O caso Alfon, o preso do rei. O caso de Ricardo Antunes, o preso político de um candidato a presidente

Os delegados do governador Eduardo Campos partem da crença em uma notícia de um milhão de dólares, para pagar em trinta prestações, que desarmado, Ricardo Antunes foi cobrar a primeira mensalidade, pessoalmente, de Antônio Lavareda, que é um empresário imensamente rico, com seguranças no prédio, e uma guarda pessoal que sempre lhe acompanha.

Prometeu a polícia, que divulgou o press release publicado no mesmo dia  da prisão, 5 de outubro último, em todos jornais on line, blogues, sites, portais, rádios e televisões, e no dia 6 na imprensa escrita, que Ricardo Antunes, preso incomunicável, em uma masmorra de segurança máxima, divulgaria um nota. Isso nunca aconteceu. Pode consultar qualquer site de pesquisa na internet, que todas as notícias estão concentradas nos dias 5 e 6 de outubro. Depois começou uma ditatorial lei do silêncio.

A Ricardo Antunes jamais foi concedido o direito de defesa. Está impedido, pela polícia, de usar qualquer computador. Com esta imposição nazi-fascista, seu blogue não publica nenhuma notícia desde o dia 5 de outubro. Motivo: era o único meio de comunicação que fazia oposição ao governo de Eduardo Campos. O único. Idem ao prefeito João da Costa. Idem ao seu sucessor Geraldo Júlio, que tomou posse no dia primeiro deste ano 13.

Clique aqui, que você, leitor, ficará sabendo o motivo de um jornalista ser impedido de escrever. Fica provado que a prisão de Ricardo Antunes foi por motivos políticos. O resto é armação. Como acontece com Alfor na Espanha franquista.

montagem polícia alfon indignados

IMPUNIDAD POLICIAL EN EL ESTADO ESPAÑOL

ALFON: 56 DÍAS EN PRISIÓN Y LA

DEMORA DE UN INFORME POLICIAL  

por Olga Rodrígues

“Estamos felices, al fin está libre, después de tanta injusticia”, celebra la madre de Alfonso Fernández, Elena Ortega, en conversación con eldiario.es.

“Han sido semanas muy duras. El informe policial se retrasaba, sin informe la jueza no quería decretar la libertad, los días pasaban y Alfon seguía en la cárcel. Pero claro, no hay pruebas contra Alfon, no hay huellas suyas en la bolsa con explosivos que le atribuyen, esto era insostenible. Le han tenido injustamente detenido más de 50 días”, afirma.

Alfon ha estado 56 días en prisión preventiva. Del mismo modo en que fue arrestado, ha sido puesto en libertad provisional. El auto judicial no explica en qué ha cambiado la situación para que pasara de estar detenido en régimen FIES-5 a poder volver a su casa con los suyos.

“El auto no está motivado, hay un cambio de criterio sin explicación, simplemente acuerda la libertad”, indica el abogado de Alfon, Erlantz Ibarrondo, en conversación con eldiario.es

“La única explicación que nos damos es que el paso del tiempo haya permitido que se considere que el riesgo de fuga aplicado por la jueza a Alfon haya perdido fuerza, se haya mitigado y por tanto le ponga en libertad”, prosigue el letrado.

“Jurídicamente sigo sin entender que pudieran decretar la prisión preventiva sin haber delito. La policía no tiene pruebas contra él”, remata.

La demora de un informe policial

Hay un asunto llamativo en todo este proceso: Un informe policial cuya entrega se ha ido retrasando y que parece haber condicionado la posición de la jueza. Un informe no incluido en el procedimiento y que, por tanto, la defensa no podía rebatir.

Alfon fue detenido el 14 de noviembre, jornada de huelga general. Le acusaron de portar material para fabricar explosivos caseros. Él negó la acusación.

La jueza defendió la prisión preventiva alegando “alarma social”, un precepto que no figura entre los motivos de prisión preventiva desde la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal en 2003. Cuando el abogado de Alfon reclamó, la magistrada cambió el concepto por “riesgo de fuga”.

“¿Qué riesgo de fuga, si está más que comprobado el arraigo de Alfon, que está completamente unido a su familia, con la que vive, a su barrio, a su novia, a sus amigos? Tiene arraigo familiar, laboral y social”, protestó la madre de Alfon en unaentrevista concedida a eldiario.es

La cosa no terminó ahí. La jueza alegó presunta pertenencia a banda organizada y ordenó que se aplicara a Alfon el régimen FIES -en el nivel 5- que se usa para vigilar a terroristas, narcotraficantes o miembros de bandas armadas y que incluye restringir sus actividades e intervenir sus comunicaciones.

Aunque no había informe policial, ni escrito ni pruebas que acreditaran esa presunta pertenencia a banda organizada, la magistrada impuso a Alfon el FIES y la prolongación de su prisión preventiva.

El 1 de diciembre la jueza solicitó a la policía un informe sobre los grupos a los que pertenecía el detenido. La entrega del informe se fue retrasando. Llegó la Navidad, el informe policial seguía sin aparecer pero Alfon continuaba en prisión. No pudo dar la bienvenida al año 2013 con los suyos. La jueza, Mercedes Gutiérrez, ratificó la prisión preventiva el 27 de diciembre.

Esas mismas razones que llevaron a decretar el régimen FIES y la prisión preventiva se diluyeron este miércoles. Cuarenta días después de que la magistrada pidiera el informe policial, y cincuenta y seis días después de la detención de Alfon, la jueza decretaba su libertad.

Los siguientes pasos

Tras su salida de la prisión Alfon tendrá que comparecer ante el juez dos veces al mes. Su abogado solicitará pruebas y declaraciones para la instrucción del juicio:

“Vamos a pedir la declaración del policía que dijo ver a Alfon con la bolsa de material para fabricar explosivo, y también de los padres de Alfon, para que cuenten qué les dijeron los policías durante el registro de su vivienda”.

Ibarrondo se refiere al episodio denunciado por los padres de Alfon, y explicado así por la madre del joven:

“Los policías nos dijeron que si confesábamos lo que supiéramos, que si decíamos quién era Alfon, le pondrían en libertad”.

Alfon, sonriente, contento, está ya en su casa. En un sólo día ha pasado de ser un preso en régimen FIES-5 a estar en libertad provisional. Ahora, falta por conocer el esperado informe policial.

Democracia à brasileira: um país de jornalistas marcados para morrer, exilados, presos e escondidos

O Brasil continua campeão em assédio judicial e stalking da polícia. Um jeitinho bem brasileiro de aterrorizar jornalistas. De censurar.

Tem apagão de luz. Tem apagão de blogues.

A verdadeira escuridão, a escuridão final, o apagão de jornalistas. A morte de um jornalista é a solução final da censura.

Este ano que terminou ontem, de eleições municipais, apagou, matou uns sete jornalistas.

Ninguém reclama. O povo brasileiro precisa aprender a protestar. Aprender com os espanhóis.

indignados povo nas ruas

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