Lista de suicídios relacionados com despejos na Espanha

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Mundo cruel. Ninguém pesquisa no Brasil as vítimas dos despejos judiciais. Eis a lista dos suicídios na Espanha. Compare a Espanha com a Venezuela. E os direitistas querem a mesma política econômica da Espanha na Venezuela. Veja que o discurso de Henrique Capriles Radonski, que perdeu uma eleição presidencial para Hugo Cháves, e outra para o atual presidente Nicolás Maduro, é igual ao de Fernando Henrique, Eduardo Campos e Aécio Neves.

 

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La oposición y el “fascismo” en Venezuela

Entrevista a Salim Lamrani

por Gabriel Conte

 

Osval
Osval

 

Gabriel Conte: ¿Cree que el término “fascista” utilizado por el presidente Maduro es claramente descriptivo de “la oposición” venezolana, siendo esta tan amplia y variada? ¿Por qué?

Salim Lamrani: – Hay claramente un sector de la oposición venezolana que siempre ha apostado por el golpismo pues sabe a ciencia cierta que le será muy difícil conseguir el poder mediante las urnas, mediante la vía democrática y republicana. Apuesta entonces por la subversión, la violencia y el crimen para conseguir lo que no puede obtener por voluntad popular.

 

¿En cuántos sectores identificaría a los opositores al chavismo?

– No todos los opositores al actual gobierno democrático de Venezuela quieren una ruptura del orden constitucional. Hay sectores insatisfechos por motivos válidos como la violencia, la inflación, la corrupción administrativa en los niveles intermedios de la estructura estatal, que quieren cambios pero por la vía legal y pacífica. Esa oposición es respetuosa, respetable y absolutamente necesaria para la democracia venezolana. Lamentablemente, los más activos son los golpistas que se benefician no sólo del apoyo de Estados Unidos cuyo objetivo es un cambio de régimen – incluso por la fuerza- y también de los medios informativos occidentales que sólo presentan la realidad venezolana desde la perspectiva del sector más radical de la oposición, obviando lo que ocurrió en abril de 2002.

 

¿Qué hay, desde su punto de vista, con el rol de los partidos de izquierda que se plantan en contra de Maduro?

– La izquierda venezolana no es monolítica. Es plural y crítica como debe ser. Lo más importante es que sea constructiva y que respete la legalidad constitucional. No creo que haya divergencia de objetivos entre los chavistas y los demás sectores de la izquierda. Todos quieren construir un mejor futuro para todos los venezolanos y edificar la Patria de todos. La disensión es útil si toma en cuenta el interés general y respeta la voluntad popular expresada en las urnas

 

¿Los chavistas (o ex chavistas) que se dicen proscriptos, pero que valoran un “chavismo inicial”, como Raúl Baduel, qué grado de relevancia tienen a la hora de hablar de “oposición” en Venezuela?

– No sé lo que es el “chavismo inicial” pues la Revolución Bolivariana es un movimiento de masas y de ideas en constante evolución. Todos los que enmarcan su acción en la legalidad tienen derecho a expresar sus puntos de vista y a criticar la actuación del gobierno, incluso Raúl Baduel.

 

¿Cree que los medios de comunicación pueden derrocar a Maduro?

– Los medios informativos venezolanos, que se encuentran en manos privadas el 80% de ellos, ya realizaron un golpe de Estado en abril de 2002 contra el gobierno democrático de Hugo Chávez. Hay una preocupante reminiscencia de los acontecimientos de 2002 con las manifestaciones actuales. Todo empezó del mismo modo: llamados de la oposición a protestar, muertos de ambos lados, condena general de los medios privados, sublevación de una parte del ejército y golpe de Estado. No hay que subestimar el peligro de una ruptura del orden constitucional por la violencia.

 

¿Es Leopoldo López diferente a Henrique Capriles?

– Leopoldo López parece más radical que Capriles en las actuales manifestaciones pues promueve abiertamente un golpe de Estado. Pero conviene no olvidar que ambos son golpistas pues participaron en la ruptura del orden constitucional en abril de 2002.

 

¿Puede reconocerse una oposición “silenciosa” desde adentro del PSUV para con Nicolás Maduro?

– No creo que haya que personificar al proceso bolivariano. El PSUV no es un partido monolítico. Hay tendencias distintas, criterios diferentes. Pero no creo que haya militantes en el PSUV que quieran derrocar a Maduro.

 

25 verdades sobre las manifestaciones en Venezuela

por Salim Lamrani *

Osval
Osval

Como en 2002, la oposición radical, incapaz de tomar el poder por vía de las urnas, multiplica las acciones con el objetivo de romper el orden constitucional.

1. Nicolás Maduro, Presidente legítimo de Venezuela desde abril de 2013, hace frente a una poderosa oposición, apoyada por Estados Unidos, que aspira retomar el poder que perdió en 1998.

2. Como perdió las elecciones presidenciales de abril de 2013 por una diferencia del 1,59%, la oposición rechazó primero los resultados electorales, avalados no obstante por las más importantes instituciones internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos, pasando por el Centro Carter, y expresó su rabia en actos violentos que costaron la vida a once militantes chavistas.

3. No obstante, el débil margen que separó al candidato de la oposición Henrique Capriles del vencedor Nicolás Maduro, galvanizó a la derecha, motivada por la perspectiva de la reconquista del poder. Entonces hizo de las elecciones municipales de diciembre de 2013 un objetivo estratégico.

4. Contra todo pronóstico, las elecciones municipales se transformaron en un plebiscito a favor del poder chavista, que ganó el 76% de los municipios (256) contra el 23% (76) para la coalición MUD que agrupó a toda la oposición.

5. Desmoralizado por ese serio revés, viendo la perspectiva de una reconquista del poder por la vía democrática alejarse otra vez –las próximas elecciones serán las legislativas en diciembre de 2015–, la oposición ha decidido reproducir el esquema de abril de 2002 que desembocó en un golpe de Estado mediático-militar contra el Presidente Hugo Chávez.

6. A partir de enero de 2014, el sector radical de la oposición decidió actuar. Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular, quien participó en el golpe de Estado de abril de 2002, lanzó un llamado a la insurrección a partir del 2 de enero de 2014: “Queremos lanzar un llamado a los venezolanos […] a que nos alcemos. Convocamos al pueblo venezolano a decir ‘basta ya’. […] Con una meta a discutir: ‘la salida’. ¿Cuál es la salida de este desastre?”.

7. El 2 de febrero de 2014, durante una manifestación, Leopoldo López acusó al poder como responsable de todos los males: “Las carencias que padecemos hoy tienen un culpable. Ese culpable es el poder nacional”.

8. El 2 de febrero de 2014, Antonio Ledezma, figura de la oposición y alcalde de la capital, Caracas, también lanzó un llamado al cambio: “Este régimen que cumple hoy quince años continuos promoviendo la confrontación. Hoy comienza la unidad en la calle de toda Venezuela”.

9. María Corina Machado, diputada de la oposición, lanzó un llamado a acabar con la “tiranía”: “El pueblo de Venezuela tiene una respuesta: ‘Rebeldía, rebeldía’. Hay algunos que dicen que debemos esperar a unas elecciones en unos cuantos años. ¿Pueden esperar los que no consiguen alimentos para sus hijos? ¿Pueden esperar los empleados públicos, los campesinos, los comerciantes, a quienes les arrebatan su derecho al trabajo y a la propiedad? Venezuela no puede esperar más”.

10. El 6 de febrero de 2014, tras una manifestación de la oposición, un grupo de una centena de estudiantes encapuchados atacó la residencia del gobernador del Estado de Táchira, hiriendo a una decena de policías.

11. La misma semana, varias manifestaciones de la oposición se suceden en diferentes Estados y degeneran todas en violencia.

12. El 12 de febrero de 2014 otra manifestación, orquestada por la oposición frente al Ministerio Público, compuesta de estudiantes de las universidades privadas organizados en grupos de choque, resultó de una violencia inaudita, con tres muertos, una centena de heridos e innumerables daños materiales.

13. Como durante el golpe de Estado de abril de 2002, las tres personas fallecidas fueron ejecutadas con una bala en la cabeza.

14. Entre ellas se encontraban un militante chavista, Juan Montoya, y un opositor llamado Basil Da Acosta. Según la investigación balística, ambos fueron ejecutados con la misma arma.

15. Los siguientes días los manifestantes, oficialmente movilizados “contra la vida cara y la inseguridad”, se instalaron en la Plaza Altamira, situada en un barrio rico de Caracas.

16. Desde hace varios meses, Venezuela sufre una guerra económica orquestada por la oposición que controla aún amplios sectores, con la organización artificial de penurias, acaparamiento de productos de primera necesidad y multiplicación de actos especulativos.

17. Así, el 5 de febrero de 2014, las autoridades requisaron en el Estado de Táchira cerca de mil toneladas de productos alimenticios de primera necesidad (arroz, azúcar, aceite, café, etc.) escondidos en almacenes. Desde enero de 2013, las autoridades han requisado más de 50.000 toneladas de alimentos.

18. El Gobierno bolivariano decidió actuar y castigar a los acaparadores y especuladores. En noviembre de 2013, la cadena Daka de productos electrodomésticos fue intervenida y las autoridades decidieron regular los precios. La empresa facturaba sus productos con un beneficio de más del 1.000%, por lo que era inaccesibles para la mayoría de los venezolanos.

19. Ahora el margen máximo de las empresas no podrá superar el 30%.

20. El Presidente Nicolás Maduro denunció un intento de golpe de Estado y llamó a los ciudadanos a hacer frente al “fascismo”. “Nada nos apartará del camino de la Patria y de la vía de la democracia”, afirmó.

21. El 17 de febrero de 2014, tres diplomáticos estadounidenses fueron expulsados del país por su implicación con los sangrientos acontecimientos. Se habían reunido con los estudiantes de las universidades privadas para coordinar las manifestaciones, según las autoridades venezolanas.

22. El 18 de febrero de 2014, Leopoldo López fue arrestado por su responsabilidad política en las violentas manifestaciones y fue entregado a la justicia.

23. La administración de Obama condenó al Gobierno de Caracas por las violencias, sin señalar un solo instante la responsabilidad de la oposición que intenta perpetrar un golpe de Estado. Al contrario, el Departamento de Estado exigió la liberación inmediata de Leopoldo López, principal instigador de los acontecimientos dramáticos.

24. Los medios occidentales ocultaron los actos violentos de los grupúsculos armados (metros y edificios públicos saqueados, tiendas Mercal –¡Donde el pueblo se abastece en alimentos!– quemadas), así como el hecho de que la televisión pública Venezolana de Televisión fue atacada con armas de fuego.

25. Los medios occidentales, lejos de presentar los acontecimientos dramáticos ocurridos en Venezuela con toda imparcialidad, tomaron partido a favor de la oposición golpista y contra el Gobierno democrático y legítimo de Nicolás Maduro. No vacilan en manipular a la opinión pública y presentan la situación como un levantamiento popular masivo contra el poder. En realidad, Maduro dispone del apoyo masivo de la mayoría de los venezolanos, como lo ilustran las manifestaciones gigantescas a favor de la Revolución Bolivariana.

* Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité , Paris, Editions Estrella, 2013, con un prólogo de Eduardo Galeano

VIOLENCIA POLÍTICA EN VENEZUELA. Deja vú caraqueño

Como hace tiempo no sucedía, tal vez desde el lejano paro petrolero de 2003, la sociedad venezolana se encuentra en el desfiladero que separa la convivencia pacífica y democrática de las situaciones de desestabilización y violencia callejera.

infiltrados venezuela

por Frederico Vázquez

El 12 de febrero pasado una manifestación de estudiantes y líderes políticos opositores se reúne en la Plaza Venezuela, en el centro de Caracas. De a poco, algunos dirigentes comienzan a levantar el tono de las declaraciones, abandonando cualquier planteo educativo y anunciando que el objetivo de la marcha es que caiga el gobierno de Maduro. Un rato después, la concentración es frente a la Fiscalía General, donde reclaman la liberación de algunos estudiantes que habían sido detenidos: se rompen vidrios, hay forcejeos con la policía, se cruzan disparos.

Pasado el mediodía, se conoce que al menos una persona murió. Luego se sabrá que fueron dos las víctimas en ese lugar. Una de ellas era un joven opositor y la otra un dirigente chavista. Horas después, Maduro afirma que una sola arma mató a ambos, poniendo en tela de juicio la idea de un enfrentamiento descontrolado entre sectores. Si bien las fuerzas de seguridad reprimen con gases lacrimógenos, las cámaras y teléfonos celulares registran enfrentamientos entre civiles, de difícil identificación política.

Al caer la noche, en otro punto de Caracas, el municipio de Chacao, uno de los más ricos y de los más antichavistas (la oposición sacó el 84% de los votos el año pasado) cae muerto un tercer joven, quien había participado de las protestas durante todo el día.

Después comienzan las declaraciones políticas, tanto del oficialismo como de la oposición. Las posturas son, naturalmente, disímiles: del lado del chavismo se advierte que Venezuela está sufriendo un embate de los sectores más reaccionarios que buscan derribar al gobierno. Por el lado de la oposición, se afirma que la violencia la generó el gobierno, a través de unos fantasmales “grupos parapoliciales”, que vendrían a ser motoqueros armados que disparan contra los manifestantes. Habría que agregar un dato: hay un reguero de armas en manos de civiles en Caracas, haciendo que los índices de muertes violentas sean de las más altas de la región. Casualmente, o no, en esos días Maduro había presentando un plan de “pacificación social” centrado en el desarme de la sociedad civil.

“Uno de los problemas actuales de los sistemas políticos latinoamericanos es cómo se combina la estabilidad democrática en un contexto de hegemonía electoral de gobiernos urticantes para los poderes tradicionales”

En el mejor de los casos, la verdad “policial” sobre los hechos del 12 de febrero irá cobrando forma con el paso de los días. El nivel del enfrentamiento político venezolano asegura que nadie se va a quedar con las primeras impresiones, ni los relatos de ocasión. La multiplicidad de imágenes en manos de las personas de a pie también ayudará a que no se pueda torcer mucho lo ocurrido.

En primer lugar, un recordatorio histórico: la violencia callejera, a partir de una marcha opositora con objetivos nebulosos, que de pronto se desmadra y aparecen tiros y muertos de “un lado y del otro”, no es algo nuevo. Casi sin diferencias, es lo que ocurrió horas antes del golpe de Estado de 2002. Algunas semanas después, quedó demostrado que todo había sido una puesta en escena de grupos golpistas que usaron a los manifestantes opositores como mártires inconsultos: cayeron por francotiradores que no respondían al gobierno, la búsqueda de los muertos fue intencionada. Sin embargo, los principales canales de televisión y cadenas de noticias culparon de la matanza al gobierno, justificando así la necesidad de sacar a Chávez de Miraflores.

A diferencia de ese momento, ahora no funcionó el monopolio informativo privado que fue tan decisivo en el 2002: el chavismo, además de ser un movimiento político y militar, es ahora también un conglomerado mediático. Canales, radios y diarios propios, aseguran que “la revolución sí será televisada”.

Pero más allá de algunas similitudes con el 2002, una explicación más profunda hay que buscarla en la propia interna opositora. Al día siguiente de las marchas y los asesinatos, el ex candidato presidencial, Henrique Capriles, salió a desmarcarse de todo lo sucedido. Fue contundente: “hay extremos que le hacen el juego al gobierno”.

Por el contrario, el que emerge como símbolo de esta nueva etapa insurreccional de la oposición es Leopoldo López, quien también intentó ser candidato presidencial, pero se bajó unos meses antes, cuando ya estaba claro que Capriles reunía más expectativas para lograr el milagro electoral que finalmente no ocurrió.

Basta con un par de pinceladas de la biografía de López para acercarse a la mentalidad de un sector minoritario pero poderoso de la oposición venezolana.

López fue firmante del decreto de la breve dictadura de 2002, que disolvió los poderes públicos, cerró el Congreso y nombró a un Presidente sin ningún parámetro legal, salvo ser el líder de una central de empresarios (?). Después del acto de investidura, López marchó a la Embajada de Cuba y quiso tomarla por asalto, denunciando que ahí se escondían funcionarios chavistas. (nota al pie, pocos años después, la usualmente publicitada por medios argentina ONG Transparencia Internacional lo premió no una, sino dos veces, en el 2007 y 2008).

¿Por qué la oposición muestra estas dos caras? Los divergentes intereses personales son entendibles: Capriles, ayer nomás, logró casi empatar con Maduro en elecciones libres, transparentes y observadas por propios y extraños. El chavismo, por primera vez sin su líder, salvó la ropa y ganó, pero Capriles olió de muy cerca el triunfo. Si hasta hizo creer a periodistas argentinos que viajaron especialmente a Caracas que iba a arrasar. Hoy, la mejor carta de Capriles es obvia: esperar unos cuantos meses cuando la hiper-recontra-democrática Constitución bolivariana establece que se puede hacer un referéndum revocatorio. Si todavía ahí no consigue el objetivo, Capriles puede trabajar en una próxima candidatura para las elecciones de 2018.

López, en cambio, relegado de este juego democrático, y teniendo como único capital político haber sido jefe de campaña de Capriles, tiene la necesidad de generar escenarios de confrontación para posicionarse. El caos, la crisis institucional, las declaraciones diplomáticas mostrando “preocupación”, son el único alimento para soñar con el poder.

López y Capriles son distintas caras de una misma moneda: después de años de personajes viejos, ligados a los partidos tradicionales, la oposición construyó figuras jóvenes, simpáticas, “modernas”. Para la derecha venezolana, el post chavismo existe y tiene, hoy, dos alternativas: López y Capriles.

Pero además, estas dos personalidades representan un universo mayor: la propia oposición social venezolana, que nunca se extinguió y siempre fue muy numerosa, persistente, con recursos económicos y apoyos internacionales, y que también se encuentra ante el dilema de a qué juego jugar.

Llegamos así a uno de los nudos del problema venezolano, que también está presente en otros países de la región: apenas se rasca la superficie de las nuevas “protestas espontáneas” o “hartazgos ciudadanos” aparece una masa ciudadana aguerridamente opositora que, de tanto en tanto, coquetea con las formas de acción desestabilizadoras, si estás prometen sacarles de encima a gobiernos que desprecian.

Uno de los problemas actuales de los sistemas políticos latinoamericanos es cómo se combina la estabilidad democrática en un contexto de hegemonía electoral de gobiernos urticantes para los poderes tradicionales. No parece haber contradicción en los términos, a priori. Sin embargo, a esa ecuación hay que agregar la existencia de amplios sectores (así sean minoritarios en términos electorales) irreductibles a cualquier simpatía con el oficialismo, ya sea por interés de clase o por formación ideológica, que además tienen la memoria histórica de haber sido siempre los que “mandan” en cada país (sectores empresarios, clase media ilustrada, etc) y fijan -o fijaban- las normas de lo que es correcto, de las modas políticas y culturales, etc. En Venezuela, desde hace 15 años, miran la obra desde afuera.

Existe ahí una masa disconforme, no necesariamente golpista, pero sí posiblemente dispuesta a escuchar y apoyar los cantos de sirena de dirigentes que les prometen un cambio que las urnas hace tiempo les niegan. Gobernar ese universo adverso, además del Estado y de los apoyos consolidados, es uno de los mayores desafíos que tienen por delante los gobiernos progresistas. Y muy especialmente el más radical de ellos.

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Quem é o golpista Leopoldo López? A Venezuela e a conspiração da volta das ditaduras na Venezuela, Brasil, Argentina, Equador e Bolívia

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A imprensa vendida prega a volta da ditadura nos países que a direita não tem nenhuma chance nas urnas. Acontece na Venezuela, no Brasil, no Equador, na Argentina, na Bolívia.

Na Venezuela, um obscuro político – vendido pelas agências internacionais – ganha as manchetes: Leopoldo López. Quem é este deconhecido?

Informa o G1 (Globo): Principal figura da ala mais radical da oposição venezuelana, o ex-prefeito de Chacao Leopoldo López se tornou o principal rosto dos manifestantes nos protestos recentes que se espalharam pela Venezuela.

Responsável por convocar os estudantes para as manifestações e por incitá-los a acabar com o governo do presidente Nicolas Maduro antes do fim de seu mandato, ele acabou tendo uma ordem de prisão emitida pela Justiça, sob a acusação de assassinato e terrorismo em conexão com a violência que irrompeu nos protestos, deixando pelo menos três mortos e os lados opostos culpando um ao outro pelo derramamento de sangue.

Fundador do partido conservador Voluntad Popular – do qual é atualmente coordenador nacional – López utiliza o radicalismo para projetar-se como uma nova liderança no interior da coalizão opositora, tentando tornar-se uma alternativa a Henrique Capriles, até então principal rosto da oposição e dono de uma postura mais moderada.

Ex-prefeito do munícipio de Chacao, ele vem de uma família da elite venezuelana, ligada ao setor industrial e petroleiro. Sua figura nunca foi exemplarmente popular – em um documento de um consultor político da embaixada norte-americana em Caracas, vazado pelo site Wikileaks, ele foi descrito como “arrogante, vingativo e sedento por poder”, apesar de sua “alta popularidade, carisma e talento como organizador”.

“Ainda acreditam que devemos esperar até 2019 [fim do mandato de Maduro] para sair deste regime?”, escreveu López no Twitter ao convocar a primeira manifestação. A declaração foi interpretada pelo governo como um chamado a um golpe de Estado.

Carreira
Nascido em 29 de abril de 1971 em Caracas, o venezuelano de 43 anos estudou políticas públicas e economia nos Estados Unidos, onde frequentou a Universidade de Harward. Sua família é tradicional na elite venezuelana, sendo ligada ao setor petroleiro e ocupando alguns cargos políticos.

Ele teve seu primeiro cargo público em 2000, quando foi eleito prefeito de Chacao, uma das cinco regiões administrativas de Caracas. López foi reeleito em 2004, e ficou no poder até 2008.

Neste ano, após uma acusação de mau uso de recursos públicos quando era prefeito, ele acabou sendo constitucionalmente inabilitado para se candidatar a qualquer cargo de eleição popular – na época, era pré-candidato à prefeitura de Caracas. Segundo ele, a decisão foi feita sem nenhum julgamento foi na verdade uma perseguição do governo de Hugo Chávez, do qual sempre foi opositor.

López levou seu caso à Corte Interamericana de Direitos Humanos, que acabou ordenando a restituição de seus direitos políticos. A decisão foi acatada pelo Conselho Nacional Eleitoral, e em novembro de 2011 o político se inscreveu nas eleições primárias para presidência da Mesa de Unidade Democrática.

Em janeiro de 2012, entretanto, acabou renunciando para apoiar Henrique Capriles nas primárias do partido. Capriles acabou sendo derrotado por Chávez nas eleições presidenciais, e foi candidato novamente alguns meses depois, desta vez contra Nicolas Maduro (após a morte de Chávez). Capriles foi derrotado por Maduro. (Transcrevi trechos)

¿Quién es y qué busca Leopoldo López?

 

 

 

Radiografía del hombre más cuestionado por la violencia generada en la movilización del miércoles pasado en Venezuela. Llegó a asegurar que esto sólo termina “cuando logremos sacar a quienes nos están gobernando”. ¿Cuál fue su participación en el golpe de Estado de abril de 2002 contra Hugo Chávez? ¿Qué relación tiene con Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia? ¿Por qué otros líderes de la oposición venezolana, como Henrique Capriles, gobernador de Miranda y ex candidato a presidente, y Henri Falcón, gobernador de Lara, intentan desmarcarse de sus acciones y dichos?

El político y economista Leopoldo López tiene 42 años y es el coordinador nacional del partido Voluntad Popular -una escisión de Primero Justicia-, que integra la Mesa de Unidad Democrática. Fue alcalde del municipio Chacao, de Caracas, entre 2000 y 2008. Desde ese cargo participó en el golpe de Estado de abril de 2002 contra el gobierno democrático de Hugo Chávez, siendo uno de los firmantes del “Decreto Carmona” a través del cual se disolvieron los poderes públicos, destituyendo de sus cargos a sus representantes y nombrando presidente de facto a Pedro Carmona Estanga -en aquel momento presidente de Fedecámaras, camara empresarial venezolana-.

¿Se arrepintió de su participación en los violentos hechos del golpe de Estado de 2002? No. En febrero de 2004, durante un mitín público manifestó que “del 11 de abril hay que sentirse orgulloso. Yo no sé si hay alguien que no se sienta orgulloso del 11 de abril, cuando tumbamos a Chávez con una marcha” . Incluso recientemente, consultado sobre cuándo se iban a frenar las violentas movilizaciones que se están dando en territorio venezolano, afirmó, con una honestidad brutal, “cuando logremos sacar a quienes nos están gobernando” .

Es conocida la vinculación entre López y el ex presidente colombiano Álvaro Uribe Velez, representante del ala más reaccionaria de la derecha latinoamericana en la última década. En una reunión con Uribe en 2011, en Bogotá, el dirigente venezolano afirmó que “de Alaska a la Patagonia, Colombia es una referencia absolutamente necesaria e innegable de lo que significa éxito en materia de seguridad” . El “consejero” en materia de seguridad de López también tiene su prontuario: en estos momentos Uribe está siendo investigado -por cuarta vez- en relación a su presunta colaboración con grupos paramilitares durante su período como gobernador de Antioquia.

Sin embargo, los exabruptos de López no son compartidos por la totalidad de los dirigentes opositores. En conferencia de prensa luego de los hechos, Henrique Capriles intentó diferenciarse de su ex jefe de campaña, al decir que “la resistencia no crece si nosotros nos planteamos salidas que nunca llevan a nada” , en lo fue un tiro por elevación a López. Allí también afirmó que “nosotros elegimos un camino que para algunos puede ser largo, pero que es seguro” , en relación a sus diferencias tácticas con el dirigente de Voluntad Popular y la estrategia de “calentar la calle” de este último. Misma posición tomó el también opositor Henri Falcón, gobernador de Lara, quien solicitó “madurez política y entendimiento para superar las dificultades en el marco de la diversidad necesaria en la democracia” .

Las diferencias en la oposición conservadora venezolana son cada vez más evidentes. De continuar la tendencia desestabilizadora propiciada por López – conjuntamente con la diputada María Corina Machado – habrá nuevos cruces públicos que repercutirán en la escena política venezolana. El ex alcalde de Chacao cree que son estos días los que le brindarán mayor visibilidad pública, intentando aprovechar esto para no sólo desgastar al gobierno, sino también apostar a posicionarse como futuro candidato presidencial de la MUD, como expresión de un ala “más radical” que se cansó de las sucesivas derrotas electorales del “caprilismo”. Primero, deberá comparecer ante la justicia venezolana, que lo investiga por los lamentables hechos del 12 de febrero pasado.

Maduro dijo que le dio una “tremenda paliza” a la oposición

El presidente venezolano destacó que el PSUV ganó cerca del 80 por ciento de las alcaldías del país y además derrotó “la propuesta opositora de convertir las elecciones municipales en un plebiscito”. Con una participación del 58,92 por ciento, el chavismo le sacó una ventaja de más de un millón de votos a la MUD a nivel nacional.

 

Maduro apuntó al líder opositor Henrique Capriles: "Este obrero, este chofer, le metió tremenda paliza para que me siga subestimando".
Maduro apuntó al líder opositor Henrique Capriles: “Este obrero, este chofer, le metió tremenda paliza para que me siga subestimando”.

Los resultados finales de las elecciones municipales del domingo pasado, emitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE), arrojan una ventaja para el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de 11,5 por ciento de los votos totales sobre la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD). “La brecha entre el PSUV y la Mesa de la Unidad Democrática ascendió a 11,5 por ciento. La diferencia es de 1.100.000 votos”, destacó durante una entrevista en Venezolana de Televisión el integrante de la directiva del PSUV, Jorge Rodríguez.

El balance del CNE precisa que en manos del PSUV y sus aliados quedaron 256 alcaldías de un total de 337 en disputa, mientras la coalición opositora del MUD obtuvo el control de 76. Otras agrupaciones políticas ganaron en 5 municipios. De esa forma, el PSUV y el Gran Polo Patriótico cuentan con el 76,42 por ciento de las alcaldías, mientras que la oposición del MUD sumó 22,69.

Tras conocerse los resultados, el presidente Nicolás Maduro pidió a sus partidarios boicotear a la prensa “burguesa y mentirosa”. “No compren más la prensa burguesa y mentirosa. Boicot contra la mentira y contra la manipulación”, sentenció Maduro en un acto en la región oriental de Anzoátegui por la proclamación de los alcaldes oficialistas.

El gobernante dijo que los principales diarios opositores del país, “El Nacional” y “El Universal”, esconden las cifras que dieron una amplia victoria al oficialismo en las 337 alcaldías en disputa. Afirmó que el 58,92 por ciento de la participación en los comicios del domingo es una cifra récord para este tipo de consultas “y la prensa pretende ocultarlo”.

“Quieren desmeritar la participación de casi el 59 por ciento de los venezolanos cuando es un récord nacional y en América. Invito a la prensa burguesa a que me diga un solo país de América, desde Canadá hasta Argentina, donde en unas elecciones municipales haya votado el 50 por ciento”, señaló.

Indicó que en las votaciones regionales de hace un año la participación fue de 51 por ciento del padrón electoral. “En esas elecciones regionales, como el dirigente de la derecha (Henrique Capriles) ganó en un estado (Miranda), dijo que sí fueron legítimas. Esta participación de 59 por ciento es extraordinaria. Felicito a todos los venezolanos y venezolanas por salir a ejercer su derecho”, remarcó Maduro.

Asimismo, apuntó que es una “vil manipulación” la comparación entre la elección municipal y la presidencial de abril pasado, cuando Maduro ganó por un apretado margen sobre Capriles. “Ustedes saben que la elección presidencial genera más interés en la población en cualquier parte del mundo. En Venezuela, en las presidenciales, se registra un 80 por ciento de participación y en Estados Unidos, por ejemplo, participa entre el 40 y 45 por ciento. Allí sí salen todos esos medios a aplaudir y a decir que eso es democracia”, observó el mandatario.

Sostuvo que el oficialismo le dio una “tremenda paliza” a la oposición al ganar el 80 por ciento de las alcaldías del país y además derrotó “la propuesta opositora de convertir las elecciones municipales en un plebiscito sobre su gobierno”. “He sido ratificado en el plebiscito y el derrotado (Capriles) debe irse, debe renunciar. Este obrero, este chofer, le metió tremenda paliza para que me siga subestimando”, apuntó. (Página 12)

Venezuela tem democracia sim, senhor! e eis a prova nos jornais de hoje, dia de eleger o sucessor de Hugo Chaves

LIVRE, DEMOCRATICAMENTE, OS JORNAIS DA VENEZUELA PARTICIPAM DA CAMPANHA ELEITORAL.

E NOS PAÍSES DO CHAMADO ‘EIXO DO BEM’ RESTAM PULHAS, PIGUISTAS, QUE PROPAGAM A EXISTÊNCIA DE UMA DITADURA.

NA VENEZUELA TEM REFERENDO. TEM PLEBISCITO. TEM COMPROVAÇÃO DE VOTO NAS URNAS ELETRÔNICAS.

SÀO COISAS QUE O BRASIL NÃO TEM

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Democracia sempre existiu na Venezuela. Toda a grande imprensa faz propaganda contra o chavismo

AS CAPAS DOS JORNAIS DE HOJE NO PAÍS DE HUGO CHÁVEZ

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POLITICAMENTE MADURO, O POVO VOTARÁ EM UM CANDIDATO NACIONALISTA E PATRIOTA. A IMPRENSA ENTREGUISTA E GOLPISTA E CORRUPTA SEMPRE PERDE NAS URNAS

O maná dos dividendos do petróleo

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Editorial da Folha de S. Paulo:

Hoje favorito, Maduro terá votos graças à unção por Chávez, mas contará só com a efígie do padrinho para lhe dar lastro, insuficiente para conter por muito tempo as disputas das facções chavistas, principalmente entre civis e militares.

Acuada pelo paroxismo emocional e reincidindo em antigas fraturas, a oposição tem como desafio de curto prazo voltar a unir-se em torno de um candidato forte, provavelmente o mesmo Henrique Capriles Radonski que obteve respeitáveis 44% dos votos em outubro.

Depois disso, terá de formatar uma campanha que aponte os graves problemas –criminalidade sem controle, infraestrutura em pedaços, política econômica desastrosa– sem levantar a suspeita de que refrearia, caso eleito, os programas assistenciais custeados com receitas do petróleo.

Admiradores do modelo cubano, Chávez e aliados sempre trombetearam que não aceitam uma “volta ao passado”, ou seja, deixar o poder. A história recente, de opositores presos ou forçados a se exilar e mudanças contínuas nas regras do jogo, alimenta o temor de que o regime não terá pudor de recorrer a métodos antidemocráticos.

O Estado hoje é o paraíso da “boliburguesia”, a elite de funcionários e empresários “bolivarianos”, que naturalmente resistirão a abrir mão de privilégios. Mais difícil ainda será reverter a crença no “Estado mágico”: para milhões de venezuelanos, o governo é o curador de todas as mazelas, com seu poder de dispensar o maná dos dividendos do petróleo.

[A Folha nunca nomeou os deuses que comem o petróleo brasileiro. Que maná é comida divina. Quando os árabes chamam o petróleo de excremento do diabo.]