Primeros asesinatos ambientales después de Río+20

Por Fabiana Frayssinet

Entrada a la Bahía de Guanabara, en apariencia deslumbrante, vista desde el puente que une Río de Janeiro con Niterói.  Crédito: Crédito: Mario Osava/IPS Entrada a la Bahía de Guanabara, en apariencia deslumbrante, vista desde el puente que une Río de Janeiro con Niterói. Crédito: Mario Osava/IPS

 

RÍO DE JANEIRO, 6 jul (IPS) – Lejos de los pabellones que albergaron la conferencia ambiental más ambiciosa de las últimas dos décadas, Río+20, una aldea de pescadores de la región metropolitana de Río de Janeiro mostró que el precio de denunciar crímenes ecológicos puede ser una ejecución extrajudicial.

La aldea ubicada en la playa de Mauá, municipio de Magé, 84 kilómetros al norte de Río, no tuvo tiempo de evaluar los resultados de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en esta misma ciudad entre el 20 y el 22 de junio.

Precisamente el 22, día en que los jefes de Estado firmaban un documento cuestionado por su indefinición en temas cruciales como la protección de los océanos, dos pescadores y activistas ambientales que luchaban por esa causa, Almir Nogueira y Jõao Luiz Telles, no volvieron a casa.

El cuerpo de Nogueira fue encontrado dos días después, sumergido y amarrado a su barco, frente a una playa cercana. El de Telles apareció el 25 de junio, con manos y pies atados en posición fetal, en la costa de otro municipio próximo.

Ambos tenían señales de haber muerto ahogados.

“Si son hombres de mar, van a morir en el mar. Ese es el recado que nos están dando”, dijo entre sollozos Alexandre Anderson, presidente de la Asociación de Hombres y Mujeres del Mar (Ahomar), en un acto de repudio el viernes 29 para exigir a las autoridades una inmediata investigación.

Las víctimas eran miembros de esa organización de 2.000 pescadores artesanales que luchan contra la contaminación del mar, su hábitat y fuente de sustento de varias generaciones, en la Bahía de Guanabara.

Ahomar denuncia los impactos socioambientales de grandes industrias.

Desde 2007 la asociación protesta contra las obras del Complejo Petroquímico del Estado de Río de Janeiro, una de las mayores inversiones de la empresa estatal petrolera Petrobras y del Programa de Aceleración del Crecimiento del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) y de su sucesora, Dilma Rousseff.

Ahomar sostiene que las obras ejecutadas por las empresas GDK y Oceȃnica, contratistas de Petrobras, disminuyeron la pesca en 80 por ciento, entre otros daños a la salud humana, la fauna y la flora.

Los pescadores soportan amenazas y asesinatos desde que en 2009 ocuparon con sus barcos las obras de los gasoductos submarinos y terrestres de gas natural licuado y gas licuado de petróleo.

Las amenazas se intensificaron a fines de 2011, cuando volvieron a movilizarse contra la decisión del Instituto Estatal de Medio Ambiente de retomar una propuesta, descartada durante el proceso de licencia ambiental, de transformar uno de los afluentes de la bahía, el río Guaxindiba, en una hidrovía para transporte de equipos.

 

El puesto policial cercano a la sede de Ahomar fue desmantelado.

Beneficiado por un programa de protección a los defensores de derechos humanos, Anderson tiene escolta policial permanente, pero aun así ha sufrido amenazas y atentados.

“Queremos preservar ese ambiente porque somos parte de él. Los pescadores somos parte de la Bahía de Guanabara. Pero no queremos morir respirando su agua”, dijo Anderson.

En 2009, el tesorero de Ahomar, Paulo Souza, fue atacado frente a su familia y asesinado con cinco disparos en la cabeza, como denunció entonces un reporte de IPS.

En 2010, otro fundador de Ahomar, Marcio Amaro, fue asesinado en su casa, frente a su madre y su esposa.

 

Ninguno de estos crímenes fue aclarado.

“Es lamentable que consigamos reunir toda esta prensa frente a dos cadáveres más…, que este sea el requisito para llamar la atención sobre un problema que se arrastra hace tanto tiempo”, dijo en el acto de repudio el diputado del Partido Socialismo y Libertad, Marcelo Freixo, presidente de la comisión de derechos humanos de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

“Espero que la próxima vez que nos reunamos aquí no sea por la muerte de Alexandre”, advirtió indignado.

Poco después del acto del viernes, Anderson fue nuevamente intimidado frente a su casa. Desde entonces no ha sido posible comunicarse con él por teléfono.

“Ya no estamos hablando de inseguridad, sino de personas que han muerto por su militancia, por su legítima resistencia en defensa de la Bahía de Guanabara”, dijo a IPS la activista Sandra Carvalho, de Justicia Global.

Los denunciantes piden que las muertes, “con claras señales de ejecución”, sean investigadas por la policía y la justicia federal.

“Pido que las autoridades investiguen mucho, porque ya consiguieron lo que querían. Sacaron de su casa a los hombres de mar”, enfatizó Anderson.

Después de las muertes, las embarcaciones no han regresado al agua. Nadie se atreve a aventurarse al mar, que antes era “refugio” de los pescadores cuando “algo malo ocurría en la casa o en la playa”, recordó. “Hoy solo tenemos el camino del cementerio”.

 

Organizaciones de derechos humanos no dudan de que estos son “crímenes políticos”.

Según dijo Freixo a IPS, las compañías contratistas de las obras a veces apelan a empresas de seguridad que se valen de “intimidaciones, amenazas y hasta muertes”.

Pero el diputado y actual candidato a alcaldía de la ciudad de Río de Janeiro, cree que no se trata de “muertes encargadas” por Petrobras.

Sin embargo, subrayó, no por eso la petrolera “puede fingir que no tiene ninguna relación con el caso. La inversión es de Petrobras y la responsabilidad sobre quién contrata es de ellos”, opinó.

 

En Ahomar, todos saben quiénes son los asesinos, dijo Anderson.

“Son personas que ganan mucho dinero con este proceso de industrialización de la Bahía de Guanabara, con trabajos de seguridad, de transporte hidroviario y terrestre. Que están dentro del gobierno provincial y municipal e inclusive en la seguridad pública”, denunció.

En Magé, como en otros municipios de la región metropolitana de Río, actúan grupos de esa naturaleza conocidos como “milicias”, integrados por agentes de seguridad del Estado, activos o jubilados, con apoyo de sectores políticos locales, como demostró una investigación parlamentaria encabezada por Freixo.

Inclusive el diputado tiene escolta policial porque ha recibido amenazas a raíz de sus denuncias contra esas organizaciones mafiosas.

Ante el pedido de IPS de una respuesta, Petrobras envió un comunicado en el que dijo desconocer las muertes y repudiar cualquier amenaza a los pescadores.

La compañía también destacó que el proceso de licencia ambiental en Brasil considera todos los impactos ecológicos y a las comunidades. Además, “un riguroso estudio de impactos antecede la licencia de los emprendimientos y el órgano licenciador establece medidas compensatorias y fiscaliza su realización”, añadió.

Petrobras es una “empresa social y ambientalmente responsable que exige de sus abastecedores la misma postura”, reza el comunicado.

La próxima asamblea de pescadores discutirá si desistir de la lucha o, al contrario, tomar medidas como interceptar el paso de navíos.

La de Ahomar es una batalla de “los pescadores artesanales contra el capital petrolero”, según la presidenta de la comisión de derechos humanos de la Orden de Abogados de Brasil – Río de Janeiro, Margarida Pressburger.

Anderson la definió de otra manera: no es David contra Goliat, sino “contra el mismo diablo”.

Petroleiras assassinam pescadores que defendem o Rio de Janeiro Patrimônio da Humanidade

Paisagem Cultural

A escolha do Rio de Janeiro como Patrimônio Cultural da Humanidade aconteceu neste domingo, durante a 36ª reunião do Comitê do Patrimônio Mundial da Unesco, em São Petersburgo. A candidatura da cidade brasileira estava inscrita na categoria Paisagem Cultural e havia sido entregue à Unesco em setembro de 2009.

O dossiê da candidatura do Rio procurou destacar a geografia diversa da cidade, justificando sua importância e seu valor universal, principalmente, pela soma da beleza natural com a intervenção humana.

O discurso de apresentação da candidatura do Rio foi feito em português pela ministra da Cultura, Ana de Hollanda, que estava acompanhada do presidente do Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional (Iphan), Luiz Fernando de Almeida. Ao defender a escolha, o Iphan lembrou que o Rio encontra na relação entre homem e natureza a âncora para a sua candidatura.

Os pescadores fazem parte desta relação, e são mais defensores da preservação da paisagem do que a classe média alta do alto dos seus arranha-céus na beira do mar.

Com a inclusão na lista de Patrimônio Mundial da Humanidade, o Rio de Janeiro se tornou a primeira cidade do mundo a deter o título na categoria Paisagem Cultural. Entre os locais incluídos no dossiê apresentado à Unesco estão o morro do Corcovado com a estátua do Cristo Redentor, o Pão de Açúcar, a floresta da Tijuca, o aterro do Flamengo, o Jardim Botânico e a praia de Copacabana.

Segundo a Unesco, o Rio de Janeiro recebeu a distinção devido à forma única como a “esplendorosa paisagem” se integra à estrutura urbana. Além disso, o efeito inspirador do Rio de Janeiro sobre músicos e paisagistas justifica a escolha, afirmou a Unesco.

Este efeito inspirador fez do Rio Capital do Samba. Mas existe uma campanha, que o Iphan não combate: a do Rio Capital do Rock, um ritmo estrangeiro, que vem matando o samba.

As petroleiras são multinacionais, a começar pela Petrobras, fatiada por Fernando Henrique, e entregue aos piratas que exportam petróleo e importam gasolina. Que desde 1982 o Brasil não constrói uma destilaria em território nacional, e investe em destilarias em várias partes do mundo, inclusive nos Estados Unidos e no Japão. Estas destilarias ainda são da Petrobras? Tudo na Petrobras é misterioso. O destino do seu lucro, os nomes dos seus maiores acionistas, entre eles, o especulador Soros, que pressiona para aumentar o preço da gasolina.

Em quê é aplicado o dinheiro da Petrobras? No patrocínio de filmes nacionais, para calar a boca dos cineastas roqueiros?

Estão matando pescadores na Guanabara e outras praias, inclusive no porto de Açu. No Litoral Fluminense. Porque as petroleiras dão prejuízo.

Asesinan a pescadores que se oponen a proyecto petroquímico
AFP / Telesur
Pescadores de Río de Janeiro denunciaron ante las autoridades brasileñas las amenazas y persecución por parte de parapolicías contra dirigentes pesqueros que se oponen al proyecto petroquímico en la Bahía de Guanabara. La semana pasada dos líderes del sector fueron asesinados.Alexandre Anderson, pescador de 41 años de edad y presidente de la Asociación Hombres y Mujeres del Mar (Ahomar) señaló que desde hace cinco años cuando comenzaron las denuncias por el impacto de las obras del Complejo Petroquímico de Río (Comperj) “empezamos a recibir amenazas y (constatamos) la presencia de hombres armados, grupos ligados a esos emprendimientos”.Anderson sostuvo que grupos parapoliciales vinculados a las empresas que operan en la Bahía para Petrobras “son los responsables de los crímenes” cometidos la semana pasada y de “los dos asesinatos previos de 2009 y 2010, cuando dirigentes de Ahomar fueron torturados y asesinados frente a sus familias”.

“Petrobras no quiere esta lucha, de eso tengo total certeza (…) Ahomar es el último foco de resistencia que queda en la Bahía de Guanabara”, indicó, tras exigir al Gobierno brasileño investigar quién está detrás de los crímenes.

En febrero de este año el Destacamento de Policía Ostensible (DPO) de la Playa de Mauá, donde queda la sede de Ahomar y la residencia de Anderson, fue desactivado, exponiendo a los pescadores a nuevas amenazas. En ese período por lo menos otros tres dirigentes pesqueros fueron amenazados de muerte.

En esta desarticulación de la seguridad pública en la región e intensificación de las amenazas. Los pescadores Almir Nogueira de Amorim y Joao Luiz Telles Penetra (Pituca) fueron asesinados el pasado 22 de junio tras salir a pescar.

Sus cuerpos fueron hallados un par de días después con señales de haber sido ejecutados: manos y pies atados e indicios de ahogamiento. Uno de ellos estaba amarrado a su bote, informó la prensa local.

La muerte de cercaAnte estos asesinatos, Anderson expresó que siente que su muerte está cerca, pero después de seis atentados contra su vida dice ya no tener miedo. Con escolta policial las 24 horas del día, este líder dice que continuará su lucha contra proyectos petroquímicos en la Bahía de Río de Janeiro.

La escolta, formada por dos hombres armados con metralleta y escopeta, le fue otorgada hace dos años en un programa de protección de defensores de derechos humanos del Gobierno Federal después del asesinato de otros líderes pesqueros y de las múltiples amenazas e intentos de acabar con su vida.

“Después de los atentados, de las amenazas, del olor de pólvora que llegué a sentir, miedo no tenemos. De esta lucha esperamos algo para esta comunidad, para los pescadores, pero sabemos que entre las consecuencias de esta lucha puede estar mi muerte”, dijo Anderson.

La última vez que Anderson salió a pescar fue en agosto de 2010, cuando comenzó a estar escoltado. “Me quitaron el corazón, me quitaron el derecho a pescar, me quitaron mi libertad”, señaló cabizbajo, criticando que las autoridades no le autorizaron una “escolta para salir al mar”.

Sin trabajo para sustentar a su familia y forzado a dejar el oficio, Anderson vive de donaciones de amigos, familiares, algunas ONG, un bufete de abogados y comerciantes de la zona.

Pese a que este martes, el Gobierno le ofreció al presidente de Ahomar un traslado junto con su familia a una ciudad fuera del estado, el dirigente rechazó la propuesta porque “no es el momento, no puedo dejar a mis compañeros”, indicó.

Petrobras desconoce muertes de pescadores

Petrobras ha desconocido “las muertes relatadas y repudia toda amenaza a los pescadores”. Asimismo, garantizó que todos sus desarrollos petroquímicos son precedidos por “un riguroso estudio de impactos” al medio ambiente y a las comunidades.

En 2009, los pescadores de Ahomar bloquearon con sus redes el paso de grandes navíos por la Bahía durante más de un mes, para protestar por la reducción de 80 por ciento del volumen de pesca tras el derrame de 1,3 millones de litros de aceite de una refinería de Petrobras en el año 2000.

Extinción de la pescaHacia finales de la década de 1990 habían en la Bahía unas 23 mil familias de pescadores, hoy hay unas seis mil, explicó Anderson.

“Los pescadores están vendiendo sus lanchas, dejando la pesca y dedicándose a otras actividades como el comercio”, denunció Anderson.

“Nuestros hijos no quieren ser pescadores y nosotros no queremos que lo sean. La pesca está en extinción en Guanabara”, enfatizó el dirigente que representa a unos tres mil pescadores.

En los próximos días, Ahomar realizará una asamblea para decidir nuevas acciones contra los proyectos petroquímicos de la zona.

“Todos los días, mi esposa me dice al despertarme que está feliz por estar a mi lado, de que esté aún vivo. Pero cuando salgo por la puerta, queda triste porque sabe que es muy posible que no regrese”, el líder de Ahomar.

La Ahomar representa pescadores artesanales de siete municipios de la Bahía de Guanabara y tiene 1870 asociados.

Que grupo empresarial manda matar pescadores no Rio de Janeiro?

Os responsáveis pelas matanças de pescadores aparecem nas entrelinhas desta notícia:

 Adital – Movimentos Sociais e organizações da sociedade civil realizam nesta sexta, dia 29, ato e lançamento do manifesto em repúdio aos assassinatos dos pescadores artesanais Almir Nogueira de Amorim e João Luiz Telles Penetra (Pituca), membros da Associação Homens e Mulheres do Mar (AHOMAR). O evento acontecerá às 11h, na OAB/RJ (Av. Marechal Câmara, 150, auditório do 4° andar) e contará com a presença de Alexandre Anderson, presidente da associação, que já sofreu seis atentados e recebe ameaças de morte constantemente.


Almir e Pituca eram lideranças da AHOMAR e desapareceram quando saíram para pescar na ultima sexta-feira (22), mesmo dia em que terminou a Rio+20. O corpo de Almir foi encontrado no domingo, dia 24, amarrado junto ao barco que estava submerso próximo à praia de São Lourenço, em Magé. Já o corpo de Pituca apareceu no dia seguinte, com pés e mãos amarrados, próximo a São Gonçalo. As mortes trazem à tona a precariedade da segurança dos defensores da Baía de Guanabara, no mesmo estado que há menos de uma semana sediou a Conferência da ONU.

Estas não são as primeiras mortes de pescadores da AHOMAR. Em maio de 2009, o tesoureiro da associação, Paulo César dos Santos Souza, foi assassinado com cinco tiros diante da mulher e dos filhos. No ano seguinte, outro fundador da associação, Márcio Amaro, também foi morto. Os crimes permanecem sem esclarecimentos.

As reivindicações dos pescadores

Entre as principais demandas que serão apresentadas nesta sexta-feira estão: Que os mandantes e assassinos diretos de Almir Nogueira de Amorim e João Luiz Telles Penetra sejam identificados e responsabilizados; Que sejam concluídas as investigações pelas mortes de Paulo Santos Souza e Márcio Amaro, até hoje não esclarecidas, e que seus assassinos também sejam identificados e responsabilizados; A assinatura pelo Governador do Estado do Rio de Janeiro, Sérgio Cabral, do Decreto de institucionalização do Programa Estadual de Proteção aos Defensores de Direitos Humanos; e que a Petrobrás e as empresas a ela vinculadas no escopo das obras do COMPERJ na Baía de Guanabara negociem com a AHOMAR a justa pauta de reivindicações do movimento.

A luta da AHOMAR

A AHOMAR representa pescadores artesanais de sete municípios da Baía de Guanabara e tem quase dois mil associados. Desde 2007, a associação vem denunciando sistematicamente as violações e crimes ocorridos na construção do Complexo Petroquímico do Rio de Janeiro (COMPERJ), um dos maiores investimentos da história da Petrobrás e parte do Plano de Aceleração do Crescimento (PAC).

O grupo ficou conhecido em 2009 por ocupar a baía por mais de um mês e com suas redes impedir o tráfego de grandes navios. Eles protestavam contra a redução de 80% do volume de pesca na região, após o grande vazamento que despejou 1,3 milhão de litros de óleo na Baía de Guanabara em 2000. Além disso, questionavam as obras do consórcio GLP Submarino, que reúne as empresas GDK S.A. e Oceânica, responsável por instalar gasodutos da Petrobrás que prejudicam a pesca artesanal.