Por qué no arranca la economía de Brasil

La tasa activa que cobran los bancos promedia el 31,1 por ciento, muy por encima de la tasa de referencia Selic.
MITAD HABITANTES DE RÍO DE JANEIRO ABANDONARÍA CIUDAD. BRASIL EN EL SEMESTRE CRECIO APENAS 0,9 POR CIENTO Y LA PROYECCION PARA EL AÑO ES 1,8 POR CIENTO. La tasa activa que cobran los bancos promedia el 31,1 por ciento, muy por encima de la tasa de referencia Selic

 

La política monetaria de Dilma Rousseff es la principal responsable de que el socio mayor del Mercosur no logre despegar. La lucha contra la inflación convirtió a Brasil en un paraíso para el capital financiero.

Por Fernando Krakowiak

Durante el último año, Brasil bajó la tasa de interés de referencia de 12,5 a 8 por ciento, devaluó el real casi un 25 por ciento, implementó un plan millonario de estímulo a la industria y además logró reducir la inflación del 6,9 al 5,2 por ciento anual. Lo hecho por el gobierno de Dilma Rousseff fue puesto como ejemplo por numerosos analistas internacionales y locales. Sin embargo, la economía del principal socio del Mercosur no sólo no se recuperó sino que se siguió contrayendo. En el primer semestre creció apenas un 0,9 por ciento y las proyecciones de las consultoras, que a comienzos de año promediaban un 4 por ciento para 2012, ahora se ubican en 1,8 por ciento. La paradoja es sólo aparente, pues al relevar las tasas de interés que cobran los bancos en ese país queda claro por qué Brasil está lejos de despegar.

Esa tasa activa promedio incluye los préstamos del Banco Nacional de Desarrollo (Bndes) que están muy por debajo de los valores de las tasas de mercado. De los casi 50 puntos de crédito al PBI que tiene Brasil, unos diez puntos los concentra el Bndes, que presta a una tasa que oscila entre el 7 y el 8 por ciento anual. Si se excluyen esos préstamos del cálculo, la tasa promedio que cobran los bancos se eleva al 48 por ciento. Para las empresas, esas tasas son un poco más bajas que el promedio (oscilando entre el 35 y el 40 por ciento), mientras que para las familias pueden llegar al 80 por ciento anual. El dato queda en evidencia cuando se observa la elevada carga financiera que deben enfrentar. El stock de deuda de las familias brasileñas equivale a 30 puntos del PIB, mientras que en Estados Unidos llega al 100 por ciento, pero en Brasil los servicios de esa deuda equivalen a 25 puntos del PIB contra sólo un 10 por ciento en Estados Unidos.

La política monetaria de tasas altas transformó al ex presidente Lula da Silva en una figura ejemplar para el establishment financiero y va camino a hacer lo propio con Dilma Rousseff, quien hasta ahora transita por una senda similar. En este contexto es muy difícil esperar que el principal socio del Mercosur se convierta en una locomotora capaz de traccionar a los países más chicos, ya que su apuesta es otra: la lucha contra la inflación, aun a costa del crecimiento.

(Transcrevi trechos)

 

O Programa Minha Casa, Minha Vida não é para qualquer um

Programa Minha, Casa Minha Vida, de Dilma Rousseff, tem por objetivo financiar, até o fim do governo, 2 milhões de moradias para famílias de baixa e média renda.

Só para uma comparação: Marco Maciel, quando governador de Pernambuco, construiu cem mil moradias. Duvido Dilma repetir o feito em cada Estado, num período de menos de quatro anos.

Cito o exemplo para demonstrar que falta coragem do governo para eliminar o déficit de moradia.

Veja os riscos e o tipo de moradia oferecidos à chamada nova classe média:

Não se faz nada que preste para o povo.

Promessa de Dilma:”A segunda fase do Programa Minha Casa, Minha Vida, prevê a construção de 2 milhões de unidades habitacionais.

Serão investidos R$ 125,7 bilhões entre 2011 e 2014. Desse total, R$ 72,6 bilhões são para subsídios e R$ 53,1 bilhões serão destinados a financiamentos.

A segunda etapa prevê a ampliação das faixas de renda familiar nas áreas urbana e rural para aumentar o número de beneficiários do programa, priorizando a população de baixa renda.

A meta de atendimento para as que recebem até R$ 1,6 mil por mês na área urbana e até R$ 15 mil anuais na zona rural subiu de 40%, na primeira segunda fase, para 60%. Com isso, 1,2 milhão de moradias serão destinadas a essas famílias”.

É um programa que junta os salários dos pais, dos filhos, e que não pode entrar como renda familiar as pensões e/ou aposentadorias dos avós, jamais. Isso forçaria uma limitação no tempo de pagamento das prestações, tendo como contagem os anos possíveis de vida dos velhos, dos idosos ou dos anciões envolvidos na compra do imóvel, além de aumentar o preço das mensalidades, por conta de um caríssimo seguro de vida.

É um programa que, para comprar, alija, exclui a metade da população brasileira, que tem um rendimento mensal de 270 reais, idem a maioria dos assalariados, pensionistas e aposentados que recebem 610 reais.

O sonho da casa própria pode ser um desastre. Um pesadelo.

Com todos os empregos, nas empresas privadas, hoje temporários, que projeto é viável para o futuro?

Estão aí os leilões de casas e apartamentos da Caixa Econômica e Banco do Brasil, enriquecendo leiloeiros e especuladores imobiliários, havendo casos e mais casos de pessoas físicas com mais de mil imóveis para alugar.

O Programa Minha Casa, Minha Vida pode apenas beneficiar velhos, idosos e anciões com botijas de ouro e prata, e funcionários com supersalários de marajás e Marias Candelária.