Cuando la única fuente de información es la policía

por Olga Rodríguez

Kike Estrada
Kike Estrada

Esta semana el Juzgado de Instrucción número 2 de Móstoles ha archivado la causa contra Jorge, de 35 años, trabajador de la sanidad pública, detenido el pasado marzo durante una protesta por la sanidad pública en el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles y acusado por la policía de haber agredido al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty.

En el auto el juez afirma que no se ha justificado “debidamente” la “perpetración del delito que ha dado motivo a la formación de la causa”. Es más, el magistrado dice que, tras haber visto las imágenes requeridas a Televisión Española (presente en el lugar) “no resulta creíble la versión mantenida por los agentes denunciantes”, ya que en el vídeo se ve que varios manifestantes gritan consignas contra Lasquetty “sin que en ningún momento el imputado se acerque a él”.

Sin embargo, cuando Jorge fue detenido varios medios de comunicación dieron por buena la versión de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid y, saltándose su derecho a la presunción de inocencia, aseguraron que había intentado agredir a Lasquetty, y que había golpeado a un agente. La agencia de noticias Europa Press publicó una noticia bajo el siguiente título:

“Detenido un hombre que intentó agredir al consejero de Sanidad en Móstoles”.

La misma fue reproducida con ligeros cambios y con el mismo titular por varios medios, entre ellos el diario El País, que en el subtítulo de su información afirmaba:

“El policía que escoltaba a Lasquetty recibió el golpe al ponerse delante”.

El teletipo de Europa Press no mencionaba que los hechos ocurrieron cuando un grupo de personas se manifestaba por la sanidad pública durante un acto de Lasquetty. Es decir, desaparecía el contexto. La protesta, los abucheos y las caceroladas contra el consejero no existían en estas noticias.

Se presentó lo ocurrido como un percance protagonizado por un individuo que actuaba de forma aislada y violenta. No se incluyó ni un solo testimonio de las personas participantes en la protesta o de cualquier otro testigo, y se ocultó que quienes arrestaron al manifestante no llevaban uniforme y por tanto no estaban identidicados durante la detención.

Ya entonces esta sección criticó el enfoque de esta noticia en algunos medios, y de hecho entrevisté a varios testigos, cuyo testimonio no había sido divulgado hasta entonces. Todos ellos aseguraban que Jorge no solo no había intentado agredir al consejero, sino que ni siquiera había estado cerca de él. Mar Coloma, enfermera del Hospital Ramón y Cajal, contaba así lo ocurrido:

“Vimos cómo dos hombres vestidos de paisano empujaban a Jorge contra la pared, lo tiraban al suelo, lo reducían en el suelo. Eso fue cuando Lasquetty todavía estaba entrando, es decir, cuando Lasquetty pasó al lado de Jorge, éste ya estaba detenido. Que fuera un intento de agresión por parte de Jorge y que el agente se llevara un bofetón es falso. Sabemos que hay cámaras en el hospital y hemos pedido la filmación de ese circuito cerrado, porque así quedará claro lo que de verdad ocurrió”.

Las propias imágenes tomadas por periodistas y ciudadanos mostraban a Jorge ya detenido cuando Lasquetty pasaba a su lado. Pero nada de esto fue incluido en las informaciones difundidas por buena parte de los medios.

Ausencia de rectificación

Ahora, el juez archiva la causa porque no ve delito y no le resulta creíble la versión de los agentes. Sin embargo, medios de comunicación que en su momento dieron por buena la versión policial sin contrastarla, no se han hecho eco de este sobreseimiento. Por eso esta sección ha recibido varias peticiones de la comunidad de eldiario.es:

“Veo que medios como Europa Press (y otros) que condenaron a un manifestantes antes de tiempo, acusándole de intento de agresión, silencian ahora el archivo de la causa contra él. Nos encontramos de forma continua con este tratamiento en los mass media, que ofrecen toda credibilidad a una sola fuente. Solicito a la defensora que mencione este caso, que es tan solo un ejemplo de la estigmatización de las protestas legítimas, en la que desgraciadamente participan activamente muchos medios de comunicación”, denuncia Christian Méndez.

“Es necesario abordar desde un análisis serio y riguroso los grandes fallos y la falta de rigor de los medios al tratar asuntos como este, ante los que de forma sistemática, salvo excepciones, se ofrece la versión policial como única realidad, cuando es sabido que a veces los agentes de las fuerzas de seguridad reprimen y atribuyen a personas delitos que no han cometido”, señala A. S.

La criminalización de la protesta

Eldiario.es informaba hace unas semanas de que ninguno de los 447 detenidos en manifestaciones del 15M en Madrid ha sido condenado. Este dato, referido a los delitos penales, ayuda a entender hasta qué punto el 15M, así como algunos de los movimientos que han surgido de él, han sido criminalizados con el objetivo de deslegitimar y estigmatizar la movilización social, a la que dirigentes políticos han tachado de violenta, antidemocrática e incluso nazi.

“Te detienen, te archivan la causa y no pasa nada, pero mucha de esta gente sufre de shock post-traumático. Se archiva la causa, pero esto ¿quién lo repara?”, se preguntaban recientemente desde Legal Sol, el colectivo de abogados que defiende a los arrestados en las manifestaciones.

Existen suficientes datos y experiencias como para sostener que se producen detenciones arbitrarias e injustificadas en las manifestaciones y protestas. Sin embargo, una parte importante del periodismo que cubre este tipo de actuaciones persiste en el error de presentar la versión de la policía como una realidad indiscutible y neutral, mientras desprecia los testimonios que contradicen la palabra de las fuerzas de seguridad.

La información contrastada

En un contexto como el actual, donde crece la vulnerabilidad de los ciudadanos y menguan nuestros derechos y libertales, forma parte de la tarea informativa desconfiar del poder y de las versiones oficiales, contrastarlas con otras fuentes, indagar en los hechos antes de sentenciar, sin prueba alguna, que alguien agredió a un policía o intentó pegar a un consejero.

Y sin embargo en muchas redacciones de medios de comunicación prolifera aún la idea de que dar credibilidad a testimonios contrarios a la posición oficial no es periodismo, sino activismo; de que difundir como única verdad la versión policial es un acto objetivo y neutral; de que poner en entredicho mensajes procedentes del poder no es periodismo, sino radicalidad.

Ante ello, es preciso recordar la necesidad de un periodismo honesto, valiente y libre de ataduras, capaz de dar voz a las personas que han sido arrestadas o multadas por participar en una manifestación, por defender su libertad de expresión, por reivindicar los derechos que les (nos) están arrebatando. Un periodismo que tenga la honestidad de admitir sus errores y de publicar que la causa contra Jorge ha sido archivada y que en el auto de sobreseimiento el juez llega a decir que no resulta creíble la versión policial.

En definitiva, urge reivindicar un tratamiento de la información como un bien público al servicio de la ciudadanía y no del statu quo que perpetúa los desequilibrios y favorece los abusos.

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Olga Rodríguez é a defensora do leitor em El Diario Es. No Brasil não tem disso não. E mais: a polícia é a única fonte da mídia brasileira sobre protestos de rua, prisões, investigações, greves etc. Quando toda fonte é interesseira, parcial, principalmente quando impera o terrorismo. Seja estatal. Policial. Judicial. Econômico. Parlamentar. Religioso. Inclusive do pensamento único de quem detém o monopólio dos meios de comunicação de massa. A polícia do Brasil continua a mesma da ditadura militar de 64. Com suas prisões sob vara. Sequestros. Tortura. Desaparecidos (Onde está Amarildo?).

Olga Rodríguez

LA DEFENSORA DE LA COMUNIDAD

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Eis um deputado que jamais pediria prisão de oito anos para os corruptos de colarinho (de) branco

Definiu o grande e honrado deputado Djalma Aranha Marinho: O liberal é um direitista envergonhado.

diario_cuiaba. prisão de oito anos

A direita é sempre contra a voz do povo que é a voz de Deus.

Detesta referendo, plebiscito, qualquer decisão do povo.

Povo nas ruas, sim, quando não atrapalha o trânsito. Quando boiada nas procissões de santo, nas passeatas dos padres e pastores eletrônicos, nos shows super, super faturados dos prefeitos, nas paradas gays, nas marchas pela paz convocadas pela Globo nos bairros ricos, nos enterros dos políticos das elites e de artistas de televisão, e atrás dos trios elétricos e do Galo da Madrugada.

O povo tem cheiro de suor. Fede.

O povo deve falar, sim, sempre através de intermediários. Na justiça, representado pelos advogados da justiça gratuita. Nos executivos municipais, via vereadores. Com os governadores, via deputados estaduais. Com o governo federal, via deputados federais e senadores.

O trabalhador deve fazer greve, sim, via pelegos, a chamada greve teatro.

O povo escuta, e ouve tudo errado. Fala o que não deve. Que o povo escreva a carta dos leitores da Grande Imprensa, como recomenda Fernando Henrique. Isso é que ele chama liberdade de expressão. Que o povo apareça nas páginas policiais. Repórter policial é colunista social dos pobres.

Do povo o direito de ser os três macaquinhos.

Ilustração de Lucas Nine
Ilustração de Lucas Nine

Até na China os jornalistas vão às ruas exigir fim da censura

No Brasil democrático os jornalistas não realizam nenhum protesto nas ruas. Negam a censura que começa nas redações. Reclamam da tesoura dos coronéis da ditadura de 64, sem citar nomes. E não denunciam que o principal censor, hojemente, é a justiça. Da China costumam quantificar os blogues apagados, quando no Brasil perderam a conta.

O Observatório da Imprensa reproduz de O Globo:

Na mesma semana em que anunciou uma reforma em seu sistema penal, com o possível fechamento dos campos de trabalho forçado, o Partido Comunista da China (PCC) deu exemplos de que manterá a rédea curta com ativistas e meios de comunicação. O jornal Semanário do Sul (em tradução literal) teve um editorial banido pela censura, gerando revolta em microblogs e nas ruas de Cantão, no Sul do país. E o polêmico Artigo 73, que institui a detenção em local secreto, sem que o preso tenha direito a encontrar um advogado, foi aplicado pela primeiro vez – seu alvo foi um homem de 62 anos.

Semanário do Sul aproveitou o Réveillon para reivindicar reformas democráticas. O editorial não passou pelo censor, que o substituiu por um texto louvando o regime comunista.

A revolta foi da redação para a internet. Estudantes assinaram cartas abertas pedindo a demissão do censor. Celebridades publicaram declarações de apoio aos protestos em microblogs – o que levou o governo a fechar diversas contas nesses sites – e centenas de pessoas deixaram flores em frente à sede do jornal.

Na terça-feira (8/1), jornalistas e ativistas uniram-se nas ruas de Cantão num protesto usando máscaras e ostentando cartazes exigindo liberdade de expressão. Encontraram no caminho um movimento fiel ao PCC, empunhando bandeiras da China e chamando os manifestantes de “traidores”. A polícia teve de apartar algumas brigas. “É o único jornal do país, relativamente falando, mais capaz de reportar a verdade”, defendeu Cheng Qiubo, ativista pró-democracia. “Estamos furiosos com sua censura. Queremos que os meios de comunicação sejam livres.”

Prisão polêmica

O desejo de Cheng, porém, parece cada vez mais longe da realidade. Anteontem, o ativista Zhu Chengzhi, de 62 anos, tornou-se o primeiro caso conhecido de aplicação do Artigo 73, a controversa nova lei que permite a prisão em local desconhecido e por tempo indeterminado de pessoas que “ameaçam a segurança do Estado”. A detenção ocorreu em Shaoyang, também no Sul. As autoridades informaram à família de Zhu que ele ficaria sob “vigilância domiciliar”.

O artigo legaliza uma prática iniciada em 2011, quando o regime chinês deteve preventivamente dezenas de ativistas, temendo que, inspirados pela Primavera Árabe, eles incitassem movimentos pró-democracia no país. A família deve ser notificada em 24 horas, mas a polícia não é obrigada a revelar o paradeiro do preso.

Zhu é acusado de “incitar a subversão”, por postar online fotos de Li Wangyang, encontrado morto numa enfermaria de Shaoyang com o pescoço amarrado numa corda feita de ataduras de algodão. A declaração do governo de que Li se suicidara enfureceu estudantes e ativistas.

 

Quem controla a notícia?

por Carlos Castilho

Não é segredo que a imprensa usou esse recurso de manipular contextos com frequência preocupante, criando uma situação em que ambos os lados têm culpa em cartório. Se as tentativas de influenciar a publicação constituem uma interferência indevida no livre fluxo de informações, por outro lado a manipulação de contextos é igualmente condenável,  porque priva o leitor de uma percepção mais objetiva da questão abordada.

Também é publico e notório que políticos, governantes, empresários e personalidades tentam influenciar a imprensa antes mesmo do contato direto com repórteres e editores. Os comunicados de imprensa (press releases) são uma forma aceita de tentar condicionar a informação dada ao jornalista.

Nos casos mais grosseiros, o profissional consegue identificar os interesses embutidos no comunicado, mas a sofisticação crescente nas técnicas de relações públicas torna cada vez mais difícil distinguir a informação do marketing. Caso o jornalista resolva não ser um “inocente útil” no marketing alheio, ele acabará gastando um bom tempo para separar o joio do trigo e provavelmente será ultrapassado pela concorrência, ficando exposto à censura de seus superiores.

(Transcrevi trechos)

São Paulo:Ilustres e Admiráveis Figuras

por Bia Barbosa

 

Apresentados por Roberto Civita, do Grupo Abril, como ilustres e admiráveis figuras, os ex-presidentes Fernando Henrique Cardoso, do Brasil, e Alan Garcia, do Peru, participaram nesta segunda (15) de um debate sobre liberdade de expressão na 68ª Assembléia Geral da SIP (Sociedade Interamericana de Imprensa). O foco da discussão, orientado pela direção da entidade, foi seguir a mesma linha dos relatórios da Comissão de Liberdade de Imprensa e Informação, apresentados na véspera: rechaçar iniciativas de regulação dos meios de comunicação de massa que, na avaliação da SIP, cerceam a liberdade de imprensa.

Segundo o tucano, tendências como esta integram ou tem pressionado e constrangido o governo Dilma, “que não está entendendo com clareza o que está acontecendo” nos países vizinhos e dentro do território brasileiro. Ele então, explicou “o que está acontecendo”:

“Este frenesi contra a imprensa é um frenesi contra a liberdade, frenesi de alguns governos que querem ter o monopólio da opinião e o pensamento único, para que não desacreditem seus atos. Infelizmente esta idéia está se contagiando. É lamentável, porque não veem isso como o ponto de vista do adversário, mas do inimigo, que tem que ser cerceado”, disse.

Para Fernando Henrique, governos que obtiveram avanços na promoção do progresso econômico e da inclusão social tem se aproveitado disso para criar democracias autoritárias. “Eles ganham as eleições no voto e governam atacando a oposição e a imprensa, restringindo liberdades e atacando a propriedade privada. É um desvario demagógico populista”, afirmou.

“Estatismo comunicacional”

O parceiro de debate de FHC foi o ex-presidente do Peru, Alan García, adversário histórico de Hugo Chávez, presidente da Venezuela, e que tem em seu currículo projetos de pena de morte para terroristas, rebeldes e estupradores e o assassinato de 100 indígenas pela polícia peruana, durante um protesto em uma rodovia na região de Bagua, em 2009. Os indígenas protestavam contra decretos de García que permitiam multinacionais realizarem atividades de mineração e exploração vegetal em suas reservas.

Questionado sobre o que fazer para combater a tendência de monopólio e concentração da propriedade dos meios de comunicação, característica da região, Alan García foi tachativo:

“Eu não faria nada. Como regular o que se regula por si mesmo? Se um grupo tem boas ideias, que crie um jornal. Se há diários que, por sua capacidade, se tornam hegemônicos, como castigar o êxito? Dizem que há uma acumulação de meios. (…) Mas jamais a imprensa concorda entre si. Nunca vi um assunto que una toda a imprensa. Normalmente um diz A, outro diz B e outro, C. É o mundo da discussão. Então que medo tem vocês do êxito?”, questionou. “Em relação às frequências [de radiodifusão], agora temos a TV digital. O mundo está aberto a todos, o problema é ser inteligente e atrair as pessoas. Antes eram 7 canais, agora são 998. E o Estado não pode negar licenças a ninguém”, afirmou, em referência a um mundo que parece bastante distante da realidade do continente.

Fernando Henrique, no entanto, concordou. “Hoje a imprensa é um procedimento que tem muito mais filtros, não é mais a voz do dono. Tem o repórter, o editor, o revisor. Se mesmo assim alguém não se sentir contemplado, que reaja e escreva pra seção de “carta do leitor“”, sugeriu.