El papa Francisco contempla entre sus reformas nombrar cardenal a una mujer

por Juan Arias
El País/ Espanha

Maria Madalena era a discípula mais amada por Jesus
Maria Madalena era a discípula mais amada por Jesus
No Novo Testamento aparecem pelo menos três mulheres chamadas de Madalena - um gentílico da cidade de Magdala. Jesus era chamado de Nazareno. Da cidade de Nazaré
No Novo Testamento aparecem pelo menos três mulheres chamadas de Madalena – um gentílico da cidade de Magdala. Jesus era chamado de Nazareno. Da cidade de Nazaré

* El Pontífice pretende recuperar el elemento femenino de los primeros tiempos del cristianismo

Francisco: “Es necesario el genio femenino. Hoy afrontamos ese desafío”

 

No se trata de una broma. Es algo que le ha pasado por la cabeza al papa Francisco: nombrar cardenal a una mujer. Quienes le conocen, dentro y fuera de la Compañía, desde antes de llegar a la cátedra de Pedro, aseguran que el primer papa jesuita de la Iglesia está llamado a sorprender cada día no sólo con sus palabras sino también, y sobre todo, con sus gestos. Eso está haciendo en los primeros seis meses de pontificado.

Quienes piensan que Francisco, con su sencillez de párroco de provincia, su lenguaje llano y su sonrisa siempre en los labios es un simple o un ingenuo, se equivocan. Este Papa, que no parece Papa, ha llegado a Roma desde la periferia de la Iglesia con un programa bien concreto: cambiar no sólo el aparato herrumbroso de la maquinaria eclesial sino también resucitar el cristianismo de los orígenes.

El simbolismo de sus gestos empezó desde que apareció en el balcón central de la Basílica de San Pedro, vestido de blanco, diciéndose “obispo” y pidiendo que la gente de la plaza lo bendijera. No perdió desde entonces un minuto para sembrar de gestos inesperados su primeros meses de pontificado con espanto de muchos, dentro y fuera de la Iglesia.

Y lo seguirá haciendo. Por ejemplo, con este plan de hacer cardenal a una mujer. Sabe que el tema femenino dentro de la Iglesia está sin resolver y que no puede esperar. Lo ha dejado claro con dos frases lapidarias en su última entrevista a Civiltá Católica: “La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer”. No es sólo una afirmación. Es una acusación. La frase se puede leer también así: “La Iglesia no está aún completa porque en ella falta la mujer”.

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Francisco considera que resolver el tema de la mujer dentro de la Iglesia ya es algo impostergable
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¿Cómo introducir en la Iglesia esa pieza esencial, sin la cual, la Iglesia “no puede ser ella misma”? Lo ha dicho en la misma entrevista: “Necesitamos de una teología profunda de la mujer”.

Y esa teología, da a entender el papa, no puede ser construida en el laboratorio del Vaticano, apadrinada por el poder. La están ya construyendo las mujeres dentro de la Iglesia: “La mujer está formulando construcciones profundas que debemos afrontar”, dice.

Francisco quiere resolver ese problema durante su pontificado porque está convencido que la Iglesia de hoy está manca y coja sin la mujer en el lugar que le correspondería, que sería ni más ni menos que el que ya tuvo en los inicios del cristianismo, donde ejerció un enorme protagonismo. Por lo menos hasta que Pablo acuñó su teología de la cruz y jerarquizó y masculinizó a la Iglesia.

El papa sabe que para llevar a cabo la revolución que tiene en mente necesita “escuchar” a la Iglesia, no sólo a la de arriba, sino también a la de abajo, donde se están llevando a cabo, por parte de la mujer, “construcciones profundas”.


Puede haber cardenales que no sean sacerdotes, basta que sean diáconos

Podría sin embargo, abrir camino él mismo con algunos gestos que obligarían a colocar con urgencia el tema de la mujer sobre el tapete, o si se prefiere sobre “el altar”. Y uno de esos gestos sería nombrar cardenal a una mujer. ¿Que es imposible? No. Hoy, según el derecho canónico, puede haber cardenales que no sean sacerdotes, basta que sean diáconos.

Pero es que la mujer, podría decir alguien, hoy no puede aún ser diaconisa, como lo era hace 800 años y sobre todo en las primeras comunidades cristianas. Pues esa es también una de las reformas que Francisco tiene en la cabeza. No se trata de ningún dogma. La mujer podría ser admitida al diaconado mañana mismo.

Como ha escrito Phyllis Zagano, de la Universidad de Loyola de Chicago, la mayor experta de la Iglesia en este tema, “el diaconado femenino no es una idea para el futuro. Es un tema de presente, para hoy”. Y cuenta que había abordado el tema con el cardenal Ratzinger, antes de ser papa, y que le respondió: “Es algo en estudio”. A Benedicto XVI se le quedó en el tintero, pero el papa Francisco podría acelerar el proceso. Ya hoy, la Iglesia Apostólica Armenia y la Ortodoxa Griega, ambas unidas a Roma, cuentan con diaconisas.

Llegada la mujer al diaconado, puede ya, sin cambiar el actual Derecho Canónico, hacer a una mujer cardenal con el título de diaconisa. Más aún, bastaría cambiar la actual normativa para permitir que un laico, y por tanto una mujer, pueda ser elegida cardenal, ya que ha habido por lo menos dos casos en la Iglesia en que fueron nombrados cardenales dos laicos: el Duque de Lerma en 1618 y Teodolfo Mertel en 1858.


El cardenalato no implica consagración presbiterial ni episcopal, es un puesto de consejero del papa

Un jesuita me decía: “Conociendo a este papa, no le temblaría la mano haciendo cardenal a una mujer y hasta le encantaría ser él el primer papa que permitiese que la mujer pudiera participar a la elección de un nuevo papa”.

Cuando Francisco, en su larga entrevista, insiste en que no quiere hacer los cambios precipitadamente y que antes prefiere “escuchar” a la Iglesia, es porque esos cambios, algunos sorprendentes, los tiene ya en mente, quizás bien enumerados. Quiere sólo presentarlos con el aval no sólo de la jerarquía sino del pueblo de Dios.

Con este Papa, como diría Federico Fellini: “La nave va”. Con Francisco, los pilares de la Iglesia se empiezan a mover. Y muchos empiezan a temblar. De miedo. Dentro, no fuera de la Iglesia. Fuera empiezan a resonar más bien las notas del estupor y hasta de la incredulidad. “Con este papa casi me están dando ganas de hacerme católica”, escribió ayer una lectora en este diario.

Algo se mueve, y quizás irreversiblemente en la Iglesia justo en el momento en el que en el mundo laico y político, en el campo de la modernidad, los relojes parecen haberse parado todos a la vez.

Papa prepara “uma reviravolta” na Igreja

por Natália Faria

Francisco deu a sua primeira grande entrevista ao fim de seis meses de papado REUTERS
Francisco deu a sua primeira grande entrevista ao fim de seis meses de papado REUTERS

Uma “reviravolta na Igreja” é como o teólogo Anselmo Borges classifica a entrevista do Papa Francisco divulgada na quinta-feira por várias revistas jesuítas, incluindo a portuguesa Broteria.

“O Papa quer recentrar a Igreja no Evangelho. O que ele diz na entrevista é que, antes da religião, está esta busca pela justiça e pela felicidade das pessoas”, sublinhou o teólogo, aplaudindo de pé a crítica que o novo Papa faz ao “moralismo” e ao “legalismo” reinantes entre os membros da Igreja.

“Ele diz que o edifício moral da Igreja corre o risco de cair como um castelo de cartas, ou seja, a Igreja não pode continuar obcecada por temas como o sexo, não pode estar constantemente centrada nisso.”

Dando provas de uma postura inédita, Francisco faz questão de recusar para si e para a Igreja o papel de juízes relativamente a comportamentos como a homossexualidade e práticas como o aborto.

“Se uma pessoa homossexual é de boa vontade e está à procura de Deus, eu não sou ninguém para julgá-la […]. A religião tem o direito de exprimir a própria opinião para serviço das pessoas, mas Deus, na criação, tornou-nos livres: a ingerência espiritual na vida pessoal não é possível”, afirmou o Papa, apelando a uma postura mais compassiva, até porque “o confessionário não é uma sala de tortura, mas lugar de misericórdia”.

Depois de ter lido estas linhas, Anselmo Borges vê a defesa de uma Igreja “mais compassiva e menos julgadora”, capaz de abarcar “as pessoas feridas no sentido moral em vez de as excluir”. O que o teólogo não viu foi uma clarificação sobre se a Igreja “aceita ou não o exercício da homossexualidade” nas mesmas condições da heterossexualidade.

“Acho que ele não se pronunciou claramente sobre isso. Mas manifestou recentemente abertura à possibilidade de os divorciados recasados poderem comungar como todos os outros”, conclui Anselmo Borges.
O lugar das mulheres na Igreja
Relativamente ao aborto, a postura do Papa é igualmente compassiva: “Penso também na situação de uma mulher que carregou consigo um matrimónio fracassado, no qual chegou a abortar. Depois esta mulher voltou a casar e agora está serena, com cinco filhos. O aborto pesa-lhe muito e está sinceramente arrependida. Gostaria de avançar na via cristã. O que faz o confessor?”, interpela o Papa, depois de sublinhar que a grandeza da confissão consiste no “facto de avaliar caso a caso e de poder discernir qual é a melhor coisa a fazer por uma pessoa que procura Deus e a sua graça”.

O que Isilda Pegado, presidente da Federação Portuguesa pela Vida, que se tem batido contra a descriminalização do aborto, vê de novo nestas palavras é a linguagem, mais do que uma alteração da postura da Igreja. “A postura de fundo é a mesma, isto é, não deixa de haver no aborto a destruição de uma vida humana a que a Igreja se opõe”, interpreta.

Porque a Igreja “não é só para virtuosos, mas para os pecadores também”, a activista antiaborto sublinha que o Papa pressupõe, no exemplo que dá, o arrependimento da mulher. “É uma questão bem diferente de o homem tornar o acto que é negativo em positivo”, frisa. E insiste que o que o Papa Francisco está a dizer “é que a Igreja não deve excluir as pessoas que cometeram erros”. Com uma linguagem diferente, sim. “Nova, bonita, mais adequada ao século XXI”, adjectiva.

Embora assumidamente defensor de uma presença feminina “mais incisiva na Igreja”, o Papa é pouco taxativo quanto à sua tradução prática. Ao mesmo tempo que defende que “o génio feminino é necessário nos lugares em que se tomam as decisões importantes”, Francisco rejeita o que classifica como “machismo de saias”, parecendo com isso descartar a ordenação sacerdotal das mulheres. “Não me pareceu aberto a essa possibilidade”, interpretou Anselmo Borges.

“Acho que ele ainda não sentiu que tenha forças para dar acesso total às mulheres”, concorda Maria João Sande Lemos, do movimento Nós Somos Igreja, que se vem batendo há vários anos pela ordenação sacerdotal das mulheres. “Tenho pena que ele não tenha ido por aí, mas penso que esta guerra deve ser das mais difíceis e, por isso, imagino que ele sinta que tem de ir com cuidado.”

Para esta responsável, “enquanto o celibato dos padres não deixar de ser obrigatório, a ordenação das mulheres sairá sempre prejudicada”. Porquê? “Enquanto no subconsciente das hierarquias da Igreja as mulheres continuarem a ser o demónio e a representar o pecado, será difícil dar passos no sentido da plena igualdade”, responde.

“As mulheres já assumiram na sociedade civil a plenitude da sua cidadania, só na Igreja é que continuam a ser cidadãs de segunda”, sublinha ainda Maria João Sande Lemos. Mas, apesar de ter detectado um tom algo paternalista” nas palavras de Francisco relativamente a esta questão, a activista considerou a entrevista “excelente”.

“Acho que o que ele está a fazer é uma preparação da Igreja, da hierarquia e dos católicos mais à direita. Não quererá ter muitas frentes de batalha em simultâneo”, interpreta. (Público, Portugal)

Papa Francisco: “A religião tem o direito de expressar suas próprias opiniões a serviço das pessoas, mas Deus na criação nos fez livres: não é possível uma ingerência espiritual na vida pessoal”

Francisco no Rio de Janeiro
Francisco no Rio de Janeiro

 

O Papa Francisco concedeu uma entrevista, de aproximadamente seis horas, dividia em três dias, para Antonio Spadaro, padre jesuíta, diretor da revista Civiltà Cattolica. Ele entrevistou o Papa, representando o conjunto de 15 revistas diriigidas por jesuítas. Trata-se de revistas centenárias, como a própria Civiltà (Itália), Razón y Fe (Espanha), America (EUA), Études (França), Stimmen der Zeit (Alemanha), Thinking Faith (Grã-Bretanha),Mensaje (Chile).

A integra da entrevista foi publicada hoje, 19-09-2013, por este conjunto de revistas. A tradução brasileira da íntegra da entrevista pode ser lida aqui.

IHU On-Line selecionou algumas frases do Papa Francisco proferidas durante a entrevista.

– “Não podemos reduzir o seio da Igreja universal a um ninho protetor da nossa mediocridade.”

– “Vejo a Igreja como um hospital de campanha depois de uma batalha. Não tem sentido perguntar a um ferido se seu colesterol é alto ou o açúcar. É preciso curar as feridas. Depois falaremos do resto. Curar feridas, curar feridas… E é preciso começar pelo mais elementar”.

– “O povo de Deus necessita de pastores e não funcionários ‘clérigos de gabinete”

– “A religião tem o direito de expressar suas próprias opiniões a serviço das pessoas, mas Deus na criação nos fez livres: não é possível uma ingerência espiritual na vida pessoal”

– “Fui repreendido por isso (por não falar sobre aborto e contracepção). Mas, quando falamos sobre essas questões, temos que fazê-lo em um contexto. O ensinamento da igreja quanto a isso é claro, e eu sou um filho da igreja, mas não é necessário falar sobre esses assuntos o tempo inteiro”.

– “Uma vez uma pessoa, para me provocar, me perguntou se eu aprovava a homossexualidade. Eu então lhe respondi com outra pergunta: “Diga-me, Deus, quando olha para uma pessoa homossexual, aprova a sua existência com afeto ou a rechaça e a condena?” Sempre é preciso ter em conta a pessoa. E aqui entramos no mistério do ser humano. Nesta vida, Deus acompanha as pessoas e é nosso dever acompanhá-las a partir de sua condição. É preciso acompanhar com misericórdia. Quando isto acontece, o Espírito Santo inspira ao sacerdote a palavra oportuna”.

– “Não podemos seguir insistindo somente em questões referentes ao aborto, ao casamento homossexual ou uso de anticoncepcionais. É impossível.”

– “Se alguém tem respostas para todas as perguntas, estamos ante uma prova de que Deus não está com ele. Trata-se de um falso profeta que usa a religião para o seu próprio bem. Os grandes guias do povo de Deus, como Moisés, sempre deram espaço para a dúvida.”

– “Um cristão restauracionista, legalista, que quer tudo claro e seguro, não vai encontrar nada. A tradição e a memória do passado têm que nos ajudar a abrir espaços novos a Deus. Aquele que busca sempre soluções disciplinares, o que tende a “segurança” doutrinal de modo exagerado, o que busca obstinadamente recuperar o passado perdido, possui uma visão estática e involutiva. E assim a fé se converte numa ideologia entre outras. Para mim, tenho uma certeza dogmática: Deus está na vida de cada pessoa. Deus está na vida de cada um”

Esperança e paz para a Terra de Jesus

O abraço aos irmãos cristãos que sofrem e a quantos estão a viver momentos de tensão e temor

Uma exortação a «acreditar na força redentora da Cruz e da Ressurreição, para oferecer esperança e paz», especialmente à Terra Santa que «tem grande necessidade» foi dirigida pelo Papa Francisco à Ordem Equestre do Santo Sepulcro de Jerusalém, por ocasião da peregrinação a Roma no Ano da fé. O Pontífice recebeu-os em audiência, na Sala Paulo VI, na tarde de sexta-feira, 13 de Setembro, vigília da festa da Exaltação da Santa Cruz. Depois da saudação que lhe foi dirigida em nome dos presentes pelo cardeal Edwin O’Brien, Grão-Mestre da instituição, o Santo Padre pronunciou o seu discurso, realçando o compromisso caritativo de damas e cavaleiros «a favor dos irmãos e das irmãs da Terra Santa, especialmente dos mais necessitados, de quantos estão a viver momentos de sofrimento, tensão e temor». E acrescentou, improvisando, «também dos nossos irmãos cristãos que sofrem tanto». A eles o Pontífice dirigiu «com grande afecto uma saudação e enviou um abraço» garantindo a própria oração quotidiana «por todos, cristãos e não-cristãos».

Além disso, o bispo de Roma recordou a Consulta Mundial da Ordem, «que a cada cinco anos é convocada para reflectir sobre a situação da comunidade católica na Terra Santa, avaliar as actividades desempenhadas e estabelecer as orientações para o futuro», e a peregrinação internacional, à qual aderiram milhares de membros dos 62 lugares-tenentes e as delegações magistrais de 35 países do mundo.

Médicos e padres

Dom Demétrio Valentini

Jales

 

Não é fácil, e talvez nem convenha, comparar médicos com padres, ou vice-versa. Mesmo que, para se ressaltar a importância da profissão de médico, se costume dizer que ela é um verdadeiro “sacerdócio”. Mas aqui a comparação entre médicos e padres, é colocada a propósito da polêmica instaurada nacionalmente, a respeito da contratação, ou não, de médicos estrangeiros para exercerem sua profissão em municípios que não dispõem do atendimento médico por profissionais brasileiros.

Faltam médicos brasileiros. Faltam padres brasileiros. Aí sim é possível fazer algumas ponderações. Diante da falta de padres brasileiros, a Igreja sempre esteve muito aberta para acolher padres estrangeiros. E o povo sempre recebeu bem os padres vindos de outros países, especialmente da Europa, mas também do Canadá e até dos Estados Unidos.

Para dimensionar melhor o que significou para a Igreja do Brasil a presença de padres estrangeiros é revelador conferir quantos deles acabaram sendo eleitos bispos. Nas últimas décadas, somando os que já são agora eméritos, passa de cem o número de bispos estrangeiros colocados à frente de dioceses no Brasil. Isto representa, propriamente, um terço do episcopado brasileiro.

Claro que a análise deste fato comportaria outros ingredientes que ajudariam a explicar a composição do clero brasileiro. Mas o dado mais eloquente a ser levado em conta é, sem dúvida, a disposição de acolher, sem restrições nem reservas, a presença de padres estrangeiros, com plena jurisdição pastoral.

Esta atitude contribuiu, certamente, para confirmar a fama do Brasil ser um país aberto à universalidade, acolhedor da diversidade, sem maiores problemas de convivência com o diferente, pronto para a harmonia de relacionamentos com pessoas de outras culturas.

O fato evidente é este: a presença de padres estrangeiros foi muito positiva, tanto para o atendimento pastoral das comunidades católicas, como para o conjunto do país, que pôde contar com a valiosa contribuição de pessoas capacitadas e laboriosas, que puderam prestar valiosos serviços sociais junto à população.

Diante disto surge espontânea a pergunta: por que não acolher os médicos estrangeiros, ainda mais diante da carência de profissionais que faz com que centenas de municípios brasileiros estejam desprovidos de atendimento médico?

Diante de situações dramáticas, que precisam de solução urgente, dá para dispensar o apelo à tradição brasileira, de abertura para a diversidade cultural, e centrar nossa motivação na urgência humanitária de socorrer a tantos doentes que acabam morrendo por falta de médico.

Nenhum médico gostaria de ser acusado de omissão de socorro profissional, causado por sua irresponsabilidade.
Certamente a classe médica do Brasil não quer ser responsabilizada pela falta de atendimento profissional a tantas pessoas que precisam com urgência de socorro médico.

Fica o apelo para que a classe médica do Brasil, através de seus organismos de representação, coloque diante do Ministério da Saúde suas ponderações sobre esta demanda, para que se chegue rapidamente a uma solução, que não comprometa a imagem dos médicos brasileiros, não constranja os médicos estrangeiros, e sobretudo se transforme em medidas eficazes em favor dos doentes, para quem a saúde não tem nacionalidade, pois ela goza de cidadania universal.

 

Seminário pretende relembrar a atuação dos cristãos no período da ditadura

seminario

 

 

Nos dias 26 e 27 de junho, a Comissão Brasileira de Justiça e Paz (CBJP), organismo vinculado à Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNNB), promove o Seminário Internacional Memória e Compromisso. O evento será realizado no Centro Cultural de Brasília (CCB) e tem por objetivo relembrar a atuação dos cristãos no processo de anistia política e de redemocratização do Brasil durante o período de 1964 a 1988.

Para a CBJP, o resgate dessa memória é fundamental para fazer justiça aos que vivenciaram diversas violações de direitos e para alimentar as esperanças em tempo de opressão, bem como para lançar luzes aos desafios da atualidade. Por isso, o evento pretende provocar reflexões a cerca da conjuntura político-social brasileira com discussões que envolvem o modelo atual de Estado e de desenvolvimento adotado pelo país e suas consequências para a sociedade.

A reflexão contará com a presença de nomes como padre Oscar Beozzo, Hamilton Pereira, padre Leonel Narvaez, Maria Clara Bingemer, Maria Vitória Benevides, frei Carlos Mesters, pastor Walter Altmann, dom Celso Queiroz, entre outros.

O encontro será pautado em análises da conjuntura nacional, internacional e eclesial, do período ditatorial. A reflexão será no sentido de entender quais eram os desafios teológicos e institucionais da Igreja nesse período. Os participantes ainda acompanharão falas sobre os cristãos em luta por transição em diversos países; resgate de experiências e memória da atuação dos cristãos e instituições cristãs; e uma reflexão sobre justiça de transição e desafio cristão de reconciliação, entre outros temas.

Memória e Compromisso

O Seminário consiste na primeira fase do projeto Memória e Compromisso. Esse projeto é realizado em parceria com a Comissão de Anistia do Ministério da Justiça, e conta com apoio da Comissão Nacional da Verdade e da Secretaria de Cultura do Governo do Distrito Federal.

O projeto também conta com a participação do padre Zezinho e Frei Betto, que não participarão do Seminário, mas vão colaborar em outras etapas (como a publicação do livro, do DVD e do CD com as conclusões do projeto).

Participação

Podem participar estudantes, pessoas de todas as denominações religiosas, agentes pastorais, membros de organismos, profissionais e militantes da área de direitos humanos, e demais interessados. Será emitido certificado de participação, com as horas correspondentes.