Bolivia. Corrupción judicial, un secreto público

por José Justiniano Lijerón

política-justiça-indignados

Desde siempre en Bolivia la corrupción, especialmente en el ámbito del poder judicial, ha sido un secreto más que publico, ya que los litigantes, es decir casi todos quienes por algún motivo deben recurrir a las instancias legales para hacer prevalecer o defender sus derechos, como lo mandan las leyes, deben soportar y padecer además de la famosa “retardación de justicia”, la necesidad casi obligatoria de tener que sobornar en todas las instancias desde simples auxiliares, pasando por secretarios, fiscales y hasta jueces, para tentar tener una opción de una verdadera “justicia”. Hasta hoy día no ha habido Cristo que intente o pueda acabar con la corruptela en este poder del Estado.
Sin señalar nombres, siempre ha sido una especie de deporte cotidiano lo que han practicado los integrantes de ese poder judicial; el Presidente Evo lo llamó alguna vez, el poder de la injusticia, creyendo incautamente que con sólo su llegada al gobierno, ya había logrado acabar con la corrupción.

Es algo común comentarse entre los ciudadanos de que para poder meterse a cualquier litigio, “hay que tener dinero”, sino a priori está condenado a que su juicio duerma el sueño de los justos y así perder las esperanzas de salir airoso, aun que tenga la justicia a su favor, como toda regla y deporte tiene su excepción, en este caso concreto las excepciones son las más minoritarias, los triunfadores en los procesos judiciales son los peces gordos, que como corruptores aseguran la inclinación de la balanza a su favor, gracias a la utilización de remilgos legales, pero sobre todo a la voluntad comprada del corrupto funcionario publico del Estado.

Hoy en nuestro país la cuestión de la corrupción llegó a uno de sus topes máximos, cuando gracias a las denuncias reiteradas de un ciudadano norteamericano cuya fortuna de dudosa procedencia, se dice que fue dilapidada y repartida entre variados funcionarios públicos del poder judicial de este país, mediante una armazón cuasi legal que comienza en instancias de altos funcionarios del ministerio del interior y llega a tocar a una serie de fiscales y vaya a saber que otro tipo de implicancias tendrá semejante red de corrupción institucional. Informes que comienzan a ser públicos tanto de corruptos, corruptores o los corrompidos “victimas” expresan de que esta serie de extorsiones que dicha red venía cometiéndolos desde tiempo atrás, y lo más grave aun, es que utilizaban nombres de altos funcionarios del gobierno plurinacional, esto es algo que deberá ser demostrado o desmentido como resultado de las investigaciones que están en curso.

En Bolivia nos vanagloriamos que por primera vez hemos elegido mediante el voto popular, a los altos tribunales de la Corte Suprema de Justicia, donde además hay magistrados “originarios”, como garantía de la plurinacionalidad de la justicia. Sin embargo este hecho no amainó que la estructura anquilosada de dicho poder judicial, siga funcionando a su estilo propio de aplicar la justicia acorde a sus intereses personales y de grupos enraizados en dicho poder del estado. Además el gobierno poco y nada ha dispuesto para intentar cambiar esos nichos y otros organismos de corruptos, le bastó que la burocracia, sin conciencia revolucionaria y heredada de gobiernos anteriores, y con recomendaciones y carnet del partido gobernante, se adhiriera (como todo oportunista), servir a cualquier gobierno de turno, siempre y cuando no toquen sus intereses personales y de grupos.

Inédita estructura de justicia

Bolivia: juraron 56 jueces elegidos por el voto popular

Bolivia tiene en marcha desde este martes una inédita estructura de justicia administrada por magistrados elegidos por voto popular, sistema que registra además una notable incorporación de mujeres, mestizos e indígenas, grupos que hasta ahora estaban prácticamente fuera del esquema judicial.

Al posesionar a los miembros del tribunal Evo Morales abogó por un Organo Judicial independiente y transparente y pidió a los magistrados y tribunos servir al pueblo y no servirse de la justicia.

“Los nuevos magistrados y tribunos del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Agroambiental, del Tribunal Constitucional y del Consejo de la Magistratura tienen el reto de cambiar la imagen de la justicia boliviana”, dijo el mandatario.

“Queremos una justicia, un Organo Judicial independiente”, remarcó en un encendido discurso en el que destacó la inclusión, por primera vez en la historia boliviana, de juristas mujeres e indígenas que en el antiguo Poder Judicial no tenían cabida.

Agregó que el gran deseo personal y del Ejecutivo es que, así como Bolivia exporta políticas estructurales, económicas y sociales, con los nuevos miembros del Órgano Judicial se exporte al mundo “cómo se organiza y cómo se sirve a la justicia”.

“¿Para eso qué hay qué hacer? Una justicia independiente y transparente, pero también tiene que acabarse esa llamada retardación de la justicia y la discriminación en la justicia”, complementó.

El Jefe de Estado recordó que las cárceles están abarrotadas de gente pobre y sin recursos y no de gente que tiene plata y poder para manipular la justicia, lo que también es un desafío para los nuevos magistrados porque “eso tiene que terminar”.

La ceremonia de la jura fue precedida de un ritual andino realizado frente a la sede de la Corte Suprema por el Consejo Ancestral de Amautas del departamento de La Paz, que le pidió a la Pachamama y a las divinidades indígenas que iluminen el nuevo camino que tomó la justicia boliviana.

“El mensaje que se ha buscado expresar en este acto es que entre todos convivamos en paz y armonía, además de que a partir de hoy se inaugura un nuevo camino, un nuevo sistema de justicia con este ritual, milenario, ancestral”, explicó el magistrado del Tribunal Constitucional, Gualberto Cusi, impulsor de la iniciativa.

 

 

Justicia, alertas tempranas…

La cooperación internacional en la modernización de la justicia boliviana

por Idón Moisés Chivi Vargas

Cuando hablamos de la administración de justicia no podemos eludir el rol que ha tenido la cooperación internacional en la modernización de la justicia de los noventas, producto de la reforma constitucional neoliberal del 94-95. La GTZ -hoy GÍZ- (Alemania), USAID (EE.UU) y AECID (España), tienen mucho que informarle al país, y por supuesto a los nuevos Magistrados del Órgano Judicial. Estas agencias de cooperación se parcelaron al Poder Judicial. “[…] si vemos los 200 años de historia independiente que hemos tenido, ninguno de los países nos hemos podido sacar de encima el modelo colonial, inquisitorial de la administración de justicia […] me parece que esta época es una enorme oportunidad para que pongamos en cuestión ese modelo y lo echemos debajo de una vez por todas…” (Alberto Binder 2007)
El Tribunal Constitucional, la Corte Suprema de Justicia, la Judicatura Agraria y el Consejo de la Magistratura vivieron una especie de cautiverio económico de la cooperación internacional, cautiverio para capacitación, cautiverio para implementar computadoras, cautiverio para desarrollar sistemas informáticos.
y… ¿cómo verán el mensaje que señala a la Descolonización de la Justicia como la tarea esencial que viene de mandato constitucional? 40 años de reforma judicial en América Latina, ponen en evidencia el gran problema de nuestros sistemas judiciales: su pesada herencia colonial.

Una herencia, que no debe ser entendida ni confundida con la reproducción simple de mecanismos coloniales, sean estos institucionales y organizacionales, que para el caso da lo mismo, sino más bien como dispositivos excesivamente complejos y que encubren la colonialidad en envases atractivos como, modernización, tecnología y globalización, además de un largo etc., de argumentos que hoy por hoy han entrado en desuso, tanto en el lenguaje político como en el técnico de la “reformas” judiciales.

Sin duda, los estudios sobre reforma judicial en nuestros países son escasos, a ello se une un marcado acento descriptivo y apego a las líneas institucionales de las agencias financieras que apoyan estos estudios, en general, se nos plantea que:

“La reforma judicial se percibe desde hace mucho tiempo como una condición previa para la consolidación de la democracia y del desarrollo sustentable en Latinoamérica. La mayor parte de los países de la región inició la última década del siglo XX con instituciones judiciales débiles, ineficientes y políticamente vulnerables.  Transcrevi trechos

Uma justiça com a cara do povo. Isso é possível

Justiça Justiça! clama o jornalista Helio Fernandes.
Uma definição que pressupõe: a justiça pode ser dupla.

O ministro Edson Vidigal revelou, quando presidente do Superior Tribunal de Justiça, a existência de uma justiça PPV.

Acrescento: contra o preto pobre, a puta pobre, o veado pobre.

Durante a escravidão legal garantiam para o escravo os três pês: pão, pano e pau.
Com a Lei Áurea tomaram o pão e o pano. Restou o pau no lombo. A polícia que chega derrubando portas e atirando nos morros murados do Rio de Janeiro.

Quando a Justiça tem fins: a) a felicidade, b) a utilidade, c) a liberdade, d) a paz.

No mundo inteiro existem marchas dos indignados.

Em 1971, o Papa Paulo VI demonstrou sua preocupação com a Justiça no mundo:

“As antigas divisões entre nações e impérios, entre raças e classes, possuem agora instrumentos técnicos novos de destruição; a corrida veloz aos armamentos ameaça o maior de todos os bens do homem, que é a vida; torna os povos e os homens pobres, mais miseráveis, enriquecendo, por outro lado, os que já são poderosos; gera continuamente o perigo de uma conflagração e, se se trata de armas nucleares, ameaça mesmo destruir totalmente a vida da face da terra. Ao mesmo tempo, nascem novas divisões para separar o homem do seu próximo. O influxo da nova organização industrial e tecnológica, se não for combatido e superado por adequada acção social e política, favorece a concentração das riquezas, do poder e da capacidade de decidir num pequeno grupo de directores, seja ele público, seja privado. A injustiça económica e a falta de participação social impedem o homem de desfrutar dos direitos fundamentais humanos e civis.

(…) Os processos judiciais dêem ao acusado o direito de conhecer os seus acusadores, bem como o direito a uma defesa conveniente. A justiça, para ser completa, deve incluir rapidez nos processos.

A esperança do Reino futuro mostra insofrimento por habitar nos espíritos humanos. A transformação radical do mundo, na Páscoa do Senhor, confere a plenitude de significado aos esforços humanos, e especialmente dos jovens, no sentido de minorar a injustiça, a violência e o ódio, e de se verificar um progresso de todos e simultâneamente, na justiça, na liberdade, na fraternidade e no amor”.

O POVO ELEGE A JUSTIÇA

Na Bolívia existia uma justiça branca e racista, que legalizava o apartheid indígena de 91 por cento da população, incluindo a maioria dos 30 por cento de crioulos.

Era a justiça de uma minoria de nove por cento. Mas isso mudou. Eleita nas urnas democráticas, pelo voto direto e secreto de cada cidadão livre, a Justiça tem nova cara: a do povo.