ENTREVISTA EXCLUSIVA A CAMILA VALLEJO: “Yo conozco mucha gente de edad que tiene un ímpetu y una juventud extraordinaria. Y hay jóvenes a los que no los motiva nada, que no quieren cambiar las cosas. Lo que creo es que esto no es una cuestión etaria”

“El aporte de los movimientos estudiantiles tiene que ver con romper la barrera de lo posible”

 

Camila coroada
La reconocida exponente de la levantada juvenil de 2011 y actual diputada chilena apenas tiene 26 años, pero lleva en su mochila años de militancia por la educación, una reciente experiencia como madre y una licenciatura en Geografía. Icono político de la juventud en el nuevo siglo, habla desde Santiago sobre política, educación, maternidad y transformaciones, de las sociales y las internas.

 

 

Daily digital collage

 

 

por Juan Manuel Daza
Desde Santiago, Chile
Tenés sólo 26 años y, en muy poco tiempo, hiciste un montón de cosas. Ahora, sos madre primeriza y flamante diputada. ¿Cómo son estos momentos en los que te deben pasar cosas nuevas todos los días? ¿Cómo te sentís?

–Es un constante descubrimiento. Efectivamente, tengo 26 y en muy pocos años –yo diría que desde 2011– me han pasado muchas cosas. Y cosas que no están dentro de la normalidad que vive un joven de 26 años. Me tocó ser parte de la dirigencia del movimiento estudiantil más importante en la historia reciente de Chile. Después, me tocó sacar la tesis de la licenciatura en Geografía en medio de ese proceso de movilización. También me tocó afrontar una campaña electoral y ser madre. Y eso, efectivamente, complicó mi vida cotidiana.

Hoy en día, Camila Vallejo tiene una hija de ocho meses que se llama Adela y, además, es diputada nacional por la comuna de La Florida, en la Región Metropolitana de Santiago. A sus 23 años alcanzó fama internacional como una de las principales líderes del movimiento estudiantil chileno. Su lucha y la de sus congéneres: desmercantilizar y recuperar una educación pública, gratuita y de calidad para el país trasandino. Ese año fue uno de movilizaciones de las que se hizo eco todo el mundo. Y ella presidió la Federación de Estudiantes de Chile (FECH).

Como miembro del Partido Comunista, su aguda inteligencia, su elocuencia y capacidad de oratoria y, probablemente también, su indiscutible belleza, la elevaron como icono al frente de una generación que comenzó a manifestarse masivamente en contra del profundo proceso de neoliberalización que Chile vive hace más de 40 años. Aquí, la salud y la educación son derechos de los que la gente puede gozar más en calidad de consumidor que de ciudadano.

Habiendo vivido años intensos y por ser una radical catalizadora del movimiento social, ahora a Camila le toca ocupar una de las cuatro bancas que el Partido Comunista consiguió en el Congreso de la mano de la Nueva Mayoría: la alianza multipartidaria con la que la socialista Michelle Bachelet logró obtener su segunda chance como presidenta de la República de Chile. La actual presidenta se hizo eco de las demandas estudiantiles y presentó un proyecto basado en tres ejes programáticos fundamentales: la reforma tributaria, educacional y constitucional.

De esta manera y no sin escepticismo, en Chile, finalmente, parece que podrían comenzar a darse grandes transformaciones. Así también, la vida de Camila no para de cambiar.

camilia brasil

 

¿Cómo hacés para poder con todo lo que se te presenta? ¿Prima la racionalidad o el instinto?

–Creo que siempre son un conjunto de factores. No es un solo elemento el determinante en este tipo de decisiones. Hay un porcentaje de racionalidad, un porcentaje de la formación política que uno tiene, pero también de instinto y del entorno en el que uno se desarrolla. Tus amigos, tu familia, tus compañeros: los que uno ve en su vida diaria te van ayudando a tomar ese tipo de decisiones. Finalmente, es una decisión personal. Pero el conjunto de factores confabula para que uno diga: “Ya, voy a seguir este camino”. La racionalidad ocupa un porcentaje importante, porque efectivamente uno dice: “Salimos a la calle luchando por una transformación profunda en la educación. Eso nos llevó a pensar una transformación muchísimo mayor de la sociedad. ¿Cómo sigo contribuyendo a esa lucha?”.

Y a partir de eso, surgirán otras preguntas, otras dudas.

–Sí, ahí uno se pregunta: “¿Donde, quizá, yo puedo jugar un rol más preponderante, que contribuya más al desarrollo de esa lucha? ¿Me mantengo sólo en la calle?”. Yo dije: “No, no va a servir sólo manteniéndome en la calle. La calle es un elemento importante pero yo ya voy a salir de la universidad. Voy a dejar de ser dirigente estudiantil por una cuestión natural, obvia, y después: ¿Quiero contribuir solamente desde mi ejercicio profesional o puedo también contribuir, bajo la experiencia que he adquirido, desde otro lado?”. Y ahí decidí seguir dando esta pelea y creer que desde el Congreso se puede ayudar. Nos faltaron representantes en el Congreso en el momento en que estuvimos peleando en las calles y los echamos de menos. No teníamos las mayorías para poder impulsar más fuertemente los cambios simplemente haciendo presión desde las calles.

¿Qué cualidad creés que tenés que posibilita que hayas logrado todas estas cosas en tan solo cuatro años?

–Cualidad no sé. La verdad es que me tocó vivirlo y fui afrontándolo nomás en el camino. Creo que cualquier joven de mi edad podría afrontarlo si se lo toma en serio. Lo que pasa es que no está dentro de las metas de los jóvenes de hoy en día. Generalmente, lo que el joven universitario quiere es poder sacar la carrera pronto, titularse y entrar a trabajar para poder pagar las deudas que adquirió con la universidad. A muy pocos se les mete en la cabeza la idea de entrar a la política más formal, militar en un partido o menos ser padres o madres a esta edad.

¿Por qué?

–Porque las condiciones son muy adversas. Primero está el desprestigio de la política en general. Y ser parte de ella, se ve como una pérdida de tiempo. Se ha instalado popularmente que la política es sucia. Y además, ser padre a temprana edad también es una complicación en esta sociedad neoliberal. Te impide ejercer o tener éxito profesionalmente, porque todo está pensado individualmente. En general, los jóvenes están pensando en sí mismos, en cómo pueden desarrollarse como profesionales, en cómo pueden surgir. Entonces, esta idea de meterse en la política como una idea de renunciar a ciertas cosas personales y adscribir a un proyecto colectivo es algo que es raro. Y lo mismo con la familia. Ya tener familia joven y renunciar a las cosas personales también es complicado.

¿Y a qué renunciaste? Porque parece que no hubieras renunciado a nada.

–Claro, no he renunciado. Sí, es verdad, jajá. Yo creo que me he negado a renunciar a esas cosas que son como parte de la normalidad, del curso natural de una mujer. Creo que lo adquirí incluso más tempranamente. Pero es inevitable tener que renunciar a espacios más privados, más personales. Desde 2011 que ya, para mí, caminar por las calles no era lo mismo que antes. La gente me reconocía. Estuve apareciendo en muchos medios, no sólo nacionales sino también internacionales. Esa responsabilidad de ir a charlas, encuentros, reuniones, entrevistas, implica una exposición y una demanda muy grandes. Y también está el juicio constante de la gente. Siempre estás expuesto a esas críticas.

Hablando de las críticas, muchos jóvenes estudiantes universitarios de entre 22 y 24 años tienen la sensación de que te has “vendido”. Sin embargo, en jóvenes ya egresados no está tanto esa impresión. En esta línea, ¿qué pasa con la representación del movimiento estudiantil hoy? ¿Pensás que hay un buen liderazgo? ¿Hay conexión entre la representación que ustedes hacen en el Congreso con las federaciones de estudiantes?

–No sé si nosotros hoy día somos los llamados a representar al movimiento estudiantil. Ellos eligen cada año sus propios representantes. Ellos tienen que representar el sentir del momento de esas generaciones que van cambiando. Sabes que todos los años ingresan nuevos estudiantes, salen otros y la política allí es muy dinámica. Ahora, hay algo que en general no ha cambiado mucho en el movimiento. Históricamente, en la última década el movimiento estudiantil también representa esa desconfianza en general de la juventud hacia la política institucional. El ser diputado de la república ya implica una suerte de lejanía con el mundo social porque así se ha hecho la política durante muchas décadas en este país. Después de la dictadura, yo creo que uno de los errores más graves que cometió la Concertación (N. de la R.: la alianza de partidos que gobernó desde 1990 hasta 2010) fue alejar el ejercicio de la política y el ejercicio propio de la democracia representativa de lo que era la realidad del mundo social.

¿Cuáles son las consecuencias de eso?

–Hay desconfianza aprehendida hacia la política formal. Y cuando uno ingresa a ese espacio, culturalmente, se ve como que estás manchado por la política. Entonces, tú traicionas al movimiento social cuando pasas a ser candidato, a ser diputado o a estar en el gobierno. Eso ya es ser parte del sistema, un sistema que ha mantenido y profundizado el neoliberalismo en Chile. Por lo tanto, los sectores más críticos de la juventud lo ven así, y más cuando uno, además, decide ser parte de un acuerdo programático amplio como aquel del que nosotros somos parte con Carol Kariola (N. de la R.: otra ex representante estudiantil y actual diputada del PC). Y ser parte de ese acuerdo programático con los otros partidos de la Nueva Mayoría, que estuvieron durante 20 años gobernando este país sin cambiar las cosas, evidentemente genera desconfianza. Por eso, esa crítica que se ha puesto de que “se dio vuelta la chaqueta”, que “hoy en día no está defendiendo lo que defendía en las calles” y que también ha sido muy cultivada, desde mi punto de vista, por la derecha. A través de las redes sociales dicen que los dirigentes estudiantiles se vendieron, se pasaron a la otra vereda o que dejaron de ser consecuentes con sus principios. Yo creo que eso es algo que hay que combatir y que lo estamos haciendo.

¿Por qué creés que las marchas de este año no han sido tan convocantes como en el pasado?

–Efectivamente, han disminuido. No sé si me corresponde a mí juzgar al movimiento estudiantil actual. Pero creo que al movimiento social en general le falta entender que el suyo es un rol político muy importante en este momento y que no basta simplemente con salir a marchar en base a la crítica. Tienen que ser capaces de, en este momento político que es histórico –porque no sé si se va a repetir la oportunidad de hacer una reforma estructural del sistema educacional– poder poner las propuestas sobre la mesa y pasar un poco más a la ofensiva en ese plano. Es decir, no se puede transformar solamente en un movimiento que reacciona ante las iniciativas del gobierno. Tiene que ir más allá, porque finalmente el movimiento es protagónico en este cambio. Fue el movimiento estudiantil el que puso el tema sobre la mesa. No fueron ni Bachelet ni el actual ministro de Educación. Fue el movimiento social el que dijo: “Hay que cambiar la educación, hay que recuperar la educación pública, hay que desmercantilizarla”. Por lo tanto, que hoy en día se esté hablando de eso es porque fueron ellos. Hay que creerse un poco el cuento y decir: “Nosotros instalamos esto y somos los que tenemos que ser parte. Por lo tanto, no podemos llegar y criticar, sino decir: esto es lo que hay que hacer, éstas son nuestras propuestas y en este camino hay que avanzar”.

¿Y en qué grado eso está funcionando?

–Eso es un poco lo que le falta al movimiento. Por lo tanto, como la gente no ve eso, se siente poco convocada a salir a la calle a estar “en contra de”. Porque, además, los medios pasan a meterte en el mismo saco que a la derecha y los sectores conservadores que también están criticando fuertemente la reforma de la educación. Entonces, como todos critican, nadie quiere reforma. Y esto no es así. El movimiento social quiere una reforma, pero “en este sentido y bajo estas propuestas”. Y eso es lo que no se está viendo. Por eso, creo que se pierde la capacidad de convocar transversalmente a amplios sectores y no simplemente quedar en la convocatoria de los sectores estudiantiles más activos o más politizados.

Pensando en el vertiginoso recorrido que hiciste en estos años, ¿qué fue lo más importante que aprendiste?

–Lo que me ha tomado más tiempo de reflexiones fue el movimiento estudiantil de 2011. Y creo que ahora también lo veo a propósito de la existencia del movimiento de 2014. Aunque parezca muy cliché, aprendí que la transversalidad, la unidad y la creatividad de un movimiento social son claves para poder avanzar o instalar temáticas sociales. Cuando el movimiento ha perdido alguna de las tres, se debilita. Lo otro es que la política es muy compleja. Son tensiones y contradicciones constantes. A veces es muy simple y, de repente, se complejiza demasiado. Y vive en esa tensión. La política tiene tantas aristas y variables, y nada es negro y blanco, absolutamente nada. Todo tiene muchos matices. Y saber leer esos matices y trabajarlos para poder avanzar y moverte es súper complejo.

¿Y qué cambió cuando comenzaste a ver eso desde dentro de la política nacional, no sólo del movimiento estudiantil?

–Cuando éramos representantes del movimiento estudiantil nos metíamos en el Congreso, en las comisiones de educación, oíamos en la sala cuando sesionaban y veíamos al conjunto de diputados y diputadas como una sola cosa uniforme. Estar dentro te cambia la perspectiva y ves todos los matices que hay: qué historia está detrás de cada diputado o diputada, cuáles son sus opiniones, cuándo no son posiciones rígidas. Te das cuenta de que hay más gente a la cual sumar que la que veías antes. Y el arte de convencerlos dentro del Congreso para poder generar mayoría y correlación de fuerzas para avanzar en lo que estás planteando es una cuestión que antes no manejábamos.

También hay posiciones muy rígidas, ¿no?

–Hay posiciones que sí son muy rígidas y hay algunas que son sumamente conquistables. Y hay algunas que tú sabes que son cuestiones ideológicas y otras que son regidas por los intereses económicos. Ahí uno también tiene que saber diferenciar, porque hay gente que defiende el lucro en materia de educación y lo hace porque tiene intereses creados en ese negocio. O gente que lo defiende porque cree que es bueno.

Hablás de diputados con intereses creados, ¿no?

–Diputados, obviamente, o actores externos que inciden también en las discusiones. Porque en esta materia no está solamente el movimiento estudiantil. Ahora, a propósito de que se está empezando a avanzar en cambios que, desde mi punto de vista, son bastante radicales, se están asomando los grupos de interés, los sostenedores de los colegios, la Iglesia, los medios de comunicación. Se están uniendo y se articulan para confrontar esta reforma e impedir que curse. Entonces, ahí uno se da cuenta. Algunos lo defienden desde la perspectiva ideológica y otros lo defienden abiertamente desde la perspectiva económica. Aunque no lo digan, sus argumentos van en esa dirección.

¿Cuáles son tus desafíos de aquí a cuatro años más, cuando cumplas 30?

–De aquí a cuatro años voy a haber cumplido un período como diputada. No sé si voy a ir a la reelección o no. El escenario más realista es que vaya a la reelección o que esté en otra responsabilidad política. Pero es como un escenario lógico, como consecuencia lógica de lo que estoy haciendo. No es que me he dado el espacio como para proyectar un escenario para mí y mi familia. Pero pensar en uno alejado de la política, sería como muy poco realista.

camila e lula

¿Te gustaría ser presidenta?

–No.

¿No? ¿Por qué?

–Primero porque no lo veo como posibilidad. Siempre me han preguntado o me lo han dicho por ahí en la calle. Es una broma para mí. “¿Usted va a ser la próxima presidenta de Chile?”, me dicen algunos. Pero yo encuentro que es una locura. Primero que me empiecen a decir eso ahora, que estoy en una cuestión totalmente… soy diputada, tengo 26 años, ¡déjenme hacer mi trabajo! Y porque creo que me cuesta ponerme en escenario. Y no me gusta que me fuercen tampoco.

Pero sabés que hay gente que lo piensa o que lo desea, quizá.

–Sí, pero hay gente que piensa en muchas otras cosas. Hay gente que quería que yo siguiera en la calle hasta el fin de los tiempos. Y otra gente que me quería ver en el Senado. Otra gente que me quería ver fuera de Chile, también. Un porcentaje importante de la derecha de este país me quiere ver fuera de Chile. Yo no creo que sea oportuno pensar en eso. Me cuesta. Claro, por ahí me dicen: “Tú tampoco querías ser diputada y ahora lo eres”. Y tampoco quería ser presidente de la FECH y lo fui. Jamás lo quise, me aterraba la idea. Otros dirán: “Si dice ahora que no, el día de mañana va a ser presidenta”. Pues, ¿para qué me fuerzan a decir sí o no?

camila candidata a deputado PCC

Junto a vos, son cuatro los diputados jóvenes que, habiendo sido representantes estudiantiles, ingresaron al Congreso en las últimas elecciones: Karol Cariola (PC), Giorgio Jackson (Nueva Acción Universitaria) y Gabriel Boric (Izquierda Autónoma). ¿Qué valor fundamental pensás que esta cuota de juventud aporta?

–Como decía Allende, hay jóvenes viejos y viejos jóvenes. Uno no puede adjudicar a la juventud simplemente las ideas o la energía propia de los jóvenes. Yo conozco mucha gente de edad que tiene un ímpetu y una juventud extraordinaria. Y hay jóvenes a los que no los motiva nada, que no quieren cambiar las cosas. Lo que creo es que esto no es una cuestión etaria. Sin embargo, obviamente, lo que quizás siempre puede caracterizar a los que fuimos dirigentes estudiantiles, que tenemos una historia dentro del movimiento social, tiene que ver con esto de siempre seguir rompiendo la barrera de lo posible. No podemos caer en hacer cuestiones bajo la medida de lo posible. Tenemos que ir más allá: tenemos que impulsar las transformaciones. (In Página 12, Argentina)

 

 

 

 

 

Chile. “Facção criminosa estudantil” contra privatização do ensino

Para os velhos coronéis da PM, na USP existe uma “facção criminosa”. O governador Alckmin trava um heróico combate. Rodas de estudantes são expulsos da universidade, e presos no campus e nas ruas. Veja link USP. Quando os estudantes são tratados como se fossem bandidos, sinal de que persiste a ditadura de 64.

O mesmo acontece na Espanha de Franco. No Chile de Pinochet. Apresento “a facção criminosa dos estudantes do Chile”, que luta contra a positivista “ordem e progresso” desde os tempos de Pinochet. Um direitista advertia: “Nas marchas estudantis eles usam meninas bonitas para atrair o povo. Parecem xucretes”. Na aparência física, não vou negar, lembram as adolescentes de Xuxa, douradas princesas que nem a Branca de Neve, que seguiam à moda Barbie, a boneca da ditadura brasileira. Joffre Dumazedier, meu professor no Ciespal, dizia que as chilenas são as mulheres mais bonitas da América do Sul.

O Brasil era feliz e nem sabia do que acontecia nas favelas e senzalas e porões do DOI-Codi.

CUANDO EL LUCRO ESTÁ EN EL REGLAMENTO

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Año 2013 y el movimiento estudiantil sufre los embates de haber tenido su máximo auge hace dos años. Lejos de ser negativo, las organizaciones que han conformado la movilización han buscado y encontrado formas de agruparse en torno a ejes comunes y objetivos claros. Es así como las universidades privadas han logrado organizarse dentro de este nuevo panorama, aunque con ciertos obstáculos. Originalmente publicada en el número 59 de la RBP.

por Ricardo Pérez, Francisco Solís y Ángel Martin

Daniela López, ex presidenta FEUCEN
Daniela López, ex presidenta FEUCEN

Cuando ya se cumplen dos años de las históricas movilizaciones de 2011, los estudiantes de las universidades privadas se encuentran mejor articulados que nunca. No obstante, aún deben sortear algunas dificultades como el rechazo rotundo de ciertas instituciones a que los alumnos discutan, o puedan organizarse en centros de estudiantes. También hay que considerar la firma de un contrato de matrícula, en donde se acepta un reglamento que remite al estudiante solamente a su pupitre. Así, se convierte lo más rápido posible en capital humano para la injusta sociedad que queremos cambiar.

El Movimiento de Estudiantes de Educación Superior Privada, MESUP, nació en el contexto del movimiento estudiantil durante 2011. Está conformado por distintas formas organizativas del estudiantado (asambleas, coordinadoras, federaciones, estudiantes de base), y se plantea como objetivo principal el “levantamiento político-organizacional de los estudiantes de educación superior privada”.

Camila Vallejo, ex presidenta da Fech
Camila Vallejo, ex presidenta da Fech

Utilizando las virtudes de las redes sociales, y descubriendo a Facebook como una de las tantas formas de hacer entrevistas, pillamos a Manuel Erazo, estudiante de la Universidad ARCIS y vocero del Mesup. Manuel nos ayudó a entender mejor la situación de los compañeros con respecto a sus posibilidades de organización.

“Por acreditación no se les debe prohibir a los estudiantes tener federaciones o centros de estudiantes, ya que ésta es una de las condiciones para que la universidad sea acreditada. Pero en la U. de las Américas, por ejemplo, se les prohíbe a sus alumnos organizarse”, explica.

Indignado, Manuel nos manda el link de los estatutos internos de la U. Andrés Bello, casa de estudios que hoy cuenta con el mayor número de estudiantes matriculados. En su artículo 7 indica las infracciones graves: “repartir panfletos o dar a conocer públicamente información no oficial que dañe la imagen de la Universidad. Incitar, promover o participar en la suspensión arbitraria de las actividades académicas, o en paros estudiantiles”. Y las gravísimas: “participar o inducir a la toma de alguna dependencia de la Universidad, en cualquiera de sus campus”.

Las sanciones van desde amonestaciones hasta la expulsión de la institución. “Esto ocurre también en el DuocUC, el INACAP y en el Instituto Profesional de Chile”, denuncia Manuel.

La labor ha sido compleja, pero de todas formas los estudiantes del Mesup han encontrado la forma de seguir sumando compañeros a partir de la solidaridad y el apoyo mutuo. “Nuestro aporte como Mesup se basa en ayudar a sus alumnos, asesorarlos en cómo pueden levantar sus organizaciones, sin correr riesgo de suspensión. También nosotros vamos a aquellas universidades para entregar panfletos, dado que si lo hacen sus propios estudiantes quedan automáticamente sancionados”.

Desde la organización, en este momento apuntan a las instituciones y a los decretos que les niegan la libre asociación. Asimismo, apelan a una democratización interna que les permita trabajar junto a sus académicos y funcionarios.

chile educ indignados

El negocio millonario que los estudiantes de la U. Central supieron cuestionar

Mientras a comienzos de 2011, en las universidades pertenecientes al CONFECH, los estudiantes discutían cuáles eran las mejores formas de movilización para hacer del conflicto por la educación, un tema de debate público; los estudiantes de la U. Central vivían las contradicciones del mercado de manera mucho más explícita. Se trataba de la compra de su casa de estudios, en 35 mil millones de pesos, por parte de la sociedad de inversiones Norte Sur, estrechamente ligada a la Democracia Cristiana.

“Esto generaría un negocio redondo, y a la vez se lucraría con el esfuerzo de nuestras familias que se endeudan continuamente. La clase política actual y el empresariado nuevamente se saldrían con la suya, si no fuera por la organización estudiantil y el empoderamiento al derecho a ser estudiante” señala Daniela López, presidenta de la Federación de Estudiantes (Feucen) entre 2011 y 2012. La suspensión de la venta sería a la larga una de las pocas victorias del movimiento el 2011.

“Si bien ha existido una autocrítica al cómo participamos como universidad en el movimiento estudiantil, y qué pasó con los estudiantes luego de siete meses entre paros y tomas, debemos tener la sabiduría de entender que nada ha acabado. Todavía debemos cuestionarnos muchas prácticas existentes al interior de nuestra universidad. Seremos vitales para el proceso de constitución y organización de nuevos actores políticos en las luchas sociales” afirma.

Hoy, los compañeros de la Universidad Central se encuentran en pleno proceso de elección de su federación. El fortalecimiento de la organización estudiantil se ve reflejado en la madurez de un proceso democrático, que se propone como tarea constituir un actor en el mundo de las privadas que concibe un modelo de educación distinto. “Porque creemos en una sociedad de derechos, en donde las relaciones humanas no están mediadas por el dinero” señala Daniela.

Entre la crisis y la indiferencia: El caso SEK

En lo más alto de Peñalolén, donde sólo se llega en un bus de acercamiento y los árboles reinan sobre los edificios, se encuentra el campus Parque Arrieta de la Universidad Internacional SEK. En el lugar, declarado Monumento Histórico Nacional, se imparten las carreras de Arqueología, Historia del Arte y Conservación.

“Es todo súper raro, nunca hemos tenido estatutos que permitan la organización estudiantil” afirma Amparo Barros, estudiante de Conservación y Restauración, y actual presidenta del centro de alumnos de su carrera. Los estudiantes no cuentan con ninguna base jurídica para organizarse, por lo que la realización de elecciones es muy difusa. “Para las elecciones votó como un cuarto de la carrera, fue súper poco serio y eso nos hace poco representativos”, agrega. Además, la reglamentación de la universidad, a pesar de permitir que los estudiantes tengan representantes, no les confiere voz ni voto.

Lo anterior es preocupante, particularmente ahora que el rector de dicha universidad, Alejandro Ormeño, será formalizado por posible soborno en la entrega de la acreditación. En caso de que la situación llegue a un extremo, los estudiantes no tienen ningún estamento para defenderse. Sin embargo, Barros advierte que “la gente que viene acá sólo se interesa por ir a clases. Citamos a asambleas y llegan diez personas, nadie se preocupa de lo que pueda pasar”.

¿Y qué van a hacer si pasa lo peor, si cierran la universidad? La estudiante mira preocupada. “No podemos hacer nada, no tenemos una estructura que nos represente, que nos defienda”. Como universidad, tampoco cuentan con una federación, y los consejos en los que participan representantes de las carreras, no son periódicos ni constructivos. Según Barros “nos juntamos, conversamos, pero nunca llegamos a ninguna conclusión”. ¿Y qué haría ella? Concluye certera: “Yo me iría a Buenos Aires”.

Existe, sin duda, una curiosa paradoja. Mientras algunos estudiantes se enfrentan a sus rectores e instituciones por su derecho a la organización, hay muchos otros que simplemente se enajenan del conflicto, aun siendo una de las partes más afectadas.(Revista Bello Público)

estudantes chile

educ chile 17 nov

O grito da facção criminosa do Uruguai: Que ninguém fique para trás

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Para a Folha de S. Paulo, quando o povo protesta tem o comando de uma facção criminosa. Assim acontece na Espanha, Portugal, Chile, Itália e Uruguai, que realizam greves gerais e protestos nas ruas desde a semana última. Crique nos links ‘povo nas ruas’ e ‘protesto’.

Apresento a facção criminosa do Uruguai, que não sofre stalking policial. Atua livremente. Sem as milhares de prisões políticas dos governadores de São Paulo e Rio de Janeiro. Vai terminar não tendo cadeia para tanta gente. Vão fazer como Pinochet. Sérgio Cabral e Alckmin prenderá o povo nos estádios da Copa do Mundo. No Engenhão e Maracanã.

Qual será o campo de concentração de Alckmin?

la diaria uy

Que nadie quede atrás

Masiva movilización del PIT-CNT reclamó avances en los sectores más trabados de la ronda de Consejos de Salarios.

 MST uy

La zona de 18 de Julio y Ejido lucía como en aquellas noches de 2010 en que la selección avanzaba de fase en el Mundial de Sudáfrica, sólo que en lugar de predominar el celeste, ganaba el rojo. Ayer el PIT-CNT realizó un paro general de 9.00 a 13.00, y desde las 10.00 se concentraron los trabajadores en esa esquina céntrica, rumbo al acto central que se llevaría a cabo frente a la sede de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), en la avenida Uruguay. Se eligió ese lugar por los hechos ocurridos en la Expo Prado, cuando los organizadores no dejaron entrar a representantes de los trabajadores rurales a repartir volantes, y por la intransigencia de la patronal rural en los Consejos de Salarios, según afirma la central sindical.

La marcha se detuvo frente al supermercado Ta-Ta de 18 y Yaguarón, donde se hizo alusión a la situación de los trabajadores del sector, aunque fue muy poco lo que pudo escucharse, y pasó frente al Ministerio de Economía y Finanzas. Finalmente, pasadas las 11.00 y mientras sonaba una canción de la Abuela Coca que decía “hermano, ta salao”, que una señora acompañaba con un bombo, y al tiempo que dos jóvenes revoleaban banderas de Cerro entre muchas banderas sindicales, las casi diez cuadras de gente llegaron al escenario.

El representante de los trabajadores en el directorio del Banco de Previsión Social (BPS), Ariel Ferrari, fue el primero en hacer uso de la palabra. Al iniciar su intervención recordó: “Los representantes de los trabajadores en los distintos organismos respondemos al PIT-CNT, por eso es un honor estar acá”. Afirmó que desde la postura de los trabajadores se pretende una seguridad social “basada en tres pilares: que sea universal, donde todos tengamos derecho a todas las prestaciones; solidaria entre los que trabajan y aportan para los que no pueden trabajar y también entre los que ganan más y aportan más para darles a los que menos tienen, y sin fines de lucro”, y mencionó las comisiones que se llevaron las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP) el año pasado.

Sobre este último punto, Ferrari celebró la posible aprobación de la ley de desafiliación de las AFAP. Aseguró que “aunque no es la ley que quisiéramos, es una ley seria que les da información a aquellos que al afiliarse no la tuvieron”, y resaltó que “mientras el sistema de las AFAP es individual, el del BPS es solidario”. Criticó los dichos del diputado nacionalista Luis Lacalle Pou, quien había mencionado que a casi 70% le va a convenir permanecer en las AFAP, y opinó que “el hecho de que haya tres de cada diez trabajadores a los que les convenga el cambio ya es motivo para impulsar la ley”. Sobre otro dicho del diputado, en cuanto a la posible pérdida de herencias al desafiliarse de una AFAP, Ferrari le sugirió: “Si realmente le interesa la situación de los trabajadores, que el 6 de noviembre vote para aprobar la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial”.

En segundo lugar, pronunció su discurso uno de los coordinadores del PIT-CNT, Fernando Pereira, quien al comenzar a hablar resaltó que se trataba de un día de lucha, de esperanza, pero también de festejo: “En unos días se va a aprobar la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial por la que tanto hemos luchado. No puede morir un trabajador por semana ni quedar herido uno cada dos días”, expresó. Agregó que “quienes no voten la ley tendrán que explicarles a los trabajadores por qué decidieron no protegerlos”. Pereira también celebró la aprobación de la Ley de Maternidad y Paternidad, que amplía la licencia para madres y padres, “un gran derecho por el que venimos luchando desde hace más de 20 años”. Luego hizo referencia al lugar elegido para el acto, “que no es casualidad, ya que esta asociación prohibió el ingreso a su exposición a trabajadores que portaban enormes armas. Volantes que decían ‘queremos vivir de nuestro salario’, ‘tener derecho al trabajo’, ‘cuidar la seguridad’; eso les parece sedicioso”. Y advirtió que si el hecho se repite el año que viene, “vamos a ir todos los que estamos acá, vamos a cercar la exposición y vamos a entrar, porque no vamos a permitir más atropellos a los trabajadores”.

Destacó la lucha de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (FUECYS) y el hecho de que se esté firmando “un convenio histórico, no sólo por el monto sino porque va a fortalecer al sindicato”, y aseguró que el próximo paso inmediato es “ir por convenios en tiendas y shoppings”. Convocó a militar en contra de la baja de la edad de imputabilidad, a luchar por una mejora de los salarios de maestros, profesores y funcionarios de la educación, y felicitó a todos los trabajadores por el otorgamiento de una señal de televisión digital a la central sindical.

Otro de los coordinadores del PIT-CNT, Marcelo Abdala, hizo referencia a las quejas de las patronales en los Consejos de Salarios por la conflictividad laboral: “Es lógico que a ellos les preocupe lo que a nosotros nos fortalece”, afirmó. También se refirió al proyecto de Ley de Responsabilidad Penal Empresarial: “si el capital nos somete al delito de trabajar en peligro, está muy bueno que el capital vaya en cana por cometer ese delito”. Abdala criticó luego a la ARU y a otras organizaciones: “Estos señores de la Asociación Rural, dueños del país, generadores de la hegemonía de las clases dominantes, redactores del Código Rural durante Latorre, defensores de cuanta dictadura hubo en este país, junto con los otros pitucos de la Cámara de Comercio, que se la llevan a baldes, [con] la Sociedad de Exportaciones de Productos Mercantiles, símbolo de la dependencia flagrante de este capitalismo en que vivimos, los defensores de la sacrosanta propiedad privada, los representantes del gran capital transnacional antiobrero, se han juntado en santa cruzada para impulsar una utopía reaccionaria contra los trabajadores y el pueblo. Nos hablan de privatizar empresas públicas y de liquidar lo que llaman ‘la rigidez del mercado laboral’, que no son más que nuestros derechos”. Al final, le solicitó al Poder Ejecutivo que en lugar de aplicar la esencialidad recurra a la negociación colectiva, y celebró la posibilidad de que Uruguay retire sus tropas de Haití. (La Diaria)

uy_juventud. URUGUAI

Denuncian que peones rurales ganan “8 mil pesos” mientras patrones ganan millones.

Miles de trabajadores marcharon ayer por el centro de Montevideo bajo la consigna “si a los trabajadores nos va bien, le va bien al pueblo” en el cuarto paro general parcial de este año.

El paro general parcial se inició a las 9 horas, y los trabajadores se concentraron en la explanada municipal para marchar después hacia el Ministerio de Economía, y culminar la actividad con un acto central frente a la sede de la Asociación Rural.

Los oradores del acto fueron los coordinadores del PIT-CNT, Marcelo Abdala y Fernando Pereira, y el representante de los trabajadores en el Banco de Previsión Social (BPS), Ariel Ferrari. La movilización fue mayor que la última concentración de trabajadores.

Marcelo Abdala reclamó apoyo del gobierno para que los sectores más sumergidos logren aumentos de salarios en esta ronda de negociaciones, en especial en el sector supermercados y trabajadores rurales. “No puede ser que cueste avanzar hacia un salario mínimo de 15 mil pesos en los supermercados y de 14 mil pesos en el medio rural” exclamó.

“Le pedimos al Poder Ejecutivo que a la hora de votar se fije que en algunos casos hay gremios enteros ganando salarios de hambre”, reclamó.

A su vez, Fernando Pereira reclamó por avances en las negociaciones en el sector rural. “Algunos tienen millones de dólares, y los peones ganan 8 mil pesos” señaló.

Asimismo cuestionó la decisión de la Asociación Rural del Uruguay de impedir el ingreso de sindicalistas en la Expo Prado en setiembre, y advirtió que “sepan que si el año que viene sucede algo, iremos todos. Y créanlo, que además vamos a entrar” y cercar la exposición.

Los oradores también se refirieron a la discusión en el parlamento de la ley de responsabilidad penal empresarial en casos de accidentes laborales. Reclamaron que “todos los diputados se preocupen y en noviembre voten la ley de responsabilidad penal empresarial”.

Ariel Ferrari, representante de los trabajadores en el BPS, insistió en la necesidad de ampliar la posibilidad de desafiliación de los fondos de pensión (AFAP) para los trabajadores. Dijo que el proyecto enviado por el Ejecutivo al parlamento, no es completo pero reconoce que “hay gente perjudicada”.

Los oradores convocaron además a no votar por la reforma constitucional que promueve la rebaja de la edad de imputabilidad.

Llamaron a que “no haya ni un solo voto de los trabajadores” para esa iniciativa que se vota junto a las elecciones nacionales de octubre de 2014.

La plataforma

La plataforma de la central menciona la necesidad de profundizar las mejoras a través de los consejos de salarios en curso, mejorar y ampliar la reforma del sistema nacional de salud, aumentar a 10 mil pesos el salario mínimo nacional. También se reclama por el desarrollo de la industria donde las empresas públicas sean las locomotoras. Se reclama apoyar el desarrollo de la industria naval, la industrialización del hierro.

Finalmente, el PIT-CNT manifiesta su rechazo a la baja de la edad de imputabilidad. (República)

117 professores da USP assinaram uma carta aberta para se posicionarem contra a greve estudantil

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A carta e os nomes dos assinantes. que deixam claro qual o papel dos professores.  

Uma vez mais, vivemos na FFLCH a paralisação de grande parte de nossas atividades

acadêmicas. Embora decorrência de um movimento político legítimo do corpo discente,

não se pode deixar de notar que a imposição forçada da greve ao conjunto da Faculdade

se dá por métodos de coerção inaceitáveis e inapropriados ao convívio universitário.

Também não se pode deixar de alertar para os efeitos deletérios que tal situação impõe

ao processo educacional e à pesquisa.

Diante desse quadro, temos optado automaticamente por uma adesão ilimitada ao

movimento estudantil em nome da solidariedade. Temos abdicado de apontar e condenar

as derivas autoritárias e truculentas de uma parcela nem sempre representativa dos

alunos. Temos, sobretudo, cultivado a irresponsabilidade de comportamento ao sinalizar

que, seja qual for a duração da paralisação, o conjunto dos alunos não será prejudicado.

Essa postura tem promovido um aviltamento da importância das atividades de ensino e

pesquisa que são ciclicamente interrompidas, tem alimentado a escalada de

agressividade e conflito entre os membros da comunidade, tem, por fim, esvaziado o

próprio potencial político das lutas por uma melhor universidade.

Acreditamos que é mais do que hora de mudar vigorosamente de atitude.

Não desconhecemos que as atuais estruturas de poder da USP sejam pouco permeáveis

às aspirações coletivas, mas reconhecemos, igualmente, o esgotamento das soluções

que afetam irrecuperavelmente nosso cotidiano de trabalho e estudo. Manifestamo-nos,

não contra a greve estudantil, e sim contra métodos de ação como “cadeiraços”,

barricadas e piquetes, que impedem o livre acesso às salas de aula e o diálogo entre

professores e estudantes.

É excepcionalmente grave que se tenha tornado tão banal a interrupção forçada de um

trabalho universitário sério e precioso, que nutre nossas esperanças de um futuro mais

digno e socialmente justo. Não podemos mais aceitar passivamente essa insana espiral.

Desde que as barricadas se levantam para impedir aulas, a obstrução física se impõe,

esvaziando toda possibilidade de concerto e tolhendo as liberdades de cada um. Desde

que os piquetes começam, a vontade da minoria militante impera, dificultando ouvir as

vozes dissonantes, mesmo majoritárias, sepultando o diálogo entre os próprios

estudantes e destes com os docentes. Desde que invasões e ocupações são

apresentadas como primeira estratégia, os canais de comunicação com a administração,

já rarefeitos, afunilam-se ainda mais e minguam, abrindo caminho para o pior.

Reafirmamos o nosso respeito ao direito dos alunos de mobilizarem-se em torno das suas

reivindicações. Ao mesmo tempo, condenamos firmemente a ação política que faz uso de

métodos coercitivos e autoritários, afastando mais do que mobilizando a maioria dos que

frequentam e trabalham em nossos prédios. É necessário recuperar a capacidade de

mobilização por meio do diálogo e do convencimento, características que definem a

própria natureza da Universidade. Ao abrirmos mão dessas qualidades, igualamo-nos a

um regime qualquer, no qual as vontades se impõem pela força, esvaindo-se não muito

tempo depois, sem deixar conquistas, apenas traços de intolerância e isolamento.

 Os nomes dos professores que repudiam o movimento estudantil. Uma vergonha! Eis a resposta dos estudantes

A USP dos Dinossauros Excelentíssimos?

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Sobre os professores que fazem um abaixo assinado contra métodos aprovados em assembleias estudantis, dizendo que é uma minoria de extremistas que promovem baderna. Sua opinião sequer deve ser respeitada. Isso é muito absurdo.

O piquete no meu curso, a Letras, ganhou em todas as assembleias. Inclusive na última, na segunda-feira, dia 21, quando mais de 500 estudantes estiveram presentes. O piquete só teve de ser aprovado, pois professores se achavam no direito de quando votamos pela greve na primeira semana de mobilização, dar aulas, provas e trabalhos.

Mais de 1.000 estudantes da FFLCH votam greve e piquete em assembleias de curso com discussões de dias, comandos de greve e mobilização, saem às ruas, apanham da polícia, correm risco de punição acadêmica…parte deles ocupam a reitoria e sofrem sem água e luz em situação quase insalubre.

Já os 150 professores, cuja maioria sequer saiu de seus gabinetes para debater com a própria categoria, assinam seu nome precedido do famoso “Dê-Erre” num manifesto de repúdio, e querem ser a voz moral de uma comunidade acadêmica de humanidades com mais de 15 mil membros.

É sobre essa pretensão de poder, que nós, grevistas há 23 dias estamos tratando. Chega de decisões por cima de uma burocracia inócua e adaptada ao fechamento político, à repressão, ao sucateamento do ensino. Chega da voz dos “Dê-Erres” serem ouvidas 500 vezes mais alto que a voz de cada estudante nos órgãos de poder da USP. (R.G.)

LA INTERPRETACION DEL BANCO MUNDIAL DE LAS PROTESTAS EN BRASIL, CHILE Y PERU

A imprensa brasileira é mais conservadora que o FMI. Permanece contra as manifestações (classificadas de caos, vandalismo, arruaças, anarquismo), sem entender a indignação e as reivindicações do povo nas ruas.

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A machete acima de um jornal de Fortaleza é puro besterol. Nas eleições de 2014, os eleitores desejam além de mais escolas, mais hospitais, mais casas populares. Consideram que esses serviços, e outros, são direitos que vêm sendo negados. Quem constrói um estádio de luxo, provou que existe dinheiro para oferecer obras com o mesmo padrão de qualidade para o povo em geral.

O candidato ideal já existe. O povo votará pela confiança. Pela garantia de que nada será roubado das pequenas conquistas sociais. Assim sendo, ninguém conseguirá, nestas eleições, vender um presidente como faz a publicidade comercial de um produto (Omo lava mais branco) ou serviço (Itaú, o banco feito para você).

 

A leitura dos protestos sociais foi realizada por Lula, em entrevista hoje ao Página 12, da Argentina, e pelo FMI.

 

Exigencia de mejores servicios

El Banco Mundial evalúa que las masivas protestas callejeras tienen su origen en los logros sociales y económicos de la última década y, por lo tanto, en la exigencia de más servicios y transparencia

 

 

Por Hasan Tuluy *

En los últimos meses han sido noticia las masivas protestas callejeras en algunos países de América latina. En junio, Brasil fue objeto de la manifestación pública más grande en más de veinte años. Un mes después, Perú fue testigo de la más grande en una década. Mientras tanto, en Chile las protestas estudiantiles de los últimos años han evolucionado hasta abarcar cuestiones que van mucho más allá de la educación. Estas protestas son de interés periodístico debido a su magnitud. Pero son aún más notables si se tiene en cuenta el hecho de que tuvieron lugar en tres de los países más exitosos económicamente de América latina.

Brasil es la economía más grande de América latina y la sexta más grande del mundo. Chile, considerado desde hace años como una de las economías emergentes mejor administradas, recientemente se transformó en un país de ingreso alto. Perú, a pesar de la incertidumbre mundial, logró un crecimiento económico espectacular en los últimos cuatro años. Entonces, ¿por qué la gente protesta en lugar de celebrar? Para empezar, estas protestas no deben equipararse con las de otras latitudes. No representan un levantamiento popular en contra de líderes autocráticos. En todo caso, como dijo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, “el tamaño de [las] protestas es una muestra de la fortaleza de nuestra democracia”.

Esta vigorosa tradición democrática probablemente contribuya a hacer más sostenibles los logros sociales y económicos de la última década. A medida que la ciudadanía comienza a exigir mejores servicios y transparencia, los mecanismos de rendición de cuentas comienzan a aparecer. Los manifestantes no salen a la calle por reclamos exorbitantes. El hecho es que en los últimos meses han estado pagando más por servicios que no mejoran. En Brasil, por ejemplo, el precio de los servicios personales y los alimentos básicos comenzó a subir aceleradamente hace un año, duplicando la inflación promedio. En Chile, mientras tanto, el precio de la educación, los servicios personales y los alimentos y bebidas subió hasta tres veces más que la inflación promedio.

En la segunda mitad del siglo XX, las clases medias latinoamericanas eran pequeñas, menos del 20 por ciento de la población; tenían un escaso compromiso con el Estado. No se les pedía que pagaran mucho en impuestos y tampoco esperaban recibir mucho en términos de servicios públicos. Más bien los evitaban y preferían pagar por una educación, salud, seguridad e incluso electricidad privadas. Hoy, quienes forman parte de una clase media más numerosa, se dan cuenta de que hay un límite a la abstención. Existen bienes públicos de los que todos dependen, como vialidad, transporte público, calidad de la educación y atención a la salud, aire limpio y seguridad ciudadana, entre muchos otros.

Entre 2003 y 2011, la clase media creció un 50 por ciento. Por primera vez en la historia, hay más latinoamericanos de clase media que viviendo en la pobreza. Aun así, empero, para llegar a una sociedad de clase media, uno de los prerrequisitos es una mejora en la calidad y cobertura de los servicios públicos esenciales. Sólo entonces podrá fortalecerse el contrato social, quebrando el círculo vicioso de impuestos bajos y baja calidad de la educación, seguridad y salud pública.

Esto no quiere decir que las protestas evidencien el fracaso gubernamental. La reducción de la pobreza en los últimos años ocurrió bajo un contexto de estabilidad macroeconómica, lograda gracias a reformas fundamentales y en función de políticas sociales mejor orientadas que ayudaron más a los que menos tenían.

Las protestas sirven como recordatorio de que las sociedades latinoamericanas cambiaron de manera dramática en los últimos años. La transformación de hecho ocurrió tan rápido que para los gobiernos ha sido difícil seguirles el paso y mejorar los servicios de forma de satisfacer la demanda. Y si bien invertir en mejorar los servicios públicos representa una propuesta a largo plazo que puede no servir objetivos políticos de corto plazo, las protestas nos ayudan a entender que para el Estado no invertir es una muy mala apuesta.

En el mundo interconectado de hoy es probable que las expectativas de los latinoamericanos sigan aumentando. Los gobiernos a nivel nacional, estatal y local deberán volverse cada vez más eficientes para satisfacer las exigencias de la gente. Más que el precio inevitable del éxito, las recientes protestas representan el precio de una agenda exitosa, y todavía incompleta

* El autor es el vicepresidente del Banco Mundial para América latina y el Caribe.

 

 

Así protestan ahora las estudiantes: Con capucha y sostén

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Fotos de Mario Téllez Cardemil.

En todas las protestas estudiantiles siempre hay algo que llama la atención, más allá de los discursos y la convocatoria, que la Confech estimó en 80 mil almas. Esta vez el foco estuvo puesto sobre un paradero del Transantiago, en calle Ismael Valdés Vergara, a pocos metros de La Piojera y el mercado Central. Allí, dos jóvenes encapuchadas y en sostenes, agitaron banderas negras, con la palabra libertad escrita en sus cuerpos.

La marcha se realizó en forma pacífica entre Plaza Italia y la Estación Mapocho y, según Carabineros, sólo hubo hechos aislados de violencia, como el apedreo a la sede del Registro Electoral, en calle Esmeralda, la quema de un paradero. El balance arrojó 214 detenidos, 52 de ellos menores de edad.

La jornada estuvo marcada, como todo estos días, por los 40 años del golpe militar, que según el presidente de la Feuc, Diego Vela, “no sólo significó la detención y desaparición de miles de chilenos, sino que también la implantación de un modelo que hasta el día de hoy evidencia la segregación y la injusticia”.