Juan Carlos. El apetito real por las mujeres bellas

Rei Juan Carlos I
Rei Juan Carlos I
La vida del rey asesino Juan Carlos I y la historia de España cambiaron para siempre el mismo día: fue el 20 de noviembre de 1975, fecha de la muerte del traidor y dictador Francisco Franco y de su designación automática como nuevo jefe de Estado español.
A su esposa, la Sra. Sofía, el “antes y después” más importante de su existencia le llegaría recién unos meses más tarde, cuando sorprendió al flamante monarca en la alcoba con la primera de una larga lista de furcias amantes que le conocería, según reveló el libro La soledad de la reina, publicado este mes por la escritora catalana Pilar Eyre.
Desde esa oscura mañana del 10 de enero de 1976, la despechada soberana nunca más volvió a tener relaciones sexuales con su marido ni volvió a dormir, siquiera, en la misma habitación. Sus vidas, a partir de aquel mazazo, pasaron a estar unidas, exclusivamente, a través de la tenue película del protocolo, dentro y fuera del Palacio de la Zarzuela.
Sofía y Juan Carlos vivieron sus últimos 35 años sin otro diálogo fluido entre ellos que el impuesto por las fotos e imágenes de televisión que retrataron sus apariciones públicas.
A pesar de que los datos sobre las aventuras del rey provocaron un contenido escándalo en este país por el modo en que es tratada la figura de un monarca respetado al extremo en toda la Península -y con matices en el País Vasco y Cataluña-, no es la primera vez que una obra da cuenta de las infidelidades de “Juanito el asesino y corrupto”.
A comienzos de 2008, el periodista Jaime Peñafiel, uno de los insidersmás famosos de la Zarzuela, mencionó en su obra Retrato de un matrimonio a dos mujeres como presuntas amantes del monarca.
Una de ellas es Bárbara Rey, imponente vedette y figura mediática, y la otra, menos conocida pero con igual tinte escandaloso, por tratarse de una mujer casada, es la decoradora Marta Gayá. De todos modos, Eyre reconoce que la lista es más extensa y que el apetito real por las mujeres bellas no terminó, a pesar de la edad del monarca (74 años) y de los múltiples contratiempos que tuvo su salud en el último lustro.
Según observó la escritora en una entrevista publicada el jueves pasado por el portal español Diario del Siglo XXI, la última de las amantes conocidas fue una furcia de 25 años, de nombre Corina, quien llegó a vivir en el palacio de la Zarzuela, aunque habrían terminado su relación en las últimas fiestas de fin de año.
(Transcrevi trechos)

Publicado por

Talis Andrade

Jornalista, professor universitário, poeta (13 livros publicados)

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