Marina salva pela graça de Deus lembra o sanguinário ditador Franco

marina_avatar_AE  Marina

 

Marina Silva declarou que não viajou no jatinho – de desconhecido dono -, que explodiu com Eduardo Campos, porque teve uma intuição, que sacramentou de providência divina.

Na hora de pegar o voo da morte, desistiu. E assim foi salva, milagrosamente, como sinal de que foi preservada para governar o Brasil.

Francisco Franco, ditador da Espanha, também sangrou, sagrou e propagou que tinha a ajuda da mão de Deus. Quando esta ajuda partiu dos ditadores Hitler e Mussolini, começando com o bombardeio de Guernica.

Guernica, por Picasso
Guernica, por Picasso

Foi anunciar a candidatura  de Marina de vice para presidente da República do Brasil, que a bolsa subiu. Ela com Eduardo Campos não saíam do terceiro lugar. Seria sempre assim. Eis que Eduardo Campos morto passou a render votos para Marina, e a viabilizar a futura criação do partido Rede. E, imediatamente, cresceu o otimismo dos empresários, dos industriais, dos banqueiros, dos barões da mídia. E erradicado o pessimismo endêmico de Miriam Leitão. Todos beneficiados pela teoria da conspiração.

retrato de Franco

moeda franco

Marina promete que vai governar pela graça de Deus.

 

 

 

Controle policial-judicial. Globo monta mais um assassinato de reputação de manifestante

A ditadura do judiciário e da polícia, notadamente nos Estados do Rio de Janeiro, Minas Gerais e São Paulo, conta com o apoio da Globo, do banco Santander, criado pela Espanha fascista do ditador Francisco Franco, e a Opus Dei, “maçonaria branca” dos católicos ultra-direitistas, que adoram o deus dinheiro, e conspiram contra o Papa Francisco.

 

Professor Jefte Rodrigues
Professor Jefte Rodrigues

O vídeo a seguir, divulgado pelos Advogados Ativistas, revela como a Globo e a polícia constroem um criminoso e assassinam sua reputação.

Dessa vez trata-se do professor Jefte Rodrigues do Nascimento, preso em SP.

A Globo sabia o tempo todo de sua prisão, e foi a única a registrar sua chegada na delegacia.

Todas matérias a respeito do caso mostram imagens não relacionadas à acusação criminosa que lhe é imputada.

Quando os advogados de Jetfe chegaram ao DEIC, o carro da Globo estava estacionado na vaga da OAB. Os advogados não puderam conversar, reservadamente, com seu cliente, que se encontrava chorando. Também não foi permitido acompanhar, desde o inicio do interrogatório, a sua suposta confissão.

España. La historia no oficial

por Olga Rodríguez
eldiario.es

A Santos, que tenía 39 años…

monumento

Santos ya tiene un lugar al que podemos llevarle flores.

Permítanme que comparta con ustedes algo personal. Ocurrió el pasado sábado, 12 de octubre, Día de las Fuerzas Armadas. Mientras el presidente del Gobierno y los príncipes de Asturias asistían al desfile del ejército, mientras se realizaban los preparativos para beatificar a 500 curas ‘mártires’ de la persecución religiosa en la Guerra Civil, un grupo de personas nos reunimos en el cementerio de León para celebrar la inauguración de un monumento a más de 1.500 víctimas del franquismo. Entre ellas, mi bisabuelo, “el abuelo Santos”.

Santos Francisco Díaz, herrador de Mansilla de las Mulas, padre de 7 hijos, fue fusilado y enterrado en una fosa común en octubre de 1936. Es uno de los más de 100.000 desaparecidos por el franquismo. Nunca tuvimos una tumba donde llorarle, nunca un lugar en el que colocar unas flores. A pesar de que la historia oficial, mutilada y falseada, presenta lo ocurrido en 1936 con insultante equidistancia, lo cierto es que en este país se produjo una persecución sistemática contra todos aquellos que pensaban de forma diferente a los golpistas.

Mi tío abuelo Chencho era aún un adolescente pero recuerda bien cómo tan solo días después del asesinato de su padre Santos, el cura del pueblo llamó desde su púlpito a la “guerra sin cuartel contra los rojos”. Allí, como en tantas otras localidades españolas, la Iglesia apoyó y participó en el golpe de Estado y amparó el fascismo que vino después.

Mi familia recuerda cómo aún en los años cincuenta los fascistas del pueblo lamentaban a voces, al paso de algunos jóvenes, no haber acabado también con los hijos de los rojos. Fueron años de terror y humillaciones en los que nadie pudo reivindicar ni el cuerpo ni la memoria de sus desaparecidos.

Entre esta y otras historias transcurrió también mi infancia y la de muchos otros nietos y bisnietos de este país. Santos no existe en la historia oficial de España, y por tanto el relato de mi abuelo tampoco, ni el de mi madre, ni el mío. Pertenecemos, como tantos más, a una historia subterránea, oculta, presente en algunos libros y artículos pero ausente de las escuelas e instituciones porque la Transición optó por enterrar –otra vez– a las víctimas, en nombre de la democracia.

El fascismo que dominó España es el mismo que se apoderó de Europa en los años cuarenta, pero aquí las autoridades muestran su repulsa hacia el segundo mientras se niegan a condenar el primero, perpetuando impunidad para eventuales desmanes.

Prueba de ello es lo que ocurrió este pasado fin de semana. En un acto claramente político, la Iglesia beatificó a más de 500 religiosos caídos en la Guerra Civil, ignorando a las víctimas republicanas y a los curas represaliados por el fascismo. Al acto, celebrado en Tarragona, acudieron los ministros de Justicia e Interior, el presidente de la Generalitat, el presidente del Congreso, más de 80 alcaldes, 104 obispos, más de 1.300 sacerdotes. El propio Papa intervino con un mensaje en la ceremonia, que fue retransmitida en directo por La 2.

Y así, una vez más, la Iglesia, que formó parte del golpe de Estado de 1936, que elaboró listas negras y fue cómplice de verdugos, condena al olvido a los represaliados por el franquismo, a los que ni siquiera ha pedido perdón.

Horas antes de la ceremonia de beatificación varios centenares de personas asistíamos en León a esa inauguración del monumento en memoria de más de 1.500 fusilados del franquismo. Setenta y siete años después del asesinato y desaparición de mi bisabuelo, por fin un acto público iba a honrar su memoria, en alto, sin miedo, sin susurros. Decenas de mujeres y hombres, ya ancianos, presenciaron de este modo el primer homenaje a sus seres queridos asesinados o desaparecidos. Hubo emoción y dignidad. Sin embargo, ninguna autoridad se dignó a asistir a este acto, a pesar de tratarse de uno de los mayores monumentos a las víctimas del franquismo.

Los desaparecidos y asesinados por el fascismo no existen para el Estado español ni para la Iglesia. La impunidad sigue así presente en forma de olvido y de desprecio por el conocimiento del pasado. El pasado, que prologa el futuro. La desmemoria nos desarma ante momentos como el actual, en el que de nuevo resuenan pequeños ecos de fascismo en Francia, en Grecia, aquí mismo, con discursos homófobos, con políticas xenófobas y criminalizadoras contra los másdesfavorecidos.

El desprecio por la Historia nos sitúa desnudos ante la eventualidad de un porvenir revuelto y oscuro. El fascismo es como un puzzle de enormes dimensiones: fácilmente identificable si se observa desde lejos pero difuso en las distancias cortas. Más aún en un país como este, en el que los fascistas pasaron a ser ‘demócratas’ de la noche a la mañana, sin tener que enfrentar ninguna pena por sus crímenes pasados, y en el que todos los gobiernos –todos– han apartado al Estado de la recuperación de la memoria, de la verdad, justicia y reparación.

A las familias de las víctimas del fascismo se les reprocha que no quieran dar carpetazo a la memoria. Por eso resulta cuando menos llamativo que sí se aplauda la reivindicación de otra memoria, la oficial, la sesgada, la que entierra parte de la Historia, la que invisibiliza a las cientos de miles de víctimas del fascismo.

El ejemplo aquí mencionado es prueba de ello: un homenaje al que asistieron cientos de autoridades políticas y eclesiásticas, retransmitido en directo por uno de los canales de la televisión pública –¿cuándo se retransmitirá un homenaje a los asesinados por el fascismo español?–, frente a otro homenaje, precario, extraoficial, que de hecho depende de uncrowdfunding para poder terminar el inacabado monumento a las víctimas, porque el Ayuntamiento de León ha decidido recortar el presupuesto previsto.

Quienes creen que hablar del franquismo es reabrir heridas olvidan que el pasado construye parte de nuestro presente y contiene valiosos aprendizajes. Así lo subrayó el pasado sábado el poeta Antonio Gamoneda durante el homenaje en León a las víctimas del franquismo: “Que la memoria histórica se proyecte sobre el futuro de nuestros hijos de forma eficaz y necesaria, para ir construyendo una democracia real y no esta democracia falsificada”.

Como ha escrito el historiador Julián Casanovas, el franquismo dejó un déficit de cultura cívica en nuestra sociedad. Visto lo visto, éste perdura hasta hoy. En nuestro país la memoria sigue siendo selectiva.

memorialeon

“O alegado martírio de Chávez e a sua previsível beatificação”

Venezuela
Venezuela
Editorial do Estado de S.Paulo:

O herdeiro político de Hugo Chávez, o vice-presidente venezuelano Nicolás Maduro, deve ter escolhido com cuidado o momento de culpar os “inimigos históricos” do autocrata pelo câncer que o matou na tarde de terça-feira, segundo a versão oficial de Caracas. Já de manhã, tanques cercaram o Palácio Miraflores, a sede do governo, sinal de que Chávez estava nas últimas, se é que ainda não havia expirado. Mais adiante, ao final de uma reunião da cúpula político-militar do regime – e duas horas antes de anunciar “a mais dura e trágica informação que podemos transmitir ao nosso povo” -, Maduro disse não ter dúvida de que um dia se provará cientificamente que Chávez “foi atacado com essa doença”. De quebra, fez saber que mandara expulsar o adido militar dos Estados Unidos no país e o seu adjunto por terem procurado oficiais venezuelanos para “implementar projetos desestabilizadores”.

Não se pergunte como o “imperialismo” teria conseguido tornar canceroso o revolucionário que se erguera contra o seu império. Teorias conspiratórias não descem a irrelevâncias para os fins a que se destinam. De mais a mais, quando a ainda ministra Dilma Rousseff e, tempos depois, o já ex-presidente Lula contraíram a moléstia, o próprio Chávez disse que tinham sido “infectados” pelos EUA. Maduro, portanto, nem sequer inovou. O que de fato importa, de um lado, foram os coreografados movimentos que culminaram com a fatídica revelação e, de outro, os motivos que levaram o chavismo a transformar o falecido caudilho em vítima do opressor universal. Uma coisa e outra decerto resultaram de uma estudada articulação política para garantir a coesão do aparato chavista e fazer com que os venezuelanos cerrem fileiras ao redor do regime – e do seu legatário, Maduro.

Parece claro que o desdobramento natural dessa operação será a deliberada ampliação das divisões entre os venezuelanos, com a estigmatização ainda mais intensa das forças democráticas. O alegado martírio de Chávez e a sua previsível beatificação pretendem, assim, deixar afônica a oposição na campanha para a nova eleição presidencial, a se realizar em até 30 dias, segundo a Constituição do país. Derrotar fragorosamente o provável candidato oposicionista Henrique Capriles é a meta do endurecimento. Em outubro do ano passado, quando Chávez conseguiu o seu quarto mandato com 55% dos votos, Capriles até que não fez feio com os seus quase 45%, dadas as condições desiguais da disputa.

[Trocaram o termo “ditador” por “caudilho”. Na Espanha, o ditador Francisco Franco, que nomeou Juan Carlos rei, se autoproclamava “Caudilho pela graça de Deus”.

 

 

 

 

 

Presentado en Berlín un documental sobre la España de hoy

por Rafael Poch

Con su documental “Los Colonos del Caudillo”, mostrado en pre-estreno en Berlín, los cineastas Lucía Palacios y Dietmar Post han ofrecido este domingo un espejo a la sociedad española. Precisamente cuando ésta se adentra en lo que parece va a ser la tormenta perfecta de la eurocrisis, con una triple discusión nacional ya en marcha, sobre el recorte y la estafa social, sobre los nacionalismos y su convivencia en el reino, y sobre su dramática historia.

Pocas veces llega una película tan a propósito de los tiempos. Quizá por eso este documental de referencia ha sido, de momento, excluido de todos los festivales cinematográficos españoles en los que se ha presentado.

Con “Los Colonos del Caudillo” los autores lanzan una “doble mirada” a unos de los 300 pueblos nuevos creados por el régimen en los años cincuenta y sesenta, fundamentalmente en Castilla y Extremadura, para abonar la hoja de parra de su dimensión “social” falangista. El resultado una especie de Koljoz manchego del que la mayoría de los beneficiados huyeron en cuanto la emigración, bien a la España desarrollada, bien a Europa, abrió la perspectiva de una vida más libre y desahogada. Cincuenta mil familias participaron en aquellas obras sociales dirigidas por el Instituto Nacional de Colonización inspirado en la Italia de Mussolini, con el objetivo de potenciar, “al hombre antiurbano y antiobrero, apegado a la tierra, temeroso de Dios y devoto al régimen, del cual es deudor de todo: casa, tierra y trabajo, todo bajo control del partido”.

El documental narra, sin música ni efectos, la historia de Llanos del Caudillo (Ciudad Real). Su mirada es doble, porque Palacios nació en un pueblo de los alrededores y lidia con lo familiar y conocido, mientras que Post aporta la estupefacción y el asombro del foráneo ante el crudo universo ibérico. Hay una sucesión de entrevistas a los vecinos del pueblo, sus autoridades (alcaldes, curas y maestros), así como las suficientes excursiones al contexto, de la mano, entre otros de Felipe González y del ministro falangista José Utrera Molina, como para que el espectador, independientemente de su nacionalidad y nivel de información se pregunte: ¿Qué es España hoy?, ¿Cómo es posible que haya tantas contradicciones? Es decir la pregunta con la que está incubando la actual tormenta perfecta de incierto resultado y que, por lo visto, va a poner a prueba nuestra calidad como sociedad.

Solo en La Mancha quedan 800 calles dedicadas a José Antonio Primo de Rivera y 500 a Franco. Los Llanos del Caudillo, uno de la docena de pueblos celtíberos que aún lleva el nombre del Insigne, no quiere cambiar su nombre. El alcalde, Santiago Sánchez, ya lo intentó en un referéndum de 2003, y perdió. Una de las escenas más deprimentes del documental es cuando se le pregunta a una clase de niños del pueblo sobre la conveniencia o no de cambiar el nombre: 12 de los 13 niños son partidarios de mantener al caudillo.

Poco importa que una mano guerrillera transforme el rótulo de entrada al pueblo, tachando la elle y la ese de “llanos” y convirtiendo su nombre en un anarco “Ano del Caudillo” porque estamos ante algo más que una broma: el drama miserable de un país que no ha hablado de su historia, que tiene en sus cunetas 115.000 desaparecidos, cien veces más que los del Chile de Pinochet y trece veces más que los 9000 de la pesadilla militar argentina. Un país que creía haber hecho una “modélica transición” y que hoy, sometidos aquellos narcisismos a las actuales terapias de choque, se asombra al verse tan fea ante el espejo de su triple crisis, con su flamante democracia evidenciada como corrupto y tradicional neocaciquismo ibérico, su juez Garzón inhabilitado, y sus nacionalismos coqueteando con la ruptura. Leer más 

España quitará la medalla de oro a Franco

En aras de la libertad, de la democracia , y en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica se ha instado al equipo de gobierno del PP a que la Medalla de Oro de Paiporta deje de estar representada en la figura de un personaje siniestro para la historia de España a la que sumió durante 40 años en una represión continua, que asesinó a miles y miles de personas sin motivo alguno, simplemente por no compartir sus ideas políticas y donde se suprimieron todo tipo de libertades.

Un dictador que accedió al poder alzándose en armas contra un estado legitimado democráticamente y proclamado por el pueblo, la República.

El narcisismo como enfermedad política

por Luis García Montero

Muchas de las decisiones que se tomaron sobre la monarquía, el olvido de los crímenes y la herencia del caudillo respondían a la mentalidad de unos grandes personajes que todavía pensaban en la dicotomía de la guerra y la paz, los militares y la libertad, y no en las posibilidades de una democracia social y republicana en 1978, en el contexto europeo del capitalismo avanzado.

La falta de madurez de la izquierda española impidió que el Partido de los jóvenes, el Partido del interior, dirigiese la historia hacia otro rumbo. Detecto también rasgos de narcisismo en las discusiones políticas de la izquierda motivadas por la crisis económica actual, el deterioro de la democracia y la aparición de nuevas formas de rebeldía en movimientos como el 15-M. Hay muchas virtudes en el 15-M. La denuncia de la política institucional que se separa de la calle, la crítica a las cúpulas de unos partidos acostumbrados a confundir el bien del país con el interés de los poderes financieros y la superación de la dialéctica bipartidista, tan ruidosa como superficial, abren perspectivas muy importantes. De mucho valor son también las exigencias de una democracia real, participativa, transparente, más horizontal que vertical. Pero todas estas virtudes pueden convertirse en defectos si solo sirven para dar pie a un descrédito generalizado de la política y de las instituciones democráticas al grito de “todos son iguales”.

La rebeldía se disuelve si no encuentra un cauce para intervenir en las leyes. En las últimas manifestaciones, junto a los policías disfrazados, ha pretendido infiltrarse también un pensamiento reaccionario peligroso. Las alarmas se encienden, por ejemplo, cuando alguien deja sin sueldo a los diputados y vende la medida como una reforma democrática de austeridad y purificación. ¿Quiénes nos van a legislar? ¿Las familias adineradas? ¿Los tecnócratas?

Corremos el peligro de que el narcisismo provoque un error político parecido al de la transición, pero en un sentido contrario: existe el riesgo de creer que estamos inventando el Mediterráneo, de olvidar que hay muchos debates que vienen de lejos y han dado muy malos resultados, de despreciar todo lo anterior, todo lo que no surja de una asamblea popular en una plaza, y de renunciar a un cauce político organizado capaz de llevar la rebeldía a las instituciones. Ese tipo de actitudes, incluso cuando se pone en marcha con una intención cívica, es una coartada jugosísima para los poderes financieros y los especuladores que están asaltando los recintos de la democracia. Ellos son el enemigo, la política no. Hace falta crear una opción política a la cual apoyar con nuestros votos de forma masiva. La confianza, darla y merecerla, es hoy una tarea de primera necesidad. En tiempos difíciles, la falta de madurez hace del narcisismo una enfermedad ideológica muy contagiosa. Leer más