Quem paga multa no Brasil são os pobres. Os valores são impostos na próxima fatura

Quem paga multa no Brasil são os prestamistas, os usuários de serviços essenciais, os que compram fiado com cartão de crédito, os sem teto da classe média, os assalariados com carteira assinada – todos os empregos são temporários – de empresas privadas, os trabalhadores de 1 a 3 salário mínimo, e o bolsa-família que faz bico como diarista. O resto é resto, pobres de marré deci. Essa gentalha (mais os miseráveis), a maioria via impostos indiretos, e compra de produtos e serviços, com suor, sangue e lágrimas, paga os ganhos da pirataria, e o luxo das cortes do judiciário, do legislativo e do executivo.

Empresa estrangeira pagar multa? Pagar a quem? Quando? Só se for depois da primeira, da segunda, da terceira, da quarta instância. Veja que piada! Que lorota boa! Coisa de país colonizado:

Coca-Cola não divulgou a mudança do volume nos rótulos: de 600 ml para 500 ml.
Coca-Cola não divulgou a mudança do volume nos rótulos: de 600 ml para 500 ml.

A Refrigerantes Minas Gerais Ltda., responsável pela produção da Coca-Cola, terá que arcar com uma multa de 460 mil reais por ter reduzido a quantidade do produto nas embalagens, de 600 mililitros (ml) para 500 ml. O que a imprensa destaca como maquiar.

Para o Procon estadual, a empresa teria reduzido as latas da Coca-Cola, Sprite, Fanta, Kuat [e a água engarrafada], sem a devida divulgação ao público. Segundo o ministro Humberto Martins, a informação não foi passada de forma clara, causando danos aos consumidores. “Fala-se aqui de produtos altamente conhecidos, aos quais o consumidor já desenvolveu o hábito de guiar-se mais pela marca e menos pelos detalhes do rótulo”, disse.

A companhia alegou que seguiu as normas previstas pelo Ministério da Justiça, apresentando no rótulo a redução em termos nominais e percentuais, além de ter garantido um valor proporcionalmente menor na fábrica. O argumento foi rejeitado pelo Judiciário mineiro.

Para o Tribunal de Justiça de Minas Gerais (TJMG), a redução do volume dos refrigerantes sem qualquer tipo de alterações no rótulo, já conhecido previamente pelos consumidores, viola o direito do consumidor de ter acesso a uma informação clara e precisa. “Foi mantido o antigo tamanho, a forma e o rótulo do recipiente, o que dificultou ao consumidor perceber a redução de volume do produto vendido há anos no mercado”, completou o ministro.

A Refrigerantes Minas Gerais ainda argumentou que não poderia ser responsabilizada porque diminuiu os preços na mesma proporção. Seria papel dos distribuidores repassar a redução dos custos, arcando com as consequências se não o fizesse. Martins foi contra o argumento, apontando que a fabricante também é a fornecedora, e manteve a multa somada aos honorários.

Ora, ora, as prestadoras de serviços de telefonia também são multadas. Multar é fácil. Pagar é outra história. Uma longa história.

Murió Margaret Thatcher, una brutal guerrera de la clase dominante

MT 3

Socialist Worker

Quienes recuerdan lo que Thatcher hizo a los mineros (y a muchas otras comunidades de la clase trabajadora) preferirán inmortalizarla como el poeta Shelley inmortalizó a otro político conservador, Lord Castlereagh, después de la masacre de Peterloo en 1819: “Encontré el asesinato en el camino/ tenía una máscara como Castlereagh”.

Y es que a lo que se dedicaba Tatcher era al asesinato. A veces el asesinato era metafórico (de industrias y comunidades). Con todo, destruyó vidas humanas.

Otras veces el asesinato era real. Supervisó la guerra sucia que se estaba desarrollando entonces en Irlanda. La crueldad de Tatcher también se hizo manifiesta cuando condenó a los huelguistas de hambre irlandeses a la muerte en vez de concederles el reconocimiento como presos políticos por el que estaban luchando.

Los 907 miembros del personal militar argentino y británico muertos en las Islas Malvinas en 1982 no habrían muerto si Thatcher no hubiera decidido retomar por la fuerza una absurda anomalía colonial. Su legado fue que continuara la posesión británica de las Malvinas, lo que sigue envenenando las relaciones con Argentina.

Thatcher se regodeaba con la guerra. Cuando finalmente su gobierno decidió prescindir de ella en noviembre de 1990, suplicó permanecer como primera ministra hasta que terminara la guerra que estaba por llegar contra el Iraq de Saddam Huseín.

Aunque fue moralmente despreciable, probablemente Thatcher podía afirmar que fue la última dirigente británica de importancia histórica mundial. Asumió el cargo en mayo de 1979 en una coyuntura histórica crítica.

En aquella década la economía mundial estaba entrando en su segunda gran recesión, prueba de que el largo periodo de bonanza de las décadas de 1950 y 1960 había más que acabado. Por debajo de la crisis económica hubo un brusco descenso de la tasa de beneficio sobre el capital en comparación con los años del último periodo de bonanza.

Recuperar la rentabilidad exigía forzar la tasa de explotación de los trabajadores. Pero, particularmente en Gran Bretaña, la clase dirigente estaba atrapada entre la espada y la pared. Se enfrentaba a una clase trabajadora bien organizada y combativa que durante el periodo de bonanza había construido en los centros de trabajo una poderosa estructura organizativa de base.

El movimiento de los trabajadores británicos, dirigido por los mineros y estibadores, había acabado con el predecesor conservador de Thatcher, Ted Heath, entre 1972 y 1974. La gran revuelta por el jornal de 1978-1979, el “invierno del descontento” que destruyó el Contrato Social introducido por los laboristas después de Heath, mostró la persistente fuerza de este movimiento.

Antes de que Thatcher ganara las elecciones generales de 1979, ya se había calificado a sí misma de “Dama de Hierro” para representar una forma de hacer política de la clase dirigente mucho más dura y combativa de lo que se había vuelto común en los años del periodo de bonanza. Desenterró las ortodoxias del libre mercado que habían sido enterradas con la Gran Depresión de la década de 1930.

Más que cualquier otro prominente político capitalista Thatcher promovió lo que pronto se conocería como el neoliberalismo. Pronto tuvo un aliado inmensamente poderoso en el nuevo presidente republicano de derecha de Estados Unidos, Ronald Reagan.

Pero Reagan se enfrentaba a un movimiento de los trabajadores menos poderoso y en la época en la que asumió la presidencia en enero de 1981 se pudo beneficiar del impacto de la brutal recesión impuesta por Paul Volcker, director de la Reserva Federal estadounidense, en octubre de 1979.

A Thatcher y a sus aduladores les gustaba elogiar su valor. De hecho, particularmente en sus primeros años en Downing Street, fue cautelosa y a menudo hizo todo lo posible para evitar confrontaciones prematuras que pudieran provocar una respuesta demasiado poderosa de la clase trabajadora.

Gozó de una enorme ventaja que heredó de sus predecesores, el primer ministro laborista Harold Wilson y después de él, Jim Callaghan. El Contrato Social finalmente falló, pero consiguió integrar a una cada vez más burocratizada capa de prominentes representantes sindicales para colaborar en la administración y el Estado.

Esto significó, por ejemplo, que los jefes de la gigante empresa del automóvil British Leyland podían actuar en contra de uno de los más poderosos de estos representantes. Derek Robinson, el enlace sindical de la fábrica Longbridge en Birmingham, se encontró apartado del taller y se consiguió discriminarle.

También significó que a menudo el sectarismo falsificó la solidaridad. Esto hizo que para Thatcher fuera más fácil aislar la épica huelga de mineros de 1984-1985.

Pero también tuvo suerte. Si los armeros argentinos hubieran colocado las espoletas adecuadas en sus bombas, la mayoría de los barcos de guerra británicos habrían acabado en el fondo del Atlántico sur y Thatcher habría tenido que dimitir en medio de la ignominia.

También fue afortunada con sus enemigos, lo cual fue cierto respecto a sus oponentes laboristas: primero Michael Foot y después Neil Kinnock ocultaron una política cada vez más de derecha detrás de un globo de aire caliente de retórica.

Por encima de todo esto fue cierto respeto a los dirigentes sindicales que para su eterna vergüenza permitieron que los hombres y mujeres de las comunidades mineras lucharan solos durante un año. Escuadrones militarizados de policía ocuparon pueblos mineros y los compinches de Thatcher organizaron un sindicato esquirol a medida que la desesperación y las privaciones minaban la voluntad de lucha de los mineros.

Pero hubo momentos en los que se la podría haber derrotado, sobre todo en julio de 1984, cuando una operación organizada de esquiroles provocó una huelga nacional de estibadores y también ese mismo otoño cuando los sustitutos de los mineros (supervisores) amenazaron con abandonar el trabajo. En ambas ocasiones la burocracia sindical acudió a rescatarla.

En el periodo subsiguiente a su victoria Thatcher trató de radicalizar sus intentos de remodelar Gran Bretaña para el individualismo posesivo del mercado. Para finales de la década de 1980 ella y su ministro de Hacienda Nigel Lawson habían maquinado la primera bonanza creada por la burbuja financiera de la era neoliberal.

Pero al final Thatcher intentó hacer demasiado. Jactanciosamente en 1989-1990 impuso el impuesto de capitación [poll tax] por el cual todo el mundo, fueran millonarios o indigentes, tenía que pagar la misma cantidad [de impuestos] para financiar el gobierno local.

Llegó una explosión social caída del cielo, los mayores disturbios que había visto Londres desde la década de 1930 y un movimiento de masas de 14 millones de personas que se negaban a pagar ese impuesto. Finalmente, el instinto de supervivencia obligó a los conservadores a echar a Thatcher de su búnker y a abolir el impuesto.

Esta es la lección más importante del mandato de Thatcher. Por suerte ha muerto cuando está entrado en vigor un ataque aún mayor al estado de bienestar que cualquiera de los que ella preparó.

La mejor forma de venganza de clase de Thatcher sería crear un movimiento social aún mayor para acabar con el gobierno de coalición y sepultar todo lo que ella levantó aún más profundamente que el ataúd en el que va a yacer.

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Mitos del pensamiento neoliberal

por Vicenç Navarro

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Hoy el pensamiento económico dominante en los círculos políticos, mediáticos, económicos y financieros españoles continúa siendo el neoliberalismo y ello a pesar de que la evidencia científica existente muestra, sin que haya lugar a dudas, que la aplicación de las políticas públicas inspiradas en tal pensamiento han sido responsables de la génesis de las crisis financiera y económica que vivimos. Tal pensamiento se continúa reproduciendo en los mayores medios de información (también en fórums académicos) del país, como consecuencia del enorme poder de los grupos promotores de tal conocimiento (mejor definido como ideología) en tales medios. Entre ellos destacan la banca y la gran patronal. Las premisas de tal ideología son:

Mito nº 1. Hay que favorecer a las rentas superiores pues son ellas las que ahorran e invierten, creando puestos de trabajo.

Un reciente ejemplo de esta postura es la oposición del Partido Republicano en EEUU a que el presidente Obama elimine las rebajas de impuestos de los súper ricos que el presidente Bush junior aprobó durante su mandato (ver el excelente artículo “10 Things Republicans Don’t Want You to Know About the “Fiscal Cliff””, Jon Perr, 07.12.12, de donde extraigo gran parte de los datos que aquí presento). En tal argumento, se utiliza el término de “creadores de puestos de trabajo” para describir a los súper ricos (menos del 2% de la población).

Para sostener esta tesis, uno tendría que ver que a menos carga impositiva de los ricos, habría mayor creación de puestos de trabajo. Pues bien, la realidad es precisamente opuesta a este supuesto. Así, el Congressional Research Service de EEUU (que es el servicio de investigación del Congreso estadounidense) ha documentado que durante los años 40 y 50, cuando los súper ricos tenían que pagar un tipo máximo por encima del 90% (sí, 90%), hubo mayor producción de empleo que ahora que pagan el 35%. Algo idéntico ocurre con el Impuesto sobre las Ganancias del Capital, cuyo tipo máximo pasó de ser un 25% en aquel periodo al actual 15%, sin que se haya aumentado la producción de puestos de trabajo. La evidencia de que la bajada de impuestos a los súper ricos no incrementa la producción de empleo es robusta como una piedra. No es cierto que a menor carga impositiva de las rentas superiores y/o de las rentas del capital haya mayor producción de empleo. En realidad, la época reciente, con menor producción de empleo (la presidencia de Bush Junior), fue la que tuvo un menor gravamen de las rentas superiores. No se puede, pues, sostener la tesis neoliberal de que hay que bajar los impuestos (o que no hay que subirlos) a fin de facilitar la creación de empleo. Tal bajada de impuestos disminuye los ingresos al Estado, con los cuales, por cierto, éste podría haber creado empleo.

Pero existe otro factor negativo en la reducción del gravamen de los ricos y súper ricos. Éstos consiguen la mayoría de sus rentas de las rentas del capital a través de acciones, depósitos bancarios y otros medios de ahorro, y sólo una pequeñísima parte procede de sus salarios. Así, las 400 personas más ricas de EEUU reciben de su propiedad el 80% de sus ingresos y sólo un 8% de sus salarios. Para el resto de la población, la situación es al revés. La gran mayoría de su renta procede de salarios y una pequeñísima proporción viene de la propiedad (el 5%). De estos datos se deduce que las rebajas fiscales a la propiedad (acciones, depósitos y otros) benefician predominantemente a las rentas superiores, favoreciendo una enorme concentración de las rentas. Los datos son abrumadores. Entre 1979 (inicio de la revolución neoliberal) y 2007 (inicio de la crisis), las rentas (después de pagar impuestos) del 1% de la población más rica de EEUU crecieron un 281% (descontando la inflación), comparado con un crecimiento de sólo un 16% para el 20% de la población con menor renta.

Mito nº 2. La bajada de impuestos aumenta los ingresos al Estado

Estas políticas fiscales favorables a las rentas superiores que derivan sus rentas del capital han facilitado la enorme concentración de las rentas en Estados Unidos. Y una consecuencia de ello ha sido el descenso de los ingresos al Estado, hoy de los más bajos de la historia reciente en aquel país. Los ingresos al Estado federal representan sólo el 15% del PIB, el porcentaje más bajo desde los años 50. No es cierto, pues, que el Estado y su sector público estén ahogando a la economía.

Tales datos muestran la falacia de otro de los grandes dogmas del neoliberalismo, que asume que la bajada de impuestos, en lugar de descender los ingresos al Estado, los aumentará, pues –según tal dogma- la bajada de impuestos aumenta la demanda, y con ello el crecimiento económico y los ingresos al Estado. Pues bien, los datos tampoco respaldan tal supuesto. Al revés, la reducción de los impuestos (con predominio de los impuestos a los súper ricos) disminuyó los ingresos al Estado. Como ha mostrado el Center on Budget and Policy Priorities, la bajada de impuestos de los súper ricos (durante el gobierno Bush junior) fue responsable del crecimiento del déficit público del Estado (específicamente un 50%). En realidad, la gran mayoría de estudios que han analizado los orígenes del crecimiento del déficit del Estado federal han coincidido en que éstos han sido causados por los recortes de los impuestos (que favorecieron predominantemente a las rentas del capital y, por lo tanto, a los súper ricos) de la época de gobiernos republicanos, el aumento del gasto militar debido a las dos guerras iniciadas en periodo republicano –Irak y Afganistán- y a la recesión económica. La explicación de que el déficit del Estado federal es debido al incremento del gasto social carece de credibilidad. Una situación casi idéntica ha ocurrido en España. La reforma fiscal del 2006 que introdujo una bajada de impuestos muy notable para las rentas del capital y de las rentas superiores significó un incremento del déficit público estructural del Estado español (aumentándolo más de 20.000 millones de euros) que apareció en toda su magnitud cuando, en el 2007, la burbuja inmobiliaria explotó y la economía entró en recesión. En realidad, esta ralentización de la actividad económica implicó solo un 20% del aumento del déficit público estructural. El 80% de tal aumentó fue resultado del bajón de los impuestos. De ahí la situación absurda e incoherente de que cuando tal déficit aumentó se intentó reducir bajando el gasto púbico (y muy en particular el social que es ya en sí uno de los más bajos existentes en la UE-15), en lugar de revertir la bajada de impuestos del 2006.

Mito no 3. El aumento del Impuesto de Sucesiones dañará la economía

El presidente Obama ha propuesto aumentar el Impuesto de Sucesiones, pasando a ser un 45% de la propiedad del individuo. A este impuesto, conocido como el “impuesto sobre los muertos”, se han opuesto los neoliberales pues –según ellos- afecta a las pequeñas propiedades, destruyéndolas, pues los herederos se ven forzados a venderlas para poder pagar tal impuesto. Pero este argumento ignora que dicho impuesto afecta sólo a un 0,24% de las propiedades de EEUU. Un caso semejante ha ocurrido en España donde hay una enorme concentración de la propiedad. España es uno de los países de la UE-15 con mayor concentración de la propiedad.

Mito nº 4. Las políticas de estímulo económico han tenido un impacto mínimo en recuperar la economía

Tal premisa aparece frecuentemente en las tertulias y en los programas televisivos sobre las soluciones para salir de la crisis. Uno de ellos es el reciente programa de la BBC sobre la crisis en España y que contó con el asesoramiento de uno de los economistas más ultraliberales de los muchos existentes en los medios, el sr. Pedro Schwartz. En tal programa, se hizo la afirmación de que el estímulo que realizó el gobierno Zapatero no solo no sirvió para nada sino que incluso empeoró la situación, aumentando la deuda pública. Tal aseveración ignora varios hechos. Uno de ellos es que el estímulo del gobierno Zapatero consistió mayoritariamente en una reducción de impuesto que se creyó que estimularía la demanda y con ello reavivaría a la economía. Tal tipo de estímulo es erróneo por las razones indicadas en el párrafo anterior. La manera más efectiva para que el gasto público pueda estimular la economía es creando empleo directamente, lo cual el gobierno Zapatero hizo muy poco. La mayoría del estímulo no se llevó a cabo mediante obras públicas (haciendo piscinas como erróneamente señalaron el sr. Schwartz y la BBC) sino bajando impuestos. Existe la percepción generalizada entre los neoliberales (a veces compartida por algunos keynesianos) que el crecimiento de la demanda conlleva automáticamente un crecimiento del empleo lo cual no es del todo cierto, pues la demanda puede crecer sin que la producción de empleo aumente. Este punto es de gran importancia porque el problema mayor –causa de la recesión- es el elevado desempleo el cual no se resolverá sin una activa producción de empleo por parte del sector público. Esto es, por cierto, lo que explica también que el estímulo económico del presidente Obama fue, a pesar de su moderación, más eficaz en salir de la Gran Recesión que el de la UE y ello debido a que dio mayor énfasis en la creación de empleo con los fondos federales que no la UE. En esta última no hay todavía reconocimiento que el mayor problema económico (además de social) que tiene la UE es el elevado desempleo. Y así nos va.

 inndignados governo povo impostos indiretos

Gigante pela própria natureza, desde 1500, o Brasil ajudou Portugal, Espanha. Hoje virou colônia internacional, com o povo morando em favelas e recebendo o salário da fome e do medo

As leis mensaleiras

Marcelo Nogueira

O Mensalão influenciou importantes votações no Congresso Nacional, dentre as quais a reforma tributária, a reforma da Previdência e a Lei de Falências, que coincidem exatamente com os momentos em que ocorreram os maiores repasses de dinheiro, segundo o ministro Joaquim Barbosa.

John Hart Ely, autor de “Democracia e Desconfiança” (1980), defendia a possibilidade de se declarar a inconstitucionalidade de uma lei, caso sua motivação fosse contrária à Constituição. Esse entendimento é usualmente aplicado pelo Supremo, podendo mencionar, como exemplos, a utilização da exposição de motivos dos projetos de lei como fundamento de decisões e a análise de mérito da urgência, no julgamento de medidas provisórias.

Assim, parte da doutrina entende que o Mensalão acarretou inconstitucionalidade por vício de decoro parlamentar, já que, nos termos do art. 55, § 1.º, CF/88, “é incompatível com o decoro parlamentar, além dos casos definidos no regimento interno, o abuso das prerrogativas asseguradas a membro do Congresso Nacional ou a percepção de vantagens indevidas”.

Estariam maculados os direitos políticos fundamentais do cidadão, a representatividade democrática e a soberania popular, pois a exigência constitucional do decoro parlamentar representa justamente a ligação que subsiste entre o eleitor e o eleito, durante o mandato parlamentar.

Todavia, a Constituição não manifesta expressamente a inconstitucionalidade da lei como consequência da falta de decoro parlamentar, referindo-se apenas à perda do mandato do congressista indecoroso. Mas, a ausência dessa previsão não impede o reconhecimento da inconstitucionalidade, por força da teoria dos Poderes Implícitos, segundo a qual a Constituição, ao prescrever os fins, necessariamente concede os meios.

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PODERES IMPLÍCITOS

A doutrina dos “inherent powers” tem sido constantemente utilizada pelo STF, destacando-se o emblemático julgamento do Habeas Ccrpus 91.661-PE, em que se afirmou que o princípio dos Poderes Implícitos é fundamental na interpretação da Constituição.

De outro lado, parte da doutrina entende que seria necessário que a maioria absoluta do Congresso tivesse sido corrompida e que haveria resultado diferente, na votação da lei, em decorrência da corrupção.

Respeitando as nobres vozes divergentes, esses argumentos não se sustentam, pois, por vezes, a corrupção de apenas alguns congressistas já é suficiente para alterar o resultado das votações, tornando desnecessária a exigência de que fosse corrompida a maioria absoluta do Congresso. Quanto à comprovação da influência no resultado, trata-se de prova impossível, mas, sendo pragmático, é razoável afirmar que um esquema tão bem organizado não investiria tanto em meras possibilidades.

A declaração de inconstitucionalidade da reforma tributária traz necessariamente consequências para os contribuintes e para o Erário, tendo em vista a prorrogação da cobrança da CPMF e a instituição do adicional de ICMS, para financiamento dos Fundos Estaduais e Distrital. O mesmo raciocínio se aplica à reforma previdenciária e à Lei de Falências, colocando sob suspeita diversas leis aprovadas sob a égide do Mensalão.

Cobrança de imposto é injusta e fica mais pesada para pessoas de renda baixa

por Sílvio Ribas e Bárbara Nascimento

Impostos indiretos sobre quem recebe até dois mínimos é o dobro do que incide sobre os mais ricos. A elevada carga de impostos não representa só um dos mais graves e antigos entraves ao desenvolvimento sustentável do Brasil — problema reconhecido até mesmo pelo governo em suas recentes medidas pontuais para desonerar o setor produtivo. O complexo sistema tributário também é injusto ao pesar proporcionalmente mais no bolso dos contribuintes de menor renda, que destinam ao Fisco mais da metade do que ganham, em cobranças embutidas no consumo.

Essa realidade ganha contornos dramáticos ao se perceber que esse mesmo público é também o mais dependente da assistência estatal, que ajudam a custear, e cuja qualidade está muito aquém do desejável.

É o caso de Tiago Morais, 28 anos, que vive há quatro na região em Santa Luzia, no Distrito Federal, região de chácaras que se favelizou. Para os moradores, amontoados em barracos a poucos metros de um lixão, falta tudo. No local, não há rede de esgoto, distribuição de água ou de energia. “Quando chove, alaga tudo, junta lixo com esgoto e o mau cheiro é insuportável. Rato aqui é comum, tem aos montes”, conta.

O problema da água é resolvido com gambiarras em canos da Caesb, que alimentam cisternas. “Quem pode compra água mineral. Quem não tem condições bebe água da cisterna, que tem contato com todo esse lixo”, completa.

(Transcrito da Tribuna da Imprensa)

“Se vienen años de incertidumbre y caos mundial”

Entrevista con Immanuel Wallerstein, académico e investigador en la Universidad de Yale

 

“Ni los gobiernos ni las firmas transnacionales, ni los mega-bancos, ni los individuos sabrán qué hacer. Una incertidumbre enorme paralizará el mundo, especialmente a los inversionistas”, advierte el académico estadounidense.

Mientras esto ocurre en un nivel macro de la economía estadounidense, paralelamente también en un plano más local se vienen produciendo serios problemas económicos. “Comunidades urbanas pequeñas están entrando a la bancarrota y por ejemplo no pueden pagar las jubilaciones”, indica el científico social.

El investigador considera que en su país la clase media es la más afectada porque de un día a otro las familias pierden posición y los trabajadores que perdieron su empleo no pueden hallar otro puesto, especialmente las personas entre 40 y 60 años, llegando incluso a perder sus casas. Es una situación que actualmente no tiene solución y no se observa posibilidad de encontrar una válvula de escape.

Además, Wallerstein señala que “la situación en Estados Unidos va a empeorar porque se va a eliminar la posibilidad que el gobierno sostenga gastos necesarios en este momento, creándose una situación peor que la actual. La fantasía del Tea Party está llevando a Estados Unidos y por consecuencia a todo el mundo en dirección de un crac”.

Teniendo en cuenta estas consideraciones el pronóstico del teórico estadounidense para los próximos años es bastante pesimista. “Yo veo guerras civiles en múltiples países del norte, sobre todo en Estados Unidos donde la situación es mucho peor que en Europa occidental, aunque allá también hay posibilidades de guerra porque hay un límite hasta el cual la gente ordinaria acepta la degradación de sus posibilidades”.

China y países emergentes

Ante la crisis de Estados Unidos y Europa los países emergentes por el momento parecen vivir bien, sin embargo, desde el punto de vista de Wallerstein, esconden una falsa realidad porque todos estamos en una misma canasta.

Teniendo en cuenta que China es el principal tenedor de bonos estadounidenses, ese país afronta una disyuntiva muy delicada. Wallerstein considera que si por un lado “deja de comprar bonos de Estados Unidos va a perder la oportunidad de colocar productos chinos en ese mercado, un problema muy serio para la China. Al mismo tiempo, cuando el dólar pierda su posición relativa a las otras monedas sus bonos no van a valer mucho”.

Leia mais. Pense na política econômica do Brasil. Um governo que depende da cobrança de impostos. Que vendeu todas as estatais. Que entregou todas as riquezas do País. E com uma política econômica de comprar dólar. Apenas comprar dólar. O Brasil não tem outra moeda.