Mitos del pensamiento neoliberal

por Vicenç Navarro

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Hoy el pensamiento económico dominante en los círculos políticos, mediáticos, económicos y financieros españoles continúa siendo el neoliberalismo y ello a pesar de que la evidencia científica existente muestra, sin que haya lugar a dudas, que la aplicación de las políticas públicas inspiradas en tal pensamiento han sido responsables de la génesis de las crisis financiera y económica que vivimos. Tal pensamiento se continúa reproduciendo en los mayores medios de información (también en fórums académicos) del país, como consecuencia del enorme poder de los grupos promotores de tal conocimiento (mejor definido como ideología) en tales medios. Entre ellos destacan la banca y la gran patronal. Las premisas de tal ideología son:

Mito nº 1. Hay que favorecer a las rentas superiores pues son ellas las que ahorran e invierten, creando puestos de trabajo.

Un reciente ejemplo de esta postura es la oposición del Partido Republicano en EEUU a que el presidente Obama elimine las rebajas de impuestos de los súper ricos que el presidente Bush junior aprobó durante su mandato (ver el excelente artículo “10 Things Republicans Don’t Want You to Know About the “Fiscal Cliff””, Jon Perr, 07.12.12, de donde extraigo gran parte de los datos que aquí presento). En tal argumento, se utiliza el término de “creadores de puestos de trabajo” para describir a los súper ricos (menos del 2% de la población).

Para sostener esta tesis, uno tendría que ver que a menos carga impositiva de los ricos, habría mayor creación de puestos de trabajo. Pues bien, la realidad es precisamente opuesta a este supuesto. Así, el Congressional Research Service de EEUU (que es el servicio de investigación del Congreso estadounidense) ha documentado que durante los años 40 y 50, cuando los súper ricos tenían que pagar un tipo máximo por encima del 90% (sí, 90%), hubo mayor producción de empleo que ahora que pagan el 35%. Algo idéntico ocurre con el Impuesto sobre las Ganancias del Capital, cuyo tipo máximo pasó de ser un 25% en aquel periodo al actual 15%, sin que se haya aumentado la producción de puestos de trabajo. La evidencia de que la bajada de impuestos a los súper ricos no incrementa la producción de empleo es robusta como una piedra. No es cierto que a menor carga impositiva de las rentas superiores y/o de las rentas del capital haya mayor producción de empleo. En realidad, la época reciente, con menor producción de empleo (la presidencia de Bush Junior), fue la que tuvo un menor gravamen de las rentas superiores. No se puede, pues, sostener la tesis neoliberal de que hay que bajar los impuestos (o que no hay que subirlos) a fin de facilitar la creación de empleo. Tal bajada de impuestos disminuye los ingresos al Estado, con los cuales, por cierto, éste podría haber creado empleo.

Pero existe otro factor negativo en la reducción del gravamen de los ricos y súper ricos. Éstos consiguen la mayoría de sus rentas de las rentas del capital a través de acciones, depósitos bancarios y otros medios de ahorro, y sólo una pequeñísima parte procede de sus salarios. Así, las 400 personas más ricas de EEUU reciben de su propiedad el 80% de sus ingresos y sólo un 8% de sus salarios. Para el resto de la población, la situación es al revés. La gran mayoría de su renta procede de salarios y una pequeñísima proporción viene de la propiedad (el 5%). De estos datos se deduce que las rebajas fiscales a la propiedad (acciones, depósitos y otros) benefician predominantemente a las rentas superiores, favoreciendo una enorme concentración de las rentas. Los datos son abrumadores. Entre 1979 (inicio de la revolución neoliberal) y 2007 (inicio de la crisis), las rentas (después de pagar impuestos) del 1% de la población más rica de EEUU crecieron un 281% (descontando la inflación), comparado con un crecimiento de sólo un 16% para el 20% de la población con menor renta.

Mito nº 2. La bajada de impuestos aumenta los ingresos al Estado

Estas políticas fiscales favorables a las rentas superiores que derivan sus rentas del capital han facilitado la enorme concentración de las rentas en Estados Unidos. Y una consecuencia de ello ha sido el descenso de los ingresos al Estado, hoy de los más bajos de la historia reciente en aquel país. Los ingresos al Estado federal representan sólo el 15% del PIB, el porcentaje más bajo desde los años 50. No es cierto, pues, que el Estado y su sector público estén ahogando a la economía.

Tales datos muestran la falacia de otro de los grandes dogmas del neoliberalismo, que asume que la bajada de impuestos, en lugar de descender los ingresos al Estado, los aumentará, pues –según tal dogma- la bajada de impuestos aumenta la demanda, y con ello el crecimiento económico y los ingresos al Estado. Pues bien, los datos tampoco respaldan tal supuesto. Al revés, la reducción de los impuestos (con predominio de los impuestos a los súper ricos) disminuyó los ingresos al Estado. Como ha mostrado el Center on Budget and Policy Priorities, la bajada de impuestos de los súper ricos (durante el gobierno Bush junior) fue responsable del crecimiento del déficit público del Estado (específicamente un 50%). En realidad, la gran mayoría de estudios que han analizado los orígenes del crecimiento del déficit del Estado federal han coincidido en que éstos han sido causados por los recortes de los impuestos (que favorecieron predominantemente a las rentas del capital y, por lo tanto, a los súper ricos) de la época de gobiernos republicanos, el aumento del gasto militar debido a las dos guerras iniciadas en periodo republicano –Irak y Afganistán- y a la recesión económica. La explicación de que el déficit del Estado federal es debido al incremento del gasto social carece de credibilidad. Una situación casi idéntica ha ocurrido en España. La reforma fiscal del 2006 que introdujo una bajada de impuestos muy notable para las rentas del capital y de las rentas superiores significó un incremento del déficit público estructural del Estado español (aumentándolo más de 20.000 millones de euros) que apareció en toda su magnitud cuando, en el 2007, la burbuja inmobiliaria explotó y la economía entró en recesión. En realidad, esta ralentización de la actividad económica implicó solo un 20% del aumento del déficit público estructural. El 80% de tal aumentó fue resultado del bajón de los impuestos. De ahí la situación absurda e incoherente de que cuando tal déficit aumentó se intentó reducir bajando el gasto púbico (y muy en particular el social que es ya en sí uno de los más bajos existentes en la UE-15), en lugar de revertir la bajada de impuestos del 2006.

Mito no 3. El aumento del Impuesto de Sucesiones dañará la economía

El presidente Obama ha propuesto aumentar el Impuesto de Sucesiones, pasando a ser un 45% de la propiedad del individuo. A este impuesto, conocido como el “impuesto sobre los muertos”, se han opuesto los neoliberales pues –según ellos- afecta a las pequeñas propiedades, destruyéndolas, pues los herederos se ven forzados a venderlas para poder pagar tal impuesto. Pero este argumento ignora que dicho impuesto afecta sólo a un 0,24% de las propiedades de EEUU. Un caso semejante ha ocurrido en España donde hay una enorme concentración de la propiedad. España es uno de los países de la UE-15 con mayor concentración de la propiedad.

Mito nº 4. Las políticas de estímulo económico han tenido un impacto mínimo en recuperar la economía

Tal premisa aparece frecuentemente en las tertulias y en los programas televisivos sobre las soluciones para salir de la crisis. Uno de ellos es el reciente programa de la BBC sobre la crisis en España y que contó con el asesoramiento de uno de los economistas más ultraliberales de los muchos existentes en los medios, el sr. Pedro Schwartz. En tal programa, se hizo la afirmación de que el estímulo que realizó el gobierno Zapatero no solo no sirvió para nada sino que incluso empeoró la situación, aumentando la deuda pública. Tal aseveración ignora varios hechos. Uno de ellos es que el estímulo del gobierno Zapatero consistió mayoritariamente en una reducción de impuesto que se creyó que estimularía la demanda y con ello reavivaría a la economía. Tal tipo de estímulo es erróneo por las razones indicadas en el párrafo anterior. La manera más efectiva para que el gasto público pueda estimular la economía es creando empleo directamente, lo cual el gobierno Zapatero hizo muy poco. La mayoría del estímulo no se llevó a cabo mediante obras públicas (haciendo piscinas como erróneamente señalaron el sr. Schwartz y la BBC) sino bajando impuestos. Existe la percepción generalizada entre los neoliberales (a veces compartida por algunos keynesianos) que el crecimiento de la demanda conlleva automáticamente un crecimiento del empleo lo cual no es del todo cierto, pues la demanda puede crecer sin que la producción de empleo aumente. Este punto es de gran importancia porque el problema mayor –causa de la recesión- es el elevado desempleo el cual no se resolverá sin una activa producción de empleo por parte del sector público. Esto es, por cierto, lo que explica también que el estímulo económico del presidente Obama fue, a pesar de su moderación, más eficaz en salir de la Gran Recesión que el de la UE y ello debido a que dio mayor énfasis en la creación de empleo con los fondos federales que no la UE. En esta última no hay todavía reconocimiento que el mayor problema económico (además de social) que tiene la UE es el elevado desempleo. Y así nos va.

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Brasil: Taxar os ricos (um conto de fadas animado) [Vídeo]

taxar os ricos

Taxar os ricos é um conto de fadas animado, narrado por Ed Asner, com animação de Mike Konopacki. Escrito e dirigido por Fred Glass para a Federação de Professores da Califórnia.

Este vídeo de 8 minutos sobre como chegamos a este momento de serviços públicos mal financiados, ampliando a desigualdade econômica, mostra o Brasil do neoliberalismo e da globalização.

As coisas vão para baixo numa terra feliz e próspera, após os ricos decidirem que não querem pagar mais impostos. Sem muita certeza, as pessoas dizem que não há alternativa….

El tercer hombre más rico del planeta pide otra vez a Obama que suba los impuestos a los ricos

El inversor subraya que en 1992, los estadounidenses más ricos representaban un 26,4% de los ingresos brutos fiscales, y en 2009, eran solo el 19,9%

El multimillonario estadounidense Warren Buffet, considerado por la revista Forbes como el tercer hombre más rico del planeta, ha vuelto a proponer al reelegido presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que aumente los impuestos a los ricos para hacer frente a los problemas fiscales a los que se enfrenta la economía estadounidense. En una columna de opinión en The New York Times, el carismático inversor propone que se imponga un impuesto del 30% a los ingresos de entre un millón y diez millones de dólares y del 35% para los que superen esta última cifra.

“Una norma simple y sencilla como esta bloquearía los esfuerzos de miembros de lobbys, abogados y legisladores hambrientos por contribuciones para que los ultrarricos sigan pagando tasas muy inferiores a las que se aplican a las personas cuyos ingresos son solo una pequeña fracción de los nuestros”, afirma. Asimismo, insiste en que no se deben posponer estos cambios argumentando que se debe reformar el sistema fiscal en su conjunto, ya que estas modificaciones son “muy necesarias”. En su opinión, estas reformas fiscales “no deben fomentar el retraso en la corrección de sencillas y caras desigualdades” y no se puede permitir que quienes quieren proteger a los privilegiados se “salgan con la suya insistiendo en que no se haga nada hasta que se pueda hacerlo todo”.

Buffet recalcó que los 200 estadounidenses que más ingresaron en 2009 cobraron un “salario” de 97.000 dólares (74.795 euros) por hora, suponiendo que tuvieran una jornada de 40 horas semanales. Sin embargo, la mitad pagó impuestos inferiores al 20%, más de una cuarta parte menos de un 15%, e incluso algunos no pagaron nada.

Según el multimillonario, este “ultraje” evidencia la necesidad de algo más que una simple revisión de los tipos fiscales, aunque reconoció que este es un punto de partida. Por ello, mostró su apoyo a la propuesta de Obama de eliminar los recortes fiscales a los más ricos aprobada por Goerge W Bush, aunque propuso que el punto de corte fuera más bajo.

En esta línea, recordó que 1992 los impuestos que pagaban los 400 estadounidenses con mayores ingresos, que no coinciden con los multimillonarios incluidos en la lista Forbes, representaban un 26,4% de los ingresos brutos, y añadió que en 2009 el porcentaje era del 19,9%. “Es bueno tener amigos en las altas esferas”, apostilló. In Público, España

¿Qué hay en la caja fuerte de los bancos?

¿Qué hay en la caja fuerte del banco de santander, del bbva, del popular, de las bandas financieras, de los 569 ladrones con cuentas en suiza con dinero negro sacado del estado español (artículo del profesor Vicenc Navarro “La banca, el fraude y el New York Times), qué hay en la caja fuerte de los 1.400 personajes (son el 0,0035% de la población española) que se han apropiado del 80,5% del PIB? ¿qué hay en la caja fuerte de todos ellos? el esqueleto del capitalismo, la estructura del capitalismo. Ese es su cielo. Para nosotros una calavera. En sus periódicos y emisoras no hallarás, no leerás partituras magistrales, solo “un bramido musical, una melopea grave, amenazante y monótona” (V. Blasco Ibañez). Siempre escriben la misma música, lo que lees y escuchas es la banda sonora del capitalismo; te cosen el cerebro y te lo recosen con ese hilo invisible.

¿Qué traje le ponen los banqueros, los defraudadores al esqueleto? el de su moda, cortan la tela a la que sacan más partido. La campaña de guerra del esqueleto capitalista no tiene fin y ahora la recrudecen, la notamos más, aplasta a las clases trabajadoras y sus derechos. ¿Quién no lo siente? ¿quién no lo ve? sólo los necios miran al dedo cuando el dedo señala al banquero, o el necio o el mercenario.

Acuerdo gobierno suizo-gobierno del estado español para que los defraudadores dejen el dinero en suiza sin ser molestador por el gobierno español. A cambio el gobierno suizo le entregará a éste lo que cotizan en Suiza ¿?, el acuerdo puede firmarse a lo largo del mes de noviembre. Puede que a partir de aquí sea entregado al gobierno suizo el trabajador del banco instalado en ese paraíso fiscal y que la policía española detuvo cuando pisó suelo del estado español, por rebelar las cuentas y nombres de los defraudadores españoles, y aun siendo ilegal su detención lo tienen encarcelado en Soto del Real, y allí permanece. Otro dato al respecto nos puede dar más luz sobre la clase dominante española: la ONG “Acces Info Europe” preguntó al gobierno por el cumplimiento del Convenio de la OCDE para la Lucha Contra la Corrupción … y del Convenio de las Naciones Unidas contra la Corrupción”, ante la falta de respuesta administrativa (¿se puede entender como encubrimiento?), la ONG acudió a los tribunales, y el resultado ha sido que el Tribunal Supremo de España ha condenado a “Acces Info Europe” a una multa de 3.000 euros por preguntar. “La justicia es igual para todos”, declaró en la navidad pasada el sucesor de franco.

¿Le interesa saber en qué se gastan el dinero público los capitalistas? Es una mala pregunta, es una pregunta envenenada, tiene multa. ¿Por qué cree usted que escandalizan con el gasto en servicios sociales? es una buena tapadera para ellos. ¿Cuál es el ingreso medio de los 1400 personajes que se han apropiado del 80,5 % del PIB? Las 35 empresas del IBEX, los 35 mayores empresarios del estado español pagan el 1,6% de impuestos. ¿Cuánto paga usted? Y son ellos, los 35 grandes monopolios capitalistas quienes tienen la mitad, el 50%, de la deuda que se declara al estado español. ¡Cuánta impunidad!

¿Qué legitimidad tiene todo esto? ¿Quién se hace cargo de las gentes trabajadoras caídas en desgracia? ¿el gobierno? No. Solo les ayudan, comparten lo que tienen, las gentes con conciencia social.

Entonces, ¿qué clase antisocial domina el estado español?

En “Diario de Urgencia (Resumen Latinoamericano)”viene un artículo sobre Venezuela, es de Alejandro Fierro, y aporta los siguientes datos:

“Venezuela: 5,6 de crecimiento del PIB; descenso del paro a la mitad, del 15% al 7%; erradicación del hambre y el analfabetismo; disminución de la pobreza del 60% al 27%; es el quinto país del mundo en tasa de matriculación universitaria; extensión de la sanidad universal y gratuita”.

Cuando lo leo junto a los datos que salen a la luz sobre el estado español, el contraste hace que sienta una gran opresión en el pecho y en lo más hondo del estómago. ¿Qué clase antisocial nos domina? El capitalismo es su expresión más clara. Recuerdo la primera pregunta, ¿qué hay en la caja fuerte del banco de santander, del bbva, del popular, de las demás bandas financieras, de los 569 ladrones… ? ¿Cree usted que la crisis que sufrimos los trabajadores quiere decir que se les cae su cielo? Objetivamente y subjetivamente, ¿está usted en condiciones de preparar el asalto al cielo?

El dinero que recibieron los bancos no lo usaron en créditos

Natalia Aruguete entrevista a uno de los economistas heterodoxos más reconocidos de Europa, Pierre Salama

 

“La única manera de salvarnos es gastando en más solidaridad y no ajustando”, afirma Pierre Salama.
“La única manera de salvarnos es gastando en más solidaridad y no ajustando”, afirma Pierre Salama

¿Cómo evalúa el reciente anuncio de ajuste hecho por el gobierno francés?

–El gobierno no hizo promesas importantes y aplica su programa, que es liberal de izquierda, porque se comunica –habla con los sindicatos, por ejemplo–, pero la ideología es liberal. Su prioridad es disminuir la deuda. Para eso se necesita aumentar impuestos y reducir los gastos. La gran diferencia con los gobiernos de derecha es que los más ricos son los que van a pagar.

¿Se trata de un aumento impositivo progresivo, desde su punto de vista?

–Exactamente. La verdad es que, durante la época de (Nicolas) Sarkozy, la desigualdad en el pago de los impuestos era cada día más fuerte. En cierta manera, ésta es una tentativa de hacer una política diferente en relación con la anterior. Es una medida de izquierda dentro de la filosofía de derecha.

¿Y sobre la disminución de los gastos?

–Me parece una idea estúpida, porque si se disminuye el gasto público aumentan las probabilidades de recesión. Y si hay recesión será imposible lograr el déficit del 3 por ciento que Hollande desea tener. Y estaremos frente a una espiral como la de España o Italia. Europa debe aprender de Argentina y de las políticas de ajuste que se hicieron durante los ’90 en América latina.

¿Por ejemplo?

–A diferencia de Brasil, donde el gobierno gastó más aumentando el salario mínimo, o de China, donde hubo un financiamiento mayor de infraestructura, en Francia se gastó más para salvar a los brokers. Muchos en Francia e Inglaterra creían que, mediante el impulso del gasto público, retomarían el crecimiento y que eso significaría la superación total de la crisis. Pero el dinero que recibieron los bancos no lo usaron en créditos, sino que especularon con bonos y sobre el hecho de que los países tienen un proceso de endeudamiento por causa de los propios salvatajes. Leer más 

Cómo se comportan y cómo son los súper ricos

por Vicenç Navarro


Uno de los argumentos más utilizados para no aumentar los impuestos de las personas con mayores rentas es que tales impuestos desincentivan el ahorro y la inversión productiva de tal ahorro, una inversión productiva que crea empleo. Este argumento se reproduce constantemente, una y otra vez, en la mayoría de medios de información y persuasión del país, subrayando que no hay que penalizar a los productores de riqueza y puestos de trabajo.

El problema con este argumento es que, por mucho que se repita, no tiene evidencia que lo avale. Un estudio reciente de una empresa de análisis de mercados (Market Watch) analizó recientemente qué hacen los súper ricos con su dinero (“Where the Rich are Keeping their Money”). Y aunque no es fácil encontrar esta información, algo sí que se pudo ver. Pues bien, la enorme cantidad de dinero que tienen los súper ricos no se invierte en lo que se llama economía productiva, es decir, donde se producen puestos de trabajo. El 90% estaba en compra y venta de propiedad inmobiliaria, en bonos del Estado, en cuentas personales y en otras actividades de uso personal o actividad especulativa. Sólo un 1% se invertía en el establecimiento de nuevas empresas que produjeran empleo. Otros estudios han llegado a conclusiones semejantes. En la encuesta Mendelsohn Affluent Survey alcanza un porcentaje sólo ligeramente superior, un 2%. En realidad, en un sorprendente momento de franqueza del medio más cercano al mundo financiero, elWall Street Journal, indicó que el gran impacto positivo para las rentas superiores que supuso el gran recorte de impuestos para los súper ricos que aprovó la administración Bush “condujo al peor periodo de creación de empleo en la reciente historia del país” (citado en “Three Big Lies of the Super-Rich”, de Paul Buchheit).

De estos datos debería deducirse que una mejor manera de crear empleo hubiera sido gravar a los súper ricos y con este dinero el Estado debería crear puestos de trabajo, propuesta que, a pesar de ser razonable y justa, nunca se verá en los medios de mayor información y persuasión del país que transmiten la imagen de que hay que mimar a los súper ricos para que no se vayan a otros lugares.

¿Son los súper ricos los mejores?

Todo ello lleva a otro argumento que los neoliberales sostienen: que aquellos que están en las cúspides superiores de poder –los súper ricos- están ahí porque son mejores que los demás. El mérito es lo que les ha llevado a donde están (ver mi artículo “El fin de la mal llamada meritocracia”, publicado en El Plural, 28.07.12, y colgado en mi blog www.vnavarro.org ).  Pues bien, la evidencia no avala tal postura. En realidad, la evidencia científica muestra que los súper ricos son gente menos ética, menos solidaria y menos considerada hacia otras personas, y más inclinada a sostener comportamientos incívicos que la mayoría de la ciudadanía. En lugar de la imagen que se promueve, de que las élites tienen mayor calidad y valor humano, la evidencia muestra claramente lo contrario.

En un artículo en Scientific American, Daisy Grewal cita los trabajos de dos psicólogos, Paul Piff y Dacher Keltner, que muestran que los súper ricos muestran comportamientos menos solidarios, menos compasivos, más egoístas y más propensos a saltarse las normas y reglas que las clases populares. Las clases populares han desarrollado unas culturas de solidaridad que se encuentran ausentes entre las élites ricas y súper ricas (Daisy Grewal, “How Wealth Reduces Compassion”, Scientific American, 10.04.12).

Una conclusión semejante se ha publicado por la Asociación para la Psicología Científica (Press Release, 08.02.12) en la que señala la cultura egocéntrica existente entre las personas de rentas superiores y su menor capacidad emotiva hacia otras personas con  necesidad de apoyo o solidaridad. La famosa frase de “nobleza obliga”, simplificando que los de arriba sienten la necesidad de cuidar de los otros no existe ya (en caso de que hubiera existido). Es cierto que personas muy ricas dan mecenazgo, pero son siempre las excepciones.

A resultados parecidos han llegado estudiosos de la cultura empresarial, como la famosa Bloomberg Newsletter. Así, tal revista publica los hallazgos del citado Paul Piff, de la Universidad de California, publicados también en la Academia de Ciencias de EEUU, que muestra como los ricos y súper ricos obedecen menos las leyes de tráfico y las normas de conducta aprobadas por la sociedad, son más egoístas y piensan menos en otras personas, son menos capaces de  expresar solidaridad o compasión y se saltan otros tipos de leyes con mayor frecuencia. Por cierto, tales comportamientos poco solidarios aparecen también con mayor frecuencia entre estudiantes de Economía y Empresariales en EEUU, los cuales indican que el egoísmo y egocentrismo son atributos favorables para la eficiencia económica, observación que ha motivado una demanda de cursos de ética y comportamiento cívico en las facultades de Economía. Sería interesante que estudios y análisis de esta naturaleza se hicieran también en España, pero hasta ahora no se han hecho. Teniendo en cuenta el enorme fraude fiscal de los súper ricos y su continua oposición a reformas que facilitaran el bienestar social de la ciudadanía y muy en especial de las clases populares, es casi seguro que los súper ricos españoles están entre los menos solidarios y más incívicos entre los súper ricos de los países semejantes por el nivel de desarrollo económico a España.

 (Transcrevi trechos)