Delsão, governador do Pará sem lei e de uma polícia que só serve para bater no povo

o_liberal. justica escoltada

O Tribunal Regional do Trabalho, da 8ª Região, (TRT8) deslocou na manhã de ontem integrantes do Grupo Especial de Segurança (GES), para reforçar a segurança do juiz titular da 2ª Vara do Trabalho de Marabá (PA), Jonatas Andrade, que recebeu ameaças de morte em razão de sua atuação em processos que envolvem o pecuarista bandido Delso Barroso, o “Delsão”. O TRT 8 também comunicou formalmente a Secretaria de Segurança Pública do Estado do Pará e a Superintendência da Polícia Federal no Estado, visando garantir a integridade física do juiz e de seus familiares. Devia pedir, também, pelos camponeses jurados de morte. 

As ameaças chegaram ao conhecimento do magistrado Jonatas Andrade por meio de dois advogados que foram contratados por 9 trabalhadores para atuar em processos contra o fazendeiro latifundiário e grileiro. De acordo com o relato dos advogados, dias depois de contratar os serviços advocatícios, os clientes desistiram das ações, alegando que foram ameaçados de morte por “Delsão”. É a lei do governador do Pará. Do Tribunal de Justiça do Pará. É a lei do cão para os sem terra.

Segundo as denúncias, registradas no cartório do TRT de Marabá, há mais ou menos um mês, cerca de 40 trabalhadores moveram uma ação trabalhista contra a empresa pertencente ao escravocrata, ocasião em que Décio Barroso afirmou que mandaria matar o líder dos trabalhadores reclamantes, o advogado Romoaldo Oliveira, que ingressou com a ação e o juiz Jonatas Andrade.

 

Eis um deputado que jamais pediria prisão de oito anos para os corruptos de colarinho (de) branco

Definiu o grande e honrado deputado Djalma Aranha Marinho: O liberal é um direitista envergonhado.

diario_cuiaba. prisão de oito anos

A direita é sempre contra a voz do povo que é a voz de Deus.

Detesta referendo, plebiscito, qualquer decisão do povo.

Povo nas ruas, sim, quando não atrapalha o trânsito. Quando boiada nas procissões de santo, nas passeatas dos padres e pastores eletrônicos, nos shows super, super faturados dos prefeitos, nas paradas gays, nas marchas pela paz convocadas pela Globo nos bairros ricos, nos enterros dos políticos das elites e de artistas de televisão, e atrás dos trios elétricos e do Galo da Madrugada.

O povo tem cheiro de suor. Fede.

O povo deve falar, sim, sempre através de intermediários. Na justiça, representado pelos advogados da justiça gratuita. Nos executivos municipais, via vereadores. Com os governadores, via deputados estaduais. Com o governo federal, via deputados federais e senadores.

O trabalhador deve fazer greve, sim, via pelegos, a chamada greve teatro.

O povo escuta, e ouve tudo errado. Fala o que não deve. Que o povo escreva a carta dos leitores da Grande Imprensa, como recomenda Fernando Henrique. Isso é que ele chama liberdade de expressão. Que o povo apareça nas páginas policiais. Repórter policial é colunista social dos pobres.

Do povo o direito de ser os três macaquinhos.

Ilustração de Lucas Nine
Ilustração de Lucas Nine

Sobrevivientes de Eldorado dos Carajás enfrentan otra extinción

Crédito: Fabíola Ortiz/IPS

 

Los troncos secos indican el lugar donde se cometió la masacre de Eldorado dos Carajás
Los troncos secos indican el lugar donde se cometió la masacre de Eldorado dos Carajás

ELDORADO DOS CARAJÁS, Brasil, 16 abr (IPS) – Cerca de las cinco de la tarde del 17 de abril de 1996 salió del despacho del entonces gobernador del norteño estado brasileño de Pará, Almir Gabriel, la orden de evacuar a toda costa la carretera PA-150, epicentro de la agitación social por la reforma agraria.

En esa ruta que une la ciudad de Marabá y Parauapebas, en el sudeste del amazónico Pará, se concentraban los mayores proyectos mineros y ganaderos.

Ese día, en una zona conocida como la curva de la “S”, cerca del municipio de Eldorado dos Carajás y a 800 kilómetros de la capital estadual Belém, 150 policías abrieron fuego contra unos 1.000 manifestantes del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) que bloqueaban el paso.

Diecinueve personas murieron y 70 sufrieron heridas. Los manifestantes marchaban rumbo a Belém para reclamar la expropiación de la hacienda Macaxeira, que ya ocupaban 1.500 familias en Curionópolis, cerca de Eldorado, y la distribución de sus tierras en la reforma agraria.

La tragedia colocó el problema agrario en la agenda política de este país sudamericano, y el 17 de abril se convirtió en Día Mundial de Lucha por la Tierra.

Este año se cumplen 17 de aquella masacre y 15 de la creación del asentamiento 17 de Abril, que hizo justicia a aquel reclamo.

El asentamiento se fundó casi dos años después de la masacre, cuando el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra) declaró improductiva la hacienda, condición necesaria para expropiarla.

Unas 700 familias sobrevivientes habitan hoy el asentamiento de 37.000 hectáreas en la hacienda Macaxeira y luchan por sobrevivir sin empleos ni apoyo para hacer productivos sus predios.

Ivagno Brito, hijo de campesinos, tenía 13 años cuando fue testigo de los hechos. Hoy tiene 30 y está dedicado a la causa del MST.

“Fue una desesperación, una locura. Imagine a mucha gente y fuego cruzado. La escena que más me marcó fue ver a mujeres y niños que se escondían en una pequeña capilla que hoy ya no existe”, dijo Brito, señalando el lugar exacto de los hechos en la curva de la “S”.

“No puedo olvidarlo. Perdí el sentido. No encontraba a mi padre y comencé a correr… Luego me encontré en la vegetación”, describió a IPS.

Maria Zelzuita, de 48 años, también fue parte de la tragedia. “Querían que desocupáramos la ruta, pero andábamos a pie. La forma que halló la policía fue dispararnos. Lo que no olvido son los gritos de la gente y de los niños llamando a las madres”, narró.

“Ya había gente muerta sobre el asfalto, tomé de la mano a cuatro pequeños para salvarlos. Salí de la ruta corriendo hacia los arbustos, cargamos incluso a un niño baleado”, añadió.

Zelzuita tiene un lote de 25 hectáreas en las que cultiva arroz, mandioca, maíz y zapallo. Pero los años demostraron que no basta repartir tierras sin suministrar instrumentos y conocimientos para desarrollar una agricultura sostenible.

Trabaja en asociación con la aldea de los asentados, se gana la vida como ayudante de cocina en la escuela local, estudia y es madre sola de tres hijos. En su casa tiene agua por cañería y electricidad.

“Me siento feliz como asentada; tengo donde vivir y criar a mis hijos. Antes no lo tenía, y no me veo en la ciudad. Pero aquí no hay trabajo, muchos deben irse a las ciudades a buscar el sustento”, dijo a IPS.

Ante estas dificultades, muchos asentados por el Incra vendieron sus lotes y se marcharon. La comercialización de los asentamientos es un fenómeno frecuente en Pará.

A los 49 años, “Doña” Rosa Costa Miranda no piensa dejar el campo, pero superada por el esfuerzo de cultivar una huerta en un suelo tan pobre, decidió arrendar el predio para criar ganado.

“Hoy tengo un lote y una casa construida. No produzco casi nada porque soy sola, pero lo alquilo. La vida en el asentamiento es difícil porque no hay trabajo. Hay gente endeudada con el banco y que no tiene cómo pagar”, describió a IPS.

Doña Rosa nació en Maranhão, en el extremo del árido Nordeste. A los 16 años se vino a Pará con su marido agricultor. Ella estaba presente en la ocupación de la hacienda, y el día de la masacre fue una de las mujeres que se ocultaron en la pequeña iglesia.

Hace poco, Doña Rosa obtuvo fondos para plantar “cupuaçu”, un fruto amazónico. Pero el fuego que habían prendido sus vecinos en un predio aledaño –práctica frecuente para limpiar y fertilizar el terreno– se salió de control y quemó las plantas.

Pese a las dificultades, “es mejor que vivir en la periferia de las ciudades o en las favelas. Quien tiene un trozo de tierra hoy está seguro. No pienso mudarme. La calle es muy peligrosa”, comentó.

Las expropiaciones de haciendas son lentas y pueden llevar hasta una década.

En 17 de Abril la expropiación se logró “dos años después (de la masacre) por el derramamiento de sangre. Hay campamentos que llevan esperando 12 años y para ellos nunca llegó la reforma agraria”, dijo Doña Rosa.

La Amazonia ya no es lo que era cuando llegó desde el Nordeste. Para arribar a 17 de Abril es preciso cruzar pequeñas aldeas y zonas urbanas que crecen a la vera de la carretera, como Sororó, Eldorado dos Carajás y Curionópolis, centros de gran circulación de camiones cargados de minerales.

En el trayecto de la antigua ruta PA-150, hoy la carretera federal asfaltada BR-155, se pasa cerca del distrito industrial de Marabá, que cuenta con 12 siderúrgicas y grandes propiedades ganaderas, todo en plena Amazonia.

Desde allí se divisa un paisaje sin un solo árbol, apenas pasturas. “Está cambiando mucho, por eso nos estamos muriendo de sequía. De aquí a unos años no va a haber ni lluvia, porque no hay árboles“, lamentó la campesina.

Morreu o principal responsável pelo massacre de Eldorado dos Carajás

Em 1996, de seu gabinete partiu a ordem para a desobstrução da rodovia PA-150

Chacina de Eldorado do Carajás. Antigo distrito de Curionópolis. Momento em que a Polícia Militar do Pará inicia os primeiros disparos contra trabalhadores desarmados
Chacina de Eldorado do Carajás. Antigo distrito de Curionópolis. Momento em que a Polícia Militar do Pará inicia os primeiros disparos contra trabalhadores desarmados

 

 

 

 

Nota dos Amigos do MST Pará

 

Faleceu na manhã desta terça-feira (19), em Belém, o ex-governador Almir Gabriel. Em 1996, de seu gabinete partiu a ordem para a desobstrução da rodovia PA-150. Segundo depoimento do Coronel Mário Pantoja, condenado a 228 de prisão, seu pedido para que fosse enviada a tropa de choque para efetuar a desocupação da estrada foi negado pelo então Secretário de Segurança, Paulo Sette Câmara.

Cumprindo ordens de seus superiores (o então governador Almir Gabriel e o Secretário de Segurança do Estado), o Coronel Pantoja partiu de Marabá com seus 90 policiais militares, que não teriam “condições para cumprir a ordem”, segundo seu depoimento. Do outro lado, de Parauapebas, partiram 68 homens, a tropa comandada pelo Major José Maria Oliveira, condenado a 158 anos de prisão.

O cerco policial encontrou cerca de mil trabalhadores sem-terra bloqueando a PA-150, na altura da Curva do S, próximo a Eldorado dos Carajás. Estavam em marcha para Belém para reivindicar a desapropriação da Fazenda Macaxeira. Interromperam a marcha, após 40 km de caminhada, pois avaliaram que muitos não conseguiriam completar os mais de 600 km que os separavam da capital paraense, especialmente as crianças.

Pediam ônibus ou caminhões para transportá-los até Belém. O governador Almir Gabriel (PSDB) lhes enviou 160 militares, com revólveres, metralhadoras e bombas de gás.

A rodovia, enfim, foi liberada no início da noite de 17 de abril de 1996, suja com sangue e massa encefálica de alguns dos 19 mortos e 70 feridos.

Até hoje ninguém foi punido por esse massacre. Os dois condenados aguardam em liberdade o fim do processo, beneficiados por um habeas corpus concedido pelo ministro Cezar Peluso, do STF, em 2005.

O governador Almir Gabriel e o secretário de segurança Paulo Sette Câmara foram blindados. Dois Promotores de Justiça que defendiam a tese de que a responsabilidade de ambos deveria ser investigada foram afastados pelo então Procurador-Geral de Justiça, Manoel Santino. Anos depois, Santino assumiu a Secretaria Especial de Governo, no segundo mandato de Almir Gabriel. Outro inquérito, instaurado pelo STJ, foi arquivado a pedido do então Procurador-Geral da República.

Nenhum dos 268 policiais foi condenado. Todos se dirigiram à Curva do S sem a tarja de identificação em seus uniformes. Nenhum assinou o livro-cautela das armas em seu poder. Todos os corpos foram retirados do local do crime, para dificultar a perícia.

Mas os peritos puderam chegar a uma conclusão: pelo menos 10, dos 19 mortos, tiveram suas vidas ceifadas com característica de execução sumária. Três foram mortos com tiros na cabeça, a curta distância, sendo um deles na nuca. Outros sete tiveram seus corpos retalhados a golpes de foices e facões.

Ex-secretário de saúde e de segurança, no governo Alacid Nunes, da ARENA; ex-prefeito biônico de Belém; ex-governador do Pará e ex-cabo eleitoral de Ana Júlia Carepa (PT) nas eleições de 2010; morreu Almir Gabriel, 80 anos. Que seja enterrado ao lado do túmulo de Augusto Pinochet.

Belém, 19 de fevereiro de 2013

 

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Transcrito do Brasil de Fato

No final, aparece a Terra

Movimento do Sem-Terras
Movimento do Sem-Terras
Carajás, marcha interrompida pela polícia e capangas de fazendeiros
Carajás, marcha interrompida pela polícia e capangas de fazendeiros
Carajás, o massacre impune e corriqueiro, principalmente nas favelas do Rio de Janeiro e São Paulo
Carajás, o massacre impune e corriqueiro, principalmente nas favelas do Rio de Janeiro e São Paulo
por Gilmar Crestani

Só não dá para entender porque demoraram tanto para trazer a público as verdadeiras razões da violência. E por aí também se entende porque a criminalização das FARC pelos grupos mafiomidiáticos e os partidos de direita no Brasil.

Depois do massacre de Eldorado do Carajás, no já distante governo de Almir Gabriel, do PSDB, quando se perpetrou um verdadeiro massacre, a violência no campo tem sido mais seletiva e agora envolve também indígenas no Mato Grosso.

Como porta-vozes dos interesses dos latifundiários, os grupos mafiomidiácos sempre criminalizam os sem-terras, os que lutam para trabalhar na terra. A RBS, quando um brigadiano matou o soldado Brum pelas costas, chegou a festejar. No Mato Grosso e Mato Grosso do Sul há muitas fazendas cujos proprietários nunca apareceram por lá.

Bancos e grandes empresas compram terras e depois contratam pistoleiros para desalojar quem eventualmente esteja por lá produzindo. Os mandantes nunca saem de São Paulo ou mesmo do exterior. Como disse o Lula, mas a foto deles nunca aparece nos jornais, porque são eles que financiam os grupos mafiomidiáticos.

Que têm as terras mas sequer as conhecem (…).

Propaganda da imprensa mafiosa e direitista: os favelados e sem-terras são terroristas
Propaganda da imprensa mafiosa e direitista: os favelados e sem-terras são terroristas

La tierra, epicentro del conflicto armado en Colombia

Más de 1.300 personas se reúnen en Bogotá para hablar sobre el futuro del campo

El gran ausente fue el gremio ganadero que calificó la iniciativa de “inútil”

El director del Centro de Pensamiento sobre el Proceso de Paz de la Universidad Nacional, Alejo Vargas (d), y el representante de la ONU en Colombia, Bruno Moro, el miércoles durante una conferencia en el foro agrario. / M. D. CASTAÑEDA (EFE)
El director del Centro de Pensamiento sobre el Proceso de Paz de la Universidad Nacional, Alejo Vargas (d), y el representante de la ONU en Colombia, Bruno Moro, el miércoles durante una conferencia en el foro agrario. / M. D. CASTAÑEDA (EFE)

por Elizabeth Reyes L.

Como un verdadero y novedoso ejercicio de paz podría definirse lo que ha ocurrido en Bogotá en los últimos tres días, durante un gran foro sobre la tierra y el conflicto armado, organizado a instancias del proceso de paz que adelanta el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, desde el 19 de noviembre.

Mientras los representantes del gobierno y esa guerrilla negocian en La Habana una política de desarrollo rural, que es el primer punto de la agenda de negociación que busca acabar con una guerra de medio siglo, en Bogotá se reunieron para hablar del mismo tema más de 1.300 personas provenientes de diferentes y opuestos sectores de la sociedad como sindicatos, campesinos, indígenas, afrodescendientes, académicos, movimientos sociales y empresarios del campo. Se supone que el foro dará herramientas de discusión a la mesa de negociaciones.

Pero a pesar de la nutrida asistencia, este foro mostró lo complejo que será resolver uno de los principales temas que mueven la guerra en Colombia. Discutir el tema agrario genera gran resistencia entre algunos sectores, como los ganaderos del país, que han mantenido un pulso de décadas con el campesinado y algunas organizaciones sociales, por sus visiones opuestas sobre el desarrollo rural.

El encuentro dejó en evidencia los obstáculos que tendrá que enfrentar un eventual acuerdo de paz con las FARC. Primero porque hay sectores de la derecha colombiana que creen que no se debe tranzar con la guerrilla temas como la distribución de la tierra, en un país donde son muy pocos los que concentran la mayor cantidad de la propiedad rural. Se habla de que el 1,5 por ciento de los propietarios tiene el 52% de la tierra que se puede cultivar en Colombia. Por otro lado están los miles de campesinos víctimas de la violencia que reclaman no solo la devolución de millones de hectáreas de tierras robadas por los actores armados, sino también una reforma agraria que rompa el monopolio de los grandes terratenientes.

El fin del foro era reunir a representantes claves de los más variados sectores para que hablaran de cómo se imaginan un mejor futuro para el campo, un sector que históricamente ha estado rezagado del desarrollo nacional. Los analistas del tema agrario coinciden en que a la concentración de la tierra se suma el uso que se hace del suelo, ya que 4,9 millones de hectáreas se dedican a la agricultura y más 38,6 millones a la ganadería. Por eso, Alejo Vargas, investigador de la Universidad Nacional y coordinador del foro, afirmó que ya era una ganancia poner a hablar a empresarios y campesinos.

Durante la instalación del evento, Bruno Moro, representante de Naciones Unidas, afirmó que “las causas del conflicto colombiano, así como sus efectos, tienen estrecha relación con la tierra” y de ahí la importancia de la participación de la sociedad civil en la discusión que se adelanta en La Habana. Entre los participantes estaba la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), que reúne a 45 gremios agrícolas, que descartaron discutir sobre la propiedad privada y la economía de mercado. También estaba la Mesa Nacional de Unidad Agraria, que reúne a 20 organizaciones campesinas que proponen ponerle límites a la concentración de la tierra.

El gran lunar que opacó el optimismo que generó la multitudinaria participación en el foro, corrió por cuenta del gremio ganadero, que aunque afirmó apoyar el proceso de paz con las FARC, no participó de esta iniciativa porque la considera inútil. José Félix Lafaurie, presidente del gremio, fue enfático en sus declaraciones. “Lo consideramos inútil, porque habrá dos posiciones antagónicas: las Farc, que defienden el minifundio, y nosotros, que creemos que debemos producir para la globalización”.

Las reacciones de indignación no se hicieron esperar. El presidente del Congreso, Roy Barreras, consideró la decisión de los ganaderos como “apostarle todo a la violencia”. El presidente Santos afirmó que era “irracional” que los ganaderos no asistieran al foro, si eran precisamente uno de los sectores más golpeados por el conflicto. Aun así, el expresidente Álvaro Uribe, el mayor opositor de una salida negociada al conflicto, apoyó a Lafaurie. “¿Qué dirían otros sectores de la economía si los someten a definir su futuro con el terrorismo?”, escribió en su cuenta de Twitter.

Por su parte, Iván Márquez, jefe negociador de las FARC y segundo de esta guerrilla, que había celebrado desde La Habana la realización del foro afirmando que para ellos, el destino de Colombia depende de solucionar el problema de la tierra, leyó hoy un comunicado donde acusa a Lafaurie de intentar sabotear el evento y además de ser aliado de los paramilitares, basado en declaraciones del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, preso en EEUU.

Este foro agrario, organizado por la Universidad Nacional y la ONU, es uno de los primeros mecanismos de participación ciudadana que han establecido gobierno y FARC, junto con el sitio www.mesadenegociones.com.co, donde los colombianos envían propuestas sobre lo que consideran se debe discutir en La Habana. Estas propuestas se centran en el desarrollo agrario, la participación política de una guerrilla sin armas, el fin del conflicto, la solución al problema de las drogas ilícitas y la reparación a las víctimas. Lo que se tiene previsto es que las propuestas que se recogieron luego de los tres días de discusión en el foro agrario, que suman más de 400, sean entregadas a los negociadores en Cuba en próximo 8 de enero.

Acampamento dos sem-terras
Acampamento dos sem-terras

Democracia do Pará contra os camponeses. Latifúndio assassinou 231, a justiça prendeu 739 e despejou 31 519 famílias, e o governo fecha os olhos para 809 ameaças de morte

Sermão para os peixes e os pássaros:

Nessa semana, a Comissão Pastoral da Terra está tornando público um diagnóstico sobre a situação de lideranças e trabalhadores (as) rurais ameaçados (as) de morte na região sul e sudeste do Pará. O levantamento foi realizado durante o período de janeiro a junho de 2012 e constatou a existência de 38 pessoas ameaçadas nas duas regiões.  Já foram protocalados cópias do diagnóstico no Ministério Público Federal, Delegacia de Conflitos Agrários, IBAMA, Ministério Público do Trabalho, Justiça do Trabalho entre outras instituições. Acesse os documentos:

– CPT PARÁ – Diagnóstico sobre as situações de ameaças de morte contra trabalhadores e trabalhadoras rurais do sul e sudeste do Pará

– CPT PARÁ – Situação dos principais processos que apuram assassinatos no campo na região sudeste do Pará

– CPT PARÁ – Assassinatos e Processos – Pará: 1985 – 2011

No documento, a CPT além de refletir sobre alguns elementos da conjuntura atual da reforma agrária, fez, em cada caso de ameaça, uma breve descrição do conflito e das medidas que estão sendo tomadas ou não pelas autoridades competentes. Além disso, o relatório aponta a situação em que se encontra cada pessoa ameaçada.

O desmonte da reforma agrária, impunidade, ineficiência na defesa do meio ambiente são umas das questões apresentadas no documento, como sendo as causas estruturais das ameaças. No final a CPT elenca uma série de recomendações às principais instituições públicas envolvidas direta e indiretamente, na proteção dos trabalhadores (as), do meio ambiente e da garantia do estado de direito, como DECA, INCRA, MPF, MPT, JT, MPE, IBAMA, entre outros.

Entre as lideranças que aparecem no diagnóstico estão trabalhadores (as) rurais, lideranças comunitárias, assentados, extrativistas e acampados, ligados ao MST, FETRAF e FETAGRI, como é o caso de Laísa e Zé Rondon (Nova Ipixuna), Joacir Fran (Conceição do Araguaia), José Rodrigues de Souza (São Félix do Xingu) e Domingos Alves da Silva (Breu Branco).

A dura realidade do sul e sudeste do Pará

Nessa parte da Amazônia, diversas ameaças de morte feitas por grandes proprietários de terras, madeireiros e carvoeiros foram cumpridas. O documento cita algumas das mortes anunciadas, como as de José Dutra da Costa, o Dezinho, Pedro Laurindo, José Pinheiro Lima, José Claudio Ribeiro da Silva e Maria do Espírito Santo da Silva. Todos já haviam informado às autoridades as ameaças que sofriam.

Só no estado do Pará, entre 1996 e 2010, segundo os dados da CPT, 799 trabalhadores rurais foram presos, 809 foram ameaçados de morte e 231 assassinados. Nesse mesmo período um total de 31.519 famílias foram despejadas ou expulsas de 459 áreas que eram reivindicadas para assentamentos da reforma agrária. Em 2011, 39 trabalhadores rurais foram presos nesse estado, 133 foram agredidos, 78 foram ameaçados de morte e 06 sofreram tentativas de assassinato. Nesse mesmo ano, 12 trabalhadores rurais foram assassinados, sendo que 10 destes moravam e desenvolviam as suas atividades agrícolas e sociais no sul e sudeste paraense.

Hoje, nessa região do estado, existem cerca de 130 fazendas ocupadas por, aproximadamente, 25 mil famílias de trabalhadores rurais sem terras, abrangendo uma área superior a um milhão de hectares. Estas famílias esperam, desde meados dos anos de 1990, para serem assentadas em lotes da reforma agrária. Nos últimos anos, milhares de migrantes continuam chegando à região em busca de trabalho e de melhores condições de vida, atraídos pelas propagandas governamentais e do setor de mineração. Na medida em que não conseguem ser absorvidos pelo mercado de trabalho, estes são “empurrados” para novas ocupações urbanas ou rurais, submetidos a situações de grande exclusão e violência. Assim, na medida em que os conflitos pela terra persistirem, a tendência é a continuidade da violência contra os trabalhadores rurais. Onde os conflitos não são resolvidos pelos poderes públicos e a impunidade permanece, os trabalhadores rurais e lideranças de áreas de ocupações e de acampamentos continuam vivendo em situação de vulnerabilidade e correndo sérios riscos.

As informações apresentadas no documento são resultado do levantamento que as equipes da CPT do sul e sudeste do Pará conseguiram reunir a partir de seu trabalho junto aos trabalhadores rurais e suas lideranças ameaçadas de morte ou em situação de risco, de diversos acampamentos de famílias sem terra e de Projetos de Assentamento da Reforma Agrária.

Comissão Pastoral da Terra do Sul e Sudeste do Pará

Marabá, 06 de agosto de 2012.

As covas rasas da chacina de Eldorado dos Carajás. Para enterrar os 19 cadáveres de sem-terras mortos em confronto com a Polícia Militar em 17 de abril de 1996

A guerra do latifúndio, na pós-ditadura, já matou mais que a Guerrilha do Araguaia no Pará e Tocatins.

 

Morte e Vida Severina

(Auto de Natal Pernambucano)

por João Cabral de Melo Neto

(Trechos)

ASSISTE AO ENTERRO DE UM TRABALHADOR DE EITO E OUVE O QUE DIZEM DO MORTO OS AMIGOS QUE O LEVARAM AO CEMITÉRIO

—  Essa cova em que estás,
com palmos medida,
é a cota menor
que tiraste em vida.
— É de bom tamanho,
nem largo nem fundo,
é a parte que te cabe
deste latifúndio.
— Não é cova grande,
é cova medida,
é a terra que querias
ver dividida.
— É uma cova grande
para teu pouco defunto,
mas estarás mais ancho
que estavas no mundo.
— É uma cova grande
para teu defunto parco,
porém mais que no mundo
te sentirás largo.
— É uma cova grande
para tua carne pouca,
mas a terra dada
não se abre a boca.

— Viverás, e para sempre,
na terra que aqui aforas:
e terás enfim tua roça.
— Aí ficarás para sempre,
livre do sol e da chuva,
criando tuas saúvas.
— Agora trabalharás
só para ti, não a meias,
como antes em terra alheia.
— Trabalharás uma terra
da qual, além de senhor,
serás homem de eito e trator.
— Trabalhando nessa terra,
tu sozinho tudo empreitas:
serás semente, adubo, colheita.
— Trabalharás numa terra
que também te abriga e te veste:
embora com o brim do Nordeste.
— Será de terra tua derradeira camisa:
te veste, como nunca em vida.
— Será de terra e tua melhor camisa:
te veste e ninguém cobiça.
— Terás de terra
completo agora o teu fato:
e pela primeira vez, sapato.
— Como és homem,
a terra te dará chapéu:
fosses mulher, xale ou véu.
— Tua roupa melhor
será de terra e não de fazenda:
não se rasga nem se remenda.
— Tua roupa melhor
e te ficará bem cingida:
como roupa feita à medida.

— Esse chão te é bem conhecido
(bebeu teu suor vendido).
— Esse chão te é bem conhecido
(bebeu o moço antigo).
— Esse chão te é bem conhecido
(bebeu tua força de marido).
— Desse chão és bem conhecido
(através de parentes e amigos).
— Desse chão és bem conhecido
(vive com tua mulher, teus filhos).
— Desse chão és bem conhecido
(te espera de recém-nascido).

— Não tens mais força contigo:
deixa-te semear ao comprido.
— Já não levas semente viva:
teu corpo é a própria maniva.
— Não levas rebolo de cana:
és o rebolo, e não de caiana.
— Não levas semente na mão:
és agora o próprio grão.
— Já não tens força na perna:
deixa-te semear na coveta.
— Já não tens força na mão:
deixa-te semear no leirão.

— Dentro da rede não vinha nada,
só tua espiga debulhada.
— Dentro da rede vinha tudo,
só tua espiga no sabugo.
— Dentro da rede coisa vasqueira,
só a maçaroca banguela.
— Dentro da rede coisa pouca,
tua vida que deu sem soca.

— Na mão direita um rosário,
milho negro e ressecado.
— Na mão direita somente
o rosário, seca semente.
— Na mão direita, de cinza,
o rosário, semente maninha.
— Na mão direita o rosário,
semente inerte e sem salto.

— Despido vieste no caixão,
despido também se enterra o grão.
— De tanto te despiu a privação
que escapou de teu peito a viração.
— Tanta coisa despiste em vida
que fugiu de teu peito a brisa.
— E agora, se abre o chão e te abriga,
lençol que não tiveste em vida.
— Se abre o chão e te fecha,
dando-te agora cama e coberta.
— Se abre o chão e te envolve,
como mulher com quem se dorme.

—–

Funeral de um lavrador. Morte e Vida Severina por Chico Buarque de Holanda. Vídeo