Fip, poesia afro & linchamento. Por que magia negra?

Qual a diferença entre magia negra e magia branca?

Acontece que no Brasil sempre ligam a magia negra às religiões tradicionais africanas, dos negros descendentes de escravos. Há muito racismo na classificação. E faz parte da contrapropaganda religiosa de fanáticos evangélicos.

Muita gente esquece que na Europa, inclusive na corte católica da monarquia francesa, se praticava a missa negra.

Fip

O Recife realiza entre os próximos dias 22 e 25, um secreto Festival Internacional de Poesia para debater: “Em vários momentos na história a palavra esteve ligada à divindade e a poesia serviu de veículo para essa aproximação com o sagrado. Desde a epopéia de Gilgamesh ao Popol Vuh maia, passando pela Divina Comédia de Dante, o Paraíso Perdido de Milton ou a poesia xamânica da beat generation, a sacralidade é evocada de alguma forma”. O xamanismo beat buscava o êxtase e o transe na mescalina.  E o uso da maconha pelos poetas brasileiros?

Uma discussão poética como linguagem mística, profética, não pode fugir da contemporaneidade  dos linchamentos, recentemente abordada pelo Papa Francisco, nem de Aleister Crowley, por sua influência nos principais poetas do Século XX: T.S. Eliot, Rilke, Fernando Pessoa e outros.

Leia na Wikipédia: “Em 2001, uma enquete da BBC descrevia Crowley como sendo o septuagésimo terceiro maior britânico de todos os tempos, por influenciar e ser referenciado por numerosos escritores, músicos e cineastas, incluindo Jimmy Page, Alan Moore, Bruce Dickinson, Ozzy Osbourne, Raul Seixas, Marilyn Manson e Kenneth Anger. Ele também foi citado como influência principal de muitos grupos esotéricos e de individuais na posterioridade, incluindo figuras como Kenneth Grant e Gerald Gardner”.

Crowley dizia ter criado Hitler. Estava com Fernando Pessoa no seu lendário desaparecimento em Lisboa, quando, na verdade, morreu em Londres, secreta e miseravelmente, dopado de cocaína fornecida pelo governo inglês.

Quais os principais brasileiros discípulos de Crowley, notadamente os poetas?

 Curioso no Fip é discutir o sagrado e esquecer Adélia Prado. Não reivindicar para a mística/profana poetisa mineira, o Primeiro Prêmio Nobel para o Brasil.

Haverá uma mostra da poesia negra, lusófana? (T.A.)

 

bruxaria

por Paulo Teixeira

 

Estou perplexo com as imagens do espancamento da dona de casa Fabiane Maria de Jesus, no bairro de Morrinhos, Guarujá (SP).
Essa ação revela o comportamento mais bárbaro que o ser humano pode ter. Uma ira coletiva impregnada de ódio contagioso e violência em estado bruto.
A (des)humanidade estimulada pela grande mídia e por informações imprecisas e inverídicas que circulam em páginas nas mídias sociais incitando o lema: “justiça com as próprias mãos” fizeram com que Fabiane fosse linchada.
Mesmo após quase 200 mil anos sobre a Terra, ainda vemos pessoas capazes de algo tão primitivo e irracional como o que vem ocorrendo semanalmente.
Fabiane deixou duas filhas (de 12 e 1 ano) e marido, o porteiro Jailson Alves das Neves, de 40 anos.

Fabiana
Na foto, parentes e amigos revoltados durante o enterro de Fabiane, no Guarujá.
Uma passeata pedindo justiça foi convocada para o dia das mães (domingo), às 10h

Discursos que anticipan el estallido. Comunicación política en contextos neoliberales

por Rodrigo F. Miranda

 

La aplicación de las políticas neoliberales en distintas partes del mundo desde la década de los 70 hasta la actualidad en el Sur de Europa, han ido acompañadas de una fuerte estrategia comunicativa que manifiesta grandes similitudes.

 

indignados receita neoliberal

“La ideología neoliberal colma de tranquilidad a los más pudientes”

(Jean Ziegler)

Más allá de sus implicaciones sociales, políticas y económicas, la implementación del neoliberalismo tiene también connotaciones en el ámbito de la comunicación. Analizando algunas experiencias históricas del modelo, ¿cómo se configuran los discursos de los representantes públicos antes, durante y después de la puesta en marcha de estas políticas?

Desde finales de los años 70 distintos Gobiernos de democracias occidentales iniciaron la aventura neoliberal, tanto en países centrales como periféricos. La puesta en marcha del recetario (un paquete simple y homogéneo de medidas que no necesita adaptarse a los diferentes contextos a los que se aplicaba) supuso en todos los casos importantes esfuerzos de comunicación.

Un análisis de la comunicación política en contextos de neoliberalismo podría comenzarse unos años antes, en las dictaduras de Augusto Pinochet en Chile (1973) o la Junta Militar en Argentina (1976). No obstante, a estos gobiernos cívico-militares no les fue necesario utilizar el arte de la persuasión política para aplicar o justificar las medidas neoliberales: la sistematización de asesinatos, persecuciones, secuestros, torturas y demás formas de terrorismo de Estado impedían toda crítica a sus programas y hacían vano el uso de cualquier argumento.

Por lo tanto, se tomarán como punto de partida los Gobiernos de Margaret Thatcher Ronald Reagan a finales de los 70 y la década de los 80 en Inglaterra y Estados Unidos, continuando en algunos países de América Latina durante los años 90 y principios de 2000, y finalizando en la actualidad en el sur de Europa.

A partir del ensamblaje de algunas piezas clave de los discursosde los principales responsables políticos en estos distintos momentos históricos, se puede ilustrar cómo se modula y articula el discurso del poder en contextos neoliberales. Un esquema discursivo coherente, integrado por un puñado de ideas repetidas hasta el hartazgo. Relatos que, por su reiteración y simplificación, pueden alcanzar un fuerte grado de interiorización social, incorporándose al “sentido común”.

Medidas que no se anuncian: en campaña nadie es neoliberal

Dado que no existe un partido que públicamente asuma una ideología neoliberal (y seguramente nunca vaya a haber un “partido neoliberal” como tal), este modelo llegó a las democracias occidentales de la mano de partidos políticos de los más diversos colores ideológicos. Partidos de tradición conservadora o socialdemócrata,  formaciones de nueva creación, espacios históricamente vinculados al movimiento obrero y sindical o bien coaliciones de partidos [1].

Teniendo en cuenta que las recetas neoliberales han afectado y afectan necesariamente de forma negativa a amplias mayorías sociales, resultan impopulares. Un asunto que no pasa desapercibido para los expertos en marketing político y propaganda. ¿Quién sería capaz de incluir en su programa electoral medidas que van a perjudicar a la mayoría de la población?

En todos los casos, estos partidos llegaron al poder con los países en situación de crisis financiera, desempleo, deuda pública o inflación elevados, y por ende con un grado de descontento social. Las promesas electorales durante las campañas se centraron en ofrecer soluciones a estos escenarios, omitiendo la concreción de cómo se llegaría a éstas [2]. Ninguno de los entonces candidatos habló de recortes de inversión pública, de abandono de la tutela social del Estado, de privatizaciones de bienes y servicios públicos, de reducción de puestos de trabajo y achicamiento del Estado o de mercantilización de derechos sociales.

De esta forma, con propuestas abstractas, una fuerte inversión publicitaria y valiéndose de los errores de sus predecesores, ThatcherReaganMenemFujimoriSánchez de LozadaRajoy o Samarás, entre otros, se alzaron con el poder del Estado.  Recién en ese momento, las buenas intenciones y la abstracción de los programas dieron paso a la aplicación del recetario neoliberal.

Empezando a mostrar las cartas: “no hay alternativa”

Fue Margaret Thatcher quién inmortalizara en 1979 la frase “no hay alternativa”, en relación a que el neoliberalismo era la única opción posible, dadas las circunstancias sociales y económicas por las que atravesaba Gran Bretaña en ese momento. Una frase tantas veces repetida por la Dama de Hierro que desde entonces comenzó a utilizarse como sigla, TINA (“There Is No Alternative”).

En el inicio de la puesta en marcha de un programa neoliberal, esta consigna es una de las claves en la comunicación política. El presidente del Gobierno español decía en 2012 que “el Gobierno ha tenido que hacer cosas que no le gusta hacer para salir de la grave situación en la que se encuentra”. Dicho de otra forma, “ya nos gustaría poder hacer otra cosa, pero con la herencia que hemos recibido, no tenemos otra alternativa que hacer esto”.

El argumento que justifica el ajuste estructural del Estado es la necesidad de reducción del déficit público, ocultando la fuerte transferencia de riqueza desde el sector público hacia el privado concentrado. Siguiendo con el mandatario español, “corregir el déficit es una obligación y algo imprescindible para España”, o”recortar (…) es imprescindible porque en este momento no hay dinero para atender a los servicios públicos”.

En este punto, y para apoyar esta idea, suelen usarse sobre-simplificadas explicaciones del funcionamiento económico. Margaret Thatcher aclaraba décadas atrás “esta verdad fundamental: el Estado no tiene más dinero que el dinero que las personas ganan por sí mismas y para sí mismas. Si el Estado quiere gastar más dinero, sólo puede hacerlo endeudando tus ahorros o aumentando tus impuestos. No es correcto pensar que alguien lo pagará. Ese «alguien»eres «tú». No hay «dinero público», sólo hay «dinero de los contribuyentes»”.

Otros ejemplos de lo mismo: un referente del neoliberalismo en Argentina, Domingo Cavallo [3], mientras anunciaba como Ministro de Economía en 2001 el enésimo ajuste del gasto público, afirmaba que “hay que ir a déficit cero y dejar de vivir de prestado”. También Rajoy arrojaba luz sobre esta cuestión en 2012 asegurando que “lo que no se puede gastar es lo que un país no tiene”.

Como puede verse, resulta curioso que la comunicación de la economía neoliberal, según sea conveniente, puede apoyarse en modelos inteligibles sólo para un selecto grupo de “expertos” (ocultación) o, por el contrario, puede ser tan simplista como las afirmaciones anteriores (reduccionismo). “La teoría económica convencional acostumbra a practicar, no se sabe muy bien si a partes iguales, la ocultación y el reduccionismo desvirtuando el carácter y la percepción de la economía” (Martinez González-Tablas & Álvarez Cantalapiedra, 2013).

Además de querer minimizar la pérdida inexorable de apoyo popular, la idea de la inexistencia de alternativas al neoliberalismo también tiene como trasfondo un intento de des-ideologizar el modelo, queriendo instalarlo en la opinión pública como si fuera una cuestión referente a las ciencias puras. “No nos gusta lo que estamos haciendo (no elegimos, no es ideología), pero no tenemos opción (es una decisión científica)”.

Además de su inevitabilidad y su carácter científico, existen otras cartas de presentación del modelo. La primera, como una “modernización” de las instituciones democráticas y el aparato productivo. Cavalloafirmaba que “vivimos una época de modernización de todo el aparato productivo después de que Argentina había quedado rezagada en todos los sectores”. La segunda, que existe una suerte de consenso global sobre la adopción de este tipo de medidas. “Hay que recuperar la confianza de los mercados” o “hay que estar insertado en el mundo” son frases utilizadas repetidas veces por la primera línea del Partido Popular español.

Ya puesto en marcha el recetario neoliberal, parte de la sociedad, el periodismo y la oposición parlamentaria exige a los Gobiernos explicaciones por la incoherencia entre las propuestas plasmadas durante la campaña electoral y las medidas de política real que se implementan.

En este punto, se pueden ver dos estilos diferenciados de un particular mea culpa. Uno más pragmático:Mariano Rajoy afirmaba en 2013 que “quién me ha impedido cumplir mi programa es la realidad” o “dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo (…) han cambiado las circunstancias y tengo que adaptarme a ellas”. Otro estilo, impunemente “sincericida”: el ex presidente Carlos Menen declaraba meses después de comenzar su andadura neoliberal en la Argentina que “si yo hubiera dicho lo que iba a hacer, nadie me hubiera votado”.

Primeros impactos: “Estamos mal, pero vamos bien”

Cuando los impactos de las medidas neoliberales, en lugar de atenuar la situación de dificultad e insatisfacción que sufrían distintos sectores sociales antes de su puesta en marcha, evidencian un rápido empeoramiento de sus condiciones de vida, un retroceso de sus derechos sociales y un aumento del descontento social, la retórica de los representantes políticos y portavoces del poder debe dar un nuevo giro.

Cuando las cosas empeoran para la mayoría, se intenta transmitir el hallazgo de “brotes verdes”, de una ilusoria “luz al final del túnel”. La idea es que los “sacrificios” que viene haciendo el grueso de la ciudadanía bajo el yugo del libre mercado y sin tutela del Estado están empezando a dar sus frutos. Aunque éstos todavía no sean visibles para los sacrificados por el modelo.

En un discurso en 1996, Menem sentenciaba que “estamos mal, pero vamos bien”. En la misma dirección, Rajoy afirmaba en 2013 que “aún no podemos decir que España va bien, pero va mejor y el rumbo marcado es el correcto”. Este intento por vender esperanza e ilusión a sus votantes tiene como fin seguir pidiéndoles “sacrificios”.

Otra línea argumental consiste en incidir en que las decisiones que adopta el Gobierno son responsabilidad deotros actores o circunstancias.Principalmente, los resultados de las políticas de sus predecesores: afirmaba Mariano Rajoy, con el país plagado de protestas y movilizaciones como consecuencia de las medidas de su Gobierno, que “el PSOE carga con una culpa histórica. Hay que decirlo alto y claro”. Thatcher decía que “curar la enfermedadde Gran Bretañacon el socialismo es como intentar curar la leucemia con sanguijuelas”. Y Menem, incluso hasta el último año de su década de mandato, no desistía en señalar “la pesada herencia” dejada por su antecesor.

La culpa de la política y de lo público

El debilitamiento y la denostación de la política y lo público son condiciones sine qua non para la implementación del modelo neoliberal.

Desacreditar a la política como un instrumento de transformación a disposición de las mayorías promueve la desafección y, de esta manera, facilita que ésta pase a ser de dominio del poder económico concentrado. Ronald Reagan dejaba a las claras su visión sobre la política. “Se supone que la política es la segunda profesión más antigua de la Tierra. He llegado a la conclusión de que guarda una gran semejanza con la primera”.

Igualmente prostituido debe quedar lo público. Un ex ministro menemista, Roberto José Dromi, en referencia a las políticas de privatizaciones del Gobierno, afirmaba: “nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado”. No es un dato menor que Dromi en ese momento fuera Ministro de Obras y Servicios Públicos del Estado nacional argentino.

Si la política y lo público son partes del problema, las soluciones deben pasar por lo individual.En palabras de Margaret Thatcher “Están situando el problema en la sociedad. Y «la sociedad»no existe. Hay hombre y mujeres individuales, y también hay familias. Ningún gobierno puede hacer nada excepto a través de cada persona, y las personas necesitan mirar por sí mismas en primer lugar. Es nuestra obligación mirar por nosotros mismos, y después por nuestro vecino”.

Discursos que anticipan el estallido

Cambian los momentos históricos, los contextos mundiales, los territorios y los Estados-nación, las condiciones materiales de subsistencia de los pueblos, los nombres o las tendencias ideológicas de los partidos políticos. Pero en los casos analizados hay al menos tres cosas que no se alteran: las recetas en política económica, sus impactos sociales y los conceptos subyacentes al discurso de quienes, desde las instituciones políticas, deben implementarlas y legitimarlas.

Discursos que niegan lo que van a hacer, lo que hacen, y también las consecuencias de lo que hacen. Discursos que buscan responsables fuera, desacreditan a la política, injurian lo público y tiñen decisiones ideológicas de científicas. ¿Lo hacen por pragmatismo de realpolitik o por vergüenza ideológica?

Más allá de las palabras, parece evidente que los gobiernos neoliberales hacen lo que quieren hacer y saben lo que ello implica. Quieren instalar un nuevo “contrato social” que busque la legitimación de otro régimen de propiedad, con clases dominantes mucho más dominantes, un desmantelamiento y privatización del Estado, y la primacía de la competencia y la lógica mercantil en una sociedad  individualista, insolidaria y descohesionada.

Dado que este sistema político y económico profundiza la desigualdad y la injusticia social, empobrece y expulsa a grandes mayorías, estos gobernantes,condenadosa recoger el apoyo popular, necesitan un relato fuerte para poder implementar la versión más voraz que ha conocido el capitalismo en su historia.

Más allá de las palabras, los gobiernos neoliberales han dejado o están dejando los mismos legados económicos, sociales y políticos. Los discursos analizados anticipan el estallido de una crisis social que se va gestando durante todo el tiempo que duran estas medidas. Más allá de que se repita incesantemente la idea de que “no hay alternativa”, en última instancia, y como dijera José Saramago: “la alternativa al neoliberalismo se llama conciencia”.

Kike Estrada
Kike Estrada

 

Notas:

[1] Por ejemplo, Margaret Thatcher llegó al Gobierno desde el Partido Conservador, Ronald Reagan desde el Partido Republicano o Mariano Rajoy desde el Partido Popular. Por su parte, Alberto Fujimori ganó las elecciones generales peruanas con formaciones nuevas, como Cambio 90 y Nueva Mayoría; Carlos Menen se alzó con el poder desde el Partido Justicialista, Fernando De la Rúa fue electo presidente argentino con la Alianza, y Antonis Samarás fue nombrado Primer ministro griego con Nueva Democracia en coalición con PASOK y DIMAR.

[2] Algunoseslóganes de estas campañas coincidieron en sus ideas abstractas. “Amanece en América” o “América ha vuelto” (Ronald Reagan, EEUU);  “Revolución productiva y salariazo” (Menem, Argentina); “El laborismo no funciona” (Thatcher, Inglaterra);  “Perú, país con futuro”(Fujimori, Perú); “Súmate el cambio” (Rajoy, España).

[3] Cavallo fue presidente del Banco Central durante la Dictadura Militar argentina (1981), Ministro de Economía durante la presidencia de Carlos Menem (1991-1996) y también durante la de Fernando De la Rúa (2001).  

 

Bibliografía citada:
Martínez González-Tablas, A. & Álvarez Cantalapiedra, S. (2013). “Aportaciones para una representación compleja y abierta del sistema económico capitalista”. Revista de Economía Crítica n. 15.

As freiras dos Estados Unidos

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Não existe nenhuma condenação ao lesbianismo no Velho Testamento (livro sagrado do judaísmo e cristianismo).

No Novo Testamento encontramos apenas uma referência ambígua em uma carta de São Paulo, condenando o sexo anal (sodomia).

Escreve Reay Tannahill (in O sexo na história): “Para começar, o nome de Sodoma foi tratado como uma espécie de sinônimo para pecados particularmente familiares aos judeus ou que particularmente os ofendessem – orgulho, adultério, abuso de hospitalidade e espírito religioso. (…) No século 1 d.C., Philo de Alexandria interpretou expressamente a história de Sodoma em termos homossexuais. (…) Em 567, o Segundo Concílio de Tours decidiu reforçar a regra beneditina de que os monges nunca deveriam dormir aos pares em uma só cama. Vários séculos mais tarde, uma regra similar foi feita para as freiras. Além do mais, as lâmpadas do dormitório tinham que ser mantidas acesas durante a noite”.

Orgulho deixou de ser pecado. E o conceito de hospitalidade não existe mais. Nem sequer para os parentes.

Para os homens, a sodomia era condenada por ser um ato anticonceptivo.
Para as mulheres, no cristianismo, o orgasmo um pecado, mesmo em uma relação heterossexual.

O chamado amor lésbico – classificação recente – não era levado a sério.

Em termos de comportamento social se condenava o homem feminino e a mulher machona – a inversão dos papéis. Santa Joana d’Arc foi levada à fogueira por vestir roupas masculinas.

Em tempos de peste, o homossexual passivo era perseguido como bode expiatório (seja como transmissor ou pelo castigo divino, apocalíptico, de expiação pela morte). Aconteceu na “nova Roma” de Constantinopla no império de Justiano, em 541 d.C.; e na Europa com a sífilis,  sendo o índio injustamente culpabilizado, na primeira década do século XVI; e, recentemente, a “peste gay” da Aids.

Todos os condenados eram heréticos: homossexuais, judeus, árabes, bruxas, etc.

As bruxas, no início, lindas jovens, denunciadas por esposas ciumentas. As velhas de nariz pontudo apareceram depois. Não esquecer que todos os heréticos eram torturados para confessar os pecados. Óbvio que havia prazer em torturar uma linda adolescente. Que digam as universitárias presas por todas as ditaduras militares, e as meninas presas hoje nas passeatas de “Oropa, França e Bahia”.

indignados bela estudante presa

polícia repressão terror estatal estudante

Se partir da Igreja Católica algum movimento contra certas condenações, consideradas ‘desatualizadas’, surgirá nos conventos.

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Las revoltosas

por Flor Monfort

“Recibimos nuevas integrantes, nuevas ideas y nuevos modos de vivir la religiosidad en el futuro.” Con esta consigna, las LCWR, la asociación que congrega al 80 por ciento de las mujeres trabajadoras de la Iglesia en Estados Unidos, dan la bienvenida en su página web con una impronta relajada que sorprende. Desde abril de 2012 más visitada que nunca, gracias al informe que emitió el Vaticano señalando su poca devoción por el dogma: las damas no condenan el aborto ni creen que las relaciones amorosas entre personas del mismo sexo son un coletazo del diablo en la tierra. Por eso, aquello de las “nuevas ideas” se hace carne en su militancia, siempre cerca de la gente y lejos de los brillos de la Santa Sede.

En rigor, la Leadership Conference of Women Religious (Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas) nunca esquivó los temas salados: sin hábito que las uniforma y les da ese halo de “mujeres especiales”, desde el caso de Rudolph Kos en 1993, se pronunciaron severas para investigar y condenar la pedofilia en la institución. Pero el tole tole viene de antes: fundada en 1956, con más de 1500 miembras en todo el país, fueron consideradas libertarias desde el principio, cuando a poco tiempo de iniciar sus actividades se manifestaron cercanas al feminismo que despuntaba las primeras quemas de corpiños en los ’60. La tarea de ayudar a los que menos tienen, solos, desprotegidos y excluidos (porque si hay algo que “el país de la libertad” sabe hacer es dejar fuera del mapa a la lacra antisistema) siempre fue su fuerte, en una obra que alcanza lugares remotos y causas perdidas. “Dedicamos nuestra vida a los marginados de la sociedad, muchos de los cuales son considerados descartables: los enfermos mentales crónicos, los ancianos, los encarcelados, las personas condenadas a muerte”, decían en un comunicado que definía el alcance de su obra. Para armar una imagen definida, basta recordar a la monja que interpretaba Susan Sarandon en Dead Man Walking, una mujer considerada progresista por acompañar a un condenado a pena de muerte hasta el final, cuando él pudo confesarle que sí había cometido las violaciones y asesinatos que se le imputaban y poder caminar dignamente sus últimos pasos. Susan se vestía de civil, tenía dudas como todo el mundo y se reía hasta ahogarse como una chica de 15.

En 1979, la entonces presidenta de la LCWR, Theresa Kane, le dijo a Juan Pablo II, en una visita oficial a Estados Unidos, que no dejara de escuchar sus demandas, entre las que estaba la posibilidad de acceder a todos los ministerios eclesiales. “La jerarquía piensa que puede controlar a las mujeres, especialmente a las que están sometidas a organizaciones canónicas, como las religiosas, sin darse cuenta de que el mundo se mueve a pasos agigantados hacia una mayor igualdad. Uno de los problemas es que pedimos la participación de las mujeres en la Iglesia con plena voz, lo que ha producido, con algunos miembros de la jerarquía, roces”, dijo, dando la voz de alerta a una enemistad que seguiría por décadas.

Por dar otro ejemplo, el año pasado se publicó el libro Sólo el amor, de la hermana Margaret Farley, que tematiza las luchas de género, defiende el matrimonio igualitario y ese pilar histórico del sermón puro y duro, nunca mejor definido: la masturbación, sobre todo la femenina. Para sus pares hombres, la literatura de Farley implica “un entendimiento defectuoso de la naturaleza objetiva de la ley moral natural” y está “en directa contradicción con la doctrina católica en el campo de la moral sexual”.

Ahora, el flamante Papa designó al español José Rodríguez Carballo al frente del departamento encargado de la supervisión de todas las órdenes religiosas, un nombramiento de peso en relación con las condenas que llovieron sobre las religiosas el año pasado, cuando Joseph Tobin, su antecesor, prometió volver al carril derecho a las alocadas hermanitas. Carballo, quien es franciscano como Bergoglio, prometió desistir en la intención de Tobin de descanonizarlas y abrir el diálogo con ellas, quienes seguramente no se callarán nada, ni su apoyo a la eutanasia, la píldora y las familias ensambladas. A ver si la próxima es posible un “habemus papisa”.