Alckmin, inimigo dos estudantes e do ensino gratuito, fecha mil escolas

Alckmin Foto do Cloaca News

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Alckmin fecha com carinho cursos técnicos. Coisa de tucano

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Escreve o jornalista e poetas Marcos Simões: “Mais um presente do ladrão trensalão Alckmin aos idiotas eleitores que o reelegeram: fim de cursos técnicos (Fatec/Etec).
Parabéns aos idiotas que o reelegeram.Vocês merecem ficar sem estudar, pois a direita quer que a educação gratuita se exploda. Os filhos dos poderosos da direita não precisam de escola pública, exceto na USP, por exemplo, que até hoje não aceita ENEM ou ProUni, mas que paga para filho de rico estudar e tudo pago pelos impostos do povo (rico não paga imposto).
Em 2016, em 2018, vote no PSDB, na direita de novo, idiota de rabo. Em compensação, mais cadeias são construídas pelo partido que mais rouba o povo impunemente”.

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Os alunos e professores do Centro Paula Souza conquistaram mais de 200 prêmios em 2014, incluindo olimpíadas de conhecimento, feiras de ciências, concursos e outros prêmios nacionais e internacionais. Ao todo, eles receberam 200 medalhas, placas e troféus de diferentes áreas do conhecimento.

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CENTRO DE PAULA SOUZA DECIDE FECHAR ALGUNS CURSOS TÉCNICOS EM SANTOS

Professores e alunos da Escola “Escolástica Rosa” reclamam da decisão do Estado para o fechamento dos cursos técnicos de Administração (manhã), Nutrição e Dietética (manhã e tarde) e o curso de Metalurgia (manhã), que foi bloqueado para ingresso apenas uma vez ao ano!

“Neste segundo semestre de 2015, já não tivemos o ingresso da turma matutina do curso de Nutrição e Dietética. Esses cursos representam a redução de 160 vagas para a comunidade santista e das demais cidades da região.”, diz diretora da escola.

Alunos passaram o dia colhendo assinaturas de uma petição pública para permanência dos cursos! (leia e assine aqui)

Situada em frente à praia de Santos, a Escola Técnica Estadual “Dona Escolástica Rosa” tem contribuído para a formação profissional dos munícipes há exatos 107 anos. Atualmente, oferece os cursos técnicos em Administração, Logística, Nutrição e Dietética, Segurança do Trabalho e Metalurgia. São cursos reconhecidos pelo mercado de trabalho, apresentando boa procura a cada processo seletivo de Vestibulinho.

Veja a propaganda enganosa de Alckmin para se reeleger. Não esquecer que Fernando Henrique presidente, durante oito anos, não construiu nenhuma escola técnica. Pasmem! Nenhuma universidade.

Dia 13 de Março Ato Nacional em Defesa da Petrobras, do Brasil e da Democracia

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No dia 13 de março, trabalhadores em educação vão participar de manifestações em todas as capitais, em defesa da Petrobras.

A mobilização também será pela reforma política democrática, contra retirada de direitos e em defesa do Fundo Social do Pré-Sal e dos Royalties do Petróleo para financiar a educação pública.

O presidente da Confederação Nacional dos Trabalhadores em Educação, Roberto Franklin de Leão, destacou:”Defendemos os interesses dos trabalhadores, somos contra qualquer tipo de golpe que venha atentar contra a democracia e defendemos o respeito ao resultado das eleições, que apontou a manutenção do modelo de inclusão social e melhoria da qualidade de vida do povo brasileiro.”

A CUT divulgou a jornada de luta até 1º de maio, dia do trabalhador. Além do Ato Nacional em defesa da Petrobras, dos direitos e da Reforma Política, na sexta-feira 13/3, com apoio da Federação Única dos Petroleiros (FUP), da CNTE e demais movimentos sociais, haverá negociação das centrais sindicais com o governo, manifestações nas Superintendências Regionais do Trabalho, lançamento de manifestos, marcha da classe trabalhadora e ato no Congresso Nacional.

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ENTREVISTA EXCLUSIVA A CAMILA VALLEJO: “Yo conozco mucha gente de edad que tiene un ímpetu y una juventud extraordinaria. Y hay jóvenes a los que no los motiva nada, que no quieren cambiar las cosas. Lo que creo es que esto no es una cuestión etaria”

“El aporte de los movimientos estudiantiles tiene que ver con romper la barrera de lo posible”

 

Camila coroada
La reconocida exponente de la levantada juvenil de 2011 y actual diputada chilena apenas tiene 26 años, pero lleva en su mochila años de militancia por la educación, una reciente experiencia como madre y una licenciatura en Geografía. Icono político de la juventud en el nuevo siglo, habla desde Santiago sobre política, educación, maternidad y transformaciones, de las sociales y las internas.

 

 

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por Juan Manuel Daza
Desde Santiago, Chile
Tenés sólo 26 años y, en muy poco tiempo, hiciste un montón de cosas. Ahora, sos madre primeriza y flamante diputada. ¿Cómo son estos momentos en los que te deben pasar cosas nuevas todos los días? ¿Cómo te sentís?

–Es un constante descubrimiento. Efectivamente, tengo 26 y en muy pocos años –yo diría que desde 2011– me han pasado muchas cosas. Y cosas que no están dentro de la normalidad que vive un joven de 26 años. Me tocó ser parte de la dirigencia del movimiento estudiantil más importante en la historia reciente de Chile. Después, me tocó sacar la tesis de la licenciatura en Geografía en medio de ese proceso de movilización. También me tocó afrontar una campaña electoral y ser madre. Y eso, efectivamente, complicó mi vida cotidiana.

Hoy en día, Camila Vallejo tiene una hija de ocho meses que se llama Adela y, además, es diputada nacional por la comuna de La Florida, en la Región Metropolitana de Santiago. A sus 23 años alcanzó fama internacional como una de las principales líderes del movimiento estudiantil chileno. Su lucha y la de sus congéneres: desmercantilizar y recuperar una educación pública, gratuita y de calidad para el país trasandino. Ese año fue uno de movilizaciones de las que se hizo eco todo el mundo. Y ella presidió la Federación de Estudiantes de Chile (FECH).

Como miembro del Partido Comunista, su aguda inteligencia, su elocuencia y capacidad de oratoria y, probablemente también, su indiscutible belleza, la elevaron como icono al frente de una generación que comenzó a manifestarse masivamente en contra del profundo proceso de neoliberalización que Chile vive hace más de 40 años. Aquí, la salud y la educación son derechos de los que la gente puede gozar más en calidad de consumidor que de ciudadano.

Habiendo vivido años intensos y por ser una radical catalizadora del movimiento social, ahora a Camila le toca ocupar una de las cuatro bancas que el Partido Comunista consiguió en el Congreso de la mano de la Nueva Mayoría: la alianza multipartidaria con la que la socialista Michelle Bachelet logró obtener su segunda chance como presidenta de la República de Chile. La actual presidenta se hizo eco de las demandas estudiantiles y presentó un proyecto basado en tres ejes programáticos fundamentales: la reforma tributaria, educacional y constitucional.

De esta manera y no sin escepticismo, en Chile, finalmente, parece que podrían comenzar a darse grandes transformaciones. Así también, la vida de Camila no para de cambiar.

camilia brasil

 

¿Cómo hacés para poder con todo lo que se te presenta? ¿Prima la racionalidad o el instinto?

–Creo que siempre son un conjunto de factores. No es un solo elemento el determinante en este tipo de decisiones. Hay un porcentaje de racionalidad, un porcentaje de la formación política que uno tiene, pero también de instinto y del entorno en el que uno se desarrolla. Tus amigos, tu familia, tus compañeros: los que uno ve en su vida diaria te van ayudando a tomar ese tipo de decisiones. Finalmente, es una decisión personal. Pero el conjunto de factores confabula para que uno diga: “Ya, voy a seguir este camino”. La racionalidad ocupa un porcentaje importante, porque efectivamente uno dice: “Salimos a la calle luchando por una transformación profunda en la educación. Eso nos llevó a pensar una transformación muchísimo mayor de la sociedad. ¿Cómo sigo contribuyendo a esa lucha?”.

Y a partir de eso, surgirán otras preguntas, otras dudas.

–Sí, ahí uno se pregunta: “¿Donde, quizá, yo puedo jugar un rol más preponderante, que contribuya más al desarrollo de esa lucha? ¿Me mantengo sólo en la calle?”. Yo dije: “No, no va a servir sólo manteniéndome en la calle. La calle es un elemento importante pero yo ya voy a salir de la universidad. Voy a dejar de ser dirigente estudiantil por una cuestión natural, obvia, y después: ¿Quiero contribuir solamente desde mi ejercicio profesional o puedo también contribuir, bajo la experiencia que he adquirido, desde otro lado?”. Y ahí decidí seguir dando esta pelea y creer que desde el Congreso se puede ayudar. Nos faltaron representantes en el Congreso en el momento en que estuvimos peleando en las calles y los echamos de menos. No teníamos las mayorías para poder impulsar más fuertemente los cambios simplemente haciendo presión desde las calles.

¿Qué cualidad creés que tenés que posibilita que hayas logrado todas estas cosas en tan solo cuatro años?

–Cualidad no sé. La verdad es que me tocó vivirlo y fui afrontándolo nomás en el camino. Creo que cualquier joven de mi edad podría afrontarlo si se lo toma en serio. Lo que pasa es que no está dentro de las metas de los jóvenes de hoy en día. Generalmente, lo que el joven universitario quiere es poder sacar la carrera pronto, titularse y entrar a trabajar para poder pagar las deudas que adquirió con la universidad. A muy pocos se les mete en la cabeza la idea de entrar a la política más formal, militar en un partido o menos ser padres o madres a esta edad.

¿Por qué?

–Porque las condiciones son muy adversas. Primero está el desprestigio de la política en general. Y ser parte de ella, se ve como una pérdida de tiempo. Se ha instalado popularmente que la política es sucia. Y además, ser padre a temprana edad también es una complicación en esta sociedad neoliberal. Te impide ejercer o tener éxito profesionalmente, porque todo está pensado individualmente. En general, los jóvenes están pensando en sí mismos, en cómo pueden desarrollarse como profesionales, en cómo pueden surgir. Entonces, esta idea de meterse en la política como una idea de renunciar a ciertas cosas personales y adscribir a un proyecto colectivo es algo que es raro. Y lo mismo con la familia. Ya tener familia joven y renunciar a las cosas personales también es complicado.

¿Y a qué renunciaste? Porque parece que no hubieras renunciado a nada.

–Claro, no he renunciado. Sí, es verdad, jajá. Yo creo que me he negado a renunciar a esas cosas que son como parte de la normalidad, del curso natural de una mujer. Creo que lo adquirí incluso más tempranamente. Pero es inevitable tener que renunciar a espacios más privados, más personales. Desde 2011 que ya, para mí, caminar por las calles no era lo mismo que antes. La gente me reconocía. Estuve apareciendo en muchos medios, no sólo nacionales sino también internacionales. Esa responsabilidad de ir a charlas, encuentros, reuniones, entrevistas, implica una exposición y una demanda muy grandes. Y también está el juicio constante de la gente. Siempre estás expuesto a esas críticas.

Hablando de las críticas, muchos jóvenes estudiantes universitarios de entre 22 y 24 años tienen la sensación de que te has “vendido”. Sin embargo, en jóvenes ya egresados no está tanto esa impresión. En esta línea, ¿qué pasa con la representación del movimiento estudiantil hoy? ¿Pensás que hay un buen liderazgo? ¿Hay conexión entre la representación que ustedes hacen en el Congreso con las federaciones de estudiantes?

–No sé si nosotros hoy día somos los llamados a representar al movimiento estudiantil. Ellos eligen cada año sus propios representantes. Ellos tienen que representar el sentir del momento de esas generaciones que van cambiando. Sabes que todos los años ingresan nuevos estudiantes, salen otros y la política allí es muy dinámica. Ahora, hay algo que en general no ha cambiado mucho en el movimiento. Históricamente, en la última década el movimiento estudiantil también representa esa desconfianza en general de la juventud hacia la política institucional. El ser diputado de la república ya implica una suerte de lejanía con el mundo social porque así se ha hecho la política durante muchas décadas en este país. Después de la dictadura, yo creo que uno de los errores más graves que cometió la Concertación (N. de la R.: la alianza de partidos que gobernó desde 1990 hasta 2010) fue alejar el ejercicio de la política y el ejercicio propio de la democracia representativa de lo que era la realidad del mundo social.

¿Cuáles son las consecuencias de eso?

–Hay desconfianza aprehendida hacia la política formal. Y cuando uno ingresa a ese espacio, culturalmente, se ve como que estás manchado por la política. Entonces, tú traicionas al movimiento social cuando pasas a ser candidato, a ser diputado o a estar en el gobierno. Eso ya es ser parte del sistema, un sistema que ha mantenido y profundizado el neoliberalismo en Chile. Por lo tanto, los sectores más críticos de la juventud lo ven así, y más cuando uno, además, decide ser parte de un acuerdo programático amplio como aquel del que nosotros somos parte con Carol Kariola (N. de la R.: otra ex representante estudiantil y actual diputada del PC). Y ser parte de ese acuerdo programático con los otros partidos de la Nueva Mayoría, que estuvieron durante 20 años gobernando este país sin cambiar las cosas, evidentemente genera desconfianza. Por eso, esa crítica que se ha puesto de que “se dio vuelta la chaqueta”, que “hoy en día no está defendiendo lo que defendía en las calles” y que también ha sido muy cultivada, desde mi punto de vista, por la derecha. A través de las redes sociales dicen que los dirigentes estudiantiles se vendieron, se pasaron a la otra vereda o que dejaron de ser consecuentes con sus principios. Yo creo que eso es algo que hay que combatir y que lo estamos haciendo.

¿Por qué creés que las marchas de este año no han sido tan convocantes como en el pasado?

–Efectivamente, han disminuido. No sé si me corresponde a mí juzgar al movimiento estudiantil actual. Pero creo que al movimiento social en general le falta entender que el suyo es un rol político muy importante en este momento y que no basta simplemente con salir a marchar en base a la crítica. Tienen que ser capaces de, en este momento político que es histórico –porque no sé si se va a repetir la oportunidad de hacer una reforma estructural del sistema educacional– poder poner las propuestas sobre la mesa y pasar un poco más a la ofensiva en ese plano. Es decir, no se puede transformar solamente en un movimiento que reacciona ante las iniciativas del gobierno. Tiene que ir más allá, porque finalmente el movimiento es protagónico en este cambio. Fue el movimiento estudiantil el que puso el tema sobre la mesa. No fueron ni Bachelet ni el actual ministro de Educación. Fue el movimiento social el que dijo: “Hay que cambiar la educación, hay que recuperar la educación pública, hay que desmercantilizarla”. Por lo tanto, que hoy en día se esté hablando de eso es porque fueron ellos. Hay que creerse un poco el cuento y decir: “Nosotros instalamos esto y somos los que tenemos que ser parte. Por lo tanto, no podemos llegar y criticar, sino decir: esto es lo que hay que hacer, éstas son nuestras propuestas y en este camino hay que avanzar”.

¿Y en qué grado eso está funcionando?

–Eso es un poco lo que le falta al movimiento. Por lo tanto, como la gente no ve eso, se siente poco convocada a salir a la calle a estar “en contra de”. Porque, además, los medios pasan a meterte en el mismo saco que a la derecha y los sectores conservadores que también están criticando fuertemente la reforma de la educación. Entonces, como todos critican, nadie quiere reforma. Y esto no es así. El movimiento social quiere una reforma, pero “en este sentido y bajo estas propuestas”. Y eso es lo que no se está viendo. Por eso, creo que se pierde la capacidad de convocar transversalmente a amplios sectores y no simplemente quedar en la convocatoria de los sectores estudiantiles más activos o más politizados.

Pensando en el vertiginoso recorrido que hiciste en estos años, ¿qué fue lo más importante que aprendiste?

–Lo que me ha tomado más tiempo de reflexiones fue el movimiento estudiantil de 2011. Y creo que ahora también lo veo a propósito de la existencia del movimiento de 2014. Aunque parezca muy cliché, aprendí que la transversalidad, la unidad y la creatividad de un movimiento social son claves para poder avanzar o instalar temáticas sociales. Cuando el movimiento ha perdido alguna de las tres, se debilita. Lo otro es que la política es muy compleja. Son tensiones y contradicciones constantes. A veces es muy simple y, de repente, se complejiza demasiado. Y vive en esa tensión. La política tiene tantas aristas y variables, y nada es negro y blanco, absolutamente nada. Todo tiene muchos matices. Y saber leer esos matices y trabajarlos para poder avanzar y moverte es súper complejo.

¿Y qué cambió cuando comenzaste a ver eso desde dentro de la política nacional, no sólo del movimiento estudiantil?

–Cuando éramos representantes del movimiento estudiantil nos metíamos en el Congreso, en las comisiones de educación, oíamos en la sala cuando sesionaban y veíamos al conjunto de diputados y diputadas como una sola cosa uniforme. Estar dentro te cambia la perspectiva y ves todos los matices que hay: qué historia está detrás de cada diputado o diputada, cuáles son sus opiniones, cuándo no son posiciones rígidas. Te das cuenta de que hay más gente a la cual sumar que la que veías antes. Y el arte de convencerlos dentro del Congreso para poder generar mayoría y correlación de fuerzas para avanzar en lo que estás planteando es una cuestión que antes no manejábamos.

También hay posiciones muy rígidas, ¿no?

–Hay posiciones que sí son muy rígidas y hay algunas que son sumamente conquistables. Y hay algunas que tú sabes que son cuestiones ideológicas y otras que son regidas por los intereses económicos. Ahí uno también tiene que saber diferenciar, porque hay gente que defiende el lucro en materia de educación y lo hace porque tiene intereses creados en ese negocio. O gente que lo defiende porque cree que es bueno.

Hablás de diputados con intereses creados, ¿no?

–Diputados, obviamente, o actores externos que inciden también en las discusiones. Porque en esta materia no está solamente el movimiento estudiantil. Ahora, a propósito de que se está empezando a avanzar en cambios que, desde mi punto de vista, son bastante radicales, se están asomando los grupos de interés, los sostenedores de los colegios, la Iglesia, los medios de comunicación. Se están uniendo y se articulan para confrontar esta reforma e impedir que curse. Entonces, ahí uno se da cuenta. Algunos lo defienden desde la perspectiva ideológica y otros lo defienden abiertamente desde la perspectiva económica. Aunque no lo digan, sus argumentos van en esa dirección.

¿Cuáles son tus desafíos de aquí a cuatro años más, cuando cumplas 30?

–De aquí a cuatro años voy a haber cumplido un período como diputada. No sé si voy a ir a la reelección o no. El escenario más realista es que vaya a la reelección o que esté en otra responsabilidad política. Pero es como un escenario lógico, como consecuencia lógica de lo que estoy haciendo. No es que me he dado el espacio como para proyectar un escenario para mí y mi familia. Pero pensar en uno alejado de la política, sería como muy poco realista.

camila e lula

¿Te gustaría ser presidenta?

–No.

¿No? ¿Por qué?

–Primero porque no lo veo como posibilidad. Siempre me han preguntado o me lo han dicho por ahí en la calle. Es una broma para mí. “¿Usted va a ser la próxima presidenta de Chile?”, me dicen algunos. Pero yo encuentro que es una locura. Primero que me empiecen a decir eso ahora, que estoy en una cuestión totalmente… soy diputada, tengo 26 años, ¡déjenme hacer mi trabajo! Y porque creo que me cuesta ponerme en escenario. Y no me gusta que me fuercen tampoco.

Pero sabés que hay gente que lo piensa o que lo desea, quizá.

–Sí, pero hay gente que piensa en muchas otras cosas. Hay gente que quería que yo siguiera en la calle hasta el fin de los tiempos. Y otra gente que me quería ver en el Senado. Otra gente que me quería ver fuera de Chile, también. Un porcentaje importante de la derecha de este país me quiere ver fuera de Chile. Yo no creo que sea oportuno pensar en eso. Me cuesta. Claro, por ahí me dicen: “Tú tampoco querías ser diputada y ahora lo eres”. Y tampoco quería ser presidente de la FECH y lo fui. Jamás lo quise, me aterraba la idea. Otros dirán: “Si dice ahora que no, el día de mañana va a ser presidenta”. Pues, ¿para qué me fuerzan a decir sí o no?

camila candidata a deputado PCC

Junto a vos, son cuatro los diputados jóvenes que, habiendo sido representantes estudiantiles, ingresaron al Congreso en las últimas elecciones: Karol Cariola (PC), Giorgio Jackson (Nueva Acción Universitaria) y Gabriel Boric (Izquierda Autónoma). ¿Qué valor fundamental pensás que esta cuota de juventud aporta?

–Como decía Allende, hay jóvenes viejos y viejos jóvenes. Uno no puede adjudicar a la juventud simplemente las ideas o la energía propia de los jóvenes. Yo conozco mucha gente de edad que tiene un ímpetu y una juventud extraordinaria. Y hay jóvenes a los que no los motiva nada, que no quieren cambiar las cosas. Lo que creo es que esto no es una cuestión etaria. Sin embargo, obviamente, lo que quizás siempre puede caracterizar a los que fuimos dirigentes estudiantiles, que tenemos una historia dentro del movimiento social, tiene que ver con esto de siempre seguir rompiendo la barrera de lo posible. No podemos caer en hacer cuestiones bajo la medida de lo posible. Tenemos que ir más allá: tenemos que impulsar las transformaciones. (In Página 12, Argentina)

 

 

 

 

 

Pernambuco, Alagoas e Maranhão têm as piores escolas públicas do Brasil

escola municipal samba ensino

Escola com infraestrutura elementar tem que ter água, banheiro, esgoto, energia elétrica e cozinha

As escolas públicas devem ser melhores que as escolas particulares. Sobra dinheiro para aplicar o padrão Fifa.

Governadores e prefeitos ladrões nomeiam secretários de Educação corruptos.

Fui secretário de Educação em Jaboatão, e terminei demitido por ser honesto.   

Em seis meses, fiz mais do que todos os secretários nestes últimos 50 anos. Fica o desafio para prova em contrário

escola pensamento quadrado ensino

Transcrevo do jornal Luzitânia:

U

m retrato do abandono do ensino público no Brasil. São escolas sem água potável, sem banheiro e até sem sala de aula.

Durante dois meses, os repórteres Eduardo Faustini e Luiz Cláudio Azevedo percorreram escolas públicas dos estados que tiveram as médias mais baixas no Programa de Avaliação Internacional de Estudantes (Pisa).

“O percurso deles é em torno de 20, 30 quilômetros. Muitos acordam duas, três horas da manhã, para pegar um caminhão, para que esse caminhão leve até a rodovia, para da rodovia vir de um transporte fornecido pela prefeitura do município: o ônibus escolar”, conta um morador de Joaquim Gomes, em Alagoas.

“A rua é assim desse jeito. Os meninos, a gente atravessa eles no braço, porque não quer ver eles molhado. Caderno, eles não dão”, conta uma moradora de Jaboatão dos Guararapes, em Pernambuco.

“Essa água não é ideal para ser tomada e, principalmente dar ela para as crianças. Isso aí tem um germe total. Eu trabalho aqui, mas dela eu também não bebo”, revela um homem.

“Tem aluno que até cai da carteira, principalmente os menores, da educação infantil”, diz uma moradora de Codó, no Maranhão.

“Quando temos a necessidade de irmos para o banheiro, nós vamos para o mato. Os alunos e a professora”, afirma uma mulher.

O que a reportagem mostra são escolas em que falta tudo, escolas que nem de longe lembram uma escola. O que não falta é a força de vontade de alunos, professores e pais que sofrem com as péssimas condições de ensino. Sofrem e ficam indignados.

“Ei, quatro anos sem receber farda, aqui, ó”, conta uma mãe. “Sem receber farda, sem ninguém dar atenção para gente”, afirma uma outra mãe. “As crianças da gente são desprezada aqui dentro”, reclama.

O Fantástico mostra a situação da entrada de uma escola municipal, em Jaboatão dos Guararapes, em Pernambuco.

“Quando chove, a água invade, e chegam molhados, tudo sujo. Aí a situação. Aí não tem. Um bebedor bom não tem. Papel higiênico não tem”, afirma a mãe de aluno Maria Betânia dos Santos.

Revoltada, ela diz que as professoras pedem aos pais até material de limpeza: “Elas pedem à gente uma vassoura, pedem detergente. É o que for para botar aqui. Para ajudar aqui. E tem vez que as pobrezinhas passam quase um mês sem receber. Aí como é isso?”.

Isso é a realidade de escolas públicas em Alagoas, em Pernambuco e no Maranhão.

Na mais recente pesquisa brasileira do Programa Internacional de Avaliação de Estudantes (Pisa), esses estados estão entre os que tiveram as notas médias mais baixas. Os repórteres do Fantástico passaram dois meses registrando as condições de escolas nesses estados.

Fantástico: Que horas você sai de casa?
Williana Soares (aluna): Quatro horas.
Everton Guedes Cavalcante (aluno): A hora que eu saio de casa, o máximo é 4h10, mas me acordo 3h50.

Só tem um jeito para o Everton e para a Williana irem à escola: de caminhão.

“Tem uma base de uns 55 alunos que nós vai (sic) nesse caminhão. Só que tem a dificuldade da estrada”, explica o motorista José Fernandes de Melo.

É uma estrada de terra. Depois dessa viagem, em Joaquim Gomes, em Alagoas, é que eles pegam o ônibus escolar da prefeitura. Mas e quando chove?

“Com dia de sol, nós consegue (sic). Quando choveu, não consegue chegar aqui”, conta o motorista.

O jeito então é ir… “Andando. Fora a ladeira que tem para subir”, conta Williana.

Ou então… “É ficar em casa mesmo, sem poder ir para a escola”, admite Everton.

Já em Lagoa Grande, em Pernambuco, quem não tem caminhão vai de charrete. Seu Francisco diz que a filha, a Rosileide, se queixa quando a escola não pode funcionar.

Em Codó, no Maranhão, o André e o primo dele, o Eduardo, são vaqueiros de manhã. De tarde, caminham 35 minutos até a escola.

Por lá, falta quase tudo. Não falta carinho. “Vocês são guardado no lado esquerdo do meu coração. Então, sejam bem-vindos mais este ano que nós temos aqui para trabalhar, para melhorar, para ver os nossos acertos”, anuncia a professora.

Em Jaboatão dos Guararapes, Pernambuco, se chegar a uma escola assim não é fácil, entrar também pode ser bem difícil, como foi visto no início da reportagem.

Na frente de outro colégio da mesma cidade, a situação é pior ainda: o esgoto está aberto. E ainda uma terceira escola enfrenta o mesmo problema, no mesmo município.

“Está há seis anos assim. Agora, é o que a gente diz para as mães: nós como funcionários vamos entrar. Nós somos funcionários, precisamos preservar a escola aberta para o aluno”, diz a secretária escolar Maria Vieira de Araújo.

Fantástico: Como que a senhora chegou hoje para dar aula? Qual foi a situação que a senhora encontrou na sala de aula?
Auriele Galvão (professora): A escola toda estava alagada. Não é goteira, é chuva mesmo. Eu afasto todas as cadeiras, boto todo mundo pro canto, e coloca baldes aqui. A água desce todinha pela parede. Inclusive eu já perdi trabalhos que a gente realiza trabalhos com os alunos, coloca nas paredes em exposição, mas aí desce tudo, molha tudo.

Você pode pensar que é uma cidade muito longe dos grandes centros, mas não é: Jaboatão dos Guararapes fica a cerca de seis quilômetros do metro quadrado mais caro de Recife, na praia de Boa Viagem.

Finalmente, a aula começa, inclusive na escola indígena Pajé Miguel Selestino da Silva, em Palmeira dos Índios, em Alagoas. O que falta é a própria sala de aula.

Fantástico: Há quantos anos o senhor dá aula nessa situação aqui?
Jecinaldo Xucuru Cariri (professor): Há mais de dois anos que eu venho ministrando aula debaixo da mangueira. É bastante complicado, até porque de repente vem uma chuva, então tem que todo mundo correr e abandonar a aula.

Em uma galpão, funciona outra sala. É uma situação de improviso, porque a sede original da escola não tem mais condições de uso e está interditada. No galpão, os alunos ficam espremidos. Além do desconforto, tem o perigo.

A escola municipal em Codó, no Maranhão, se chama Divina Providência e espera providências há muito tempo.

Fantástico: Há quanto tempo essa escola está assim? Do jeito que está assim hoje.
Deusdet Oliveira Matos (comerciante): Está com mais de 15 anos.

O Deusdet é um comerciante que construiu a escola há 50 anos e, do jeito que pode, continua tomando conta dela.

Deusdet Oliveira Matos: Quando está gotejando, eu vou, tiro a goteira. Agora, esse ano eu ia fazer essa parede de tijolo, mas ainda não fiz.
Fantástico: O que leva o senhor a cuidar dessa escola?
Deusdet Oliveira Matos: O espírito de humanidade, para poder auxiliar os filhos dos moradores a não se criarem analfabeto.

“A situação, como vocês estão vendo, desde o ano passado que a gente está desse jeito. A falta de cadeira, sentam e não tem o braço da cadeira. Eles estão com dificuldade para escrever. E eu estou utilizando a minha mesa, para que eles fiquem mais à vontade. O que eu posso fazer eu estou fazendo”, diz Juciara de Souza, professora em Petrolina, Pernambuco.

Em uma das cadeiras é possível ver parafuso para fora.

“Eu gostaria que tivesse cadeiras boas e que não fossem quebradas”, afirma uma aluna.

“Já teve caso de criança perder aula, porque não tinha cadeira”, conta a mãe de aluno Edineide Helena da Costa.

“O piso da escola não é adequado para o tipo de carteira, porque as carteiras, como é você pode ver, é um cano. Então, elas afundam no chão. E aí tem aluno que até cai. Aí chora, devido ao chão batido, que aqui não sabe se aqui é uma subida, ou ali é uma descida. É um desnível total. Porque aqui era uma casa de moradia. Era uma pessoa que morava aqui. Aí montou essa escola aqui para eles”, conta Rosa Maria Pereira Cunha, professora em Codó, no Maranhão.

As escolas visitadas pelo repórter Eduardo Faustini ficam em regiões bem quentes. Nas salas, todo mundo se queixa do calor. “É quente. No calor não tem quem suporte”, reclama a aluna Mayara Nunes de Alencar, em Petrolina, Pernambuco.

“Tem um ventilador, mas na outra sala. Um ventilador não é suficiente para os aluno. É muito aluno”, diz a zeladora Josiane Barbosa da Silva, de Lagoa Grande, Pernambuco.

Em outras escolas, um, dois ou um monte de ventiladores, nada resolveria, porque elas não têm energia elétrica.

Rosa Maria Pereira Cunha (professora em Codó, no Maranhão): Quando chove, fica escuro.
Fantástico: Não tem luz.
Rosa Maria Pereira Cunha: Tem não. Não tem luz.

Como beber água nessas condições? E como fazer a merenda?

“Para beber água, a gente pega água com a dona da terra. Pega uma garrafa de água e trago para cá, porque também está faltando filtro”, conta a professora Eliete de Araújo Lobes.

“Eu trabalho aqui, mas dela eu também não bebo, porque a gente vê a situação da água. Isso aí tem um germe total. Até lá em cima tem um pisador de cavalo e um pisador de boi. Tem uns bois que ficam aí atrás que bebem dessa água aí em cima da barragem”, José Dionísio Justino, professor em Joaquim Gomes, em Alagoas.

Celso Selestino (agente de saneamento em Palmeira dos Índios, em Alagoas): Não tem tratamento. Do jeito que ela passa aqui, ela abastece a cidade e não tem tratamento nenhum.
Fantástico: Agora tem algum sistema de filtro para proteger essa água?
Celso Selestino: Não. O filtro que tem aqui só isso aqui, não tem filtro nenhum. O pessoal é que coa a água ali e dá para as criança beber.

“A fossa é dentro da cozinha, e o suspiro é dentro da cozinha. Aonde a merenda já chega pronta e a gente tem que servir a merenda neste setor”, revela um funcionário de Jaboatão dos Guararapes, Pernambuco.

“Geralmente a merenda só aparece de maio a junho. Geralmente é nesse período que a merenda aparece”, diz uma funcionária de uma escola na cidade de Codó, no Maranhão.

“Custa a chegar. E quando vem, a gente se junta lá com a vizinha aqui, que me ajuda demais, e aí a gente faz a merenda para essas criança. E, quando não, eles comem fruta da estação. Desse jeito”, conta a professora Maria do Amparo dos Anjos.

Professora de Lagoa Grande, em Pernambuco: Às vezes não tem aula porque não tem a merenda.
Fantástico: Difícil, né?
Professora: É complicado.
Fantástico: Como é que você se sente, assim, cuidando dessas crianças nessa situação?
Professora: Assim, eu me sinto… pequena, né? Que seus alunos não tá crescendo. Você sente como se tivesse diminuindo, não tá aumentando.

E aí, se o aluno tem o que comer e faz sua refeição, é hora de escovar os dentes. Mas em que banheiro?

“A água que a gente tem para botar nas descargas. Ontem, quem fez a limpeza fomos nós, os professores. Ó, aqui não tem a torneira”, denuncia a professora Marilucia Gomes de Sá, professora em Petrolina, Pernambuco.

“O ano passado eles estudaram sem banheiro, não tinha banheiro”, conta Francisco da Silva, pai de um aluno em Lagoa Grande, Pernambuco.

Josiane Barbosa (zeladora em Lagoa Grande, Pernambuco): Ó, tem esse banheiro aqui. Não tem luz, todo esculhambado. Tão fazendo um ali fora, mas começaram e não terminaram ainda.
Fantástico: A descarga funciona?
Josiane Barbosa: Não.

Fantástico: Como é que faz o aluno quando precisa ir ao banheiro?
Funcionária: Os meninos vão para detrás da escola, e as meninas, do outro lado, assim como a professora também. Que nós não temos banheiro.
Fantástico: A senhora usa o mato quando…
Funcionária: Também.

Fim das aulas, hora de voltar para casa. Lama, viagem longa e perigosa, em mais um dia do ano letivo.

Essas escolas passam por inúmeras dificuldades. Para muitos professores, a situação é mais difícil ainda, porque eles têm que dar aulas para várias turmas ao mesmo tempo. É o chamado ensino multisseriado, bastante comum no Brasil.

Fantástico: Enquanto a senhora está dando aula para uma turma, a outra aguarda, é assim que é feito?
Professora: É. Sempre eu começo pela educação infantil, já tá aprendendo a coordenação motora. Eu passo primeiro. Aí vou para o outro que já está lá no quarto, quinto ano.

Algumas das escolas mostradas na reportagem oferecem aos alunos menos do que o mínimo do mínimo. Uma escola com infraestrutura elementar tem que ter água, banheiro, esgoto, energia elétrica e cozinha. Quase metade das escolas brasileiras é assim.

São 87 mil ou 44,5% do total de escolas no país, segundo estudo feito por pesquisadores da Universidade de Brasília e da Federal de Santa Catarina.

“Escolas com estrutura precária em geral são escolas municipais e muitas dessas escolas são rurais. Se nós pegarmos escolas que atendem alunos com um nível socioeconômico equivalente, as que têm melhor estrutura tendem a oferecer melhor resultado”, diz José Joaquim Soares Neto, pesquisador da UnB.

A escola com a infraestrutura adequada tem sala dos professores, biblioteca, laboratório de informática, quadra esportiva e parque infantil. Conta também com acesso à internet e máquina de cópias.

E a escola com infraestrutura avançada tem tudo isso e ainda laboratório de ciências e instalações para estudantes com necessidades especiais.

Das 195 mil escolas brasileiras, pouco mais de mil são avançadas. Isso representa 0.6% do total. “Em geral, essas escolas estão em regiões como Sul e Sudeste”, completa o pesquisador.

Diante disso tudo, o que é que leva todos esses brasileiros, alunos, professores e também os pais, a seguir em frente?

O professor Elias Ferreira da Silva passou por algumas dessas situações que você acabou de ver, chegou à universidade e hoje dá aula na Escola São José, em Alagoas, aquela dos alunos que precisam do caminhão para ir à aula.

“É justamente essa vontade que eles têm de um futuro melhor que fazem ele ter essa força de sair 30 quilômetros, 20 quilômetros, 15 quilômetros, para chegar até a escola”, destaca Elias Ferreira da Silva.

“Ano passado, quando cheguei aqui, estava tudo caído, aí eu me sentei e, sinceramente, eu chorei”, revela uma professora.

“Eu queria que ela fosse grande, que tivesse vários professores, apesar que eu gosto de todos os meus professores, eles me ensinam muito bem”, comenta uma aluna.

“Eu sempre digo isso, que eu acho que a gente que trabalha na Zona Rural, nós somos realmente heroínas”, afirma uma mulher.

“Apesar desses lugares mais longínquos possível, vocês são o futuro dessa nação, construindo a sua própria história, ajudando a erguer mais esse país tão grande”, afirma uma professora. 

A Prefeitura de Codó, no Maranhão, diz em nota que vem melhorando a infraestrutura das escolas rurais. Afirma que, nos últimos cinco anos, foram construídas e equipadas 150 novas salas de aula. E que está prevista a construção de mais 28 escolas nos próximos 2 anos.

Veja o que os outros órgãos públicos têm a dizer:

A prefeitura de Jaboatão dos Guararapes informou na sexta-feira (7) que o trabalho de recuperação está em andamento.

“Já recuperamos 51 escolas e temos um cronograma de execução até o final do ano. As três escolas visitadas, desde a produção das imagens até o presente o momento, já resolvemos mais de 90% do que vocês filmaram”, afirma secretário de Educação de Guararapes, Francisco Amorim.

A Secretaria de Educação de Joaquim Gomes, em Alagoas, informa que tem projetos junto ao Ministério da Educação para obter recursos federais para recuperar escolas rurais e também urbanas. Novas cadeiras já estão sendo compradas e reparos estão sendo feitos nas escolas.

O secretário de Educação de Lagoa Grande, em Pernambuco, diz que o município está trabalhando na recuperação das escolas em regime de urgência.

“Encontramos o município totalmente sucateado. Fizemos um levantamento emergencial onde a gente poderia intervir de imediato”, afirma o secretário de Educação de Lagoa Grande, Daniel Torre.

A Secretaria de Educação de Alagoas afirma que a ordem de serviço para recuperação da Escola Estadual Pajé Miguel Selestino já foi assinada. Serão instalados um laboratório de informática e uma biblioteca.

As cadeiras da escola Joaquim Francisco da Costa, em Petrolina, Pernambuco, foram substituídas cinco dias depois de o Fantástico visitar a escola.

 

Ensinar os filhos em casa ganha força no Brasil e gera polêmica

Uma nova batalha vem sendo travada dentro e especialmente fora das salas de aula

por Mariana Della Barba/ BBC Brasil

 

De um lado da trincheira estão pais que defendem o direito de eles próprios – e não o Estado – decidirem como e onde os filhos serão educados. Ao se dizerem insatisfeitos com o sistema educacional do país, eles mostram aprovações dos filhos em exames como o Enem para corroborar a eficácia da educação domiciliar.

No outro lado da disputa estão o governo e alguns juristas alegando que tirar uma criança da escola é ilegal, além de alguns educadores, que criticam a proposta, especialmente com argumento de que essa prática colocaria as crianças em uma bolha.

Mais sedimentado em países como os Estados Unidos, ohomeschooling (como também é conhecido pela expressão em inglês) vem ganhando fôlego no Brasil. Segundo a Aned (Associação Nacional de Educação Domiciliar), há mil famílias associadas no grupo. Mas Ricardo Iene, cofundador do órgão, calcula que, pela quantidade de e-mails que recebe, sejam mais de 2 mil famílias educando seus filhos em casa no Brasil.

CliqueLeia mais: Educação domiciliar cresce nos EUA

O movimento também está conquistando espaço na esfera política. No próximo dia 12, haverá uma audiência pública em Brasília para discutir o tema, na Comissão de Educação e Cultura da Câmara. Na pauta, estará também o Projeto de Lei (PL) do deputado Lincoln Portela (PR-MG), que autoriza o ensino domiciliar.

Advogados da Aned veem na própria Constituição brechas que defendem o direito da família de educar seus filhos (veja box), mas a associação acredita que uma lei específica daria mais segurança aos pais que optam por esta modalidade de ensino.

Por que em casa?

“Quando meu filho tinha 7 anos, um garoto da escola, que tinha 10 anos, batia nele e o perseguia por causa do nosso sotaque baiano”, conta Ricardo Iene, cofundador da Aned (Associação Nacional de Educação Domiciliar), que é natural da Bahia, mas mora em Belo Horizonte (MG) há cinco anos. “Também havia um garoto que ficava assediando milha filha.”

Ricardo tirou os filhos Guilherme e Lorena da escola por estarem sofrendo bullying
Ricardo tirou os filhos Guilherme e Lorena da escola por estarem sofrendo bullying

“Fui várias vezes na escola, reclamar, conversar, tentar resolver esses problemas. Mas nunca adiantou.”
O bullying foi um dos motivos que, há três anos, influenciou Ricardo a tirar da escola, Guilherme, de 13 anos, e Lorena, de 15 anos. Mas certamente não foi a única motivação. Tanto para o publicitário que vive em BH como para outros pais ouvidos pela BBC, é sempre um conjunto de fatores que o impulsionam a tomar essa decisão.
Mas um deles parece estar sempre presente: o desejo de estar mais envolvidos e presentes na criação dos filhos.
Clique Leia mais: Mães relatam rotina de ensino domiciliar em apartamento de SP
“Vemos crianças hoje em dia que entram na escola às 7 da manhã e ficam até bem depois das 17h ou 18h, porque elas ficam fazem balé, natação e várias outras atividades. Além da agenda cheia como a de um adulto dessas crianças, mal sobra tempo para o convívio familiar”, diz M.L.C, mãe de 4 filhos, todos em homeschool, que não quis se identificar por temor de ser denunciada. Leia mais

Chile. “Facção criminosa estudantil” contra privatização do ensino

Para os velhos coronéis da PM, na USP existe uma “facção criminosa”. O governador Alckmin trava um heróico combate. Rodas de estudantes são expulsos da universidade, e presos no campus e nas ruas. Veja link USP. Quando os estudantes são tratados como se fossem bandidos, sinal de que persiste a ditadura de 64.

O mesmo acontece na Espanha de Franco. No Chile de Pinochet. Apresento “a facção criminosa dos estudantes do Chile”, que luta contra a positivista “ordem e progresso” desde os tempos de Pinochet. Um direitista advertia: “Nas marchas estudantis eles usam meninas bonitas para atrair o povo. Parecem xucretes”. Na aparência física, não vou negar, lembram as adolescentes de Xuxa, douradas princesas que nem a Branca de Neve, que seguiam à moda Barbie, a boneca da ditadura brasileira. Joffre Dumazedier, meu professor no Ciespal, dizia que as chilenas são as mulheres mais bonitas da América do Sul.

O Brasil era feliz e nem sabia do que acontecia nas favelas e senzalas e porões do DOI-Codi.

CUANDO EL LUCRO ESTÁ EN EL REGLAMENTO

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Año 2013 y el movimiento estudiantil sufre los embates de haber tenido su máximo auge hace dos años. Lejos de ser negativo, las organizaciones que han conformado la movilización han buscado y encontrado formas de agruparse en torno a ejes comunes y objetivos claros. Es así como las universidades privadas han logrado organizarse dentro de este nuevo panorama, aunque con ciertos obstáculos. Originalmente publicada en el número 59 de la RBP.

por Ricardo Pérez, Francisco Solís y Ángel Martin

Daniela López, ex presidenta FEUCEN
Daniela López, ex presidenta FEUCEN

Cuando ya se cumplen dos años de las históricas movilizaciones de 2011, los estudiantes de las universidades privadas se encuentran mejor articulados que nunca. No obstante, aún deben sortear algunas dificultades como el rechazo rotundo de ciertas instituciones a que los alumnos discutan, o puedan organizarse en centros de estudiantes. También hay que considerar la firma de un contrato de matrícula, en donde se acepta un reglamento que remite al estudiante solamente a su pupitre. Así, se convierte lo más rápido posible en capital humano para la injusta sociedad que queremos cambiar.

El Movimiento de Estudiantes de Educación Superior Privada, MESUP, nació en el contexto del movimiento estudiantil durante 2011. Está conformado por distintas formas organizativas del estudiantado (asambleas, coordinadoras, federaciones, estudiantes de base), y se plantea como objetivo principal el “levantamiento político-organizacional de los estudiantes de educación superior privada”.

Camila Vallejo, ex presidenta da Fech
Camila Vallejo, ex presidenta da Fech

Utilizando las virtudes de las redes sociales, y descubriendo a Facebook como una de las tantas formas de hacer entrevistas, pillamos a Manuel Erazo, estudiante de la Universidad ARCIS y vocero del Mesup. Manuel nos ayudó a entender mejor la situación de los compañeros con respecto a sus posibilidades de organización.

“Por acreditación no se les debe prohibir a los estudiantes tener federaciones o centros de estudiantes, ya que ésta es una de las condiciones para que la universidad sea acreditada. Pero en la U. de las Américas, por ejemplo, se les prohíbe a sus alumnos organizarse”, explica.

Indignado, Manuel nos manda el link de los estatutos internos de la U. Andrés Bello, casa de estudios que hoy cuenta con el mayor número de estudiantes matriculados. En su artículo 7 indica las infracciones graves: “repartir panfletos o dar a conocer públicamente información no oficial que dañe la imagen de la Universidad. Incitar, promover o participar en la suspensión arbitraria de las actividades académicas, o en paros estudiantiles”. Y las gravísimas: “participar o inducir a la toma de alguna dependencia de la Universidad, en cualquiera de sus campus”.

Las sanciones van desde amonestaciones hasta la expulsión de la institución. “Esto ocurre también en el DuocUC, el INACAP y en el Instituto Profesional de Chile”, denuncia Manuel.

La labor ha sido compleja, pero de todas formas los estudiantes del Mesup han encontrado la forma de seguir sumando compañeros a partir de la solidaridad y el apoyo mutuo. “Nuestro aporte como Mesup se basa en ayudar a sus alumnos, asesorarlos en cómo pueden levantar sus organizaciones, sin correr riesgo de suspensión. También nosotros vamos a aquellas universidades para entregar panfletos, dado que si lo hacen sus propios estudiantes quedan automáticamente sancionados”.

Desde la organización, en este momento apuntan a las instituciones y a los decretos que les niegan la libre asociación. Asimismo, apelan a una democratización interna que les permita trabajar junto a sus académicos y funcionarios.

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El negocio millonario que los estudiantes de la U. Central supieron cuestionar

Mientras a comienzos de 2011, en las universidades pertenecientes al CONFECH, los estudiantes discutían cuáles eran las mejores formas de movilización para hacer del conflicto por la educación, un tema de debate público; los estudiantes de la U. Central vivían las contradicciones del mercado de manera mucho más explícita. Se trataba de la compra de su casa de estudios, en 35 mil millones de pesos, por parte de la sociedad de inversiones Norte Sur, estrechamente ligada a la Democracia Cristiana.

“Esto generaría un negocio redondo, y a la vez se lucraría con el esfuerzo de nuestras familias que se endeudan continuamente. La clase política actual y el empresariado nuevamente se saldrían con la suya, si no fuera por la organización estudiantil y el empoderamiento al derecho a ser estudiante” señala Daniela López, presidenta de la Federación de Estudiantes (Feucen) entre 2011 y 2012. La suspensión de la venta sería a la larga una de las pocas victorias del movimiento el 2011.

“Si bien ha existido una autocrítica al cómo participamos como universidad en el movimiento estudiantil, y qué pasó con los estudiantes luego de siete meses entre paros y tomas, debemos tener la sabiduría de entender que nada ha acabado. Todavía debemos cuestionarnos muchas prácticas existentes al interior de nuestra universidad. Seremos vitales para el proceso de constitución y organización de nuevos actores políticos en las luchas sociales” afirma.

Hoy, los compañeros de la Universidad Central se encuentran en pleno proceso de elección de su federación. El fortalecimiento de la organización estudiantil se ve reflejado en la madurez de un proceso democrático, que se propone como tarea constituir un actor en el mundo de las privadas que concibe un modelo de educación distinto. “Porque creemos en una sociedad de derechos, en donde las relaciones humanas no están mediadas por el dinero” señala Daniela.

Entre la crisis y la indiferencia: El caso SEK

En lo más alto de Peñalolén, donde sólo se llega en un bus de acercamiento y los árboles reinan sobre los edificios, se encuentra el campus Parque Arrieta de la Universidad Internacional SEK. En el lugar, declarado Monumento Histórico Nacional, se imparten las carreras de Arqueología, Historia del Arte y Conservación.

“Es todo súper raro, nunca hemos tenido estatutos que permitan la organización estudiantil” afirma Amparo Barros, estudiante de Conservación y Restauración, y actual presidenta del centro de alumnos de su carrera. Los estudiantes no cuentan con ninguna base jurídica para organizarse, por lo que la realización de elecciones es muy difusa. “Para las elecciones votó como un cuarto de la carrera, fue súper poco serio y eso nos hace poco representativos”, agrega. Además, la reglamentación de la universidad, a pesar de permitir que los estudiantes tengan representantes, no les confiere voz ni voto.

Lo anterior es preocupante, particularmente ahora que el rector de dicha universidad, Alejandro Ormeño, será formalizado por posible soborno en la entrega de la acreditación. En caso de que la situación llegue a un extremo, los estudiantes no tienen ningún estamento para defenderse. Sin embargo, Barros advierte que “la gente que viene acá sólo se interesa por ir a clases. Citamos a asambleas y llegan diez personas, nadie se preocupa de lo que pueda pasar”.

¿Y qué van a hacer si pasa lo peor, si cierran la universidad? La estudiante mira preocupada. “No podemos hacer nada, no tenemos una estructura que nos represente, que nos defienda”. Como universidad, tampoco cuentan con una federación, y los consejos en los que participan representantes de las carreras, no son periódicos ni constructivos. Según Barros “nos juntamos, conversamos, pero nunca llegamos a ninguna conclusión”. ¿Y qué haría ella? Concluye certera: “Yo me iría a Buenos Aires”.

Existe, sin duda, una curiosa paradoja. Mientras algunos estudiantes se enfrentan a sus rectores e instituciones por su derecho a la organización, hay muchos otros que simplemente se enajenan del conflicto, aun siendo una de las partes más afectadas.(Revista Bello Público)

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