Brasil persiste na pós-ditadura. Como acontece no Chile. Leia entrevista de Camila Vallejo

A ameaça dos golpistas permanece. Nos manifestos dos generais de pijama. Nos movimentos anti-grevistas. Na perseguição aos sem terra, aos sem teto, como aconteceu no massacre do Pinheirinho, em São José dos Campos. Nas cassações de estudantes na USP. Na criminalização dos movimentos sociais. Nos assassinatos de jornalistas e líderes que defendem as reformas de base. Na impunidade de crimes hediondos. Nas chacinas. Na grilagem de terras.

Camila Vallejo participa hoje da passeata da Plaza de Mayo, em Buenos Aires, em memória das jovens parturientes trucidadas, e na condenação do roubo dos bebés pela ditadura militar.

Por Ailín Bullentini

“Los jóvenes chilenos no somos hijos de la democracia, sino de la posdictadura”, se presenta Camila Vallejo. La sola mención de su nombre lleva directo a uno de los más importantes movimientos de protesta juvenil –y más allá del límite generacional– que sacudió a Latinoamérica en el último tiempo.

–¿Por qué?

–Los jóvenes de Chile somos hijos de un modelo que se nos dejó sin consultarnos, que tendió a la profundización de la desigualdad y la transformación de la sociedad en un mercado de intereses privados que mide todo en función de la rentabilidad. Ese mercado nunca nos tuvo en cuenta; ese mercado no ha garantizado ni garantiza la democracia plena, la recuperación de los espacios públicos perdidos con (el dictador Augusto) Pinochet ni la construcción de ciudadanía.

–En Argentina la lucha por los derechos humanos es una de las banderas de la juventud que regresó, en esta última década, a la participación política. ¿Qué pasa en Chile?

–A pesar del mecanismo de dominación y control de conciencias que se impuso desde el sistema educativo y los medios de comunicación, que siempre apuntaron a que los jóvenes no piensen y sólo se diviertan, la juventud ha logrado un buen nivel de conciencia respecto de nuestra historia, respecto de lo que pasó en Chile en épocas de Pinochet y lo entiende no como algo que quedó en el pasado, sino que se vivencia a diario. Tenemos la herencia, la consecuencia de lo que pasó a flor de piel. Que hoy estemos acá lo demuestra. También hacemos nuestra la lucha por la búsqueda de justicia y condena de los crímenes de lesa humanidad perpetrados entonces y hoy. Porque nuestro país está constantemente siendo violentado. Trabajadores, pobladores, estudiantes están siendo violentados en sus derechos. No se nos permite libertad de manifestación en los espacios públicos; se nos allana permanentemente, se nos reprime y tortura. En nuestro país, el Estado todavía lleva a cabo mecanismos propios de una dictadura militar.

–¿Considera que en Chile podrían enjuiciarse y condenarse a los genocidas?

–Hay muchos atrasos en el país; uno tiene que ver con los juicios por los crímenes de lesa humanidad cometidos. Pero, ¿y los que ocurren hoy? Hace poco menos de un año, un carabinero asesinó a un niño, Manuel Gutiérrez, un delito que está juzgando la Justicia militar. Eso no puede ser, ahí tiene que intervenir la Justicia civil. Muchas cosas no han avanzado. Mucha gente que está en el poder hoy es responsable de lo que sucedió en la dictadura. (El presidente chileno, Sebastián) Piñera fue el empresario que más se enriqueció durante la dictadura. Los dos medios de comunicación más poderosos son golpistas. Son responsables, avalaron y son cómplices de torturas y asesinatos de la dictadura y apuntan a dejar atrás la historia, dejarla en el pasado, pensar en el futuro.

Transcrevi trechos.

Ivan Sartori, comandante das tropas que expulsaram os pobres do Pinheirinho, defende censura

Themis, a deusa da Justiça, por Kinuko Y Craft
Themis, a deusa da Justiça, por Kinuko Y Craft
Nesta terça-feira (21/03), o desembargador Ivan Sartori, presidente do Tribunal de Justiça de São Paulo, defendeu a criação de um Conselho Nacional de Justiça (CNJ) para a imprensa. “Eu vou falar. Temos o CNJ e vocês não querem o Conselho Nacional de Jornalismo. Ia ter mais responsabilidade”, e reafirmou que a inspeção do CNJ nos tribunais, inclusive o seu, é rotineira. “Eu sempre fui favorável a isso”, disse.
O CNJ não prende nenhum bandido togado. A pena máxima é uma rica aposentaria antecipada. Aposentadoria é prêmio.
Sartori supõe que a toga tem sido “enxovalhada” pela imprensa. “Quando eu julgo um caso eu me coloco no lugar da parte”, ele disse. “Vocês jornalistas não se colocam (no lugar) das pessoas que estão sendo enxovalhadas por vocês”, disse.
No caso que chamou de “episódio do Pelourinho”, Sartori se “colocou no lugar da parte”.
De acordo com o portal Exame, não é a primeira vez que Sartori crítica a imprensa. Logo que assumiu o cargo, em janeiro, insatisfeito com um editorial do jornal O Estado de S. Paulo, ele disse que sofria “patrulha ideológica”.
Também nesta terça, o jornal publicou sobre irregularidades no Tribunal de Justiça do Tocantins, a qual Sartori chamou de “notícia requentada, velha”. Recentemente, quando recebeu a visita da ministra Eliana Calmon afirmou que o Estadão “é parcial”.
 Processos dormem nas gavetas dos tribunais. Velhos processos que precisam ser requentados. Julgados.
A imprensa precisa lembrar os crimes impunes. Sempre.