Las exigencias de una oligarquía egoísta y autoritaria

 A través de los medios de comunicación distorsionan nuestra realidad, alienan nuestras mentes con banales necesidades, a las que nos agarramos con desesperación cuando la soledad delindividualismo al que nos abocan nos ha rodeado. Nos obligan a creer que vivimos en democracia y que decidimos sobre nuestros designios al votar cada 4 años y al que discrepa lo apalean mediática y físicamente. Pero hoy cumplimos un año desde que el mundo entero grito basta ya. Ya sabemos que la deuda es un arma anti-persona y que apuntando con ella a los países más empobrecidos del hemisferio sur, llevan décadas controlando los recursos del planeta y como la nada que representa su codicia, apoderándose de todo, dejando a su paso un rastro de muerte y desolación y ya no aguantamos mas.

¡¡Debemos recuperar nuestra dignidad!! Podemos recuperar lo que nos hace humanos en el concepto no animal de la palabra. Necesitamos vivir con esperanza, sin miedos, sin odios, sin sangre derramada por petróleo. Necesitamos devolver el significado a las palabras que nos permitan redefinir nuestra realidad: compromiso, amor, soberanía, honradez, política, solidaridad, ideología, coherencia, sociedad, ciudadanía, auto-crítica, y tantas otras más (…).

 Esta deuda es una deuda ilegitima, pues se produce un endeudamiento en nombre del pueblo para satisfacer las exigencias de una oligarquía egoísta y autoritaria. Los servicios sociales y los derechos, no deben verse mermados para favorecer el beneficio económico.
(Transcrevi trechos)

Publicado por

Talis Andrade

Jornalista, professor universitário, poeta (13 livros publicados)

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