al 3% en 2016.

De todos modos, la extrema situación de aumento del desempleo, los regresivos impuestos a las clases medias-bajas (el impuesto de sociedades sigue en el 12,5%) y los recortes en los servicios públicos están impulsando, finalmente, el despertar social.