Solidaridad con los campesinos presos políticos de la masacre de Marina Kue – Curuguaty en Paraguay. 54 días de huelga de hambre

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Desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo- CLOC en la Vía Campesina, reiteramos nuestra solidaridad permanente con las hermanas y hermanos del Pueblo de Paraguay. Reafirmamos nuestra solidaridad con los compañeros campesinos, presos políticos de la masacre de Marina Kue – Curuguaty, que llevan 54 días de huelga de hambre.

Las organizaciones campesinas venimos difundiendo lo sucedido previamente a la Masacre de los campesinos y campesinas en el Paraguay, así como los diversos informes de violaciones a los Derechos Sociales, Economicos, Culturales, alimentarios de la población y en especial de los campesinos acompañados con una sistemática violencia por grupos de sicarios que han venido asesinando a líderes campesinos.

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Paraguay: A 50 días de la huelga de hambre por…

O grito da facção criminosa do Uruguai: Que ninguém fique para trás

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Para a Folha de S. Paulo, quando o povo protesta tem o comando de uma facção criminosa. Assim acontece na Espanha, Portugal, Chile, Itália e Uruguai, que realizam greves gerais e protestos nas ruas desde a semana última. Crique nos links ‘povo nas ruas’ e ‘protesto’.

Apresento a facção criminosa do Uruguai, que não sofre stalking policial. Atua livremente. Sem as milhares de prisões políticas dos governadores de São Paulo e Rio de Janeiro. Vai terminar não tendo cadeia para tanta gente. Vão fazer como Pinochet. Sérgio Cabral e Alckmin prenderá o povo nos estádios da Copa do Mundo. No Engenhão e Maracanã.

Qual será o campo de concentração de Alckmin?

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Que nadie quede atrás

Masiva movilización del PIT-CNT reclamó avances en los sectores más trabados de la ronda de Consejos de Salarios.

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La zona de 18 de Julio y Ejido lucía como en aquellas noches de 2010 en que la selección avanzaba de fase en el Mundial de Sudáfrica, sólo que en lugar de predominar el celeste, ganaba el rojo. Ayer el PIT-CNT realizó un paro general de 9.00 a 13.00, y desde las 10.00 se concentraron los trabajadores en esa esquina céntrica, rumbo al acto central que se llevaría a cabo frente a la sede de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), en la avenida Uruguay. Se eligió ese lugar por los hechos ocurridos en la Expo Prado, cuando los organizadores no dejaron entrar a representantes de los trabajadores rurales a repartir volantes, y por la intransigencia de la patronal rural en los Consejos de Salarios, según afirma la central sindical.

La marcha se detuvo frente al supermercado Ta-Ta de 18 y Yaguarón, donde se hizo alusión a la situación de los trabajadores del sector, aunque fue muy poco lo que pudo escucharse, y pasó frente al Ministerio de Economía y Finanzas. Finalmente, pasadas las 11.00 y mientras sonaba una canción de la Abuela Coca que decía “hermano, ta salao”, que una señora acompañaba con un bombo, y al tiempo que dos jóvenes revoleaban banderas de Cerro entre muchas banderas sindicales, las casi diez cuadras de gente llegaron al escenario.

El representante de los trabajadores en el directorio del Banco de Previsión Social (BPS), Ariel Ferrari, fue el primero en hacer uso de la palabra. Al iniciar su intervención recordó: “Los representantes de los trabajadores en los distintos organismos respondemos al PIT-CNT, por eso es un honor estar acá”. Afirmó que desde la postura de los trabajadores se pretende una seguridad social “basada en tres pilares: que sea universal, donde todos tengamos derecho a todas las prestaciones; solidaria entre los que trabajan y aportan para los que no pueden trabajar y también entre los que ganan más y aportan más para darles a los que menos tienen, y sin fines de lucro”, y mencionó las comisiones que se llevaron las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP) el año pasado.

Sobre este último punto, Ferrari celebró la posible aprobación de la ley de desafiliación de las AFAP. Aseguró que “aunque no es la ley que quisiéramos, es una ley seria que les da información a aquellos que al afiliarse no la tuvieron”, y resaltó que “mientras el sistema de las AFAP es individual, el del BPS es solidario”. Criticó los dichos del diputado nacionalista Luis Lacalle Pou, quien había mencionado que a casi 70% le va a convenir permanecer en las AFAP, y opinó que “el hecho de que haya tres de cada diez trabajadores a los que les convenga el cambio ya es motivo para impulsar la ley”. Sobre otro dicho del diputado, en cuanto a la posible pérdida de herencias al desafiliarse de una AFAP, Ferrari le sugirió: “Si realmente le interesa la situación de los trabajadores, que el 6 de noviembre vote para aprobar la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial”.

En segundo lugar, pronunció su discurso uno de los coordinadores del PIT-CNT, Fernando Pereira, quien al comenzar a hablar resaltó que se trataba de un día de lucha, de esperanza, pero también de festejo: “En unos días se va a aprobar la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial por la que tanto hemos luchado. No puede morir un trabajador por semana ni quedar herido uno cada dos días”, expresó. Agregó que “quienes no voten la ley tendrán que explicarles a los trabajadores por qué decidieron no protegerlos”. Pereira también celebró la aprobación de la Ley de Maternidad y Paternidad, que amplía la licencia para madres y padres, “un gran derecho por el que venimos luchando desde hace más de 20 años”. Luego hizo referencia al lugar elegido para el acto, “que no es casualidad, ya que esta asociación prohibió el ingreso a su exposición a trabajadores que portaban enormes armas. Volantes que decían ‘queremos vivir de nuestro salario’, ‘tener derecho al trabajo’, ‘cuidar la seguridad’; eso les parece sedicioso”. Y advirtió que si el hecho se repite el año que viene, “vamos a ir todos los que estamos acá, vamos a cercar la exposición y vamos a entrar, porque no vamos a permitir más atropellos a los trabajadores”.

Destacó la lucha de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (FUECYS) y el hecho de que se esté firmando “un convenio histórico, no sólo por el monto sino porque va a fortalecer al sindicato”, y aseguró que el próximo paso inmediato es “ir por convenios en tiendas y shoppings”. Convocó a militar en contra de la baja de la edad de imputabilidad, a luchar por una mejora de los salarios de maestros, profesores y funcionarios de la educación, y felicitó a todos los trabajadores por el otorgamiento de una señal de televisión digital a la central sindical.

Otro de los coordinadores del PIT-CNT, Marcelo Abdala, hizo referencia a las quejas de las patronales en los Consejos de Salarios por la conflictividad laboral: “Es lógico que a ellos les preocupe lo que a nosotros nos fortalece”, afirmó. También se refirió al proyecto de Ley de Responsabilidad Penal Empresarial: “si el capital nos somete al delito de trabajar en peligro, está muy bueno que el capital vaya en cana por cometer ese delito”. Abdala criticó luego a la ARU y a otras organizaciones: “Estos señores de la Asociación Rural, dueños del país, generadores de la hegemonía de las clases dominantes, redactores del Código Rural durante Latorre, defensores de cuanta dictadura hubo en este país, junto con los otros pitucos de la Cámara de Comercio, que se la llevan a baldes, [con] la Sociedad de Exportaciones de Productos Mercantiles, símbolo de la dependencia flagrante de este capitalismo en que vivimos, los defensores de la sacrosanta propiedad privada, los representantes del gran capital transnacional antiobrero, se han juntado en santa cruzada para impulsar una utopía reaccionaria contra los trabajadores y el pueblo. Nos hablan de privatizar empresas públicas y de liquidar lo que llaman ‘la rigidez del mercado laboral’, que no son más que nuestros derechos”. Al final, le solicitó al Poder Ejecutivo que en lugar de aplicar la esencialidad recurra a la negociación colectiva, y celebró la posibilidad de que Uruguay retire sus tropas de Haití. (La Diaria)

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Denuncian que peones rurales ganan “8 mil pesos” mientras patrones ganan millones.

Miles de trabajadores marcharon ayer por el centro de Montevideo bajo la consigna “si a los trabajadores nos va bien, le va bien al pueblo” en el cuarto paro general parcial de este año.

El paro general parcial se inició a las 9 horas, y los trabajadores se concentraron en la explanada municipal para marchar después hacia el Ministerio de Economía, y culminar la actividad con un acto central frente a la sede de la Asociación Rural.

Los oradores del acto fueron los coordinadores del PIT-CNT, Marcelo Abdala y Fernando Pereira, y el representante de los trabajadores en el Banco de Previsión Social (BPS), Ariel Ferrari. La movilización fue mayor que la última concentración de trabajadores.

Marcelo Abdala reclamó apoyo del gobierno para que los sectores más sumergidos logren aumentos de salarios en esta ronda de negociaciones, en especial en el sector supermercados y trabajadores rurales. “No puede ser que cueste avanzar hacia un salario mínimo de 15 mil pesos en los supermercados y de 14 mil pesos en el medio rural” exclamó.

“Le pedimos al Poder Ejecutivo que a la hora de votar se fije que en algunos casos hay gremios enteros ganando salarios de hambre”, reclamó.

A su vez, Fernando Pereira reclamó por avances en las negociaciones en el sector rural. “Algunos tienen millones de dólares, y los peones ganan 8 mil pesos” señaló.

Asimismo cuestionó la decisión de la Asociación Rural del Uruguay de impedir el ingreso de sindicalistas en la Expo Prado en setiembre, y advirtió que “sepan que si el año que viene sucede algo, iremos todos. Y créanlo, que además vamos a entrar” y cercar la exposición.

Los oradores también se refirieron a la discusión en el parlamento de la ley de responsabilidad penal empresarial en casos de accidentes laborales. Reclamaron que “todos los diputados se preocupen y en noviembre voten la ley de responsabilidad penal empresarial”.

Ariel Ferrari, representante de los trabajadores en el BPS, insistió en la necesidad de ampliar la posibilidad de desafiliación de los fondos de pensión (AFAP) para los trabajadores. Dijo que el proyecto enviado por el Ejecutivo al parlamento, no es completo pero reconoce que “hay gente perjudicada”.

Los oradores convocaron además a no votar por la reforma constitucional que promueve la rebaja de la edad de imputabilidad.

Llamaron a que “no haya ni un solo voto de los trabajadores” para esa iniciativa que se vota junto a las elecciones nacionales de octubre de 2014.

La plataforma

La plataforma de la central menciona la necesidad de profundizar las mejoras a través de los consejos de salarios en curso, mejorar y ampliar la reforma del sistema nacional de salud, aumentar a 10 mil pesos el salario mínimo nacional. También se reclama por el desarrollo de la industria donde las empresas públicas sean las locomotoras. Se reclama apoyar el desarrollo de la industria naval, la industrialización del hierro.

Finalmente, el PIT-CNT manifiesta su rechazo a la baja de la edad de imputabilidad. (República)

Desde 1985, 1.566 personas han sido asesinadas en Brasil por defender su derecho a la tierra. El 8% de estos crímenes han sido juzgados

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Entrevista a Joao Pablo Rodrigues Chaves, dirigente del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra
“Lula fue el padre de los pobres y la madre de los ricos”

por Gerardo Elorriaga
lavozdigital.es

Denuncia los graves problemas vinculados al monocultivo industrial y la «criminalización» que sufre el campesinado

A la vera de las inmensas carreteras brasileñas se encuentran acampadas más de 150.000 familias campesinas que aspiran a la propiedad de una pequeña hacienda. El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) apoya esta demanda de los braceros desde su creación hace tres décadas. Hoy, convertida en una de las organizaciones sociales más importantes de Latinoamérica, mantiene su lucha en un escenario aún más complejo, globalizado, donde confluyen intereses económicos de enormes dimensiones. Joao Pablo Rodrigues Chaves, miembro de su Coordinación Nacional, acaba de recibir el Premio Gernika por la Paz y la Reconciliación, un galardón a una lucha dificultada por la represión oficial y el asesinato clandestino.
-El conflicto social permanece en el campo brasileño. ¿En estos últimos treinta años se han consolidado progresos o la situación ha empeorado?

-El movimiento se fundó en un periodo dictatorial y, para nosotros, supone un avance importante la consolidación de un proceso democrático y las conquistas económicas y de derechos sociales para el campesino, como la política de créditos agrícolas, la introducción de la energía eléctrica o la educación.

-Pero la concentración de la propiedad se ha agudizado en estas últimas décadas.

-Ha aparecido un nuevo factor, las transnacionales que adquieren tierras para dedicarlas al monocultivo de exportación. Pueden cultivar caña de azúcar y producir etanol en el estado de Sao Paulo o el nordeste, eucalipto con el fin de generar pasta de celulosa, gracias al capital finés o surasiático, o dedicarse al negocio de la soja en el centro oeste. En el negocio han entrado Monsanto, Bunge, Bill Gates y George Soros, entre otros.

-La agricultura brasileña es un ejemplo de globalización comercial.

-El capital internacional ha emigrado a nuestro país como una forma segura de inversión en tiempos de crisis. Toda la exportación de grano se lleva a cabo por cinco o seis firmas y la producción de carne se canaliza a través de tres frigoríficas. Ese fenómeno nos deja en una situación muy complicada porque el enemigo ya no es el latifundista local, sino la gran empresa internacional con sede en Nueva York o Helsinki.

-¿Los gobiernos progresistas de Lula da Silva y Dilma Rousseff apoyan esta expansión?

-Lula fue el padre de los pobres y la madre de los ricos, porque el modelo de desarrollo brasileño está basado en el apoyo al inversor extranjero. Se dedican 2.000 millones de dólares (1.535 millones de euros) a préstamos, subsidios para infraestructuras o incentivos para los campesinos, mientras que las empresas de agronegocio cuentan con 120.000 millones. Por ejemplo, la soja para la exportación no paga impuestos, solo la dedicada al consumo interno.

 

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Espiral de violencia

-En lo que va de año tres de sus representantes han sido asesinados. ¿Quién mata en Brasil?

-Mata quien detenta la tierra. Las grandes empresas son muy modernas, y sus plantaciones de Sao Paulo disponen de la tecnología más reciente, pero el mismo grupo puede poseer una hacienda en Maranhao, al nordeste, completamente arcaica, con sistemas de esclavitud y milicias armadas. También tenemos problemas con la Policía local, radicalizada contra nosotros. Sufrimos su persecución, la criminalización, porque hoy el agronegocio es hegemónico y el campesino sin tierra, el indígena, el sindicalista y el ambientalista son los malos.

-¿Persisten todavía lacras como la esclavitud y el trabajo infantil?

-Permanecen porque la agricultura es mixta, está la moderna y aquella que se basa en el trabajo barato de la mano de obra sin derechos, que destruye la foresta y presiona a los pequeños propietarios para que vendan. En sus haciendas aisladas los trabajadores han de pagar la cama, la comida y la ropa. El año pasado fueron liberados 2.000 personas que estaban en esta situación.

-¿Hay conciencia en el país de los riesgos de este monocultivo industrial, no solo en el plano económico sino en el sanitario, por el elevado uso de pesticidas que exige?

-No, Brasil es el mayor consumidor de agrotóxicos del mundo, con una media de cinco kilos por persona, lo que supone casi mil millones de kilos anuales. El fenómeno es muy grave porque se esparcen por avión, lo que afecta a la salud de las personas. Se fumigan los pastos y los cultivos de soja, maíz, eucalipto o los pastos, pero no hay crecimiento de la producción de frijoles, mandioca o de frutas como el mango. Los precios de los alimentos son los más elevados de Latinoamérica, el del tomate ha aumentado un 150%, va a ser más caro que la carne.

-¿Este modelo de desarrollo es viable?

-No es sostenible, los países emergentes necesitan procesos nuevos. No se invierte en tecnología que no sea para el biodiesel, estamos perdiendo la soberanía alimentaria, los campesinos emigran a las urbes y los grandes capitalistas quieren explotar la Amazonia para extraer el hierro. Vamos a tener enormes problemas sociales y ecológicos.

-La clase política parece carecer de conciencia sobre los riesgos asumidos, pero, ¿qué ocurre con la sociedad?

-Existe la conciencia de que el país se enriquece frente a un mundo decaído y una creciente clase media que reclama una buena casa, coche, televisión y frigorífico. La población brasileña se concentra en cinco ciudades, Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Fortaleza y Salvador, y no le importa lo que pueda suceder en el Mato Grosso o la Amazonía, aunque el gran motor económico del país es el campo. Ahora existe mucha preocupación por el aumento de los casos de cáncer, pero no existe un debate sobre su causa. Se piensa en el crecimiento económico, pero no en el social ni en los riesgos que comporta.

 

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Contexto económico del país.

Exportaciones agrícolas. Brasil ocupa el tercer puesto mundial, tan solo por detrás de Estados Unidos y la UE.

Control de tierras. El 50% de su 65 millones de hectáreas aradas se encuentra en manos de grandes grupos económicos y el 54% de los cultivos son transgénicos.

Superficie cultivada. Las explotaciones superiores a las 100.000 hectáreas han pasado de 22 en el 2003 a 2.008 en el 2011.

Miembros del MST. Cuenta con 2,5 millones de afiliados y se atribuye el asentamiento de 500.000 familias.

Las víctimas. Desde 1985, 1.566 personas han sido asesinadas en Brasil por defender su derecho a la tierra. El 8% de estos crímenes han sido juzgados.

Asesinato de líder campesino rememora represión dictatorial

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IPS, Río de Janeiro

 

 

Según el MST, el gobierno actual no solo no consiguió resolver el problema de 150.000 familias acampadas a la vera de carreteras esperando tierras, sino que aumentó la concentración agraria, inclusive en manos de empresas de capital extranjero.

La ejecución de un dirigente del Movimiento Sin Tierra en una plantación de caña de azúcar en el sudoriental estado brasileño de Río de Janeiro, donde en los años 70 eran incinerados opositores a la dictadura, refresca un capítulo de la historia más trágica de este país. En el libro “Memorias de una guerra sucia”, el exagente de Departamento de Orden Político y Social, Cláudio Guerra, relata la incineración de 10 militantes de izquierda, para no dejar rastros, en el horno de la Usina Cambahyba, en Campos dos Goytacazes, un municipio del norte del estado de Río.

Ahora, 40 años después, el nombre de este complejo agrícola-industrial de siete haciendas de 3.500 hectáreas vuelve a estar vinculado a la represión de una voz molesta, pero en plena democracia.

Cícero Guedes, de 54 años, era un importante líder del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) que encabezó la ocupación de predios en la Usina Cambahyba que dio origen al campamento Luiz Maranhão.

“Era una figura muy simbólica, y con ello quisieron dar un mensaje muy fuerte al MST, que está organizando a los trabajadores por la tierra en la región”, dijo a IPS uno de sus dirigentes nacionales, Marcelo Durão.

“Estamos ante un enfrentamiento con las fuerzas opresoras de la región”, señaló tras recordar a Guedes como “un fuerte militante, coherente y muy centrado en la lucha por la tierra, y una referencia en la producción agroecológica”.

Para Marcos Pedlowski, profesor de la Universidad Estatal del Norte Fluminense que desde 1998 estudia allí la cuestión agraria, el asesinato “es claramente un intento por quebrar la organización y no es una disputa pequeña”. La figura de líder asesinado “concentraba la imagen de los esfuerzos de la lucha por la tierra”, agregó.

El dirigente del MST murió por el impacto de al menos 10 disparos tras caer en una emboscada la madrugada del 26 de este mes cerca del complejo industrial cañero. Volvía en bicicleta de una de las tantas reuniones para regularizar la situación de las 100 familias de campesinos del campamento.

La disputa por la tenencia de la tierra con grandes empresarios en esa región “se ha agravado por la morosidad en la tramitación de procesos judiciales que involucran inmuebles considerados improductivos y, por lo tanto, sujetos a expropiación para la reforma agraria”, observó la secretaria de Derechos Humanos de la Presidencia de Brasil, Maria do Rosário Nunes. El caso de Cambahyba es “ilustrativo”, añadió la funcionaria en un comunicado.

La autorización judicial de la expropiación de agosto de 2012, que permitirá dar continuidad efectiva al proceso, fue emitida 14 años después del dictamen del Instituto de Colonización y Reforma Agraria (Incra).

“El telón de fondo (del asesinato) es la lentitud de la justicia federal”, coincidió en entrevista con IPS el diputado estadual Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad y presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

“Los latifundios de esa región de procesamiento de caña están en bancarrota, con deudas al Estado en un área de gran concentración de pobreza y sin tierra. Es donde el Incra tiene que garantizar la reforma agraria”, señaló.

Esos latifundios pertenecieron al ahora fallecido Heli Ribeiro Gomes, ex vicegobernador de Río de Janeiro, que pasaron a sus herederos.

En el mencionado libro, Guerra relata que se aprovechó de la amistad con Ribeiro Gomes para desaparecer los cuerpos de los militantes izquierdistas usando el ingenio.

La versión es “absurda”, según los familiares de Guerra, pero la historia no desmiente otros hechos tan macabros como ese, inclusive en la actualidad, como los asesinatos de Guedes y de otros activistas rurales que no tuvieron tanta repercusión.

“Nos dicen que fueron cremados 10 militantes. Pero podemos creer que fueron muchos más”, destacó Durão. La zona es famosa por la violencia histórica contra los trabajadores rurales de parte de familias azucareras y de sus “matones”.

Durão llamó la atención sobre la “brutalidad” del asesinato, de “forma premeditada” con unos cuatro disparos en la cabeza y seis en el lado izquierdo del tórax.

Freixo apuntó que “fue un asesinato grupal, una emboscada., y no se llevaron nada. Claramente fue una ejecución”.

El norte fluminense no ha cambiado mucho desde esos años de dictadura (1964-1985) ni de siglos anteriores, cuando la explotación de la caña de azúcar remitía a las primeras formas de esclavitud en Brasil. Al menos en lo que se refiere a temas esenciales como la propiedad de la tierra, la explotación humana y la violencia.

En 2009, un informe del Ministerio de Trabajo señaló a Campos dos Goytacazes como la región con el mayor número de casos de trabajadores en condiciones análogas a la esclavitud en pleno siglo XXI, precisó Freixo. No es de extrañar cuando se considera que ese territorio fue el último en abolir la esclavitud.

Pedlowski, autor del libro “Desmontando el latifundio. Saga de la reforma agraria en el norte fluminense”, destacó la concentración de la propiedad agraria, vinculada al monocultivo de caña y a la violencia.

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El coeficiente Gini, que mide la desigualdad y que va de cero a uno, ubica a Campos en 0.8 en la escala de concentración de la tierra, la mayor del estado de Río de Janeiro.

“Las familias que mandan en Campos son las mismas”, en una región que es “cuna tradicional de la extrema derecha, como (la organización católica hoy disuelta) Tradición, Familia y Propiedad”, y que incorporó los escándalos de corrupción política de los nuevos tiempos.

Guedes luchaba de modo ferviente contra los el uso de productos químicos tóxicos en la agricultura, además de combatir esa injusticia secular. Es que fue cortador de caña en el norteño de estado de Alagoas antes de unirse al MST en 1996 y conseguir su tierra en el asentamiento Zumbi dos Palmares.

Padre de cinco hijos, el campesino promovía una huerta agroecológica y era una referencia en las ferias de esos productos y en la coordinación local para el gubernamental Programa de Adquisición de Alimentos, que estimula la agricultura familiar para abastecer las meriendas escolares.

“Él no aprendía en la universidad. Los demás aprendíamos con él”, contó Pedlowski.

“Su vida giraba en torno del MST. Hacía muchos sacrificios para conseguir colectivos de comercialización en la producción. y no se satisfacía con tener garantizada su tierra. Iba al frente de las demás ocupaciones. Era su animador”, enfatizó.

“Eliminar a un líder expresivo como él muestra el grado de impunidad y de parálisis de la reforma agraria, especialmente tras la llegada al gobierno de Dilma (Rousseff)”, concluyó.

Según el MST, el gobierno actual no solo no consiguió resolver el problema de 150.000 familias acampadas a la vera de carreteras esperando tierras, sino que aumentó la concentración agraria, inclusive en manos de empresas de capital extranjero.

Un informe del Incra indica que en 2012 invirtió unos 1.050 millones de dólares y benefició a 23.000 familias en 117 asentamientos.

El año pasado, añade, el organismo consiguió que se decretara de interés social 31 inmuebles para fines de reforma agraria.

Los campesinos salen a apoyar a Lugo

REPUDIAN EL JUICIO POLITICO EN MARCHA CONTRA EL PRESIDENTE PARAGUAYO

Los obreros rurales y las organizaciones sociales se manifestaron en distintos departamentos de Paraguay y comenzaron a trasladarse a Asunción para concentrarse frente al Parlamento, ante la jornada clave de hoy
Jornal safado e golpista mente. Paraguai retorna aos tempos da ditadura dos militares, dos latifundiários, do apartheid indígena, da escravidão dos camponeses, dos campos de concentração do nazista de Stroessner
Jornal safado e golpista mente. Paraguai retorna aos tempos da ditadura dos militares, dos latifundiários, do apartheid indígena, da escravidão dos camponeses, dos campos de concentração do nazista Stroessner

Pedían justicia y el esclarecimiento de lo sucedido el viernes pasado en el desalojo violento de Curuguaty, cuando la situación dio un giro rotundo y su movilización tuvo otro objetivo: respaldar al gobierno. Los campesinos se manifestaron ayer en distintos departamentos de Paraguay y viajaron a Asunción donde se conocerá hoy la definición del juicio político al presidente Fernando Lugo.

El mismo día en el que el movimiento campesino se manifestó en Curuguaty, departamento de Canindeyú, al nordeste del país, en la frontera con Brasil –donde se produjo el viernes el violento desalojo de un predio de unas dos mil hectáreas, reclamadas como propias por el ex senador colorado Blas Riquelme– la Cámara de Diputados aprobó, con 76 votos a favor, uno en contra y tres ausencias y de forma sorpresiva, un pedido de juicio político para destituir al presidente Fernando Lugo con varios argumentos, uno de ellos el mal desempeño de sus funciones en el episodio que dejó seis policías y once campesinos muertos.

Ante este panorama, los campesinos y organizaciones sociales salieron a manifestarse en los distintos departamentos del país y comenzaron a trasladarse a Asunción, para concentrarse frente al Parlamento y marchar pacíficamente. “El juicio político es una figura constitucional, pero los argumentos no son objetivos y están en la línea del chantaje político”, destacó en diálogo con Página/12 Luis Aguayo, secretario general de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (Mcnoc), que insistió en que la crispación política quiere interrumpir el proceso democrático e instalar un gobierno impulsado por la ultraderecha para tener un Estado capitalista y prebendario. “Se está aproximando la fecha electoral (las elecciones presidenciales están marcadas para el 23 de abril de 2013), quieren desgastar al gobierno cerca de las elecciones e ir afianzando el proyecto de recuperación del poder”, profundizó.

En sintonía, el dirigente campesino y líder del Movimiento Patriótico Popular, Belarmino Balbuena, expresó que “es el golpe de un Parlamento contra un poder constituido” y resaltó que los argumentos que los legisladores presentaron no respaldan la decisión. El dirigente planteó el juicio político como un boicot de la ultraderecha. “Hay dos poderes. El Parlamento y el Poder Judicial se unen en este boicot. Significa la entrega del poder a los colorados”, reflejó recordando que lo realizado por la gestión de Lugo difiere a lo hecho previamente en materia de ocupación de tierras y dando cuenta de que la situación mejoró al reducirse ésta y pasar de 1500 tierras ocupadas a 17. “Hay más estabilidad y voluntad del movimiento campesino para respaldar el proceso democrático. No vale la pena un argumento así a esta altura”, aclaró.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Agricultores del Alto Paraná (Asagrapa), Tomás Zayas Roa, resaltó que comparte la posición en relación con lo sucedido con varios movimientos y anticipó que prevén adoptar una postura unificada. “En este momento todos estamos en contra del juicio político. Se viene lo peor. Quieren sacar a Lugo aprovechando lo sucedido en Curuguaty”, declaró subrayando que, desde su perspectiva, el Congreso paraguayo no tiene la autoridad moral y política para expulsar a nadie. “En caso de que se concrete la destitución pedimos que se vayan todos y que se convoque a una Constituyente para reordenar el poder jurídico y económico de la Nación. Pedimos la convocatoria a una elección general”, sostuvo.

Los dirigentes campesinos coincidieron en que, ante el rumbo que tomó la situación, quedó en segundo plano el rechazo y pedido de destitución desde su movimiento del ex fiscal general del Estado Rubén Candia Amarilla, quien después del desalojo violento asumió como ministro del Interior de Paraguay, en reemplazo de Carlos Filizzola, y se convirtió en el cuarto ministro del Interior de la administración de Lugo, iniciada en agosto del 2008. “La coyuntura cambió y lastimosamente se ve afectado el proceso democrático”, argumentó Aguayo, quien también expresó la intención de afianzar una posición conjunta con el resto de las organizaciones sociales. Además, se mostraron preocupados por el cambio en la política agraria que buscaba solucionar el conflicto por la posesión de tierras, que comenzó con las masivas adjudicaciones irregulares durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89). “Con esto se quiebra el proyecto de la reforma agraria, el modelo productivo. Condena a nuestro pueblo a la extrema pobreza y al Estado como corrupto”, resumió el dirigente de la Mcnoc.

Tras analizar cómo se dieron los hechos, los referentes no descartaron una vinculación entre lo sucedido el viernes y determinadas facciones políticas. “La derecha tiene varias acciones, una de ellas fue el asesinato de diecisiete compatriotas”, reflejó Aguayo. Mientras que Balbuena señaló que “hay grupos vinculados al latifundio que se preparan para tirar a la policía, hecho que podría justificar un juicio político”.

Informe: Romina Lascano.

Carta de um camponês para Urariano Mota em 1988

Urariano Mota
Urariano Mota

Urarino já fez tudo no Jornalismo, na Literatura, no Magistério. Com excelência.

Pernambuco não sabe: É um nome internacionalmente conhecido.

Urariano até programa de rádio inventou para falar com os camponeses. Isso nos tempos de chumbo grosso. Na ditadura militar.

Lembra Urariano:

– O “Acorda, camponês” era patrocinado pela Federação dos Trabalhadores na Agricultura do Estado de Pernambuco, a Fetape, que a ele dava substância, vida e orientação. Os trabalhadores fizeram do Acorda uma coisa muito bonita, até em resultados de audiência. Por muito tempo o programa foi líder, a partir das 5 da manhã, chegando até a “derrubar” o lendário Forró do Lacerdinha, da Rádio Clube, que comandava o Ibope vários anos antes do Acorda, Camponês. Como era possível um programa de denúncia, de esclarecimento dos direitos do trabalhador do campo, ser tão ouvido e amado? Em outra oportunidade, tentaremos responder.

– No fim o “Acorda, Camponês” saiu do ar de forma brusca, sem aviso prévio, como quem despede um moleque, na Rádio Tamandaré, do Sistema Verdes Mares de Comunicação. Notem: era um programa pago à emissora, no preço que ela ditou, com números recordes de audiência, em um horário “morto” da madrugada. E fomos cortados de forma arbitrária, sem explicações.

Ele transcreve carta de um camponês:

– Como podemos viver neste país? Se roubamos, vamos presos. Se assaltamos, também. E se vamos trabalhar para alimentar os nossos filhos e para a grandeza do nosso  país, somos mortos.

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Pergunto: Pernambuco mudou? Ou melhor, o Brasil mudou?