Exemplar revolução da Islândia

A Islândia saiu da crise, do atoleiro em que se encontram Portugal, Espanha, Grécia, Irlanda.

Crise edêmica em países do Terceiro Mundo e nos emergentes como o Brasil, onde as condições de vida são degradantes. Basta citar que São Paulo tem 2.627 favelas, e Rio de Janeiro, 1.100.

Que fez a Islândia?

Se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?

La historia de los hechos

Islândia reduz desemprego dos 12 para os 5% em dois anos

Reykjavík, maior cidade
Reykjavík, maior cidade
Akureyri
Akureyri
Kópavogur
Kópavogur
Mosfellsbær
Mosfellsbær

A Islândia preferiu desobedecer o FMI. Fez tudo que a troika não ordenou. Nada de cortes no orçamento. Em vez de ajudar os bancos falidos, mandou os banqueiros corruptos para a cadeia. O povo nas ruas e nas urnas criou uma nova Islândia, com um novo governo, uma nova constituição. O povo legisla e governa via referendos e plebiscitos.  Resultado: Escreve Catarina Correia Rocha, in iOnline, Portugal:

A Islândia conseguiu descer para menos de metade a sua taxa de desemprego em apenas dois anos. Em Maio de 2010, a taxa situava-se nos 12% mas, em Setembro de 2012, já tinha descido para os 5%. As informações são do Gabinete de Estatística islandês, citados pelo jornal ABC. Este facto já mereceu rasgados elogios da comunidade internacional, levando mesmo a agência de notação Standard&Poor’s a adjectivar a economia islandesa como “próspera e flexível”. As mulheres continuam, contudo, a ser as mais afectadas pelo desemprego. Em 2011, o Fundo Monetário Internacional (FMI) previu um crescimento do PIB de 2,5% para esse ano, acompanhado de um novo crescimento de 2,5% em 2012. Estes números que representam quase o triplo do crescimento económico de todos os Estados-membros da União Europeia.

Parlamento Nacional da Islândia
Parlamento Nacional da Islândia
Dettifoss, a maior queda d'água da Europa, localizada no nordeste islandês
Dettifoss, a maior queda d’água da Europa, localizada no nordeste islandês
Geysir, um géiser no vale Haukadalur. É o mais antigo géiser conhecido
Geysir, um géiser no vale Haukadalur. É o mais antigo géiser conhecido

Islandia y el rechazo de la austeridad

Los resultados de la política económica y social islandesa han sido espectaculares. Mientras la Unión Europea se encuentra en plena recesión, Islandia se benefició de una tasa de crecimiento de un 2,1% en 2011 y prevé una tasa de 2,7% para 2012, y una tasa de desempleo de un 6%. El país hasta se dio el lujo de proceder al rembolso anticipado de sus deudas al FMI.

El presidente islandés Olafur Grímsson explicó este milagro económico: “La diferencia es que en Islandia dejamos que los bancos quebraran. Eran instituciones privadas. No inyectamos dinero para salvarlas. El Estado no tiene por qué asumir esta responsabilidad”.

Contra todo pronóstico, el FMI saludó la política del gobierno islandés –el cual aplicó medidas en las antípodas de las que preconiza–, que ha permitido preservar “el precioso modelo nórdico de protección social”. En efecto, Islandia dispone de un índice de desarrollo humano bastante elevado. “El FMI declara que el plan de rescate al modo islandés ofrece lecciones para los tiempos de crisis”. La institución agrega que “el hecho de que Islandia haya logrado preservar el bienestar social de las unidades familiares y conseguir una consolidación fiscal de gran envergadura es uno de los mayores logros del programa y del gobierno islandés”. No obstante, el FMI omitió precisar que estos resultados fueron posibles sólo porque Islandia rechazó su terapia de choque neoliberal y elaboró una programa de estímulo económico alternativo y eficiente.

El caso de Islandia demuestra que existe una alternativa creíble a las políticas de austeridad que se aplican a través de Europa. Éstas, además de ser económicamente ineficientes, son políticamente costosas y socialmente insostenibles. Al elegir ubicar el interés general por encima del de los mercados, Islandia muestra el camino al resto del continente para escapar del callejón sin salida. Por Salim Lamrani. Leer más

La solución de Islandia para salir de la crisis: ni un céntimo para los bancos

Manifestación en Islandia
Manifestación en Islandia, el país que no dio dinero público a la banca y llevó a políticos y banqueros a los tribunales ya está saliendo de la crisis

Por Eva Pastrana

Islandia, 2007: país pequeño, poco poblado y con alto grado de bienestar social. Cuatro pequeños bancos operaban en el interior del país. Poco a poco se fue permitiendo privatizar ciertos recursos. Se facilitó la especulación bancaria. Se abusó de la vivienda como recurso de inversión. Llegó el boom inmobiliario y, con él, la concesión de créditos sin límite. En España ya hemos visto la película, pero en esta ocasión el final cambia.

Como ocurrió con nuestro país, un par de años después Islandia se colapsó. En 2008, fueron nacionalizados los tres mayores bancos y su deuda pública empezó a multiplicarse. Un año después, el Parlamento acordaba devolver la deuda a Gran Bretaña y Holanda, sus principales acreedores bancarios. Cada familia islandesa debía pagar 3.500 coronas durante 15 años al 5,5 % de interés. Aumentaron las protestas sociales y se convocó un referéndum en el que se decidió rebajar el interés al 3% y aumentar el periodo de pago a 37 años.

Finalmente, Islandia tuvo que pedir un rescate internacional del FMI que le obligó a acometer importantes ajustes económicos. Pero ahí empieza la diferencia: el Gobierno islandés no desembolsó ni una sola corona de los contribuyentes en los bancos. Los dejó quebrar. En octubre de 2008, Islandia dejó morir a tres grandes bancos —el Kaupthing, el Landsbanki Íslands y el Glitnir—. Renegoció la deuda con los acreedores (en su mayor parte de Alemania, Reino Unido y Holanda) y permitió que tomaran el control de las nuevas entidades. No obstante, se calcula que los tenedores de la deuda (casi todos extranjeros) sufrieron una quita del 70%.

Islandia no es España

Pese a las semejanzas en el discurrir de los acontecimientos, Islandia parte de un punto muy distinto. En el país escandinavo, para empezar, no circulan euros y eso les permite devaluar su moneda temporalmente, para ser más competitivos. En segundo lugar, los acreedores de la inmensa deuda de sus bancos, no eran los islandeses, sino alemanes, británicos y holandeses. Eso puede explicar que dejar morir a la banca, sea una opción para ellos, pero no para España.

Sin embargo, hay otro tipo de medidas que Islandia tomó. Los tribunales escandinavos, por ejemplo, juzgaron si el ex primer ministro Geir Haarde era «parte responsable en la crisis financiera». Se trata, por el momento, del único proceso judicial abierto en el mundo contra un político por su presunta implicación en una crisis económica.

El ex primer ministro negó todos los cargos. «Ninguno de nosotros estimaba que había algo mal en el sistema bancario», se defendió, al tiempo que añadía que no había ningún signo «claro» de que fuera a producirse ese «crack». Finalmente Haarde fue exculpado de tres de los cuatro cargos que se le imputaban aunque se le condenó por violar la ley de responsabilidad de los ministros.

También sentará en el banquillo de los acusados la cúpula directiva del banco islandés Kaupthing Bank. El presidente y el consejero delegado de la entidad fueron acusados junto a otros de fraude y manipulación por la Fiscalía Especial de Islandia, en el marco de sus investigaciones sobre el colapso de la banca islandesa en 2008.

Brotes verdes

A Islandia aún le quedan asuntos por resolver, pero está en el camino de conseguirlo. Su deuda pública sigue suponiendo el 100% del PIB y tiene una importante deuda privada, la inflación no está del todo estable y, aunque pagó anticipadamente de 339,2 millones al FMI, aún le queda parte del préstamo por devolver.

El mismo órgano acaba de publicar su última revisión sobre el estado de Islandia y las previsiones dicen que este año su economía crecerá un 2,4%, con un consumo privado tirando al 3% y compensando la caída de la inversión pública fruto de las medidas de austeridad.

En la estepa islandesa ya se ven brotes verdes. Los islandeses han tirado el libro de estilo de las crisis económicas por la ventana y, por lo que parece, les está saliendo bien.

Fuente: texto publicado en el periódico Abc.es de España/E’a

O bem escondido exemplo da Islândia que saiu da crise com o famoso “fora FMI”

 

 

Aurora boreal
Aurora boreal

A imprensa ocidental evita falar da Islândia, um país que recusou a ajuda do FMI, e decidiu não ajudar os bancos, e colocar na cadeia os responsáveis pela crise: os banqueiros e autoridades.

  • Em 2001 o sistema bancário islandês foi totalmente desregulado, isto quer dizer que o governo deixou de intervir directamente nos bancos. Com esta medida permitiu-se que os bancos e empresas se expandissem por todo a zona económica europeia. Sobretudo no Reino Unido, Holanda e Alemanha.
  • Tudo ia bem na economia islandesa, até que em 2008 rebenta a crise nos EUA com a falência do Lehman Brothers e corta-se o crédito entre bancos por falta de confiança entre eles. Nessa altura descobre-se que os três maiores bancos islandeses se tinham endividado dez vezes mais do que aquilo que o país produzia (PIB).
  • O que fez o governo da altura foi nacionalizar esses bancos, garantindo os depósitos islandeses na Islândia, mas não pagando as contas icesave dos investidores do Reino Unido e Holanda. Os dois países acabaram por pagar esses depósitos aos investidores pedindo posteriormente á Islândia o dinheiro que eram cerca de 4 mil milhões de euros.
  • Na altura o governo islandês pediu ajuda ao FMI, mas manifestações populares contra a entrada do órgão internacional acabaram por impedir a intervenção. O governo fez também um referendo sobre se a Islândia devia pagar o que devia á Holanda e Inglaterra, onde ganhou o “Não” nas urnas. Há um processo em tribunais que ainda está em desenvolvimento.
  • Houve também uma responsabilização judicial dos culpados da crise, levando políticos e banqueiros a tribunal. Exemplo do ex-primeiro ministro que foi julgado nos últimos dias.

Sin noticias de Islandia

por Manuel E. Yepe

Hace cuatro años que en Islandia, esa glacial isla adscrita a Europa que descansa en medio de Atlántico Norte con apenas unos 300.000 habitantes, ocurren cosas interesantes y novedosas que no se reflejan en los medios corporativos de occidente, confirmando la manipulación inexorable de que es objeto la humanidad por el control que sobre los medios de prensa en el mundo ejercen la superpotencia y las oligarquías a ella adscritas.

En Islandia no ha tenido lugar una revolución social, pero sí ha ocurrido algo casi tan grave para la alta jerarquía de las finanzas: una revolución contra la tiranía de los bancos capitalistas en un mundo globalizado con raíces que conducen inexorablemente a Wall Street.

Aunque gracias a sus centrales geotérmicas Islandia disfruta de gran independencia energética, el país dispone de muy escasos recursos naturales adicionales y su economía, dependiente en un 40% de las exportaciones pesqueras, es por ello muy vulnerable. Al igual que los demás países europeos, se fue endeudando con la banca en la especulación para vivir por encima de sus posibilidades reales en el sistema financiero neoliberal impulsado por Estados Unidos al que ahora la economía real ajusta cuentas.

Fontes termais
Fontes termais

 

El gobierno dispuso una investigación para ventilar las responsabilidades de la crisis y comenzaron las detenciones de banqueros y altos ejecutivos. La INTERPOL dictó una orden de captura y todos los banqueros implicados abandonaron el país.

En este contexto se elige una asamblea para redactar una nueva Constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano representado por 25 ciudadanos sin filiación política elegidos entre 522 candidatos propuestos.

La asamblea constitucional trabaja desde febrero de 2011 en un proyecto de Carta Magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebran por todo el país. Deberá luego ser aprobado por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

La recuperación económica experimentada por la isla tras liberarse de la carga parasitaria de la deuda con los bancos es vista por las cúpulas capitalistas europeas como un peligroso ejemplo para países que tildan de “morosos”, como Grecia e Irlanda. Sobre todo porque los éxitos recientes que viene logrando Islandia han llevado a muchos economistas a considerar que ha sido el colapso de los bancos lo que más ha ayudado a tales avances.

No sólo la economía islandesa no se derrumbó con la solución de la crisis a partir del impago de la deuda sino que cerrará el 2011 con un crecimiento del 2,1% que será del 1,5% en 2012, cifra que triplica la de los países de la zona euro.

Gran parte de ese crecimiento se basa en incrementos productivos, principalmente en el turismo y la industria pesquera. Ello contrasta con el cuadro que exhiben otras economías europeas, estancados o en declive.

Islandia demostró que con la recuperación de su soberanía han venido aparejadas la justicia y la dignidad.

Políticos y banqueros corruptos han sido sometidos a juicios.

Dettifoss, a maior queda d'água da Europa, localizada no nordeste islandês
Dettifoss, a maior queda d’água da Europa, localizada no nordeste islandês

Islandia. “Hay que dar poder al ciudadano, que tenga las armas necesarias para que su gobierno no haga cosas que la gente no quiere”

Birgitta Jónsdóttir (Reikiavik, 17 de abril de 1967) es poeta, activista, pertenece al partido de los ciudadanos Civic Party – ahora llamado The Movement–, creado en el 2009, después del colapso de la economía islandesa en el 2008. Las protestas de los ciudadanos, en las que ella participaba activamente, consiguieron destituir al gobierno, acabar con la banca privada que les había llevado a la quiebra y proponer un nuevo ­Ejecutivo.

¿Cómo surgió la idea de crear un partido de ciudadanos?

Tras el hundimiento de la economía en el 2008, el país entró en bancarrota y la sociedad islandesa se colapsó. Nuestras deudas, por culpa de las arriesgadas operaciones de los bancos, eran 12 veces mayores que nuestro PIB. La gente empezó a perderlo todo cuando la burbuja se pinchó, y la gran mayoría salió a la calle para protestar. El resultado fue la destitución de la banca, del gobierno y las nuevas elecciones. Aquí es donde entra el partido ciudadano. Ocho semanas antes de las elecciones del 2009, un grupo de ciudadanos de la calle sin la menor experiencia política, sin dinero, pero con ganas de hacer democracia, decidimos juntarnos y hacer un partido político.

¿No es suficiente el activismo para cambiar las cosas?

Ser activista es muy importante. Es necesario estar en la calle para decir lo que se piensa, participar. Pero también es fundamental conocer los hilos desde el interior. Estar dentro significa vigilar de cerca al enemigo.

Hay gente que ve Islandia como un perfecto modelo experimental.

Nuestro país es un excelente laboratorio de pruebas. Hemos dejado caer a los bancos, no los hemos rescatado, hemos llevado al banquillo a los culpables de la crisis y según el último informe económico parece que nuestra economía va a crecer el triple de lo que lo hará la zona euro en el 2013. Estamos experimentando soluciones a un problema que está afectando al mundo entero. Quizás estas medidas son más sencillas de tomar aquí que en otros países porque somos tan sólo 311.000 habitantes y nuestra capacidad de respuesta es más rápida. La realidad es que ya no estamos bajo el programa del FMI y hemos superado nuestra peor crisis sin el coste social al que se está sometiendo a otros países de Europa.

La ciudadanía islandesa se ha negado en referendum a pagar por lo que consideran una responsabilidad del sistema financiero

 

La revolución islandesa continúa con paso firme ante la admiración entregada del resto de democracias occidentales, igualmente raptadas en su capacidad de decisión, aunque aletargadas por el discurso vacío de los derechos que supuestamente gozamos. Resulta kafkiano que un paísque unos ciudadanos, deban pagar por la temeridad de una entidad privada alojada en otro país.